MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
SAN ARTEMIO, MÁRTIR.
Fue este santo un caballero romano muy principal, nombrado después por el emperador Constancio prefecto augustal de Egipto, y general de todas las tropas de aquel distrito. Protegió a san Atanasio y estuvo siempre separado de los herejes e infieles. En tiempo de Juliano Apóstata los idólatras le acusaron de haber demolido los templos de los dioses y hecho pedazos los ídolos. El emperador Juliano le hizo comparecer en Antioquía el año 362, y en vista de la acusación y de la confesión del santo mandó que fuese decapitado en la misma ciudad, en el mes de junio del mismo año 362.
Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

