EN EL COMBATE DE RESISTENCIA
EL ÚLTIMO EN PONERSE APOCALÍPTICO QUE APAGUE LA LUZ
(CAÍN vs. ABEL o EL PUEBLO ELEGIDO vs. EL PUEBLO SANTO)
Un día, aunque sea por instantes (que no creo), o tal vez durante un tiempo apreciable y suficiente (a los fines previstos por la Providencia Divina desde toda la Eternidad, como sí creo y espero…), no habrá sobre la tierra nadie que no crea en el Apocalipsis; esto es…, en la «Revelación de Jesucristo para los días que vendrán».
Y eso es así porque, precisamente, aquellos días habrán llegado; y si bien hay algunos que no creen ni en aquello en lo que ven, no obstante yo creo que, del «julepe», el tipo que habitualmente se reía de estas cosas dejará de reírse; el que no creía en nada relacionado, de repente se hará cruces hasta con los dedos de los pies; el que cree, creerá un poco más; y los que esperaban con mentalidad apocalíptica, si bien no darán saltitos de entusiasmo (por eso del «julepe» que mencioné antes), no obstante de algún modo estarán todo lo alegres que se pudiera estar en circunstancias tan graves y tremendas.
Pero para que esos días lleguen, falta.
Sí; todavía falta; y no poco. Va pa´ largo, me parece.
Mis razones surgen de los «faltantes» en el inventario de acontecimientos ocurridos, respecto de los tantísimos relatados por San Juan de un modo, digamos, tan poco sencillo de desentrañar, pero que no obstante, y a medida que la historia «progresa» (es un decir; cuesta ver el progreso) o avanza a trompicones, por supuesto, se va desvelando ante los ojos de los que quieren ver y se esfuerzan al menos un poco, meditando sesudamente sobre el Texto Sagrado y sobre las cosas que pasan y las mil y una coincidencias que pueden encontrarse, las cuales es conveniente ir a buscar sin pretender (como suelen hacer los protestantes e incluso muchos partidarios de las exégesis convencionales) acomodar los argumentos, textos y circunstancias a nuestras propias creencias, prejuicios y deseos, o buscando encontrar respuestas a nuestras personales tribulaciones a la espera de satisfacciones con forma de «alivios»…
No sé; lo digo porque para más de uno de nosotros quizás podría ser una suerte de «tentación» el deseo de que «se pudra todo» de una buena vez, sencillamente porque, por la razón o razones que fuere (aunque sean miles no tienen importancia alguna respecto del Plan de Dios), casi todos estamos más o menos hartos de todo y de todos…
Discúlpeseme por comentar estas que son solamente presunciones mías; de modo que todos aquellos que se sienten plenamente conformes con sus vidas, con lo que les ha tocado, con sus cosas personales, con sus vecinos, su barrio, su ciudad y país; con los benditos y honorables gobernantes les haya tocado en suerte, y finalmente con el maravilloso estado de cosas que se viven actualmente en toda la entera sociedad humana…, simplemente desechen las alusiones mías, como propias de un pesimista crónico, de aquellos que piensan (equivocadamente con toda seguridad, quede el lector tranquilo al respecto) que este mundo es verdaderamente imposible de soportar sin echarse al garguero al menos un par de buenos tragos.
Y que va in crescendo…, y sí; los antaño «alcohólicos anónimos» hemos devenido ya en «borrachos conocidos»; al menos eso ocurre con los «bien pensantes» que conozco o con los amigos que me quedan (¿me quedan…?).
Los “descerebrados” o “desprovistos de neuronas” voluntarios no necesitan tomar nada; ellos viven fenomenalmente en la sociedad judaizada del impuesto «pensamiento Único» a cambio de confort (para el que lo alcanza, obviamente, que no son todos), de los multimedios que nos cuentan cómo es la realidad que por nosotros mismos somos incapaces de entender; de la ingeniería social que nos crea un entramado «perfecto» y una forma de vida (la que ellos quieren). Es una sociedad perfecta… un verdadero «mundo feliz», en el que apenas si representamos un número. Y ni éso.
Pero no me haga caso, amigo lector; hoy me desperté demasiado pesimista… Es cuando veo más claro… Disculpe mi insistencia… Es parte del mal que padezco.
Lo del título es porque, después de que salimos con un artículo sobre la cuestión de las RAMERA y BABILONIA APOCALÍPTICAS, y que se nos ocurriera (de locos que estamos nomás) ensayar que existe un vínculo entre ambas e ISRAEL (es más…, para nosotros son exactamente lo mismo; y las cabezas de la BESTIA no son sino facetas, o estamentos propios de ISRAEL o controlados por ISRAEL), hubo una especie de efervescencia respecto de estas cuestiones.
Se ha hablado, se ha escrito, y en el Blog de Radio Cristiandad han aparecido numerosas entradas relacionadas.
De parabienes, entonces; porque ese es uno de los objetivos, aunque no sea el principal.
El principal es desentrañar completamente todo el texto del Apocalipsis.
No. En serio… Pues…, como si fuese tan sencillo.
