OSKO: CUCLILLOS EN EL BOSQUE TRADI

La cobardía convertida en timidez y la Apostasía en una mera Transición

CUCLILLOS EN EL BOSQUE TRADI

Ref: Que otro pájaro construya el nido,

empolle sus huevos y alimente a sus crías.

Esa es la compleja meta del cuclillo.

Los cuclillos o cucúes son aves parásitas.

 

Veamos cómo se enojan ahora.

Sentémonos a disfrutar del escándalo de los pusilánimes, de las berrinchadas de los ignorantes y del malestar indignado de los susceptibles, sensibleros y superficiales.

No escatimemos del combustible que necesitan los pseudo-tradicionalistas para hacer su recurrente ejercicio de la burla o el sarcasmo, que confunden con ironía, arte que desconocen obviamente y que ignoran desconocer.

El combustible que necesitan es la Verdad. La Verdad, a la que queman en sus hogueras bajo barniz o capa de “defensores” de la misma, cuando en realidad son ellos mismos sus verdugos.

Si no fuese porque las evidencias son tantas, tendríamos la tentación de exonerar de culpa a muchos de sus seguidores, simples fieles de a pie. Pero no. No podemos.

La hipócrita marea invade las calles de ciudad tradi entrando por todas partes.

Tenemos delante de nosotros un nuevo ELEISON COMMENT, Número CCCXCVIII (398).- 28 de febrero de 2015.

Dicho Eleison nos trae ahora reflexiones respecto del Obispo Tissier de Malerais, a la sazón “destinado” en la ciudad de Chicago, en los EEUU, en una suerte de retiro y silenciamiento forzoso, ACEPTADO TAMBIÉN SILENCIOSAMENTE Y SIN PROTESTAS por él.

Esto, que pudiera ser visto como un acto de humilde aceptación de órdenes dispuestas por la superioridad, en el actual estado de cosas intra-FSSPX configura un acto de pusilánime aceptación y cobarde resignación (cosa que Mons. Williamson termina ratificando al final de su ELEISON 398, como podrá ver todo lector perspicaz).

Pero el Obispo que nunca se retracta (por graves que sean sus errores) acude presuroso con su brocha y un balde de barniz y cubre con varias manos el asunto, induciendo a sus lectores a que vean un cuadro cuasi virtuoso.

Mons. Williamson se ha convertido en un campeón del arte de la tergiversación, “doctrinal, doctrinal, doctrinal”… e histórica y cotidiana.

Pero en fin, señalemos algunos aspectos dignos de destacar, que hacen que lo que Mons. Williamson llama “SIGNO ALENTADOR” sea, por el contrario, un elocuente síntoma de la devastación y del desapego a la Verdad.

Refiriéndose a Mons. Tissier de Malerais, dice que:

-Tal vez él ha amado la Fraternidad “no sabiamente, pero demasiado bien” (¿…?) de manera que él no ha visto o no ha querido ver (¿…?) a qué punto los Superiores actuales están desde hace largos años, lentamente pero seguramente, traicionando el combate por la Fe del Arzobispo. ¿Ha puesto él la unidad de la Fraternidad por arriba de la Fe de la Iglesia? Pero el mes pasado él dijo varias cosas que no se podían decir mejor.-

En el párrafo anterior hemos introducido sendos signos de pregunta entre paréntesis que más que interrogación representan el más absoluto desconcierto, nuestro, claro.

Sería larguísimo este artículo, si nos detuviéramos en cada una de estas vaguedades, incongruencias…; cosas verdaderamente inexplicables o que resultan ser tan ambiguas que podrían llevar a que los lectores no avisados de las sinuosidades del obispo inglés deriven hacia conclusiones falsas.

Una cosa es no haber visto, y otra muy distinta será NO HABER QUERIDO VER… Pero el insólito obispo, pone esas dos instancias en el mismo nivel, y al obispo francés en un mismo plano, independientemente de cuál sea la razón de su histórico comportamiento, que únicamente puede ser definido como pusilánime y cobarde, aunque muchas veces se haya pretendido disfrazarlo de prudencial.

