Crónicas del «mundo uno» (y judaico)
¡QUÉ BIEN LO HACEN…!
Un menú «informativo» pro-blasfemo y bien kosher
Planifican milimétricamente o bien, si se trata de una eventualidad o algo no previsto (lo cual no ocurre demasiadas veces), poseen un tremendo sentido de «repentización» para poner en marcha los mecanismos necesarios y así concretar un aprovechamiento integral de las oportunidades que se les presentan.
Los que planifican e ingenierizan las sociedades modernas lo hacen eficientemente y con una más que probada técnica de manipulación que les garantiza excelentes resultados.
No se trata de un alarde de conspiracionismo el nuestro, sino de una constatación de hechos.
Y si hablamos de hechos no hace falta más que asomarse al espléndido espectáculo que ofrece todo lo fraguado en derredor del caso CHARLIE HEBDO.
¿”Fraguado”? Posiblemente no sería sencillo intentar probarlo, pero nos resulta muy fácil sospecharlo; y con derecho.
Describir lo ocurrido sería arduo y sobreabundante, por lo que es mejor hacerlo siguiendo el trabajo que realizan los MASS MEDIA que, como ya hemos dicho, aplican recetas exitosas, cumplen rigurosamente con lo que establecen los «manuales» y mucho más aún con lo preceptuado por los “dioses” constructores del mundialismo.
CHARLIE HEBDO es hoy un excelente ejemplo; una paradigmática demostración.
De hecho, basta con leer ciertos slogans echados a «volar» por las redes sociales para darse cuenta del grado monstruoso de manipulación a que somos sometidos… Una suerte de «chemstrail informativo» que vierte tóxicos que dañan, ya no los organismos, sino las inteligencias, tornándolas incapaces de discernir con libertad…, pero con el agregado de que esas mismas inteligencias creen ser impolutamente LIBRES (sin serlo, obviamente).
Esa apariencia de libertad es tal vez la obra maestra de quienes conducen. Que millones crean gozar de una completa y absoluta libertad, mientras que la realidad demuestra que les está siendo negada la única fuente cierta de la verdadera libertad: LA VERDAD.
Las masas se debaten en medio de un farragoso flujo des-informativo. Tal vez, mejor sería llamarlo «flujo de-formativo», y sin dudas en este particular momento, que no ha comenzado ayer sino ya hace unos cuantos años, lo mejor y más propio es denominarlo «PROCESO DECONSTRUCTIVO».
La Revolución continúa impertérrita su marcha.
Pero volvamos al asunto en sí mismo haciendo una apretada síntesis de lo ocurrido, leyendo (y rumiando) uno de tantos textos vomitados por la prensa mundial, aclarando que el «tratamiento» del asunto, las «premisas» con las cuales se analiza el hecho mismo y sus consecuencias y repercusiones, como así también las «conclusiones» a las que se permiten llegar los analistas (o se les permite llegar), de absolutamente todos los medios de comunicación. (exceptuados quedan los pequeños y poquísimos “independientes” siempre que, además, tengan la capacidad de evadirse de los «clichés» impuestos por las grandes cadenas multimediales, y/o que sus responsables tengan un verdadero espíritu crítico, y algo de amor por la verdad, todo lo cual no abunda).
Las noticias nos cuentan que:
Cuatro millones de franceses toman las calles para condenar el terrorismo
Entre emoción e incertidumbre, una heterogénea marea humana desbordó las calles de Paris.
Lo de las cifras es siempre objeto de manipulación; no obstante no es lo más importante. Al menos no tanto como el sugerente «Entre emoción e incertidumbre» de la marea humana heterogénea de que se habla… Heterogénea según parece, menos en cuanto a que comparten, quienes la integran, una misma «emoción» y padecen de las mismas «incertidumbres» en sorprendente homogeneidad.
En realidad esa pretendida “homogeneidad” contiene aquello que deben trasmitir los medios. Lo importante y sustancial. Y eso hacen, para provocar de ese modo la necesaria unificación de pensamiento dándole un cierto prefabricado sentido en aquello que les interesa hacerlo.
En una manifestación histórica, casi cuatro millones de personas se movilizaron ayer en toda Francia para repudiar el atentado a la revista satírica Charlie Hebdo y los ataques de los días posteriores, incluyendo un millón y medio que marchó por París encabezados por dirigentes de más de 50 países y familiares de las víctimas.
En la primera línea de la marcha en París, con los brazos entrelazados, avanzaron durante 300 metros el presidente anfitrión, Francois Hollande, y los jefes de gobierno de Alemania, Angela Merkel; de Israel, Benjamin Netanyahu; de Palestina, Mahmud Abbas; de España, Mariano Rajoy; el Reino Unido, David Cameron, e Italia, Matteo Renzi.
