
ASCENSIÓN MISTICA DE LA MONTAÑA DE LA PERFECCION
POR EL CAMINO DEL AMOR Y DE LA INFANCIA ESPIRITUAL
CANCIÓN 28
Jesús despierta al eco
de la dulce barcarola,
Y toma a su barquera,
y llévala a otro mar
De lumbre inaccesible,
que nubes tornasola;
¡Y ella tan dulcemente
se deja transportar!
¿No es sueño? “No;-responde
la alegre barquerilla;-
Llegó, por fin, mi tránsito
del mundo engañador;
Jesús me lleva en brazos
a la celeste orilla;
¡No temo, pues sus brazos
me sirven de ascensor!”