En realidad, el objetivo es obtener luces. Sabemos que, a medida que pase el tiempo, forzosamente tiene que hacerse cada vez más claro; pero también sabemos que hay que estar encima del asunto y muy atentos, porque de lo contrario podrían ocurrir muchas cosas, todas ellas muy graves y perfectamente hallables en el Texto Sagrado, pero que, por desatención, se nos escaparían.
Por eso, tal vez, aquello de “Bienaventurados los que guardan las palabras de este libro…” ¿no?
Pues bien.
En un artículo que publicara el Padre Turco, se hace referencia a un texto de Daniel; al que nos parece que no se le presta la suficiente atención, además de que se lo interpreta muchas veces de modo completamente arbitrario, haciendo aplicaciones impropias, y hasta donde vemos no se ha visto en ninguna explicación de ese episodio del Antiguo Testamento su equivalente de ANTITIPO, cuando el mismo texto lo reclama como veremos.
Puede que se nos haya escapado algún texto que dé una explicación apropiada en referencia al texto de que hablamos y que no lo conozcamos, por supuesto.
Empecemos:
Y comenzamos con San Pablo que, en la Epístola a los Romanos, dice:
29 ¿Es acaso Dios sólo Dios de los judíos? ¿No lo es también de los gentiles? Sí, también es Dios de los gentiles, 30 pues no hay más que un solo Dios. Él justificará por la fe a los que están circuncidados y, mediante esa misma fe, a los que no lo están. (Romanos III)
9 ¿Acaso se ha reservado esta dicha sólo para los que están circuncidados? ¿Acaso no es también para los gentiles? Hemos dicho que a Abraham se le tomó en cuenta la fe como justicia. 10 ¿Bajo qué circunstancias sucedió esto? ¿Fue antes o después de ser circuncidado? ¡Antes, y no después! 11 Es más, cuando todavía no estaba circuncidado, recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia que se le había tomado en cuenta por la fe. Por tanto, Abraham es padre de todos los que creen, aunque no hayan sido circuncidados, y a éstos se les toma en cuenta su fe como justicia. 12 Y también es padre de aquellos que, además de haber sido circuncidados, siguen las huellas de nuestro padre Abraham, quien creyó cuando todavía era incircunciso. (Romanos IV)
13 En efecto, no fue mediante la ley como Abraham y su descendencia recibieron la promesa de que él sería heredero del mundo, sino mediante la fe, la cual se le tomó en cuenta como justicia. 14 Porque si los que viven por la ley fueran los herederos, entonces la fe no tendría ya ningún valor y la promesa no serviría de nada. 15 La ley, en efecto, acarrea castigo. Pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. (Romanos IV)
16 Por eso la promesa viene por la fe, a fin de que por la gracia quede garantizada para toda la descendencia de Abraham; esta promesa no es sólo para los que son de la ley sino para los que son también de la fe de Abraham, que es nuestro común padre 17 delante de Dios, tal como está escrito: «Te he confirmado como padre de muchas naciones.» (Romanos IV)
23 Y esto de que «se le tomó en cuenta» no se escribió sólo para Abraham, 24 sino también para nosotros. Dios tomará en cuenta nuestra fe como justicia, pues creemos en aquel que levantó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor. 25 Él fue entregado a la muerte por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación. (Romanos IV)
Es decir… que NO HAY PUEBLO ELEGIDO QUE VALGA, SI NO HAY FE EN JESUCRISTO. Como que tampoco habrá salvación ninguna para ningún judío, si es que los judíos NO SE CONVIERTEN y se hacen parte del PUEBLO SANTO, y dejan de ser parte del falso «PUEBLO ELEGIDO».
ES NATURALMENTE OBVIO QUE, ACTUALMENTE, el PUEBLO SANTO NO ES ISRAEL, sino que es el PUEBLO CRISTIANO, y será (o es) el PUSILLUS GREX de los tiempos del final.
Pero como Satanás, el Dragón o la Serpiente Antigua es el padre de la mentira, tiende a confundir siempre. Decíamos en artículo pasado lo que ocurre con los términos, Israel, Judíos, Semitas, etc.
Se aplica también a las expresiones “pueblo elegido” y “pueblo santo”. Entonces, de una cierta forma de entenderlos, manosearlos y predicarlos (no lo decimos esto de todos los predicadores, claro está) durante siglos se nos ha vendido la idea de que son la misma cosa.
Pero no son la misma cosa. Se trata de un «distingo» importante del que debería haberse hablado muchísimo y en cambio se habló poquísimo; por no decir que no se habló nada.
Veamos el asunto desde una perspectiva real:
A la BESTIA le es dado hacerle la guerra a los santos y vencerlos.
Al llamado “pueblo elegido” le ha sido dado hacerle la guerra al “Pueblo Santo”, y vencerlo; y, tal como Caín a Abel, quiere darle muerte; y esto funciona de ese modo desde tiempo inmemorial.
De los judíos, el Texto Sagrado afirma en innumerables lugares que mancharon sus manos con la sangre de Profetas; y esto se hizo más diabólico todavía cuando cometieron el CRIMEN DE DEICIDIO; y no se detuvo desde el protomártir Esteban en adelante; al contrario, se acentuó.
Estamos inmersos en esa guerra hasta el tiempo actual.