He aquí una contundente muestra de UNIFORMIDAD. Se suele hablar en estos casos de UNIDAD ante el llamado “flagelo del terrorismo“, pero esto es falso en tanto que no se trata de «unidad» sino de UNIFORMIDAD OBLIGATORIA Y CONSENSUADA.
Todos sabemos cuál es la “base de intereses” sobre la cual se establecen los consensos de la clase política o de los líderes mundiales. Sabemos suficientemente sobre qué preceptos se fundamenta y bajo cuáles imperativos se constituye.
Pero además, aquí tenemos el plus de los nombres y del respectivo «target» de cada uno de ellos… o ¿debimos decir «prontuario»?
Masones. Judíos. Mundialistas. Todos ellos funcionales, siervos, a gusto o a disgusto, pero muy placenteramente instalados en sus sitiales.
El Ministerio del Interior dijo que fue «imposible» medir la convocatoria de la «marcha sin precedentes» realizada en la capital, pero estimó que entre 1.300.000 y 1.500.000 personas se manifestaron en París.
El Ministerio agregó que más de 3,7 millones de personas se movilizaron por todo el país, sumando la presencia en las marchas de París y las celebradas al mismo momento en cientos de ciudades de toda Francia.
Ante el temor a un nuevo atentado, la «Marcha Republicana» parisina fue vigilada por un operativo policial inédito, que incluyó a 5.500 efectivos, incluidos francotiradores apostados en todo el trayecto de la movilización.
La manipulación de los números es elocuente. Sin contar que muchos millones más fueron los que se quedaron en sus casas. De todas maneras, los 4 millones del principio de los titulares (sin especificar si estaban todos juntitos, que como veremos finalmente NO LO ESTABAN) en seguida eran CASI 4 millones…, pero en el párrafo inmediato anterior resulta «IMPOSIBLE» de medir… Poco importa, porque no obstante eso, se trata de una «marcha sin precedentes»… Todas los son.
También “sin precedentes” es la capacidad de movilización forzada que ejercen ciertas organizaciones en estos tiempos. Sustentadas por los aparatos estatales y listas para cubrir eventuales como el que nos ocupa.
Pero bueno; ya se trata de algo menos de 1 millón y medio de personas en Paris y que solamente llega a unos SUPUESTOS 3 millones y medio de personas, si se suma a TODA FRANCIA… UNA SUMA DE IMPOSIBLE CONSTATACIÓN…
Ante el inusitado ÉXITO sin precedentes… (¡¡¡ah, el exitismo!!! FUNDAMENTAL para llevar a cabo la ingeniería social… Porque nadie ama a los no-exitosos).
Exitosos del mundo… UNÍOS y construid el Mundo del Hombre, podría ser un buen slogan.
De hecho…, el fracaso es fascista, como se sabe. Y, si alguno de los lectores no lo sabe…, deberá aprenderlo.
No se piense que estamos bromeando o pasándonos de ironías y sarcasmos.
Una vez asegurada la «comprensión» del asunto conforme se espera que lo hagan lectores y televidentes, la “maquinaria info-activa” procede a TRASFUNDIR CONCEPTOS que le otorgan la CARGA IDEOLÓGICA «SAGRADA» que no puede faltar.
Y es aquí donde comienza: «LA MARCHA REPUBLICANA».
No es necesario recordar el significado de la palabra «REPUBLICANA» en una nación que fuera arrasada por la «REVOLUCIÓN REPUBLICANA».
Contextualmente, entonces, “Republicano» es: masonería y jacobinismo; es Rousseau; es Voltaire; es Danton; es Robespierre…, es guillotina, es EL TERRORISMO REVOLUCIONARIO y DESTRUCTOR del «ANTIGUO RÉGIMEN». «Antiguo Régimen» que incluye a la Iglesia Católica…, «LA INFAME» (según los revolucionarios), a la que había que APLASTAR.
Es el Espíritu de la Revolución Anticristiana.
Consecuentemente, es defensa de las libertades de perdición revolucionarias y también defensa de la “libertad” de blasfemar.
En las calles de la capital, los manifestantes sobrepasaron la meticulosidad de la organización y a los dos recorridos custodiados y dirigidos por la policía se le sumaron decenas de recorridos alternativos donde la marea humana buscaba acceder a las varias cabeceras del cortejo.
