HOY, EN EL DÍA DE SAN SIMÓN STOCK
Quienes visten el Escapulario Carmelita pueden ganar indulgencia plenaria el 16 de mayo, fiesta de San Simón Stock.
También es posible ganar indulgencia plenaria:
- El día en que le imponen el escapulario y se une a la familia carmelita.
- En estas fiestas:
- Virgen del Carmen – 16 de julio o cuando se celebre.
- San Simón Stock – 16 de mayo.
- San Elías Profeta – 20 de julio.
- Santa Teresita del Niño Jesús – 3 de octubre (calendario tradicional).
- Santa Teresa de Jesús – 15 de octubre.
- Todos los Santos Carmelitas – 14 de noviembre.
- San Juan de la Cruz – 24 de noviembre (calendario tradicional).
Se puede ganar indulgencia parcial por usar piadosamente el santo escapulario, por besarlo o por cualquier otro acto de afecto y devoción. Se aplica también a la medalla-escapulario.
Quien viste el Escapulario del Carmen debe distinguirse por una profunda, sincera y filial devoción a la Santísima Virgen, esforzándose siempre por: a) conocer; b) amar; c) imitar; d) irradiar a la Virgen María, ya que al Orden del Carmen, a la que pertenece por vestir su hábito, tiene como finalidades vivir su vida y extender su culto. El título oficial de los Carmelitas es: Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo.
Todo esto debe animar a los cristianos a vestir con devoción el Escapulario de la Virgen María, que tantos prodigios ha obrado a través de los siglos y que promete una ayuda especial y protección maternal de parte de la Santísima Virgen María.
Que mi Escapulario me acompañe siempre. Que en él vea siempre a mi Madre celestial. Que al besarlo lo haga con amor de hijo y como promesa de amarle más y servirle mejor. Que su recuerdo y su presencia en mi pecho me anime a serle más fiel a Ella y a su Hijo. Que en él vea grabadas todas las virtudes de mi celeste Madre y trate de vivirlas. Que su constante presencia sobre mi corazón me ayude a evitar el pecado y a practicar la virtud. Que su recuerdo nunca permita que me olvide de Ella y así puedo estar seguro que Ella no me abandonará.
¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Vos, que miráis con ojos de particular bondad al que viste vuestro bendito Escapulario, miradme benignamente y cubridme con el manto de vuestra maternal protección. Fortaleced mi flaqueza con vuestro poder, iluminad las tinieblas de mi entendimiento con vuestra sabiduría, aumentad en mí la fe, la esperanza y la caridad. Adornad mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de vuestro divino Hijo y de Vos. Asistidme en vida, consoladme cuando muera con vuestra amabilísima presencia, y presentadme a la augustísima Trinidad como hijo y siervo dev to vuestro, para alabaros eternamente y bendeciros en el Paraíso. Amén.


