MONSEÑOR FELLAY SIGUE CON EL PLAN

CONFORME AL PLAN

SIGUEN LAS ETAPAS

ANDREA TORNIELLI

Vatican Insider

MONSEÑOR BERNARD FELLAY

NOMBRADO JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA

POR LA ROMA APÓSTATA

 

Esto ha sido revelado por él mismo, en el transcurso de una homilía el 10 de mayo en una iglesia en Arcadia, en California: el superior general de la Fraternidad San Pío X, el obispo Bernard Fellay fue encargado por la Congregación para la doctrina de la fe de hacer de juez de primera instancia para un caso que involucra a un sacerdote lefebvrista. Los «delitos más graves» que caen bajo la competencia del ex Santo Oficio son diversos y entre ellos el más frecuente es aquel de abuso sexual de un menor. Fellay habló de este ejemplo presentándolo como un caso de las «contradicciones» de la Santa Sede respecto de la Fraternidad.

«Estamos etiquetados como irregulares, en la mejor de las hipótesis. «Irregular» significa que no se puede hacer nada, y así por ejemplo se nos ha prohibido celebrar la misa en las iglesias de Roma, para las hermanas dominicas que han hecho su peregrinación en el mes de febrero. Ellos dicen: «No, no es posible, porque ustedes son irregulares.» Las personas que nos dicen pertenecen a la Pontificia comisión Ecclesia Dei».

«Ahora −añadió el obispo Fellay− a veces, por desgracia, incluso los sacerdotes hacen cosas estúpidas, y tienen necesidad de ser castigados. Y cuando el caso es muy, muy grave, debemos recurrir a Roma. Así lo hacemos. ¿Y qué hace la Congregación para la doctrina de la fe? Bien, fui nombrado juez de este caso. Así que fui nombrado por parte de Roma, por la Congregación para la doctrina de la fe, para hacer juicios, juicios canónicos de la Iglesia sobre algunos de nuestros sacerdotes que pertenecen a una sociedad para ellos (para Roma, ndr) inexistente. Y así, una vez más, una hermosa contradicción de verdad.»

Para la Fraternidad San Pío X no es una novedad recurrir a la autoridad romana en los casos de «delitos graves» y la dispensa sacerdotal. La novedad es el hecho de que esta vez el ex Santo Oficio, presidido por el cardenal Gerhard Ludwig Müller, decidió confiar al mismo monseñor Fellay el juicio de primera instancia sobre el caso. Una señal de atención. Un signo del hecho que el camino hacia la plena comunión con los lefebvristas prosigue, como lo confirma a Vatican Insider el arzobispo Guido Pozzo, secretario de la Pontificia comisión Ecclesia Dei: «La decisión de la Congregación para la doctrina de la fe no implica que los problemas aún existentes hayan sido resueltos, pero es un signo de benevolencia y de magnanimidad. No veo alguna contradicción, sino más bien un paso hacia la reconciliación».

fellay

Como se recordará, otra señal significativa llegó en el transcurso de abril con la vía libre del arzobispo de Buenos Aires porque los lefebvristas fueron registrados por el gobierno de Argentina como «asociación diocesana». No hay que olvidar que a una gran peregrinación de la Fraternidad San Pío X le ha sido permitido celebrar la eucaristía en la Basílica de Lourdes.

Entonces, ¿por qué Fellay habla de contradicción? Se refiere a la peregrinación a Roma durante febrero, en la que participaron 1.500 fieles, organizada por las hermanas dominicas que adhieren a la San Pío X. Se había solicitado, a través de la Pontificia comisión Ecclesia Dei, poder celebrar una misa en el altar de la Cátedra, en la basílica vaticana. Las autoridades de la Ecclesia Dei hemos considerado, en este caso, que la misa celebrada en San Pedro por un sacerdote lefebvrista antes que la solución de los problemas que aún existen con vista a la regularización canónica y de la plena comunión, podía resultar una señal equívoca. Se propuso, sin embargo, con el acuerdo del Papa Francisco, que dicha misa en San Pedro fuese celebrada según el rito antiguo por un sacerdote de la Ecclesia Dei. Pero las autoridades de la San Pío X declinaron la oferta.

En todo caso, la designación de Fellay como juez de primera instancia por la Congregación para la doctrina de la fe testimonia que el diálogo está dando pasos adelante.

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