Podría hablarse de cierta predisposición judía hacia el maltrato
Para no abundar y no reiterarnos, solamente remitimos a las acusaciones de asesinatos rituales judíos, sobre las que tantas veces se han hecho intentos de desprestigiarlas e inducir a que sean vistas como «inventos antisemitas».
Lo mismo han intentado con los famosos «Protocolos de los Sabios de Sión».
Esos intentos, sin resultado positivo, obviamente fallaron por la simple cuestión de que los hechos comprobables no hacen más que demostrar su veracidad.
El asunto de la JUDAIZACIÓN DEL MUNDO forma parte de lo mismo, es decir, del crimen, del asesinato y del deseo judío de disolver a Cristo y acabar con la Cristiandad.
EL MISTERIO DE INIQUIDAD en continuo desarrollo y crecimiento es también una lucha que ha tomado a través de la historia diferentes figuras emblemáticas de lado y lado (como veremos más adelante).
Hay excelentes ejemplos, en diferentes figuras, como Caín y Abel, o las dos mujeres apocalípticas, o las dos ciudades de San Agustín; Babilonia y Roma, el Carnero y el Macho Cabrío.
Proponemos, ahora sí la lectura, del capítulo 8º de Daniel, en el que se refiere a la visión que tuviera donde aparecen dos personajes nítidamente definidos como el Carnero y El Macho Cabrío; una lectura que debe hacerse desde la perspectiva de lo que estamos diciendo desde varios artículos atrás, respecto del llamado “pueblo elegido” y su lucha milenaria contra “El Pueblo Santo”. Los destacados en negrita son nuestros y apuntan a facilitar la comprensión.
El macho cabrío (en griego τράγος -«Trágo Dia»- o, según el momento y lugar- «ximairia» χιμαιρια) nació en la comunidad rural griega de Arcadia como símbolo de la fertilidad, ya que sus habitantes eran demasiado pobres para poseer toros.
Con el tiempo, derivó en el dios «Pan», y en la cultura cristiana se asoció a Satanás, sobre todo cuando se le involucraba en ritos satánicos y con aquelarres (palabra que proviene de Aker, «macho cabrío» en euskera).
Visión de Daniel: el carnero y el macho cabrío
La visión
8: 1 El año tercero del reinado del rey Baltasar, yo, Daniel, tuve otra visión después de la anterior. 2 Contemplaba en la visión que me encontraba en Susa, plaza fuerte de la provincia de Elam, en la orilla del río Ulay. 3 Levanté la vista y vi un carnero que estaba en pie junto al río. Tenía dos cuernos; los dos cuernos eran altos, pero uno más que otro, y el más alto había despuntado el último. 4 Vi que el carnero embestía contra el oeste, el norte y el sur. Ninguna bestia podía hacerle frente, nadie escapaba a su poder. Hacía lo que quería y dominaba. 5 Estaba todavía reflexionando, cuando vi un macho cabrío que venía de occidente, recorriendo toda la tierra sin tocar el suelo; el macho cabrío, tenía un cuerno magnífico entre los ojos. 6 Llegó hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto en pie junto al río y se lanzó contra él con todo el ímpetu de su fuerza. 7 Vi cómo se acercaba al carnero y le embestía, enfurecido contra él, rompiéndole los dos cuernos, sin que el carnero tuviera fuerzas para hacerle frente; lo derribó en tierra y lo pisoteó, sin que nadie librara al carnero de su poder. 8 El macho cabrío se hizo muy grande y cuando era más fuerte, el cuerno grande se rompió y en su lugar despuntaron otros cuatro orientados a los cuatro puntos cardinales. 9 De uno de ellos salió otro cuerno pequeño, que creció mucho hacia el sur, hacia el este y hacia la Tierra del Esplendor. 10 Creció hasta alcanzar el ejército del cielo, derribó por tierra una parte del ejército y pisoteó sus estrellas. 11 Llegó incluso hasta el Jefe del ejército, suprimió el sacrificio perpetuo y socavó los cimientos de su santuario. 12 Le entregaron el ejército, en lugar del sacrificio instauró la iniquidad y tiró por tierra la verdad; y en todo cuanto emprendió tuvo éxito. 13 Oí entonces a un santo que hablaba, y a otro santo que le preguntaba: «¿Cuánto tiempo durará la visión: el sacrificio perpetuo, la iniquidad desoladora, el santuario y el ejército pisoteados?» 14 El otro respondió: «Dos mil trescientas tardes y mañanas; después el santuario será rehabilitado.»
