APOCALIPSIS EN PARÍS

Cuando la situación mundial muestra signos clarísimos de los últimos tiempos, la preocupación real de la pseudo-iglesia, iglesia adúltera, iglesia impostora, o como se guste llamarla, está puesta en la “ecología”, en cuidar el planetita para prevenir la debacle mundial…
PARIS

 

Decimejorge califica de «histórico» el acuerdo de la Cumbre del clima de París

Pide a todos los fieles del mundo que se conviertan en «instrumentos de la ternura de Dios»
Tras abrir la puerta santa de San Juan de Letrán, la catedral de Roma, el Decimejorge regresó al palacio apostólico para el Ángelus. Desde la cátedra de la ventana, Bergoglio calificó de «histórico» el acuerdo de París sobre el clima, pidió a la OIC que tenga en cuenta a las «personas vulnerables», y a los cristianos que, en este Año de la misericordia, sean «instrumentos de la ternura de Dios».


Algunas frases de su la catequesis
«En el Evangelio de hoy, hay una pregunta repetida tres veces: ¿Qué debemos hacer?»
«La respuesta de Juan es que compartan los bienes de primera necesidad. A la gente le dice que comparta los bienes de primera necesidad»
«A los fariseos les dice que no exijan más de lo debido»
«Qué quiere decir: no a la corrupción. Está claro»
«Al grupo de los soldados les dice que no extorsionen a nadie y que se contenten con sus pagas»
«Tres respuestas para un idéntico camino de conversión, que se manifiesta en hechos concretos de justicia y de solidaridad»
«Es el camino del amor activo en favor del prójimo»
«Las cosas no han cambiado tanto»
«Dios no excluye a nadie de la posibilidad de salvarse»
«Él está ansioso por utilizar su misericordia con todos y acoger a todos en el tierno abrazo de la reconciliación y del perdón»
«¿Qué debemos hacer?»
«Hay que cambiar la dirección de la marcha y dirigirse al camino de la justicia, de la solidaridad y de la sobriedad»
«Invito a descubrir una faceta de la conversión: la alegría»
«Quien se convierte y se acerca al Señor siente alegría»
«Hace falta hoy coraje para hablar de alegría. El mundo está lleno de problemas y con el futuro repleto de temores y de miedos»
«Nuestra alegría deriva de la certeza de que Dios está cerca con su ternura, su misericordia y su amor»
«Que sepamos acoger al Dios del amor y de la misericordia»

Saludos después del Ángelus
«La Conferencia sobre el clima se clausuró en París con la adopción de un acuerdo, definido por muchos como histórico»
«Su puesta en práctica exigirá generosidad»
«Que se atienda especialmente a las poblaciones más vulnerables»
«Proseguir con solicitud el camino iniciado, en pro de una solidaridad que se convierta cada vez en más activa»
Conferencia de la organización internacional del comercio en Nairobi: «Que las decisiones que tomen tengan en cuenta a las personas más vulnerables y a las legítimas aspiraciones de los países menos desarrollados y el bien común de toda la familia humana»
«En todas las catedrales se abrieron las puertas santas, para que el Jubileo se puede vivir plenamente en las iglesias particulares… Que este momento fuerte estimule a muchos a convertirse en instrumentos de la ternura de Dios»
«Saludo a los detenidos en las cárceles de todo el mundo, especialmente a los de la cárcel de Padua, que están en este momento conectados con nosotros, para rezar»

Saluda a los peregrinos de Varsovia y de Madrid
Saluda también a los miembros del movimiento de los Focolares. «Seguid adelante con coraje en vuestro recorrido de diálogo y de fraternidad, porque todos somos hijos de Dios»

POSTERIORMENTE….VEAMOS QUÉ PASÓ EN LA CUMBRE DE PARIS

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Apocalipsis en París

Terminó en París la cumbre por el cambio climático.
Los jefes de las naciones y los operadores del pacto están exultantes.
195 países han acordado que la temperatura del planeta no aumente más de dos grados centígrados a finales de siglo, pero que idealmente no supere los 1,5 grados. Incluso muchos ambientalistas celebran el acontecimiento.

Y MIREN QUIÉN HABLA AHORA…

El director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, ha dicho: «La rueda de la acción gira lentamente, pero en París ha girado. El texto coloca claramente a las industrias fósiles del lado malo de la Historia». La cumbre de París habrá de ser recordada como un triunfo político. ¿Podrán ahora los países cumplir el compromiso? Esperamos que sí. Los aplausos, en todo caso, deben llevárselos, en primer lugar, los ambientalistas y las agrupaciones verdes que por décadas han luchado por los derechos de la Tierra.

