DIÁLOGO EN EL ATRIO

caballo de troya fsspx

A la salida de Misa se reunieron varios feligreses en apasionado y hasta virulento diálogo:

Feligrés 1 — ¿Leíste la Carta del Santo Padre Francisco?

Feligrés 2 — ¿Cuál de ellas?

Feligrés 1 — ¡La última!…

Feligrés 2 — ¿Cuál?

Feligrés 3 — Pienso que se refiere a la que trata sobre la Indulgencia con ocasión del Jubileo extraordinario…

Feligrés 4 — ¿El Jubileo extraordinario, secreto y mixtongo?

Feligrés 1 — No… No tiene nada de secreto… Es bien público…

Feligrés 4 — ¡Ah!…, como las meretrices…

Feligrés 3 — ¡Un poco más de respeto, señor!

Feligrés 2 — ¿Y qué tiene de particular esa carta?

Feligrés 1 — Pues bien, trata sobre la misericordia y dice al final que por una disposición suya establece que quienes durante el Año Santo de la Misericordia se acerquen a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X para celebrar el Sacramento de la Reconciliación, recibirán válida y lícitamente la absolución de sus pecados.

Feligrés 4 — ¿No decía yo?, fornicar como las meretrices con los reyes de la tierra…

Feligrés 3 — ¡Cállese, no sea insolente!

Feligrés 2 — Algo de razón tiene el señor, porque tenga en cuenta que se trata del Sacramento de la Penitencia, para el cual se requiere jurisdicción…

Feligrés 5 — ¡No dice Sacramento de la Penitencia!, dice, ¡bien clarito!, de la Reconciliación…

Feligrés 2 — ¡Es lo mismo!…

Feligrés 4 — ¡Sí!…, cuando de fornicar se trata… da lo mismo reconciliar que penitenciar…

Feligrés 1 — ¡Ya le dijimos que se calle!…

Feligrés 4 — ¿Y por qué me voy a callar?

Feligrés 5 — ¡Padre! ¡Padre Moroch! Nos puede explicar esta cuestión de la carta de Bergoglio…

Padre Moroch — Del Santo Padre Francisco, ¿dirá, usted?…

Feligrés 4 — ¡Del Falso Profeta!, que fornica con las meretrices…

Padre Moroch — ¡Silencio! ¿Qué pasa aquí?

Feligrés 1 — Padre, queremos que nos explique estas palabras de la Carta para el Jubileo de la Misericordia…

Feligrés 4 — Misericordina, dirá, usted…

Feligrés 5 — Padre, por favor, explique estas palabras, ¿qué sentido tienen?:

Una última consideración se dirige a los fieles que por diversos motivos frecuentan las iglesias donde celebran los sacerdotes de la Fraternidad de San Pío X. Este Año jubilar de la Misericordia no excluye a nadie. Desde diversos lugares, algunos hermanos obispos me han hablado de su buena fe y práctica sacramental, unida, sin embargo, a la dificultad de vivir una condición pastoralmente difícil. Confío que en el futuro próximo se puedan encontrar soluciones para recuperar la plena comunión con los sacerdotes y los superiores de la Fraternidad. Al mismo tiempo, movido por la exigencia de corresponder al bien de estos fieles, por una disposición mía establezco que quienes durante el Año Santo de la Misericordia se acerquen a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X para celebrar el Sacramento de la Reconciliación, recibirán válida y lícitamente la absolución de sus pecados.

Padre Moroch — Se trata de una continuación lógica del reconocimiento… Recuerden lo que les escribí antes de entrar en el Retiro de abril:

Acaban de publicar los medios la Resolución del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto incorporando a la Fraternidad dentro del marco jurídico de la Iglesia Católica en nuestro país.

Esta resolución, por la cual bregó el Padre Bouchacourt durante años, es puramente de carácter Administrativo y no del orden doctrinal…

Feligrés 1 — ¡Sí!… ¡Sí!… Nuestro Superior General dijo al respecto:

Se trata de un servicio administrativo que no tiene nada que ver con la Iglesia: un problema de visa, permiso de residencia.

Feligrés 4 — Bonita forma de fornicar con los reyes de la tierra…

Feligrés 1 — ¡Cállese de una buena vez! Y márchese a su inhóspita trinchera…

Feligrés 6 — Esto, más bien, me parece que tiene que ver con lo dicho por Monseñor Williamson…

Padre Moroch — ¿Y qué dijo ése?

Feligrés 6 — Así de clarito:

Si la FSSPX no puede ser llevada a abandonar el dogma, entonces la FSSPX va necesariamente a actuar dentro de las murallas de Roma como un caballo de Troya.

Padre Moroch — ¡¿Eso dijo?!

Feligrés 6 — ¡Síiii!

Feligrés 1 — ¡Pero es justamente de lo que se trata! Ahora que estamos adentro los vamos a vencer, a convertir… ¡Será la restauración de la Iglesia!…

Feligrés 6 — Monseñor Williamson ya había preguntado hace tiempo:

¿No podría la FSSPX, para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar, aceptar un acuerdo práctico a través del cual ninguna parte de la doctrina Católica sería negada, pero a través de la cual las diferencias doctrinales entre Roma y la FSSPX se pondrían entre paréntesis por el momento? ¿Necesitaría así existir una traición de aquellas grandes verdades que mencionamos anteriormente?

Feligrés 2 — Sí, pero él mismo indicó que Monseñor Fellay contestó a esa pregunta con estas palabras:

“Es muy claro que cualquier solución práctica que se diera sin un sano fundamento doctrinal conduciría directamente al desastre … Nosotros tenemos todos estos ejemplos ante nuestros ojos –la Fraternidad de San Pedro, el Instituto de Cristo Rey y todos los demás están totalmente bloqueados a nivel de la doctrina porque primero aceptaron el acuerdo práctico.”

Feligrés 6 — Ya lo sé… Pero usted se olvida de su enigmática pregunta con la que concluye su escrito Monseñor Williamson:

Pero ¿tiene que ser así? Interesante pregunta…

Feligrés 2 — ¿Tiene que ser así? ¿Por qué tendría que ser un desastre para nosotros y no para ellos?… Esto me recuerda lo del “regalo griego” de aquel Eleison 214…

Padre Moroch — ¿Es decir?

Feligrés 2 — Monseñor Williamson dijo:

Los que ven claro recordarán el dicho del sabio –pero despreciado– Troyano quien no quería que el Caballo de los Griegos entrara a Troya. «Timeo Danaos et dona ferentes» /« Sea lo que sea, temo a los Dánaos (Griegos) incluso si traen regalos.” Pero ingresaron el Caballo de Troya. Todos sabemos lo que le sucedió a Troya.

Feligrés 1 — ¡Sí!… ¡Sí!… ¡Síii!… ¡Es justamente de lo que se trata! Ahora que estamos adentro los vamos a vencer, a convertir… ¡Será la restauración de la Iglesia!… Porque la FSSPX no será llevada a abandonar el dogma, ¡¡¡¡y entonces la FSSPX va necesariamente a actuar dentro de las murallas de Roma como un caballo de Troya!!!!…

Padre Moroch — Perdón, ya llegan los primeros troyanos…, perdón, los reconciliables, y tengo que ir a administrar el Sacramento de la Reconciliación… Un asunto meramente administrativo, claro…

Feligrés 1 — ¡Yupi!

Feligrés 2 — ¿Eh?

Feligrés 3 — ¡Rediez!

Feligrés 4 — ¡Puaj!

Feligrés 5 — ¡Nanay!

Feligrés 6 — ¡Alquimia!