UNA TARDE EN EL PETSHOP TRADI

No podemos resistirnos a insistir…,
aunque ahora con un poco de humor; porque el anterior fue en serio…
Un hombre entra al petshop «La Resistencia».
— Buen día…. ¿tiene usted un ruiseñor?
— En este momento… no sé, a ver…, espere un segundo.
El vendedor ingresa a la trastienda del negocio y habla con su socio.
— Che, el gil que está afuera quiere un ruiseñor, pero no tenemos ahora. ¿Por qué no le vendemos ese cucú que trajiste ayer?
— Porque se va a dar cuenta…, no son ni parecidos.
— Pero… ¿no viste la cara que tiene el tipo?
— A ver… Uuuuuy, sí; bueno, dale a ver si pasa.
— Señor…
— Dígame…
— ¡Qué suerte la suya! Es que me quedaba este último ruiseñor; y fíjese que no me había dado cuenta.
— ¡Ahhh! ¡Pero qué bien! Aunque lo veo algo diferente…
— ¡No!; es igualito a todos los ruiseñores.
— ¡De ninguna manera!; he tenido varios a lo largo de mi vida, y este pajarito no se parece a un ruiseñor.
— ¿Está queriendo decir que lo estoy engañando?
— Bueno… no… Pero no se parece ni un poco y…
— ¿Quién es aquí el experto en pájaros y que vende pájaros?… ¿usted, o yo?
— … Usted…, disculpe, pero…
— ¡Sin peros!… ¿Quiere el cuc…, digo, el ruiseñor, o no lo quiere?
— ¡Claro!, eso vine a buscar aquí…
— Entonces, si lo quiere, me da el dinero y se lo lleva. Si no, lo deja, pero no me haga perder el tiempo.
— Es que se lo ve tan distinto…
— Bueno…, es que se trata de una de las tantas subespecies de ruiseñor que existen.
— Fíjese usted…, no sabía lo de las subespecies.
— No tiene por qué saberlo usted. Ese es mi trabajo. Usted simplemente pague por el pájaro, acepte lo que le digo y ruegue para que no se le muera. Hay tantas enfermedades de pájaros dando vueltas por estos días.
— Bueno, gracias…
— Por nada. Una pregunta, antes de que se vaya…
— Pregunte nomás.
— ¿Por qué razón no entró a comprar el ruiseñor en la tienda de la esquina, que es mucho más grande, hace poco que tiene new branding y es más prestigiosa que la nuestra?
— Porque una vez entré allí a venderles un cucú…
— ¿Y?
— Y se creyeron que era un ruiseñor…
No faltará quien no vea la relación entre la historia del comprador de pájaros engañador y engañado y el «cuento» de los cuclillos y los ruiseñores que nos quiere hacer el obispo inglés. Incluso sabemos que hay alguien (uno, por lo menos) que pensará que es antojadizo y caprichoso de nuestra parte.
Podemos considerar lo de antojadizo, a los efectos de continuar con nuestros argumentos.
Así que, en nuestra defensa, diremos que no lo es menos que sostener (y pretender inocularles a los fieles desavisados, o poco despiertos, o «con cara de giles») una cosa tan absurda como esta:
«Ahora estamos con la soga al cuello y no podemos escapar, necesitaríamos un verdadero milagro para escapar. Este milagro sería la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María. Si los hombres de Iglesia lo hicieran, en lugar de ir deslizándonos hacia abajo empezaríamos a remontar.»
«Es la situación de Roma, no la nuestra, la que es anormal (…) son estos Romanos los que tienen que retornar (…) Los cucúes modernistas ocupando hoy en día el nido del ruiseñor, es decir las estructuras de la verdadera Iglesia (…) En realidad no son más que cucúes sin ningún derecho a ocupar ese nido (…) Su falsa doctrina hace falsa su ocupación de ese nido (…) Dondequiera que el remanente de los verdaderos ruiseñores esté visiblemente reunido en cualquier nido provisional, ellos están en la Iglesia, ellos son la verdadera Iglesia visible…» (todo eso y todo junto — aunque parezca “de Ripley“ — Mons. Williamson en una entrevista y un ELEISON)
Los hombres de Iglesia que deberían consagrar Rusia son los Romanos que no han retornado aún al verdadero catolicismo, y que, según se deduce de lo que dice M. Williamson, no retornarán si es que alguien no consagra Rusia.
Un clásico “circulo vicioso”.
Los cucúes modernistas que ocupan hoy en día las estructuras de la verdadera Iglesia, deberían disfrazarse de ruiseñores (al menos por un rato en atención a su propio interés y por el beneficio de convertirse), hacer la consagración; y entonces allí mismo y mágicamente se transformarían de feos y desagradables cucúes en bellos y melodiosos ruiseñores… pudiendo prescindir desde ese momento de sus disfraces.
Nos parece que esto guarda perfecta concordancia con otra de las ya famosas enseñanzas del obispo irretractable, manifestada oportunamente por el purpurado inglés respecto del ex—antipapa o antipapa emérito.
¿Serán todos ellos, los «hombres de iglesia», como Ratzinger, que tiene la mente cucú-modernista y el corazón ruiseñor-tradicional?
Porque es eso lo que dice Mons. Williamson cuando llama «hombres de Iglesia» a quienes son, en realidad, modernistas, conciliares, liberales, herejes y apóstatas (hasta los tuétanos) pero que al mismo tiempo, según él, son la verdadera Iglesia visible, la Iglesia Católica fundada por Dios mismo.
Como ya dijo el Padre Ceriani: «Esa consagración, sería tan válida como si la hiciera Putin o el patriarca ortodoxo de Moscú.»
