(256-357)
27 de agosto
Fue el principal defensor occidental de la ortodoxia en la lucha temprana contra el arrianismo; nació hacia el 256 y murió cerca de 358 en Sirmio o en España. En su juventud fue un confesor de la fe en la persecución de Maximiano (Morse) o de Diocleciano (Hefele); y se convirtió en obispo de Córdoba en el sur de España alrededor de 295. Su nombre se menciona entre los diecinueve obispos presentes en el Concilio Provincial de Elvira (cerca del 300). Leclercq enumera ciertos hechos que muestran que Osio había tenido una relación personal cercana con el Emperador Constantino en varias ocasiones entre el 313 y 324, y se sabe que fue su principal consejero en el asunto de los donatistas. No existe nada para explicar las relaciones entre ellos. Cuando comenzaron los problemas con los arrianos, Constantino encargó a Osio que entregara su carta a Arrio y San Alejandro de Alejandría en la que les urgía a la reconciliación. Sabemos poco de las acciones de Osio durante esta misión (323-324).
Presidió en el año 325 el Santo Concilio de Nicea que condenó el arrianismo y definió la consubstancialidad del Padre y del Hijo. Apoyó y defendió a San Atanasio en su lucha contra los herejes y contra jerarquías de la Iglesia doctrinalmente corrompidas o tolerantes con el error. Confesor de la fe frente al emperador pagano Maximiano y frente a los arrianos que eran los modernistas de aquella época. Osio en su carta al emperador Constancio decía: “He completado la carrera de la confesión de la fe, primero en la persecución promovida por tu abuelo Maximiano”
Figura en el santoral de la Iglesia Oriental y su fiesta se celebra el 27 de agosto
Actualmente, que circulan traducciones del Credo semiarrianas en la Iglesia conciliar, en las que se afirma que “el Hijo es de la misma naturaleza del Padre” es muy conveniente invocar la intercesión de este santo obispo, español y ortodoxo, para que seamos liberados de desviaciones doctrinales y de formulaciones teológicas imprecisas que fomentan el relativismo subjetivista y pactan con los enemigos de la fe.


