CONSAGRACIÓN DEL ECUADOR
AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
El próximo 6 de agosto se cumplirán 140 años del martirio de Don Gabriel García Moreno, Presidente del Ecuador.
Radio Cristiandad prepara un homenaje para tal fecha. Como anticipación, en esta Fiesta del Sagrado Corazón y por ser el Ecuador el primer país del mundo en habérsele consagrado, nos referiremos a tan importante acto.
Profecías de Nuestra Señora del Buen Suceso
El dos de febrero de 1594, la Abadesa del Monasterio de la Limpia Concepción, Madre Mariana, vio apagarse la luz de la lámpara del Santísimo desde el coro alto de la Iglesia, donde hacía su habitual oración a medianoche; intentó encenderla pero no lo logró.
De pronto, una bella Señora se apareció; y se presentó diciendo: “Soy María de El Buen Suceso, la Reina de los Cielos y de la tierra…, con esta advocación quiero hacer en todos los siglos prodigios”.
Una aureola de gloria la rodeaba con esplendor; estaba vestida con la saya blanca y el capuchón azul del hábito de la congregación; sostenía en su mano izquierda al Niño Dios, de celestial hermosura; en la otra mano llevaba un báculo de oro bruñido y esmaltado de piedras preciosas; lo que significaba que Ella gobernaría esa santa casa.
A partir de ese día la visitó con frecuencia; profetizó, anunció, pidió, le hizo conocer secretos y misterios; le reveló el significado de la extinción de la luz del Santísimo; sus profecías abarcan aquellos tiempos, nuestros días y aconteceres futuros…
Entre otras profecías, la Madre de Dios reveló:
En el siglo XIX vendrá un Presidente de veras cristiano, varón de carácter, a quien Dios Nuestro Señor le dará la palma del martirio en la misma plaza en cuyo sitio está éste mi convento; él consagrará Ecuador al Sagrado Corazón de mi amantísimo Hijo, y esta consagración mantendrá la religión católica en los años posteriores, que serán aciagos para la Iglesia.
Efectivamente, el presidente Gabriel García Moreno hizo tal Consagración y fue asesinado en agosto de 1875, tal como lo anunciara la Santísima Virgen.
La Consagaración de Ecuador el Sagrado Corazón de Jesús
La República del Ecuador fue el primer país en el mundo que se consagró oficialmente al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. Esto se hizo el 25 de marzo de 1873, bajo la Presidencia del doctor Gabriel García Moreno.
A todas las pruebas de piedad y de amor, añadió el Presidente un acto grandioso que sería suficiente para inmortalizar su memoria y perpetuar el Reino de Dios en su país.
García Moreno había manifestado siempre una gran devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Pues bien, un amigo, conversando íntimamente con él, le dijo un día que, en su cualidad de magistrado católico, debía interpretar la fe de su pueblo consagrando el Ecuador, por un decreto oficial, al Sagrado Corazón.
“Gracias a la piedad del hombre que rige sus destinos, decía aquel amigo, el Ecuador forma una honrosa excepción en medio de tantos pueblos que perecen de naturalismo; pero este hombre es mortal, un asesino puede clavarle un día el puñal, y entonces ¿quién sostendrá los derechos de Dios? ¿quién le impedirá caer en las horribles fauces de la fiera? Dejadnos bajo la protección del Corazón de Jesús; constituidla fiesta nacional, y las salvas que saluden anualmente su aurora, ensordecerán los gritos de la impiedad.”
El Presidente respondió que su obligación era conservar el depósito de la fe en su país, aunque fuese a precio de su propia vida; por consiguiente, que no retrocedería ante ninguna consideración para obtener ese resultado; mas para ofrecer y consagrar el Ecuador al Dios de toda santidad, ¿se había moralizado bastante el pueblo, purificado el hogar doméstico, restaurado la justicia, llevado la paz a las familias, la concordia a los ciudadanos y el fervor al templo? El Ecuador tiene fe; pero es preciso lanzar a todas partes, aun a los parajes más recónditos, cincuenta misioneros de ardiente celo, que conviertan a los pecadores y laven las almas en la sangre divina; entonces presentaríamos al Sagrado Corazón una ofrenda menos indigna.”
“La perfección, replicó el interlocutor, se adquiere con el auxilio de la gracia, y Dios recompensaría con la de su predilección a un pueblo que diese al mundo testimonio tan solemne de su fe, en reparación de la apostasía general de los gobiernos.”
García Moreno convino en ello con toda su alma; pero observó que, antes de proceder a un acto de esta naturaleza, debía consultar a los Prelados y a las personas piadosas. “Soy un hijo de la Iglesia, y debo someterme a su divino magisterio; respeto también profundamente a las almas piadosas, cuyo juicio es tanto más seguro, cuanto más se aproximan a Dios en la oración.”
El tercer Concilio de Quito coincidía con la reunión del Congreso. El Presidente manifestó a los Obispos reunidos el proyecto que había formado de consagrar el Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús, proyecto que los Prelados acogieron con entusiasmo, y transformaron, a invitación de García Moreno, en decreto conciliar.
