FALSOS MESIAS

¿Qué necesidad lleva al hombre a buscar, en otros lugares tan alejados a la realidad, aquello que se le muestra tan claramente frente a sus ojos?

En estos tiempos tan definitivos, tan cargados de señales, vemos cómo los hombres buscan hacerse la imagen de un “dios”, de un “cristo” a su gusto; y a veces son capaces de sacrificar mucho más de lo que realmente Nuestro Señor les pide.

“Cuidaos que nadie os engañe. Porque muchos vendrán bajo mi nombre, diciendo: ‘Yo soy el Cristo’, y a muchos engañarán. Surgirán numerosos falsos profetas, que arrastrarán a muchos al error” (San Mateo, 24, 4-5 y 11)

Claros signos del fin de los tiempos…

Mesías del Siglo XXI: vida y obra de los hombres que aseguran ser la reencarnación de Jesús.

INRI Cristo, Vissarion, Moses Hlongwane, Jesús Matayoshi y Alan Miller afirman recordar toda su vida pasada antes y después de la crucifixión. ¿Realizan milagros? ¿Cuántos seguidores tienen? ¿Cuáles son sus planes para salvar a las personas?

INRI Cristo, la reencarnación brasilera

Inri Cristo transportado por algunos de sus discípulos (Jonas Bendiksen/National Geographic)

Año 1 d.C. Jesús, el mesías del cristianismo, perece en la cruz. Sobre su cabeza se lee un cartel mandado a colocar por Poncio Pilato que reza INRI (Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum o Jesús de Nazareth, Rey de los Judíos). Año 1979 d.C., el brasileño Álvaro Theiss -aún era conocido como «Yuri de Nostradamus»- ayuna en Santiago de Chile cuando tiene una epifanía, una revelación que cambiaría su vida y la de otros: él era Él, el hijo de Dios, la reencarnación de Jesucristo.

Decide entonces dejar todo atrás, su nombre y su viejo apodo, incluso su pequeña casa de Santa Catarina, y comienza a llamarse asimismo como «INRI Cristo» y funda, tres años después, la Orden Universal Suprema de la Santísima Trinidad (SOUST, por sus siglas en portugués) en la Catedral Metropolitana de Belém. Luego de un paso por Curitiba, se instala de manera definitiva a las afuera de Brasilia en 2006, donde emplaza Nueva Jerusalén, un complejo protegido por una cerca electrificada, coronada con alambre de púas, en el que vive junto a 12 discípulos -tres hombres y nueve mujeres.

El brasileño fundó su propia iglesia, la Orden Universal Suprema de la Santísima Trinidad

Asegura que, a partir de su revelación, se mantiene célibe y que canaliza «su energía sexual no utilizada» en la comunicación interna con Dios. Por supuesto, aquellos que ingresan a Nueva Jerusalén también deben llevar una vida de castidad.

Los traslados dentro de su Nueva Jerusalén son acordes a los nuevos tiempos.

INRI Cristo no es un personaje ignoto en su país, participa de programas de televisión y es muy activo en redes sociales: predica en YouTube y en Facebook Live, donde tiene más de 330.000 seguidores. Sus discípulos siempre visten con ropa azul cielo y también debieron abandonar sus nombres de bautismo. Les dio nombre nuevos, todos con «A» por alguna razón desconocida.

Alara, la menor de los 12, es su asistente personal, quien se encarga de supervisar que INRI Cristo tenga todo lo necesario para encarar un sermón, desde preparar su ropa a chequear que el Pad tenga baterías.

Vissarion: el Jesús de Siberia

Sergei Torop era un reconocido agente de policía de tráfico en la gélida Siberia. No es que hubiese grandes índices de delincuencia o de accidentes automovilísticos, pero siempre se mostraba dispuesto a ayudar, como todo buen samaritano, en las tareas más irrisorias: desde palear la nieve de una vereda a buscar alguna mascota perdida en la ventisca de enero.

El ruso creó una aldea sustentable y luego surgieron otras a su alrededor.

Llegó 1991, la Unión Soviética se desmembraba, y la realidad de Torop también; y lo hacía de manera radical. Fue en ese entonces cuando una epifanía le reveló su nueva identidad. El timming fue perfecto, tras la caída de la cortina de hierro millones de rusos regresaron a la iglesia ortodoxa tras siete décadas de supresión estatal de la religión, aunque hubo muchos otros, miles de otros, que buscaron nuevas alternativas para los tiempos venideros. En ese contexto nació Él o él, la reencarnación de Cristo, un Cristo en Siberia.