El ángel Gabriel explica la visión
15 Mientras yo, Daniel, contemplaba la visión e intentaba comprenderla, vi de pronto delante de mí a alguien con aspecto humano, 16 y oí una voz humana junto al río Ulay, que gritaba: «Gabriel, explícale a éste la visión.» 17 Él se acercó a donde yo estaba y, cuando llegó, caí de bruces asustado. Me dijo: «Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final.» 18 Mientras me hablaba, yo estaba aletargado, rostro en tierra. Él me tocó y me hizo incorporarme. 19 Después me dijo: «Mira, voy a manifestarte lo que ocurrirá al final de la cólera, porque el fin está fijado. 20 El carnero con dos cuernos que has visto representa a los reyes de Media y Persia. 21 El macho cabrío representa al rey de Grecia, y el cuerno grande entre sus ojos es el primer rey. 22 Los cuatro cuernos que despuntaron en lugar del que se rompió representan a cuatro reinos salidos de su nación, aunque menos poderosos. 23 «Y al final de sus reinados repletos de crímenes, surgirá un rey insolente y embaucador. 24 Aumentará su poder, será un destructor portentoso y triunfará en sus empresas; destruirá a poderosos y al pueblo de los santos. 25 Con su astucia hará triunfar la traición en sus obras, se envalentonará y con frialdad aniquilará a multitudes. Se sublevará contra el Príncipe de los príncipes, pero será destrozado sin intervención humana. 26 La visión referida de las tardes y mañanas es verídica; mantenla en secreto, porque va para largo.» 27 Yo, Daniel, desfallecí y estuve enfermo por unos días. Luego me levanté para ocuparme de los asuntos del rey. Pero seguía desconcertado con la visión, sin poder comprenderla.
Si el lector hizo una meditada lectura del texto apoyándose en las premisas que sugerimos desde hace ya varios artículos (y en este inclusive), podrá sacar conclusiones que nos apresuramos a decir que (de coincidir con las nuestras) son meramente provisorias, y si no coinciden, también lo son.
Provisorias, sí, puesto que se trata de un ejercicio el nuestro que no intenta sino proponer a modo de ensayo.
En ese “ensayo” proponemos lo ya dicho: Israel es el Macho Cabrío (múltiples facetas lo muestran de diversas maneras a lo largo de la historia); y el Pueblo Santo es el Carnero (ídem comentario anterior), y es la Cristiandad; y son también CAÍN y ABEL respectivamente, o mejor dicho, estos dos son TIPOS de aquellos dos pueblos que hasta el Fin de los Tiempos estarán enfrentados en una guerra sin cuartel.
«Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final.»
La complejísima visión dada por medio de Daniel, está explícitamente reservada para los Tiempos del Fin, por lo que no hay dudas que es PARA NOSOTROS.
Y así como cuando intentamos penetrar el Misterio de Babilonia decíamos necesario encontrar aquella cosa en la actualidad que reemplazara a aquella ciudad (hoy inexistente), es necesario ahora hacerlo con los nombres dados, es decir Medos, Persas y Grecia. ¿Por qué? Pues, porque aunque Grecia y Persia (Irán) aún existen, no obstante no representan nada de aquello a que hace referencia el texto sagrado. Con lo que la aplicación literal, pero actual, no es posible.
Es tal vez indispensable entonces aceptar que son otros los modernos reinos (o entes) de los que se trata cuando se habla del Carnero y del Macho Cabrío.
Y en atención a aquello de que “le ha sido dado hacerle la guerra a los santos y vencerlos”, surgirá una aproximación, por lo menos, de cierto plausibilidad de la que ya habíamos hablado; y es esta:
Identificamos al “Macho Cabrío” como ISRAEL (dicho esto de modo genérico, y no absoluto, ni estricto; pero no obstante perfectamente asimilable en sus diferentes momentos históricos), y asumiendo que el texto de Daniel dice que habrá de llegar a ostentar un gran poder luego de:
5 Estaba todavía reflexionando, cuando vi un macho cabrío que venía de occidente, recorriendo toda la tierra sin tocar el suelo; el macho cabrío tenía un cuerno magnífico entre los ojos.
6 Llegó hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto en pie junto al río y se lanzó contra él con todo el ímpetu de su fuerza.
7 Vi cómo se acercaba al carnero y le embestía, enfurecido contra él, rompiéndole los dos cuernos, sin que el carnero tuviera fuerzas para hacerle frente; lo derribó en tierra y lo pisoteó, sin que nadie librara al carnero de su poder.
De las entidades, y personajes diabólicos de que habla el Apocalipsis (bestias, ramera, ciudad, etc.) se dicen muchas cosas; algunas se remiten específicamente a una de dichas entidades; pero hay casos en los cuales no están tan determinados los límites, funciones, o atribuciones. Por eso, aquello de que «está asentada sobre muchas aguas» y «seduce a las naciones», cabe tanto para la Ramera, como para la Ciudad, así como para la Bestia y el Falso Profeta, en términos de generalidades, aunque específicamente le vayan mejor a uno de los personajes, más que al resto de ellos.
Israel, se asentó en muchas naciones durante su diáspora (una diáspora que nunca termina de concluir, es necesario decirlo; de hecho…, judíos hay en todos lados ostentando y ejerciendo, en todas partes, RIQUEZAS y PODER).
Pero, si existe un país donde (además del país sionista) están excelentemente acomodados y desde donde ejercen su verdadero PODER, es en los Estados Unidos. De hecho, New York, la CITY financiera, es una ciudad judaica por antonomasia.
No vamos a entrar ahora en los detalles de la brutal tergiversación de los acontecimientos en derredor de las dos guerras mundiales, pero sabemos cabalmente que “LOS MALOS” fueron aniquilados precisamente por no ser tan malos; tanto así como que “LOS BUENOS” fueron y son los que prohijaron el mundo actual, tal y como lo vemos y padecemos. Por sus frutos se conoce el árbol…, sobran las palabras al respecto.
