MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
Santas Marana y Cira,
(Siglo V)
Nacidas y educadas en Berea de Cilicia a la edad de veinte años dejaron el mundo, la patria y los bienes, y se fueron a un lugar distante y desconocido.
En él fabricaron una pequeña celda, en la cual se encerraron y tabicaron, no dejando mas que una pequeña ventana por donde recibían de vez en cuando una porción de pan y agua. Mortificaban su cuerpo con todo género de cilicios, hablaban una sola vez al año, el día de Pentecostés, y comían muy de tarde en tarde.
Tan singular género de vida atrajo sobre ellas las bendiciones del cielo, y fueron dispensadoras de sus beneficios. Así es que los ciegos encontraron la vista, los tullidos el movimiento y todos los enfermos la salud alrededor de aquella santa choza.
Aquel desierto, antes inaccesible y desconocido, llegó a ser un templo vivo y concurrido, donde se mostraban a porfía las misericordias del Señor, hasta que las esclarecidas santas fueron llamadas a gozar en el cielo de la presencia de su divino esposo.
Su muerte, acaecida a mediados del siglo V, fue memorable por la multitud de prodigios que el Señor obró en aquella ocasión.
Leyenda de oro
R.Dr. José Palau