Las bajísimas temperaturas -pueden llegar hasta los 50 grados bajo cero- no fueron un impedimento para sus seguidores, que hoy se cuentan en más de cinco mil, y que se distribuyen en la aldea principal, la Abadía del Amanecer, donde moran 250, mientras que el resto se desperdigó en sus alrededores, en otras 40 aldeas extraviadas a lo largo de los viejos y, por momentos, intransitables caminos.

La casa del profeta

En estos villorrios, los adeptos a la secta -que mixtura elementos de la Iglesia Ortodoxa Rusa con Budismo, apocalipsismo, colectivismo y ecologismo- viven bajo reglas estrictas. Para empezar, son todos vegetarianos y está prohibido fumar, beber alcohol, portar o guardar dinero, que en caso de ser obtenido en su vida pasada, pre-religiosa, debe ser donado a la organización. Estos donativos comprenden los activos más importantes del grupo, aunque también generan ingresos con la venta de artesanías, tales como tallas de madera, tejidos, cerámica, y aceite de nueces de cedro.

El dogma de la Iglesia del Último Testamento se encuentra en los 16 tomos de «El Último Testamento», escritor por Vissarion, claro, del que se desprenden 61 mandamientos. Una de las fechas más importantes del calendario vissariano es el 14 de enero, la Navidad, fecha en el que el ex policía encontró la luz, aunque los festejos comienzan dos días antes, con una larga peregrinación a través de todos los pueblos.

Se desconoce la fecha, pero Vissarion, quien habla pausado y no levanta la voz jamás, anunció que partiría en un ovni, en compañía de algunos de sus seguidores, los más fieles. No se le conocen milagros fuera de la comunidad.

Moses Hlongwane, el zulú que se transformó en Rey de reyes

En 1992, Moses Hlongwane tuvo un sueño tan vívido que lo tomó como real: Dios, el creador, bajaba para anunciarle que él era el elegido. Dejó entonces su trabajo como vendedor de joyas en Eshowe, Sudáfrica, y comenzó a predicar por las calles de una ciudad con más de 14 mil habitantes, como también en Johannesburgo, capital del país africano.

Luego de la revelación, al igual que su antecesor, se autoimpuso un retiro en el desierto para meditar, en el que también se le apareció el Diablo para tentarlo. Superada esta prueba, asegura que volvió a nacer como el Hijo de Dios. En la actualidad tiene más de 40 discípulos, que se reúnen en precario complejo en el norte de KwaZulu-Natal.

Hlongwane, que se hace llamar «El Rey de reyes», «El Señor de los señores» o simplemente Jesús, no es célibe. Está casado con una de sus discípulos más prominentes, una mujer que renunció a su nombre mortal, Ángel, para reconvertirse en la Madre del Mundo Entero.

El sudafricano asegura que tiene capacidades milagrosas, como la inmortalidad. «Nunca conoceré la muerte y me estoy preparando para la apertura de las tumbas y la curación de los ciegos y cojos», dijo a The Christian Post.

La vida de Moses no está exenta de las denuncias y sospechas. El canal de noticias sudafricano News Channel Africa reveló en una investigación algunas comportamientos que resultaron, al menos, llamativos: el principal, el diezmo.

Revelaron el caso de uno de sus discípulos, Paul Sibiya, de 84 años, un pensionado que otorga todas sus entradas económicas a Hlongwane. «Yo soy un pensionista, sin embargo, no lo uso (subsidio social) para apoyar a mi esposa, pero doy al rey de reyes como un impulso financiero», dijo. La esposa de Sibiya, Alfin, dijo que su marido decidió abandonarla por sus convicciones religiosas: «Cuando le pregunté por qué, él me dijo que era el sacrificio que necesitaba hacer para su alma.»

Los discípulos dijeron que su misión era lograr que todo el mundo reconociera a Hlongwane como el legítimo Jesucristo y están dispuestos a dejar hasta el último centavo en el intento.

Jesús Matayoshi, el político japonés del Juicio Final

Mitsuo Matayoshi nació en Okinawa, Japón, en 1944, la ciudad que menos de un año después de su natalicio padeció una de las batallas más sangrientas de la Segunda Guerra, conocida como el Tifón de Acero, que dejó más de 250 mil víctimas. Quizá fue ese escenario, que traumatizó a toda su familia, o el hecho de haber crecido en la carencia de la posguerra (razones pueden haber muchas, infinitas, místicas y no tanto), pero la cuestión es que con 53 años su vida dio un vuelco radical.