Este decreto, dado el 13 de abril de 1873, dice:
El mayor bien de un pueblo es conservar intacta la fe católica; este bien no depende de nuestros méritos, sino de la misericordia de Dios, que obtendrá la nación si se arroja con humildad en el Corazón de Jesús. Por consecuencia, el Concilio de Quito ofrece y consagra solemnemente la República al Sagrado Corazón, suplicándole que sea su protector, su guía y su defensor, a fin de que nunca se separe de la fe católica, apostólica, romana, y que los habitantes del Ecuador, conformen su vida, con esta fe y en ella encuentren su felicidad en el tiempo y la eternidad.
García Moreno invitó a las Cámaras a dar un decreto semejante, a fin de unir el Estado a la Iglesia en tan solemne acto.
Este decreto de un parlamento en el siglo XIX, es harto curioso para que nos dispensemos de darle a conocer en su tenor:
Considerando que el tercer Concilio de Quito, por un decreto especial ha consagrado la República del Ecuador al Sacratísimo Corazón de Jesús y la ha puesto bajo su protección y salvaguardia; que pertenece al poder legislativo cooperar en nombre de la Nación a un acto tan conforme a los sentimientos eminentes del catolicismo, y que es también el medio más eficaz de conservar la fe y obtener el progreso y bienestar del Estado, decretan:
La República del Ecuador está consagrada al Sacratísimo Corazón de Jesús que ha sido proclamado su Patrón y protector.
Se declara fiesta nacional de primera clase la del Santísimo Corazón de Jesús. Esta fiesta se celebrará en todas las Iglesias catedrales de la república por los prelados diocesanos con la mayor pompa posible.
Se erigirá en todas las catedrales un altar dedicado al Corazón de Jesús, y con esta intención el gobierno excitará el celo y piedad de los Obispos. En el frontal de cada uno de los altares mencionados se colocará a costa del Estado, una lápida de mármol sobre la cual se inscribirá el presente decreto.
El Congreso dio una prueba de la gran fe que a todos sus individuos animaba, votando este acto por unanimidad y sin discusión.
Algún tiempo después, el mismo día y a la misma hora, en todas las iglesias de la República, tuvo lugar la solemne ceremonia.
El presidente, de grande uniforme, se dirigió a la catedral acompañado de todas las autoridades civiles y militares.
Después que el Arzobispo hubo pronunciado el Acta de Consagración en nombre de la Iglesia, García Moreno repitió la fórmula en nombre del Estado.
Jamás los fieles habían asistido a un espectáculo más conmovedor, y se puede decir, tal vez, que jamás el Señor en lo alto de los Cielos había contemplado nada más hermoso, desde los tiempos de Carlomagno y San Luis.
Basílica del Voto Nacional
El Gobierno Nacional, determinó que en honor a esta Consagración se construyera en Quito una gran basílica.
La Basílica del Voto Nacional surgió, pues, de la idea de construir un monumento como perpetuo recuerdo de la Consagración de la República de Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús; la moción fue planteada por el Padre Julio Matovelle, diputado de la República en 1883.
El proyecto fue contratado en Francia por el arquitecto francés Emilio Tarlier, que ya había tenido experiencia en construcciones similares en España, Francia e Inglaterra; quien hizo los planos inspirado en la catedral parisina de Notre-Dame.
La Basílica del Voto Nacional es la obra más importante de la arquitectura neogótica ecuatoriana y una de las más representativas del continente americano, siendo a su vez la más grande en tierras del nuevo mundo.
La nave central tiene 140 metros de largo, por 35 metros de ancho, y 30 metros de altura; además de 74 metros de alto en el crucero
La planta típica del gótico es de grandes extensiones con una nave central y dos laterales y una sección que la atraviesa formando una cruz. Siguiendo este concepto, la Basílica del Voto Nacional presenta la planta de cruz latina.
La Basílica consta de dos partes principales que son: una nave principal, dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, y una más pequeña al Corazón de María, ubicada inmediatamente posterior a la primera y con una planta igualmente de cruz latina, aunque más pequeña.
La extensión total, incluida la capilla del Corazón de María, es de 150 metros.

Plano de la Basílica

Vista aérea donde se advierten las dos plantas en cruz latina:
la nave principal y la Capilla del Corazón de María
El cuerpo principal de la Basílica está formado por una nave central, dos naves menores y 24 capillas laterales, dedicadas a cada una de las provincias del país en las que irá colocada un altar, la bandera, y el escudo o emblema de cada una de ellas.
OTRA VISTA DE LA BASÍLICA
LA BASÍLICA ILUMINADA POR LAS NOCHES
VISTA INTERIOR DE LA MAGNÍFICA CAPILLA DEL CORAZÓN DE MARÍA
OTRAS VISTAS DE LAS TORRES



