Es el caso. Ningún antipapa modernista podría llevar a cabo una Consagración válida de Rusia. Antipapas decimos, claro.
(Una digresión: ¿Será cierto que para convencerse de que los modernistas y conciliares son antipapas, algunos quieren esperar a ver qué pasa en el próximo encuentro sinodal programado por Bergoglio?
Parece que hay quienes solamente pueden convencerse de la actual APOSTASÍA DE LA FE, si ven que se encuentran comprometidas las prescripciones señaladas en el 6to. y 9no. mandamientos.
Es que en algunas cabezas, los «Papas» conciliares tienen permitido fornicar espiritualmente con cuanta falsa religión ande dando vueltas por allí y hasta con el mismo Anticristo, pero ¡que ni se les ocurra el menor atisbo de cercanía carnal o de tolerancia en esos asuntos lúbricos! porque los pseudo—tradis reaccionarán valientemente…, y… quién sabe… tal vez su audacia los lleve a hacerse sedevacantistas… — Dios nos libre y guarde —
Tal parece ser el grado de imbecilidad a que han llegado los dizque católicos modernos.)
De manera que no existe ni el menor riesgo de que se produzca este tipo de acontecimiento mágico, que parece que esperan los restauracionistas fláccidos…
Por lo que nos parece que los cucúes seguirán graznando y, por desgracia, poniendo huevos en los pocos «Nidos Provisionales» católicos que quedan.
Solo para despistados….Breve noticia acerca de la Consagración de Rusia al Inmaculado Corazón:
La Consagración de Rusia fue llevada a cabo de manera IMPERFECTA por Pio XII en el año 1942, y como consecuencia de eso le fue concedido al mundo un tiempo de paz también imperfecta; de hecho eso fue lo que dijo Sor Lucía, quien escribió que aunque este acto imperfecto de obediencia no satisfizo la petición de Nuestra Señora de Fátima, aceleró, sin embargo, el fin de la Segunda Guerra Mundial, ahorrando así las vidas de decenas de millones de almas.
La cuestión es indudablemente grave, y muy similar a aquella en la cual Nuestro Señor, por medio de Santa Margarita María de Alacoque, hizo su pedido dirigido al Rey de Francia, para que éste consagrara a su nación al Sagrado Corazón de Jesús. El Rey decidió ignorar el mandato, condenando así a su dinastía y al trono a los horrores de la revolución, el caos y la guillotina.
Esa situación, como se comprenderá, no podía ser subsanada posteriormente, como de hecho no lo fue, con alguna ulterior «consagración» realizada por… ¿algún prominente «comunero»? ¿Los miembros jacobinos de las Juntas Revolucionarias? ¿Acaso un Robespierre para obtener la gracia de su propia conversión?… No, ¿verdad?, si hasta sonaría ridículo plantearlo. Solamente AQUEL REY DE FRANCIA PODRÍA HABERLO HECHO.
Pero además, porque los castigos por falta de la Consagración solicitada ya han acontecido, del mismo modo que en el ejemplo propuesto de la Revolución Francesa, y que el masivo asesinato de los miembros de la familia real también fuera consumado.
De hecho… si bien se mira, fue muy parecido lo que ocurrió con los nobles rusos.
Toda la familia, incluidos el Zar, la Zarina y sus hijos fueron masacrados por los revolucionarios bolcheviques.
Rusia ya esparció sus errores por el mundo. Otro castigo cumplido.
De igual modo, nos parece que no será ni arbitrario ni “antojadizo” de nuestra parte si aventuramos que, por haberse negado Roncalli (alias Juan XXIII) a revelar el Tercer Secreto de Fátima CUANDO DEBIÓ HABERLO HECHO, y tal como ocurriera con Rusia y el error de la barbarie comunista, LA IGLESIA CONCILIAR HA DESPARRAMADO SUS ERRORES POR TODO EL ORBE CATÓLICO.
Es que la historia siempre es buena maestra, aunque los hombres (incluso obispos, cardenales y papas) sean malos alumnos.
Esta idea de una Consagración de Rusia posterior a que se hubieron consumado todos los hechos, (los cuales incluyen entre 50 y 70 millones de muertos como saldo fatal de la II Guerra Mundial, varias naciones sojuzgadas por la URSS; el Gulag; la difusión por el mundo entero de movimientos y focos subversivos marxistas; que además parece olvidar que existe un monstruoso estado marxista—maoísta como es China; y que el comunismo muy lejos de desaparecer se encuentra esparcido en todo el mundo, adoptando formas que van desde la tiranía más cruda a las formas más moderadas, etc. etc.), es definitivamente una cosa absurda.
Y muchísimo más absurda cuando se observa el actual estado de APOSTASIA DE LAS NACIONES; la instalación de la Abominación Desoladora; la ocupación de Roma por parte de los herejes modernistas; la destrucción del Sacrificio Perpetuo, primero con la instalación de la masónica misa montiniana y posteriormente con el golpe mortal del Motu Proprio Summorum Pontificum… aceptado, agradecido y “tedeumizado” por los CUATRO OBISPOS de la FSSPX; etc. etc…
Debemos concluir que las enseñanzas de Mons. Williamson no son más que una fábula diseñada para todos los que se niegan a reconocer cuál es la actual situación del mundo tal y como surge de la correcta interpretación de los hechos históricos A LA LUZ del Apocalipsis de San Juan, y que por el mismo y preciso hecho de rechazarlo, se vuelven presa fácil del engaño del irretractable obispo.
∗∗∗