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Todo esto avalado por GREENPEACE… Leamos su discurso viperino:
Los demás, los que no somos políticos ni ambientalistas, sin embargo, no podemos cruzarnos de brazos a esperar que las cosas mejoren. El peligro es máximo. Aclarado el objetivo, ahora hay que poner los medios. Todos son llamados. Lo que se requiere, ante todo, es un compromiso personal.

No es la primera vez que la humanidad se encuentra en una situación apocalíptica. En otras ocasiones los seres humanos tuvieron las sensación de un acabo mundi. La peste bubónica en el siglo XIV mató a un tercio de la población europea. Recordemos el genocidio de los pueblos originarios de América y Asia.

Nuestro apocalipsis, en cambio, es global. Nos ocurre algo parecido a lo que sucedió con los saurios cuando un meteorito se estrelló contra la tierra. No quedó, según parece, ningún animal grande. Hoy nuevamente la vida puede desaparecer. Algunos de los daños son ya irreversibles: especies animales y vegetales desaparecidas para siempre. Pero si la temperatura media del planeta sube tres, cuatro, cinco grados no quedará vivo probablemente nada.

¿Quién tiene la culpa? No todos. Son muchos los inocentes. La mayor responsabilidad recae sobre la civilización que desarrolló una ciencia, una técnica y, sobre todo, una economía capitalista imposible de controlar. Los países no han podido contrarrestar una economía basada en la maximización de las ganancias y el egoísmo. Este año 2015 se ha cumplido un pronóstico desolador: el 1 % más rico posee el 99% de los bienes; y, el 99% de la población mundial dispone del 1%.

¿Se saca algo a estas alturas con reconocernos culpables? Por supuesto, por algo se empieza. Pero no cualquier culpa sirve. La culpa sana proviene de un reconocimiento del valor del prójimo y de la Tierra. La situación actual es apocalíptica. La mala apocalíptica llena de miedo y de sentimientos culposos. La buena apocalíptica, la apocalíptica judía, es un grito de alerta, pero un grito de esperanza en la posibilidad de salvación del ser humano.

La nueva conciencia y los intentos por revertir la situación socio-ambiental, debieran provenir de un sentimiento de responsabilidad arraigado en una experiencia positiva del mundo. Esta experiencia, antes que los cambios acordados en París, tendría que promovérsela, facilitársela a grandes y chicos. Nuestra generación debiera convocar a todas las fuerzas espirituales que aman la Tierra a que nos enseñen, precisamente, a amar la Tierra. Necesitamos una mística de amor por el planeta y sus víctimas, una mística que anude ética y estética. ¿No es posible conjugar la cosmología aymara con el cristianismo? ¿El cristianismo con el Islam? ¿El Islam con el judaísmo? ¿El judaísmo con el budismo? ¿Etcétera? Cualquieras sean las combinaciones, nada ayudará más que volver a lo primero: ver con los ojos, oír con los oídos, gustar con la lengua, tocar con las manos y oler con la nariz. Necesitamos sentir para recobrar el sentido. Es imperioso compartir el mundo, nunca más adueñarse de él.

La buena apocalíptica es una apelación a interrumpir con decisión el curso de la historia. El futuro es cuestión de esperanza y de acción, pero seguirá siendo incierto. A los que amen la Tierra les quedará al menos el consuelo de haber sido amados por ella.

Apocalipsis significa «revelación». En la Ciudad de las Luces se ha revelado lo mejor del ser humano a contracara de su empresa depredadora. En París ha lucido la política internacional como hace rato no ocurría. Esperamos que el Apocalipsis en París ilumine interior y personalmente a cada ser humano.
ETC. ETC. ETC. ETC. ETC. ETC. ETC. ETC. ETC. ETC.

Y TODAS LAS CLASES DE BOBADAS QUE SE PUEDAN INMAGINAR… Y HASTA LAS QUE NO SE PUEDAN INMAGINAR…

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2015/12/14/apocalipsis-en-paris-religion-iglesia-opinion-costadoat.shtml

A todo esto, tan preocupado está Berbodrio por este planeta…, por esto que se acaba…, que se acaba para cada uno con la muerte, habrá que dejarlo sí o sí… todo esto sin importar estar tan unido a personajes tan contrarios a la verdadera fe, enemigos de Cristo…
Así está este mundo, verde, pero de podrido, al igual que la vaticueva…

Señor Jesús, Tú solo eres quien debe reinar, por eso los católicos deseamos tu regreso. Si este mundo perecedero ha de destruirse, no nos preocupamos; porque nuestra mirada está puesta en lo que no se ve, lo que no se puede tocar, ni oír, ni gustar… Tú, Señor y el Cielo que nos has prometido, si somos fieles a Ti… Lo demás es una anécdota en este camino que debemos transitar hasta que llegue ese momento… Mientras estamos expectantes hasta que Tú vuelvas… Por eso cada día más, Te pedimos, Señor y Rey nuestro, ¡ven pronto!