JORGE DORE: POESIA

Somos custodios de la cruz, hermanos,
en una tierra hostil al Redentor
que clavó sobre un leño su dolor
por amor celestial a los humanos.

Somos casi los últimos cristianos
que guardan el pasado con amor
–por la gracia de Dios– y con ardor
combaten la impostura y sus arcanos.

Somos guardianes de una fe impoluta,
de una tradición sacra y venerable,
enemiga frontal del modernismo;

de una sólida fe que no transmuta
su oro en plomo y por santa y honorable
guarda su nombre fiel: ¡catolicismo!