Declaración sobre la Consagración Episcopal.

COMUNICADO

DE LOS PADRES CERIANI – TURCO – GROSSO

RESPECTO DE LA CONSAGRACIÓN EPISCOPAL

Un nuevo Obispo siempre es algo bueno. En la situación en la que nos encontramos, un nuevo Obispo sería algo muy bueno para la Inhóspita Trinchera.

Pero para que realmente sea así, se impone que él tenga muy en claro la gravedad de la situación actual, que es apocalíptica-escatológica, sin solución humana.

Esperar una restauración es una ilusión suicida, estamos a las puertas de la aparición del Anticristo, solamente podemos esperar el triunfo de parte directa de Nuestro Señor Jesucristo.

La crisis actual no se va a revertir por la existencia de uno o varios Obispos más.

Tampoco se va a evitar, o retrasar notoriamente, que se desencadene la aparición del Anticristo.

Dicha consagración no se hace, pues, indispensable; ella sería una ayuda temporaria a la Iglesia remanente.

Por lo tanto, si la consagración realizada por Monseñor Williamson fomenta la ilusión de que es posible una restauración, entonces esa consagración es mala, porque sirve a un engaño.

Monseñor Williamson ya dio muestras, no sólo de que no tiene clara la situación, sino principalmente de que no es fiable.

Por eso, cualquier Obispo que estuviera de acuerdo con él, por ese mismo hecho se hace sospechoso y debemos evitarlo, al igual que al Obispo inglés.

Si Monseñor Faure tiene la intención de apartarse del sendero marcado por Monseñor Williamson, debe declararlo pública y expresamente.

Los Padres Juan Carlos Ceriani, Juan José Turco y Gabriel Grosso consideramos que el artículo del columnista Osko expresa bien nuestro pensamiento y por esa razón adherimos a las razones generales allí mencionadas y recomendamos su lectura y reflexión.

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Radio Cristiandad comparte, y hace suyos, el comunicado transcripto y el artículo inmediato anterior de OSKO.