Por lo demás…, todo aquello que de bueno pudiera haber dicho o pudiera decir Mons. Tissier de Mallerais, podrá ser considerable e incluso aceptable y bienvenido…, ¡pero no que se nos quiera convencer de que se trata del mismo pensamiento de Mons. Lefebvre!, ni tampoco hacernos creer ninguna otra cosa en referencia a su persona.

Se pregunta Mons. Williamson respecto del Obispo Tissier de Mallerais:

“¿Ha puesto él la unidad de la Fraternidad por arriba de la Fe de la Iglesia?”

Era este un buen momento para hablar de las razones del cómplice silencio de Mons. Tissier de Mallerais. Sin embargo Mons. Williamson, no se contesta la pregunta que él mismo se ha hecho.

Parece más bien un acto de “oportunismo político” el de Mons. Williamson. Del tipo de actos que suelen definirse como un intento de “llevar agua para el propio molino”.

De hecho, se ve que se les ha convertido en costumbre a los sacerdotes, obispo y blogueros de la Falsa Resistencia ese “oportunismo político”…, cuya expresión más acabada nos parece que la representa cierto sacerdote radicado en Bogotá, que sigue a Mons. Williamson (aunque no en todo), que forma parte de la Falsa Resistencia (aunque no del todo) y que se entiende todavía con sacerdotes que no están ni en la NEO-FSSPX ni en la Falsa Resistencia…, aunque tampoco se “entiende” del todo con ellos, salvo en cuanto a que le resulte conveniente… para sus afanes proselitistas.

Ya que el obispo inglés menciona a los cucúes o cuclillos, diremos que parece estar inspirándose en el comportamiento de su cofrade y compañero de ruta, del que hacemos referencia sin mencionar el nombre…

No son afirmaciones gratuitas estás últimas.

La impostura de los miembros de la Falsa Resistencia es tan brutal como visible. Salvo para ellos mismos, que continúan plantados en la misma. ¿Cómo se entiende lo que sigue, si no es así?:

-“Es pues un deber estricto para todo sacerdote que quiere permanecer católico el separarse de esta Iglesia Conciliar, mientras ella no reencuentre la Tradición del Magisterio de la Iglesia y de la Fe católica”.-

Dice Mons. Williamson que dice Mons. Tissier de Mallerais, que, a su vez, cita al Arzobispo Mons. Lefebvre.

Con las anteriores expresiones sí que podríamos estar plenamente de acuerdo; pero… pero, aquí viene nuevamente a la carga el Obispo que nunca se retracta:

Los cucúes modernistas ocupando hoy en día el nido del ruiseñor, es decir las estructuras de la verdadera Iglesia, pueden presentar la apariencia de ruiseñores, pero su canto, es decir su doctrina, doctrina, doctrina, los traiciona inmediatamente. En realidad no son más que cucúes sin ningún derecho a ocupar ese nido. El nido verdadero no hace su doctrina verdadera. Su falsa doctrina hace falsa su ocupación de ese nido. Ellos pueden ser visibles en ese nido pero, como su doctrina lo muestra, ellos no son verdaderos ruiseñores. Dondequiera que el remanente de los verdaderos ruiseñores esté visiblemente reunido en cualquier nido provisional, ellos están en la Iglesia, ellos son la verdadera Iglesia visible y su hermoso canto testimonia a quienquiera que tiene oídos para escuchar, que los cucúes son nada más que cucúes que han robado el nido católico que actualmente ellos ocupan.

Reemplacemos la palabra RUISEÑOR por la palabra CATÓLICO…

Reemplacemos la palabra CUCÚES por la palabra APÓSTATAS…

Ahora veamos lo que hace Mons. Williamson con la palabra NIDO, y se verá claramente donde está el engaño.

Obsérvese que Mons. Williamson habla de “un remanente de ruiseñores reunidos visiblemente en cualquier NIDO PROVISIONAL”.

Y entonces se entenderá cuál es el “error” del principal conductor de la Falsa Resistencia.

¿Los herejes modernistas ocupan EL NIDO de los católicos?

¿Las Estructuras actuales y existentes en Roma son TODAVÍA el NIDO al cual deben aspirar los católicos?