Respecto de lo anterior, recordamos que hacia el final de los tiempos “lo malo será llamado bueno, y lo bueno será llamado malo”…; el mundo es testigo cabal de esto desde hace mucho tiempo.
Es el momento de identificar a ese Carnero (que representa al PUEBLO SANTO, como ya hemos también dicho) en este particular aspecto, en el que el Macho Cabrío le hace la guerra.
Nos parece que hay dos naciones que, en la historia moderna inmediata, pueden asimilarse de una manera como antes nunca otras a las que describe el Texto. Notablemente fueron la Alemania del 3er. Reich y la Italia Fascista (que le guste o no a quien sea, representaban lo mejor posible a la Europa tradicional).
Ellas, después de una dura lucha, fueron aplastadas por el Macho Cabrío, representado por CUATRO REINOS (principalmente), es decir, según nuestra aplicación, la Rusia Comunista, los EEUU Consumistas (destacable, por cierto también, lo que en referencia a los EE:UU pone el Padre Castellani en boca de don Benjamín Benavides; comentario que creemos confirma lo que estamos diciendo y al que remitimos a todo lector; ver en Parte Tercera, Capítulo IV: Babilonia), la Francia masónica y revolucionaria, y la pérfida Inglaterra, la imperial Ínsula de la Élite por aquellos años.
Pero además es curiosamente sugestiva esta imagen:
5…vi un macho cabrío que venía de occidente, recorriendo toda la tierra sin tocar el suelo; el macho cabrío tenía un cuerno magnífico entre los ojos. 6 Llegó hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto en pie junto al río y se lanzó contra él con todo el ímpetu de su fuerza.
Destacado en negrita lo llamativo. Es decir, aquello de que venía de occidente SIN TOCAR EL SUELO. De hecho, la entrada en guerra de los EEUU no puede significarse mejor. Sus ejércitos invadieron EUROPA, llegando SIN TOCAR EL SUELO. Por tratarse de una potencia de ultramar no podía ocurrir de otro modo.
Además, esto va bien con el texto ya que hasta la entrada de EEUU en la guerra, los ejércitos alemanes hacían lo que querían, como cuenta la historia; de hecho Moscú estaba a punto de caer y la Unión Soviética de ser derrotada, lo que precipitó la beligerancia americana, salvándose así el comunismo gracias a las intrigas judías.
Ahora bien…, ¿estamos diciendo que EEUU es el MACHO CABRÍO? No. Al menos no, única y excluyentemente; pero ¿alguien puede ignorar el inmenso poder que tenía entonces, y tiene todavía la judería en esa nación?; ¿y cómo la llevó por medio de diversos subterfugios o trucos (el último de todos el ataque al complejo naval militar de Pearl Harbour) a inmiscuirse en esta guerra? De hecho, los Estados Unidos son una nación completamente JUDAIZADA.
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Henry Morgenthau; Bernard Baruch; Henry Kissinger.
Henry Morgenthau (1891-1967). Fue un político judío nacido en Estados Unidos.
A partir de 1934 desempeña en cargo de Secretario del Tesoro de Estados Unidos, donde permanecería hasta 1945. Fue uno de los prohombres del poderoso clan judío que rodeaba al presidente Franklin D. Roosevelt, junto a Baruch, y que le incitaban a entrar en la Segunda Guerra Mundial en defensa de Francia e Inglaterra, y convertirse en campeón de la democracia, con el argumento de que la entrada de los Estados Unidos a la guerra era inevitable. Desde 1941, se convirtió en uno de los más estrechos colaboradores del presidente Roosevelt. Como financiero, su objetivo fue mejorar la economía del país. Para lograr este objetivo diseñó un plan centrado en el incremento de los impuestos. Durante la conferencia de Breton Woods, celebrada en New Hampshire, propuso un proyecto para superar la posguerra. Otro de sus planes hablaba de la reconversión de Alemania en un país apoyado en la economía agrícola.
El Presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt fue convencido por Morgenthau para que le presentase el plan al premier británico Winston Churchill en una conferencia en Quebec, el 16 de septiembre de 1944. Churchill inicialmente estuvo renuente a firmar un documento, pero fue disuadido y se firmó un memorando donde se indicaba que en el futuro, debería buscarse la manera de eliminar las industrias armamenticias de Alemania en las regiones del Ruhr y del Sarre.
El masón Roosevelt y el judío Morgenthau, sonrientes criminales
No obstante, el plan se filtró a la prensa, y la negativa reacción del pueblo estadounidense al mismo obligó a Roosevelt a distanciarse públicamente del plan Morgenthau, si bien en futuras conferencias intentaría reintroducir algunos puntos.
Ya que Alemania en tiempos de paz era un importador neto de comida, se estimó que la imposición de ese plan habría de conducir a la muerte por inanición de 10 millones de alemanes. El plan establecía que cada alemán no debería consumir más de 1000 calorías de comida por día (la tercera parte de lo recomendado para un adulto) y como el mínimo consumo de calorías a largo plazo se estima en 1500 al día, esa imposición equivalía a una sentencia de muerte para el pueblo alemán. Para empeorar las cosas, los prisioneros de guerra en Alemania y en el extranjero deberían ser alimentados exclusivamente con la producción de comida de Alemania, lo cual también habría sellado su suerte. Por todo esto, el secretario de guerra de Estados Unidos definió al plan como «un crimen contra la civilización».
