Comentario Eleison 414

LA HEREJÍA DE KENT

Y SU COMPAÑÍA

Hacia el final de su Comentario Eleison 414, el Obispo que no se retracta dice:

… un tal parecido milagro será forjado por Nuestra Señora para limpiar Oriente de sus errores y Occidente de su corrupción, de manera que la Iglesia pueda respirar de nuevo con ambos pulmones…

Detrás de esta frase se oculta una herejía: la que ataca la indefectibilidad de la Iglesia.

Ya he publicado algo al respecto. Ver aquí:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2015/06/23/comentario-eleison-414/

Veamos ahora cómo el Obispo de Kent está muy bien acompañado en su pensamiento.

Juan Pablo II habló a menudo sobre los dos pulmones de la Iglesia.

E insistió en que la Iglesia respira mejor cuando usa los dos pulmones.

Por supuesto, no aclaró que se trataba de la iglesia conciliar…

En noviembre de 1979, en Éfeso, dijo:

Nos comprometemos a llevar adelante con toda nuestra energía y en actitud de total disponibilidad a las sugerencias del Espíritu el camino hacia la plena unidad de todos los cristianos. La Iglesia —y en concreto la de Europa— no debía ser ni oriental ni occidental, porque había de respirar con sus dos pulmones, Oriente y Occidente.

En su Encíclica sobre el empeño ecuménico, Ut unum sint, Nº 54, se lee:

El otro acontecimiento que me es grato recordar es la celebración del Milenio del Bautismo de la Rus’ (988-1988). La Iglesia católica, y de modo particular la Sede Apostólica, quisieron tomar parte en las celebraciones jubilares y trataron de señalar cómo el Bautismo conferido en Kiev a san Vladimiro fue uno de los sucesos centrales para la evangelización del mundo. A ello deben su fe no sólo las grandes naciones eslavas del Este europeo, sino también los pueblos que viven más allá de los montes Urales y hasta Alaska.

En esta perspectiva encuentra su motivo más profundo una expresión que he usado otras veces: ¡la Iglesia debe respirar con sus dos pulmones! 

Pero no fue solamente él quien utilizara la extraña fórmula. Benedicto XVI dijo Hagamos que Europa vuelva a respirar con sus dos pulmones.

Esas fueron sus palabras al final del concierto ofrecido en su honor por el Patriarca de Moscú y de todas las Rusias, el 20 de mayo de 2010.

Al concierto asistieron diecinueve cardenales, entre los cuales Bertone, secretario de Estado; Sodano, decano del Colegio cardenalicio; y Kasper, presidente del Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos. Entre los numerosos prelados, el arzobispo Ravasi, presidente del Consejo pontificio de la cultura.

Los dos dicasterios organizaron, junto al Patriarcado ortodoxo de Moscú, las jornadas de cultura y de espiritualidad rusas en el Vaticano, en cuyo ámbito se enmarcaba la iniciativa musical. También estaban presentes el Cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, varios altos cargos de la Secretaría de Estado y el director de nuestro periódico.

Al término de la velada musical, que concluyó entre los aplausos del público, Benedicto XVI subió al estrado para congratularse con el director de la orquesta —hijo de la actriz italiana Sofía Loren, que también saludó al Papa— y con los artistas:

En la música, por tanto, ya se anticipa de algún modo y se realiza la confrontación, el diálogo, la sinergia entre Oriente y Occidente, al igual que entre tradición y modernidad.

Precisamente en una análoga visión unitaria y armónica de Europa pensaba el venerable Juan Pablo II, cuando, al proponer de nuevo la imagen sugerida por Vjačeslav Ivanovič Ivanov, de los «dos pulmones» con los que es preciso volver a respirar, deseaba una nueva conciencia de las profundas raíces culturales y religiosas comunes del continente europeo, sin las cuales la Europa actual estaría de algún modo privada de un alma y, en cualquier caso, marcada por una visión limitada y parcial.

Precisamente para reflexionar ulteriormente sobre estas problemáticas tuvo lugar ayer el simposio, organizado por el Patriarcado de Moscú, por el Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos y por el de la cultura, sobre el tema: «Ortodoxos y católicos en Europa hoy. Las raíces cristianas y el patrimonio cultural común de Oriente y Occidente».

Hagamos que Europa vuelva a respirar con sus dos pulmones; volvamos a dar un alma no sólo a los creyentes, sino también a todos los pueblos del continente, a promover la confianza y la esperanza, enraizándolas en la milenaria experiencia de fe cristiana. En este momento no puede faltar el testimonio coherente, generoso y valiente de los creyentes, para que podamos mirar juntos al futuro común como a un porvenir en el que se reconozca la libertad y la dignidad de cada hombre y de cada mujer como valor fundamental y se considere la apertura a lo trascendente y la experiencia de fe como dimensión constitutiva de la persona.

No se podrá negar que el Obispo de Kent goza de muy buena compañía…

Sólo le falta que se le sume Vladímir Putin…

Mientras tanto, su respiración es sibilante… Quien no lo crea, debe recordar la entrevista que concediera a Los Impotentes

 

Padre Juan Carlos Ceriani