Jesús Matayoshi, el político que quiere cambiar el mundo

Con título universitario y una formación como predicador protestante, Matayoshi fundó, en 1997, el Partido de la Comunidad Económica Mundial, una organización político-religiosa, a partir de la cual desarrolló un dogma basado en sus creencias personales: Él o él era Cristo y Dios al mismo tiempo, en un credo de vertiente cristiana escatológica.

Su misión es salvar las almas del mundo, pero dentro del sistema actual. Para eso debe cumplir algunos pasos esenciales. El primero, convertirse en Primer Ministro de Japón, para llevar a cabo una profunda reforma espiritual y luego ascender a las Naciones Unidas, como Secretario General, y a partir de allí llevar «la buena nueva» al resto del planeta. De esta manera, asegura, podrá presentarse en el día del Juicio Final no solo como Jesús, sino también como una autoridad política.

Alan John Miller

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Corría 1997, Alan John Miller atravesaba una depresión en Kingarou, un pueblo rural australiano. Recién separado, su vida parecía carecer de sentido hasta que volvió a tenerlo. Una tarde tuvo una revelación mientras trabajaba en su oficina, donde se desempeñaba como programador de software. Una oleada de recuerdos y sensaciones inundó su alma y olvidó todo, a su ex y las penurias, y a la vez recordó todo, todo lo que había pasado más de dos mil años atrás, cuando fue Jesús, Jesús de Nazaret.

En su página web desarrolla de manera sintética quién es o cree que es: «Hace apenas un poco más de 2.000 años, llegamos a la tierra por primera vez. Mi nombre entonces era Yeshua ben Yosef, o el Jesús de la Biblia, hijo de José y María. El nombre de María entonces era María de Magdala, la mujer identificada en la Biblia como María Magdalena, María era mi esposa entonces, y la primera persona a la que aparecí después de ser crucificado».

Con 54 años, AJ, como le gusta que lo llamen, es líder de una congregación que reúne a más de 20 mil feligreses, la mayoría cibernéticos, en el movimiento religioso Verdad Divina, que fundó poco tiempo después del reencuentro consigo mismo. Pero no está solo, a su lado, su segunda esposa, Mary Luck, es presentada ante sus seguidores como la reencarnación de María de Magdala.

«Tengo recuerdos muy claros de la crucifixión, pero no fue tan angustiante para mí como lo fue para otros como María que estuvo presente», explicó Miller a Sky News.

Para expresar su historia utiliza las nuevas tecnologías, desde ventas de DVD a un canal de Youtube, donde responde dudas y recuerda las historias de su pasado, de su anterior existencia. Su primer video tuvo más de 200 mil clicks.

Aseguró, por ejemplo, que entre su primera muerte, en el siglo I, y el siglo XX se dedicó a «conducir desde los cielos» una misión para descubrir más verdad espiritual, que fue «alimentada por mi deseo personal y pasión para estar cada vez más cerca de Dios».

«Había mucha gente que en el primer siglo no creía que yo era el Mesías y se ofendieron por lo que dije y de hecho yo morí a manos de algunos de ellos», dijo y hoy espera, que el paso del tiempo y la comprobación de que realmente era quien decía ser, haga fluir su ascenso a los cielos, a la divinidad, al alma de los hombres, de manera más natural y que no haya ninguna crucifixión de por medio.

El australiano dijo que sus recuerdos de su supuesta vida como Jesús incluyen realizar milagros, entre los que se encuentra resucitar a muertos, «incluyendo a un amigo mío Lázaro, que la mayoría de la gente sabe que se menciona en la Biblia», aunque también afirma que no todo lo que se dice en las sagradas escrituras es verdadero: «Se presume que en el siglo I convertí el agua en vino, pero no lo hice».

Después de leer cada una de las historias de estos nefastos personajes, locos, pero de esos de remate, uno puede comprender en qué nivel de estupidez, de fantasía y de lejanía de la Verdad se encuentran las almas.

Cuando el hombre se aparta de su creador puede llegar a límites insospechados.

Por eso, siempre tener presente en nuestras almas, en nuestras vidas, que los seres humanos tenemos la inclinación al pecado, que somos débiles y que sin la ayuda de Nuestro Dios y Señor, estamos perdidos, podemos caer tan bajo hasta el punto de perder nuestras almas. Estemos vigilantes, aferrémonos a la Verdadera fe, bajo el amparo de Nuestra Reina y Madre bendita que nos aleje de los peligros del error y nos mantenga bajo su cuidado y su protección apartando de nuestro lado cualquier influencia demoníaca.

http://www.infobae.com/tendencias/2017/08/11/mesias-del-siglo-xxi-vida-y-obra-de-los-hombres-que-aseguran-ser-la-reencarnacion-de-jesus/