En 1944, al conocerse el plan en Alemania, el Ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, lo informó inmediatamente al pueblo, y afirmó que continuar la guerra era la única manera posible de mantener el estado alemán.
El, ya decrépito, criminal Morgenthau que, como puede verse, no ocultaba su «judeidad» con su mini menorah
Al disminuir la influencia de Morgenthau ante el presidente Roosevelt, se empezó a ver el Plan Morgenthau como una solución que entregaría un estado alemán débil a la Unión Soviética, por lo que los aliados occidentales lo rechazaron. No obstante, durante la ocupación aliada de Alemania, se aplicaría un programa de desindustrialización, cuyo principal resultado sería la disminución de la producción de acero alemana.
Sin embargo y de manera similar a lo propuesto por Morgenthau, Alemania fue divida en dos mitades, la República Democrática Alemana con un gobierno títere comunista al Este y la República Federal Alemana con un sistema capitalista al Oeste.
Bernard Mannes Baruch (19 de agosto de 1870 – 20 de junio de 1965) fue un financiero estadounidense judío, accionista, filántropo, estadista, y asesor político. Después de su éxito en los negocios, dedicó su tiempo a aconsejar a los presidentes de EE.UU. Woodrow Wilson y Franklin D. Roosevelt en asuntos económicos y se convirtió en filántropo.
Mismo patrón: el masón Churchill y el judío Baruch
Fue asesor de los gobiernos norteamericanos durante el desarrollo de la 1ra y de la 2da Guerras Mundiales.
Inspirador de la llamada Liga de las Naciones; durante la 2da Guerra Mundial fue el principal asesor de confianza de los presidentes Roosevelt y Truman, masón y judío respectivamente.
Henry Alfred Kissinger (en inglés [‘kɪsɪndʒɚ]), nacido Heinz Alfred Kissinger (Fürth, Alemania, 27 de mayo de 1923), es un político germano-estadounidense de origen judío que tuvo una gran influencia sobre la política internacional, no sólo de Estados Unidos con respecto a los demás países sino que también directamente sobre variedad de otras naciones. Ejerció como Secretario de Estado durante los mandatos presidenciales de Richard Nixon y Gerald Ford, jugando este papel preponderante en la política exterior de Estados Unidos entre 1969 y 1977 y fue consejero de Seguridad Nacional durante todo el mandato inicial presidencial del primero.
Tres nombres, tres judíos, tres momentos diferentes de la historia moderna y tres representantes inequívocos que describen la también inequívoca e innegable realidad del verdadero PODER en los EEUU.
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Pero sigamos con nuestra historia.
Una vez vencidos los arrestos de los reinos del CARNERO, conforme estaba escrito que “le fue dado hacerle la guerra a los santos y vencerlos“, a quien estuvo del lado de los aliados, y financió a los aliados, e ideológicamente sustentó y sustenta al bando enemigo, es decir al supuesto “pueblo elegido” (nadie duda de qué lado estuvo y está Israel), a ESTE se le aplica lo que sigue:
El macho cabrío se hizo muy grande y cuando era más fuerte, el cuerno grande se rompió y en su lugar despuntaron otros cuatro orientados a los cuatro puntos cardinales. 9 De uno de ellos salió otro cuerno pequeño, que creció mucho hacia el sur, hacia el este y hacia la Tierra del Esplendor. 10 Creció hasta alcanzar el ejército del cielo, derribó por tierra una parte del ejército y pisoteó sus estrellas. 11 Llegó incluso hasta el Jefe del ejército, suprimió el sacrificio perpetuo y socavó los cimientos de su santuario. 12 Le entregaron el ejército, en lugar del sacrificio instauró la iniquidad y tiró por tierra la verdad; y en todo cuanto emprendió tuvo éxito.
Es sabido lo que ocurrió; en 1948 se crea el Estado Sionista de Israel…, que desde entonces no hizo más que expandirse a costa y sangre de sus vecinos.
Pero ocurre algo más. De uno de los cuernos rotos del Macho Cabrío surge un cuerno más pequeño que opera OTRA EXPANCIÓN mucho más peligrosa, evidente y catastrófica para el PUEBLO SANTO.
Evidentemente nos resultará ahora muy sencillo decir lo que sigue.
Porque con la finalización y el resultado de la 2da Guerra Mundial, PARTE del Obstáculo quedó suprimido y CAÍN, prosiguiendo su criminal tarea, se abocó desde ese momento a aniquilar la otra parte del Obstáculo (en el ámbito de lo religioso, ámbito que por cierto ya se encontraba lo suficientemente debilitado, y esto con anterioridad al Concilio Vaticano II; de lo contrario no hubiera sido tan sencillo ni tan elocuentemente sorprendente el derrumbe acontecido), logrando (El Macho Cabrío – Caín – Israel) llegar incluso a suprimir el Sacrificio Perpetuo y socavar los cimientos del santuario…, INSTAURANDO LA INIQUIDAD Y DANDO POR TIERRA CON LA VERDAD, con rotundo éxito.