¿Cuál es la PROVISIONALIDAD de los NIDOS actuales de los verdaderos católicos?

¿Será que los católicos están llamados a abandonar un día sus NIDOS PROVISIONALES para RECONQUISTAR LOS NIDOS hoy ocupados por los apóstatas?

¿Acaso tiene todo esto FUNDAMENTO ESCRITURÍSTICO o PROFÉTICO?

No existen tales cosas.

Allí donde se conserva LA FE INTACTA, allí está la Iglesia.

En las inteligencias esclarecidas y unidas a la Verdad, allí está la Iglesia y allí está Cristo.

En cambio, Mons. Williamson quiere que los católicos continúen mirando obsesivamente HACIA ROMA y las “estructuras”, que para él siguen siendo el “NIDO” que hay que reconquistar.

¿Qué puede esperarse de un hombre que en diciembre de 2014 llegó a decir todo lo que sigue:

“Ahora estamos con la soga al cuello y no podemos escapar, necesitaríamos un verdadero milagro para escapar. Este milagro sería la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María. Si los hombres de Iglesia lo hicieran, en lugar de ir deslizándonos hacia abajo empezaríamos a remontar.”

“Putin está liderando y haciendo todo lo que puede para promover un renacimiento religioso en Rusia. Ha reconstruido miles de iglesias y eso significa que si se hace la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María, fácilmente se realizará la conversión de Rusia a la religión católica, y Rusia renovará la Iglesia”.

“Rusia lideraría la renovación de la Iglesia porque no seguiría los pasos de la decadente Iglesia Latina.”

“Para nada. Parece haber ahora una verdadera renovación de la religión en Rusia. Si esta renovación se vuelve Católica, entonces Rusia creará un nuevo Catolicismo, tanto nuevo como antiguo, pero definitivamente nuevo.”

“Es una verdadera esperanza para mañana o pasado mañana.”

“Yo creo que esto es lo que debe pasar porque sin el Catolicismo no tenemos la Verdad completa.”

“Al presente, los ortodoxos están en cisma, si no en herejía. Pero con la consagración se convertirán.”

¡Notable!…  Para Mons. Williamson los jerarcas conciliares son “los hombres de Iglesia”, Rusia creará un “nuevo catolicismo”, “Putin es un restaurador o renovador religioso”, etc. etc… Y todo este dislate, consecuencia de la recurrente “apuesta” episcopal en una ilusoria, irreal y absurda esperanza en una nueva “Consagración de Rusia al Inmaculado Corazón”.

Pero en verdad, consecuencia de la obsesión por unas quiméricas “restauración y reconquista”.

Es tan grave todo esto, como grave es que el obispo inglés “ni sabiamente ni bien” considere la realidad verdadera. Una realidad NOTABLE, OSTENSIBLE, EVIDENTÍSIMA, ELOCUENTE y, por sobre todo, APOCALÍPTICA y señalada recurrentemente por las mismas Sagradas Escrituras.

El apego de los FALSOS RESISTENTES a las “estructuras” (similar al de los llamados “conservadores” de la sempiterna “línea media”) es exactamente del mismo tenor y nivel que la mirada final de la mujer de Lot hacía Sodoma.

Contumaces nostálgicos de las estructuras eclesiásticas; de los oropeles; de las sotanas de interminables líneas de botones rojos; de las rutilantes capas cardenalicias agitadas por el viento; del boato y la pompa; del antiguo esplendor; ellos continúan añorando una época irremisiblemente lejana y que ya no volverá jamás; como si la APOSTASÍA ACTUAL Y FINAL, fuese una mera TRANSICIÓN previa a una fantasmagórica RESTAURACIÓN.

Digamos, una vez más, que la tal RESTAURACIÓN carece por completo de fundamentos escriturísticos, cosa que no parece importarles demasiado a los nostálgicos embaucadores.

El futuro de la Iglesia de Cristo son las catacumbas y no las “estructuras”. Esos son los verdaderos “NIDOS” donde la Iglesia nació y en “NIDOS” de características similares deberá esperar el Retorno de Cristo.

Entre tanto, la Falsa Resistencia se llena de estatuas saladas, empezando por su líder episcopal.

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