A mitad de camino entre las plazas de la República y la Bastilla, encabezaron la marcha familiares de las 17 víctimas mortales: las 12 del ataque a Charlie Hebdo, entre los que figuraron sus principales caricaturistas y su director, una policía asesinada el jueves y cuatro rehenes muertos el viernes en el operativo en el que falleció un cómplice de los autores del ataque al semanario.
Los dos últimos párrafos recuerdan los textos «proféticos» de las narraciones que nos regalara el Padre Leonardo Castellani en su increíble novela «Su Majestad Dulcinea». Inevitablemente nos vienen a la cabeza las multicolores y satíricas imágenes que supo describir magistralmente en esa obra que debería leer todo aquel que todavía no lo haya hecho.
Igualmente nos recuerdan aquellas otras del capítulo séptimo del libro segundo de la obra de Benson, El Señor del Mundo, que también hay que releer.
Un poco más atrás, iba la columna encabezada por los líderes políticos de Francia y de gran parte del mundo.
«París es hoy la capital del mundo», le dijo el presidente francés, Francois Hollande, a sus ministros en una reunión de crisis esta mañana, reveló la prensa francesa.
Como «aves carroñeras». Esa es la imagen que nos queda de los líderes políticos de Francia y de gran parte del mundo que, ante el llamado de sus mandantes, se apresuran a colocarse en primera fila.
Es moneda ordinaria aquello del desprestigio de los políticos y de toda la clase dirigente. Hay diversos factores que hacen que esto ocurra. Inclusive es necesario decir que demasiadas veces esa desvalorización de los dirigentes procede desde «lo alto»…, es decir que son SUS AMOS, quienes los mandan y les pagan, los miembros de LA ELITE MUNDIALISTA, quienes los ensucian inclusive y de serles útil, mucho más aún de lo que los líderes y políticos, en general, son capaces de hacerlo por sí mismos. Una manera; una técnica para mantenerlos «en un puño», sumisos, silenciosos y obedientes ejecutores de sus políticas.
Véase cómo los medios destacan lo que de «desacreditado» tiene el presidente francés…
El desacreditado presidente socialista, que había llamado a la «unidad nacional» obtuvo un fuerte respaldo en su convocatoria.
Detrás de los más de 50 altos dirigentes europeos, africanos y de Medio Oriente, numerosos embajadores de todo el mundo, entre ellos la embajadora argentina en Francia, María del Carmen Squeff.
A diferencia de los primeros días posteriores al atentado cuando el clima era sombrío, esta vez los parisinos lo hicieron cantando en voz baja la Marsellesa, o al grito de «Charlie, Charlie» y «libertad de expresión» y con breves raptos de aplausos que contagiaban incluso a los más circunspectos.
La publicación francesa CHARLIE HEBDO es un inmundo pasquín blasfemo. Queda muy a tono con «La Marsellesa» y la «libertad de expresión».
Se trata de un semanario satírico francés de izquierda. Según su propio director (Charb), fallecido en el atentado, su Redacción refleja a «todos los componentes de la izquierda plural, incluso de los abstencionistas». Con sus publicaciones consiguió la indignación de musulmanes, judíos y cristianos por igual…, seguramente que de sus sectores más conservadores.
CHARLIE HEBDO defiende antivalores y difunde ideologías disolventes, como la ya mencionada «libertad de expresión», una de las tantas «libertades de perdición» que promueve la Revolución.
Claro que esto que decimos no avala el acto criminal que le costara la vida a 17 personas, pero recordamos que lo que nos importa, y de eso estamos hablando, es la MANIPULACIÓN y la REVOLUCIÓN, o mejor dicho, el ESPÍRITU REVOLUCIONARIO.
Y de cómo todo evento, de características similares, es utilizado por la ELITE.
La multitud que salió a marchar en París colapsó los alrededores de la Plaza de la República, sin poder avanzar ni retroceder.
La ciudad se vistió para la ocasión.
Todos los carteles de publicidad quitaron su contenido habitual y pusieron la leyenda que ya marcó este momento histórico, «Soy Charlie», y listas con los nombres de las 17 víctimas que dejó la ola de violencia iniciada por dos hermanos abatidos el viernes y sindicados por las autoridades francesas como islamistas radicalizados y como los autores del ataque al semanario satírico.
«Todos somos CHARLIE» repetido hasta el hartazgo en las redes sociales y en periódicos y medios audiovisuales parece ser la síntesis de lo que se ha querido insuflar a todo el mundo, y la verdad es que YO NO ME SIENTO CHARLIE HEBDO, NO SOY CHARLIE HEBDO, NI QUIERO SER CHARLIE HEBDO… Tampoco quiero tener nada que ver con nadie que tenga algo que ver con todo lo que se ha generado en derredor de este episodio.
