Al observar diariamente las noticias que van rodeando este mundo cada vez mas retorcido, no dejan de sorprenderme (y espero seguir teniendo la capacidad de asombro, sino eso sería ya una señal de alerta para mi pobrecita alma) las barbaridades con que cada vez más se quiere corromper a los inocentes.
No sólo el bombardeo que se realiza en la vida diaria, a través de la tecnología, como internet, tv, medios gráficos, desde diarios, revistas, publicidades callejeras, sino que este veneno se ha ido ramificando y apoderándose de todo lo que toca.
Ya sabemos abiertamente todo lo que en las escuelas, tanto laicas como confesionales, se ha ido infiltrando. Todo esto avalado en cierta forma también por la falsa iglesia hoy reinante, que predica a viva voz y sin ningún tipo de tapujos, el… “¿quién soy yo para juzgarlos?…
Escondido detrás del disfraz blanco se encuentra quien está colaborando con la destrucción abierta de esas inocentes almas…
Veamos algunos casos…
Francisco le desea a una escritora lesbiana de libros que corrompen a los niños que “siga su proficua actividad”, la invitó a “seguir su actividad al servicio de las jóvenes generaciones y de la difusión de los auténticos valores humanos y cristianos” y se despidió con la bendición apostólica “para toda la familia” de la escritora (“casada” con otra mujer).
Maria Silvia Fiengo y Francesca Pardi,
las responsables, con su pseudo familia
Ahí lo tenemos, disfrazado el lobo con piel de cordero, detrás de su… misericordia… falaz…, colaborando con la destrucción de la familia cristiana, desbastando la moral, aniquilando la fe…, burlándose tan abiertamente de las condenas contra la sodomía…
Sólo para recordar:
En el Antiguo Testamento, además del castigo de Sodoma (Génesis 19), debemos citar la ley dada por Dios a Israel: Lev. 18, 22 designa a la sodomía como una abominación; Lev 20, 13 castigada con la muerte.
En el Nuevo Testamento, San Pablo condena explícitamente este vicio en varias epístolas (ver Romanos 1, 24-32), que se citan a continuación: I Cor 6, 10: «Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los infames, ni los ladrones, […] heredarán el reino de Dios»; I Tim 1, 10, dice la misma manera que «los asesinos, los fornicarios, los infames…”
Pero, claro, hay que aggiornarse…
Veamos otro ejemplo de cómo estamos…
VERGONZOSO Y CÓMPLICE SILENCIO
Con el soporte principal ideológico en el mundo anglosajón, la Internacional Sodomítica, financiada por la plutocracia mundial, ha dado un salto cualitativo: ahora va por los chicos, después de corromper a los grandes.
Registro tres hechos:
1) Próximamente se distribuirá en muchas escuelas de Inglaterra y Gales el libro “Prince Henry”, que relata la historia de un príncipe, en la época contemporánea, que se enamora de su servidor Thomas, que es pobre. Después de vencer la resistencia de sus padres, Henry obtiene su consentimiento y se “casa” con Tom, y la “igualdad” triunfa. (El mensaje social igualitario pretende encubrir la maldad moral de la homosexualidad).
2) En las escuelas de Cornualles el Departamento de Educación británico difunde la School Transgender Guidance, que recomienda “la buena práctica sensibilizadora” de aceptar el “transgénero”, por ser algo absolutamente “normal”.
3) En Nueva Gales del Sur, Australia, se intentó proyectar en escuelas secundarias “Gayby Baby”, película de propaganda sobre los “hijos” criados por parejas homosexuales, en el marco de la “Jornada de promoción de la diversidad”. Ante la resistencia de los padres, el ministro de Educación prohibió la proyección en los horarios de clase, si bien la película se puede ver fuera de ellos y en los cines.
Francisco y su círculo áulico se ocupan del cambio climático, de la trata de personas, de las migraciones y de la mar en coche, pero sobre la tiranía LGBT que se cierne, guardan (¿respetuoso?) silencio.
¿Se acordarán de que la sodomía y la corrupción de los inocentes claman venganza al cielo?
Simplemente un pequeño paneo de cómo están las cosas, no hay peor ciego que el que no quiere ver…
Por eso, hoy más que nunca, debemos prepararnos para la batalla que debemos enfrentar diariamente, y por sobre todo, como dije al principio de este humilde artículo, Señor, que no perdamos la capacidad de asombrarnos… Señor, que veamos!!!!!
Fuentes: Catapulta
Lorena Vázquez





