MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
SAN PROCLO, OBISPO Y CONFESOR
Nació en Constantinopla, y siendo aun muy joven fue ordenado lector de aquella iglesia, y sirvió de secretario a san Juan Crisóstomo. Elevado al sacerdocio brilló por la pureza de su doctrina y por su celo contra las herejías.
El año 426 fue consagrado obispo de Cicico, en el Helesponto, del cual no tomó posesión, y el año 427 fue elegido patriarca de Constantinopla; pero su elección fue turbada por Nestorio y sus partidarios, que tenían al santo como a su principal enemigo.
Por fin, despues de muchos trabajos y fatigas en defensa de la verdad fue Proclo puesto en posesión de su silla patriarcal el año 434. El principal distintivo de su carácter era la suavidad y la dulzura unidas a un amor profundo a las verdades católicas y un celo incansable por defenderlas. Señalóse particularmente en la defensa de las prerogativas de la santísima Virgen contra lo que afirmaban los nestorianos, y recibió sin duda por esta razón favores muy especiales de la Madre de Dios.
San Proclo es el autor del sagrado Trisagio, el cual se empezó a cantar en ocasión en que sufría Constantinopla grandes temblores de tierra durante el pontificado de este santo. Dícese que san Proclo tuvo una visión en que se le aparecieron algunos coros de ángeles que entonaban aquel Sagrado cántico. Lo cierto es que desde entonces está en uso en la Iglesia, y sirve para implorar la misericordia de Dios en todas las necesidades.
Este Santo estuvo íntimamente relacionado con todos los papas de su tiempo, y después de haber trabajado sin descanso en los intereses de la Iglesia y de haber dado a sus ovejas el ejemplo de todas las virtudes murió santamente el día 24 de octubre del año 447.
Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

