
Cuando llegue el tiempo aquel
del juicio y de la sentencia
¡ay, del hombre escandaloso!
¡ay, del de mala conciencia!
Todos los cuatro elementos
conjurados contra el hombre
perdiendo su curso y orden
se atropellarán violentos;
los mortales macilentos
ya para dejar de ser,
conocerán el poder,
del Juez que juzgarlos va.
Esto y más sucederá
Cuando llegue el tiempo aquel.
El movimiento más grande
habrá en el cielo y estrellas
y a las plantas de la tierra
las veremos sudar sangre,
con efecto inexorable
no abrirá la Omnipotencia
no cerrará la clemencia,
ya no habrá piedad ni abrigo
que nadie será eximido
Del juicio y la sentencia
¡ Ay en el fin de los tiempos
cuando la cuenta se pida,
al que ha sembrado en la vida
rayos de malos ejemplos!
se abrirán los monumentos
a la voz del Poderoso,
solo salvará al virtuoso
con felices esperanzas,
ante el Dios de las venganzas
¡ay, del hombre escandaloso!
¡Ay, Valle de Josafá!
¡Ay, fin de todos los siglos!
¡Ay, de perjurios testigos,
que juraron sin verdad!
¡Ay, del que en pecado va,
a la divina presencia!
¡Ay, del que con indolencia
bienes ajenos hurtó!
y si no restituyó
¡ay, del de mala conciencia!
Extraído del libro “El Cristianismo en los cantares populares” de Juan Alfonso Carrizo -Pags. 29-30. Ediciones Dictio Vol. 15 Sección letras Año 1978