Todo eso mediante el mecanismo, puesto en marcha desde mucho tiempo atrás, de la judaización dentro de la Iglesia; la Iglesia en su parte humana, precisemos.
Lo que se identifica, inequívocamente, con todo lo ocurrido consecuentemente desde y con el Concilio Vaticano II.
La iglesia judaizada por respeto a los judíos oculta la Cruz
Los que sostenemos el SEDEVACANTISMO no dejaremos de ver la sugestiva frase… “Llegó incluso hasta el Jefe del ejército”.
Toda esta visión de Daniel es “para el Tiempo del Final”, por lo que aunque se percibe un cierto parecido con el relato del enfrentamiento entre Satanás y el Arcángel Miguel, no se refiere a ello, o en caso de hacerlo es siempre bajo el esquema de TIPO y ANTITIPO; también de historia y meta-historia, con lo cual nuestra interpretación es completamente válida.
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A modo de resumen:
Pues bien, sumariamente, el Macho Cabrío, figura que ostenta un perfil evidentemente “caínita”, y es para nosotros el llamado “pueblo elegido”, es quien hace la guerra al Pueblo Santo y lo vence.
El Carnero, es ese Pueblo Santo, vencido en dos diferentes planos, siendo particularmente claro que resulta imposible (al menos para nosotros) encontrar otros referentes más evidentes que los que hemos expuesto (tanto en el plano histórico y religioso, como en el meta histórico).
No nos hemos referido todavía al ANTICRISTO de manera puntual. Pero véase qué cosa…: tal personaje o ENTE (que no es mencionado ni una sola vez en todo el Apocalipsis de San Juan…), del que San Juan dice, en su Primera Carta, que “todo el que disuelve a Cristo, ese es Anticristo”, y en referencia al cual también vemos que la acción delicuescente o disolvente que realiza es llevada a cabo también POR MUCHOS…, y que nos parece que se armoniza con la imagen del LEVIATÁN que nos dejara oportuna y muy sugestivamente Thomas Hobbes (hay que ver la imagen que ilustraba su libro, aparecido en el año 1651, para comprender bien a qué nos referimos), y como, además, todo esto se compadece con aquella otra cuestión que describíamos referente al deletéreo COLECTIVISMO, cuestión a la que Israel, o los judíos, es muy pero muy cercano; sumado esto al convencimiento altamente difundido en diferentes escuelas rabínicas y condensado en doctrinas religiosas, que proclaman una muy actual visión mesiánica según la cual “Israel es su Propio Mesías, y que por medio de Israel y sólo por Israel es que se salvará el mundo” (doctrina consecuentemente asimilada y asumida cabalmente por toda su clase dirigente, mayoritariamente, que además es parte de la Elite mundialista)… PUUUFFFF, decíamos entonces que de la SUMA de estos considerandos, se nos hace luminoso y de toda claridad que ese famoso ANTICRISTO, TAMBIÉN ES UN COLECTIVO, y que se trata de la misma BESTIA, y que esa BESTIA no puede ser otra cosa que el mismo ISRAEL…
Pero, ¿qué decimos al decir ISRAEL?
“No se trata de ser CIRCUNCISO”… Hay INCIRCUNCISOS que forman parte del MACHO CABRÍO, y que le adoran satánicamente.
Para nosotros, ISRAEL son los descendientes de aquel pueblo deicida (nuevamente, la imagen de Caín) que persigue al Pueblo Santo (imagen de Abel) hasta el Fin de los Tiempos, y que no se limita solamente a los judíos de sangre, sino también a quienes han llegado a ser JUDAIZADOS y que actualmente, o bien forman parte de una minoría de agentes activos que participan conscientemente en la creación del Nuevo Orden Mundial judaizante, o bien les importa un rábano de lo que ocurre, de lo que describimos, y viven su “vida loca”, disfrutando de lo que el mismo sistema los ofrece, del confort tecnológico, y del adormecimiento de sus mentes, por medio del entretenimiento y la participación en un PENSAMIENTO ÚNICO, elaborado por los laboratorios de “wishfull thinking” judíos.
Esa inmensa masa que probablemente puede ser cuantificada como el 90 % de la humanidad, podría ser aquella a la que estarían dirigidas aquellas palabras: “Porque no eres ni frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”.
El “PUSILLUS GREX” se encuentra, entonces, frente a todo un mundo y una “humanidad” judaizada y en trance de ser completamente satanizada…
ESTO ES EL MODO EN QUE HOY SE MATERIALIZA ANTE NOSOTROS EL MISTERIO DE INIQUIDAD, que no es otra cosa que la completa JUDAIZACIÓN DE LOS PUEBLOS CRISTIANOS Y DEL MUNDO.
Se nos dirá… ¿Pero cómo puede ser esto?, es decir… ¿Cómo puede ser que digamos que la RAMERA y BABILONIA son ISRAEL, y que al cabo también sostengamos que el ANTICRISTO ES ISRAEL?
Pues bien.
Se nos ocurre una imagen (no sé por qué, en realidad, pero es lo que viene inmediatamente a la cabeza), que se asemeja al famoso poliedro de polifacético Bergoglio, claro que, en un sentido evidentemente diferente.
