ESTEBAN P. SANCHEZ MALAGON: 27 DE SEPTIEMBRE CONSUMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO

Este 27 de Septiembre se cumple el 194 aniversario de la Independencia de MÉXICO, en que el Glorioso Ejército Trigarante entró triunfante a la Ciudad Capital, a cuya cabeza iba el libertador de México Don Agustín de Iturbide y Arámburu.

Don Agustin Iturbide

Quien en este día lanzara esta proclama que deberíamos tener siempre presente los buenos mexicanos: “Mexicanos: Ya estáis en el caso de saludar a la Patria independiente, como os anuncié en Iguala: ya recorrí el inmenso paso que hay desde la esclavitud hasta la libertad y toqué los diversos resortes para que todo americano manifestase su opinión escondida, porque en unos se disipó el temor que los contenía, en otros se mostró la malicia de sus juicios, y en todos se consolidaron las ideas, y ya me véis en la Capital del Imperio más opulento sin dejar atrás de mí arroyos de sangre, ni campos talados, ni viudas desconsoladas, ni desgraciados hijos que llenan de maldiciones al asesino de su padre: por el contrario, recorridas quedan las principales Provincias del Reino, y todas uniformadas en la celebridad, han dirigido al Ejército Trigarante vivas expresivos, y al cielo votos de gratitud: estas demostraciones daban a mi alma un placer inefable y compensaban con demasía los afanes, las privaciones y la desnudez de los soldados, siempre alegres, contentos y valientes. Ya sabéis el modo de ser libres; a vosotros toca señalar el de ser felices”.

El mismo nos indicó el camino para ser felices, al decir en su espléndido discurso, a los miembros de la Junta Instituyente al instalar ésta el 2 de Noviembre de 1822: “Caminábamos al más horrendo precipicio. Para no caer en él, ha sido necesario dar un paso retrógrado y si ha de ser seguro, es inexcusable que sea, no sobre las huellas extraviadas que seguíamos últimamente, sino sobre las primeras del Plan de Iguala

por donde llegamos al difícil y glorioso término de nuestra Independencia, volvamos, señores, a tomar animosamente este camino seguro regado de sudores y de laureles. Marchemos sobre él con paso firme y sereno, y la felicidad de la Nación será obtenida. Llevémosla por él a la gloria de constituirse (políticamente) de un modo pacífico, sólido y estable. Organicemos su representación de manera que no dé otro sonido, que el puro, limpio, claro y genuino de la voluntad de los mexicanos, y tomemos en lo pasado, la experiencia de lo futuro”.

Escudo MexicoMás he aquí que, al Norte de nuestras fronteras, las logias masónicas de Nueva Orleans no podían ver con buenos ojos que México fuese un País pletórico de una sana ilusión por su futuro mejor. Así fue que llegó a México el siniestro y despreciable Joel R. Poinsett, quien hábilmente, supo mover los hilos de la intriga para que Iturbide fuese derrocado, desterrado y, posteriormente fusilado, el 19 de Julio de 1824.

Era tal la fobia masónica antiiturbidista que incluso se le negó el consuelo de recibir la Santa Comunión en la Misa del día siguiente; lo mataron al caer la tarde, ya que temían que a última hora algún factor extraño lograse salvarle la vida.

Iturbide a más de darnos la Independencia, creó el Estado Mexicano y modeló nuestra Enseña Nacional en cuyos colores simbolizó: en el verde: la Independencia, en el blanco: la Religión Católica Apostólica y Romana, y en el rojo: la unión.

Catedral de Mexico

Nota de Radio Cristiandad:

«No puede llamarse mexicano todo aquel que no es católico. Ya que, nuestra Santa nación fue creada y fundada por tan bella Religión y para confirmación de mis palabras Dios quiso sellarlas con su firma eterna, al dejar plasmada en una humilde tilma la majestuosa imagen de su Santísima Madre. Por eso ha de ser delito que, todo aquel que vaya en contra de los principios Doctrinales de la única Religión de nuestra patria mexicana ha de ir en contra de toda la nación. No ha de llamarse mexicano, todo aquel que osare incumplir o violar la mínima regla doctrinal de nuestra Santa Religión Católica. Quien va en contra de Dios y de su Sacrosanta Iglesia, va en contra de México y de todo el gremio que, se rige con el amoroso rigor de su Doctrina, que para el alma no es otra cosa que, poesía de la Eterna Megestad.
Cómo osais decir en,  vuestro himno nacional que Dios ha creado vuestra partia?  Y por otro lado sólo blasfemias injures ante el cielo?  Si no estáis con Cristo estais contra Él y si estáis encontra de Él y de su Iglesia estáis contra Mexico.»

Atte.
Agustín De Iturbide

Primera Carta del Acuerdo Trigarante a las Colonias del Virreinato Católico Mexicano.