SANTOS TARACO, PROBO, Y ANDRÓNICO

MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

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LOS SANTOS TARACO, PROBO, Y ANDRÓNICO, MÁRTIRES.

El primero de estos santos fue romano de origen y nació en Isauria. En su juventud sirvió en los ejércitos imperiales, a cuya profesión renunció por temor de verse obligado a obrar contra su conciencia. Cuando sufrió martirio tenia sesenta y cinco años de edad. El segundo, san Probo, natural de Panfllia, había despreciado una fortuna muy considerable a fin de poder servir a Jesucristo con más libertad. Andrónico, el más joven de los tres, era de una de las principales familias de la ciudad de Éfeso.

Habiendo los tres sido presos en Pompeyópolis, ciudad de Cilicia, fueron conducidos a la presencia de Numeriano Máximo, gobernador de la provincia, que debía hacer ejecutar las órdenes contra los cristianos.

Este gobernador dispuso que los condujesen a Tarso, a donde debía él trasladarse dentro de poco. Efectivamente, llegado el gobernador a esta última ciudad fueron los tres santos presentados a él y sufrieron varios interrogatorios, enviándoles después de ellos a la ciudad de Anazarbo. Sujetóseles también aquí a nuevos interrogatorios, a los cuales contestaron con la misma constancia. Su paciencia y su valor fueron superiores a toda ponderación; sus cuerpos afligidos por largo tiempo con toda clase de penalidades y suplicios, y con el hambre y las inmundicias de la cárcel, parecían esqueletos destituidos de figura humana. Por fin, los entregaron a las fieras para que los devorasen; pero estas respetaron las personas de los santos, con lo cual, indignado el gobernador, mandó que los degollasen en medio del mismo anfiteatro.

Su martirio sucedió en Anazarbo el día 11 de Octubre del año 304.

 

Leyenda de oro

R. Dr. José Palau

 

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