Tras las huellas de Fellay, Williamson y Faure
EL EPISCOPABLE
COMIENZA MAL
El episcopable (es decir el candidato a ser consagrado obispo) Dom Tomás de Aquino comienza mal…
Sigue por el mismo camino, el emprendido por Monseñor Fellay en el año 2000, el que siguen Monseñor Williamson y Monseñor Faure.
Ver nuestro comentario anterior:
https://radiocristiandad.wordpress.com/2015/03/19/radio-cristiandad-el-padre-faure-comienza-mal/
Aclaremos, ante todo, por qué decimos que Dom Tomás de Aquino sea episcopable.
Corren rumores, y nos llegan por cinco vías distintas (tanto de Europa como de América del Norte y de América del Sur), de que a la consagración episcopal de Monseñor Faure seguirá, en un futuro próximo, la de dos o tres otros candidatos, entre los cuales se encontrarían un dominico y un benedictino.
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En una Breve Respuesta al Comunicado de Menzingen, Dom Tomás dice:
http://www.dominicainsavrille.fr/breve-reponse-au-communique-de-menzingen-du-19-mars-2015/
Menzingen denuncia la consagración de Monseñor Jean Michel FAURE como no teniendo nada en común con las consagraciones de 1988. Para hacerlo, la casa general de la FSSPX hace un cierto número de consideraciones. Examinemos cuatro de entre ellas:
1ª) Monseñor Williamson y Monseñor Faure han sido expulsados de la Fraternidad porque estaban contra toda relación con Roma.
Esto es falso. Ellos están contra la manera que lo hacen Mons. Fellay y sus asistentes, e incluso el capítulo general de 2012, que buscan un acuerdo práctico sin conversión de Roma.
Monseñor Fellay: Si el Papa me llama, voy. Rápidamente. Más aún, corro.
Monseñor Williamson: Si el Santo Padre me autoriza a fundar una sociedad, yo estaría en el próximo avión hacia Roma. ¡Yo estaría en el próximo avión hacia Roma!
Monseñor Faure: Si en el futuro fuera invitado a ir a Roma a conversar con el Papa, iría con Mons. Williamson.
Monseñorible Dom Tomás: Es falso que Monseñor Williamson y Monseñor Faure han sido expulsados de la Fraternidad porque estaban contra toda relación con Roma.
Mientras ellos siguen girando en un círculo vicioso, nosotros reiteramos:
En la actual situación, el estado de necesidad ha alcanzado connotaciones tan graves que nos encontramos en un ESTADO DE APOSTASÍA UNIVERSAL.
Lo que hoy debe ser asumido, si es que se quiere preservar la Fe, es que transitamos tiempos apocalípticos escatológicos, de los cuales la evidente y actual Apostasía Universal, es una de sus características distintivas.