En efecto: Bergoglio suele hablar de un poliedro cuando se refiere a las RELIGIONES (entre todas las cueles estaría también la católica, según él comprende obviamente); las que se integran en UNA MISMA COSA, que tendría DIFERENTES FACETAS, CARAS; que también significan y comprenden diferentes grupos de personas y funciones en el mundo.
Ese es el famoso poliedro de la extraña antropología y sociología teológica bergogliana.
De otro modo, por supuesto, en nuestra interpretación, la BESTIA se asemeja al poliedro en aquello de las múltiples facetas que presenta. Esa FACETAS nos parecen asimilables a las CABEZAS que ostenta la imagen de la Bestia de que habla San Juan.
Esas CABEZAS representan Montes, y a la vez Reyes, dice la Sagrada Escritura.
En efecto, éso son, Montes y Reyes, pero… también aquí: ¿QUÉ SIGNIFICA ESTO EXACTAMENTE?
Sin temor a que nos queden una buena cantidad de cuestiones sin resolver, o cabos sueltos, y fragmentos sin explicar o aparentemente no congruentes con lo que vamos diciendo, creemos necesario ensayar algunas ideas, y profundizarlas o explorarlas.
Es el punto en donde estamos parados ahora precisamente.
Se trata de ENTES, en todo caso.
ENTES son los poderes que detentan esos supuestos reyes.
ENTES también son los estamentos de PODER que podrían presidir, “reyes”, o “presidentes”, o “jefes de estado”, o “líderes de movimientos” de cualquier índole.
Ahora bien, volvamos por un momento a las DOS MUJERES del Apocalipsis.
Si dijéramos que la RAMERA es Israel y la Cristiandad, y, al mismo tiempo, que la MUJER que huye al desierto es Israel y la Cristiandad, tal vez se pudiera pensar que estamos desvariando, pero no…
TIPO Y ANTITIPO…
La Ramera Israel, es TIPO de la Ramera Cristiandad, que es su ANTITIPO.
Del mismo modo, la Mujer Israel que huye al desierto es Tipo, cuyo Antitipo es la Cristiandad que huye al desierto.
Primeramente hay que recordar lo que decía el Padre Castellani: el Tipo y el Antitipo NO COINCIDEN EN TODO.
Y la explicación de lo que entrevemos en este asunto es esta: de Israel, tanto como de la Cristiandad pueden decirse casi las mismas cosas.
Israel, al igual que la Cristiandad, abandonó su amor primero por la Verdad y ambas sucumbieron a la IDOLATRÍA del MUNDO.
Israel en la “Plenitud de los Tiempos” abdicó de la Verdad, y llegó al extremo de condenarla a muerte de Cruz; sin embargo, un PEQUEÑO REMANENTE de aquel pueblo se mantuvo EN LA VERDAD, y formó parte del núcleo inicial de la Cristiandad en la proto-Iglesia.
La Cristiandad en el “Fin de los Tiempos” abdicó de la Verdad, y llegó al extremo de condenarla nuevamente a muerte, negando explícita e implícitamente su existencia; sin embargo, un PEQUEÑO REMANENTE se mantiene EN LA VERDAD, y forma parte del llamado PUSILLUS GREX que aguarda el Regreso de Cristo.
Con matices diferentes y modos acordes a su tiempo pero perfectamente análogos, puede decirse que, en ambos casos, esos núcleos pequeños en número enfrentan al establishment religioso, cultural y político, y a lo que puede denominarse lo “políticamente correcto”.
Antes y ahora, en medio de las persecuciones y de las burlas de un mundo antojadizo y arrogante. Antes y ahora, frente a la hostilidad manifiesta de todo un mundo que se inclina al consuno de las fuerzas que gobernaban y que gobiernan el mundo; ante las RIQUEZAS y ante el señor de la mismas: SATANÁS, también llamado Baphomet, o… EL MACHO CABRÍO.
Sin olvidar que estamos ante un MISTERIO, concluiremos este trabajo haciendo mención de un texto de «Los Papeles de Benjamín Benavides», según el relato del Padre Castellani:
“No se aflija, que todo se andará. El bolchevismo, como notó muy bien Belloc, no es un todo, no es un bloque compacto ateo satánico, como el vulgo lo hace; sino una porción de la magna herejía naciente ante nuestros ojos; porción llamada a integrarse en ella. No por nada el comunismo toma cariz propio en cada nación donde entra, sobre el carácter común de subversión demagógica mesiánica de resentidos sociales guiados por resentidos religiosos… El mesianismo bolchévico, la aspiración impaciente a “edenizar” la tierra por la violencia coincide enteramente con el dinamismo del mensaje de Mahoma, así como coincide con el término de la aspiración de Rousseau, Mazzini, Lammenais… y Roosevelt. Son tres líneas que pueden reunirse un día: —tienen un lado y los ángulos adyacentes iguales— ¿qué digo?, tienen que encontrarse necesariamente, el día que les salga un padre, así como nacieron de una misma madre…
—¿Qué madre?
—La Sinagoga —dijo él haciendo una mueca—. Esas tres religiones son herejías judías… Son las Tres Ranas…












