
Dios Uno y Trino,
A quien tanto
Arcángeles, Querubines,
Ángeles y Serafines,
Dicen Santo, Santo, Santo.
A vuestra inmensa Deidad
Indivisa tres Personas,
Clamamos, pues nos perdonas
Nuestra miseria y maldad;
Por esta benignidad,
En tu misterioso canto,
Ángeles y Serafines, etc.
Interminable Bondad,
Suma Esencia Soberana,
De donde el bien nos dimana,
Santísima Trinidad;
Pues tu Divina piedad
Pone fin a nuestro llanto,
Ángeles y Serafines, etc.
El trisagio, que Isaías
Escribió con grande celo,
Le oyó cantar en el Cielo
A angélicas Jerarquías,
Para que a sus melodías
Repita nuestra voz, cuanto
Ángeles y Serafines, etc.
Este Trisagio Sagrado,
Voz del Coro Celestial,
Contra el poder infernal
La Iglesia le ha celebrado;
Con este elogio ensalzado,
Que en fe, amor y adelanto,
Ángeles y Serafines, etc.
De la subitánea muerte,
Del rayo y de la centella,
Libra este trisagio y sella
A quien le reza: y advierte,
Que por esta feliz suerte
En este mar de quebranto
Ángeles y Serafines, etc.
Es el iris que en el mar,
En la tierra y en el fuego
En el aire, ostenta luego
Que nos quiere libertar;
Por favor tan singular
De este prodigio y encanto
Ángeles y Serafines, etc.
En escudo Soberano
De la Divina Justicia,
Y de la infernal malicia
Triunfa devoto el cristiano;
Y como el demonio ufano
Huye de terror y espanto,
Ángeles y Serafines, etc.
En vuestra bondad me fundo,
Señor Dios, fuente inmortal,
Que en el Coro Celestial
Cantaré este himno yucundo;
Pues en los riesgos del mundo
Me cubrís con vuestro manto;
Ángeles y Serafines,
Dicen Santo, Santo, Santo.
Dios Uno y Trino,
A quien tanto
Arcángeles, Querubines,
Ángeles y Serafines,
Dicen Santo, Santo, Santo.
Bendita y alabada sea la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo; el Santísimo Sacramento del Altar, y la Purísima Concepción de María Santísima Señora Nuestra, concebida sin mancha de pecado original, en el primer instante de su Ser natural. Amén.
