MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
SAN ETVINO, MÁRTIR.
Fue breton de nacimiento; pasó muy jóven a Francia a estudiar bajo la dirección de Sanson, obispo de Dole, estuvo muchos años dedicado al servicio de esta iglesia, y oyendo un día en la misa aquellas palabras del Evangelio : «El que no renuncia a todo cuanto posee no puede ser mi discípulo, o formó la resolución de abandonar el mundo y cuanto en él le pertenecía. No era entonces mas que diácono: consultó su determinación con su prelado, y se fue al monasterio de Taurac, donde después pronunció los votos solemnes el año 554. Habiéndose dispersado los monjes de aquel monasterio cuando la irrupción de los bárbaros, Etvino se dirigió a Irlanda, donde permaneció veinte años en una celdita en el centro de un bosque. La austeridad de su vida y algunos milagros que obró hicieron célebre su nombre, y murió a los ochenta y tres años de su edad, por los de 597, el día 19 de octubre.
Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