Porque decir «TODOS SOMOS CHARLIE HEBDO» es lo mismo que decirse (y convertirse en) BLASFEMOS.
En tal sentido, y aunque la posición de Juan Manuel de Prada no sea la nuestra (él es un conservador conciliar), nos parece interesante lo que dice este periodista español en un artículo al que se puede acceder por medio del siguiente enlace:
http://www.abc.es/lasfirmasdeabc/20150111/abci-charlie-hebdo-201501111723.html
CHARLIE HEBDO es una publicación que blasfema horrendamente de la Verdad y de la Verdadera Religión, al tiempo que se burla también de otras cosas y de falsas religiones como el judaísmo o el islam.
En suma, lo que procuran y consiguen quienes manipulan la información es plasmar, en casi todos los rincones del planeta, una suerte de conciencia en defensa de la blasfemia. Logran finalmente que millones tomen partido por un medio blasfemo.
Obsérvese cómo concluye el relato:
Desde las ventanas y los balcones de los edificios de los grandes bulevares que desembocan en la Plaza de la República -muchos decorados con listones negros, carteles, banderas francesas o velas-, la multitud era seguida por helicópteros e innumerables cámaras de televisión de medios de todo el mundo.
Por otras arterias avanzaron, en tanto, organizaciones sociales y de derechos humanos, los sindicatos más importantes del país y partidos de ultraizquierda y grupos libertarios.
Los medios franceses se extasiaron ante tal muestra de movilización ciudadana.
«Francia de pie contra el terrorismo», tituló Le Figaro; «París, capital mundial de la resistencia al terrorismo», escribió Le Point, mientras que el diario Libération comparó la manifestación a la de 1944 cuando la capital fue liberada de la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Es evidente que el relato avanza «sinfónicamente» hacia el paroxismo ideológico que procura plasmar y METER en las cabezas de los lectores. Destaca ciertos términos: «Derechos Humanos»; «Sindicatos»; «Organizaciones Sociales»; «Partidos de Ultraizquierda» y… GRUPOS LIBERTARIOS… “Los medios franceses SE EXTASIARON ante tal muestra de movilización ciudadana”
¿Le suena al lector todo esto?
Por supuesto…, no podía faltar la cereza en el postre. LA INEVITABLE REFERENCIA a la ocupación nazi. Ya está la sopa preparada…, o mejor todavía, el COCKTAIL PERFECTO para un adecuado LAVADO DE CEREBRO.
Pero falta algo todavía. Porque no puede prescindirse del cuadro siguiente en una sociedad que avanza hacia la completa JUDAIZACIÓN DE LOS PUEBLOS OTRORA CRISTIANOS:
Cuando las avenidas de París comenzaban a vaciarse, la Gran Sinagoga de esa ciudad recibió al presidente Hollande, a Netanyahu, a los familiares de las víctimas de uno de los ataques de esta semana.
Los visitantes fueron recibidos con una ovación para una ceremonia de la cual participó la cúpula y parte de la importante comunidad judía en Francia y las familias de las cuatro víctimas de esa confesión, que fallecieron en la toma de rehenes en el supermercado judío en París el viernes pasado.
Otros invitados especiales a la Gran Sinagoga fueron el imán Drancy Chagoumi, el presidente de la Asociación Cultural de los Musulmanes de Drancy, un suburbio al norte de París, y el líder de la mezquita francesa de Al Nour.
Por la mañana, Netanyahu había anunciado que, accediendo al pedido de los familiares, los cuerpos de los cuatro franceses judíos que murieron en el supermercado kosher en el límite este de París serán enterrados en Israel.
Nos parece suficiente, aunque en términos TÉCNICOS y en referencia a los mecanismos de manipulación de que hemos hablado en este artículo podríamos hacer mención de algunas cuestiones que se manejan muy bien desde el campo de la sociología aplicada al control de las masas en nuestras sociedades, al manejo de la información, a la «formación de opinión», etc.
Pero es innecesario. Lo evidente no reclama sobreabundancia de argumentos ni explicaciones.
El final, judaizador también, es un poco bizarro… Es que los acontecimientos ocasionan una mezcla de alimentos kosher con los «cuerpos de cuatro franceses judíos» que murieron en un supermercado especializado en dichas comidas…, y que serán enterrados en Israel.
De mal gusto; como la comida kosher, que tanto le agrada a otro líder mundial (también bizarro y de muy mal gusto), convenientemente judaizado y que reina desde el Vaticano, y que también repudia (como todo buen líder mundial que se precie de serlo) este nuevo ataque a la sacrosanta «libertad de expresión».
