INSTRUCCIÓN RELIGIOSA – TERCER MANDAMIENTO

Propium1

EL CRISTIANISMO

SUS DOGMAS, ORACIONES,

MANDAMIENTOS Y SACRAMENTOS

TERCERA PARTE

LO QUE SE HA DE OBRAR

DOCTRINA DE LA CARIDAD

MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS

PRECEPTOS DE LA IGLESIA – VIRTUDES CRISTIANAS

MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS EN PARTICULAR

Tercer mandamiento.

Santificar las fiestas

   El tercer mandamiento es: Acuérdate de santificar las fiestas.

   Nos manda honrar a Dios con obras de culto en los días festivos.

   Son días de fiesta los Domingos y algunos otros días mandados por la Santa Iglesia.

   En la Ley Antigua se santificaba el sábado.

   En la Ley Nueva se santifica el Domingo, porque en tal día resucitó Jesucristo y el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles.

   Santifica la fiesta el que oye Misa entera y no trabaja sin necesidad.

 

OÍR MISA

   El que en día festivo falta a la Misa sin justa causa, comete pecado mortal.

   Excusa de oír Misa una causa medianamente grave.

   La Misa se debe oír entera y con devoción.

   Misa entera quiere decir desde el principio hasta el fin.

   Se cumple con el precepto oyendo en distinto tiempo parte de una Misa y parte de otra; conviene que la Consagración y la Comunión sean de una misma Misa.

   Perder desde el principio de la Misa hasta antes del ofertorio, o lo restante después de la Comunión es falta leve.

   El Ofertorio, la Consagración y la Comunión son las partes integrantes de la Misa; basta asistir a estas tres partes para oír realmente la Misa, aunque para cumplir con el precepto en los días festivos, se debe asistir desde el principio hasta el fin.

   Se puede oír Misa y confesarse al mismo tiempo.

   Se pueden oír varias Misas a la vez, fijando la atención especialmente en una.

   A más de oír Misa, conviene ocupar el día festivo en otras obras buenas; asistir al sermón, a vísperas, leer algún libro bueno, etc.

NO TRABAJAR

   El tercer mandamiento prohíbe trabajar en los días festivos.

   Los trabajos prohibidos son los serviles o forenses.

   Trabajos serviles son los propios de los artesanos y obreros.

   Trabajos forenses son las causas judiciales y procesos criminales, los contratos públicos, las ferias, mercados, etc.

   Es permitido en día festivo, leer, escribir, enseñar, viajar, dibujar, cazar (sin gran estrépito), pescar, etc.

   También se permiten todos los trabajos necesarios o convenientes para la vida doméstica, como preparar la comida, barrer, limpiar, etc.

   La costumbre permite el trabajo de barbería, las ferias y mercados en algunos países.

   El trabajar sin justa causa más de dos horas en día festivo es pecado mortal.

   Si no pasa de dos horas es pecado venial, por lo regular.

 

   Cuando el trabajo es liviano no es pecado mortal, si no alcanza a tres horas.

   Las causas justas por las cuales es permitido trabajar en día festivo son: la caridad hacia el prójimo, la piedad hacia Dios y la necesidad.

   Cuando por alguna causa justa se debe trabajar, conviene, aunque no es obligatorio, pedir permiso al párroco.

   En los días festivos se deben evitar la ociosidad y las diversiones peligrosas.

   Puede uno tomarse algún recreo honesto y moderado, después de haber cumplido con los deberes religiosos.

   La santificación del día festivo es útil, no sólo al alma, sino también al cuerpo; pues el descanso contribuye mucho a la conservación de la salud.

   No santificar las fiestas es uno de los pecados que más atraen los justos castigos de Dios, aún en esta vida.