Una charla «a fondo» con «el renegau»

LA INDEFECTIBILIDAD… DEL HOMBRE
«Nosotros causantes también del universo, de su creación y de su futura destrucción»
Charles Baudelaire*
ISAIAS, cap. 55.
6 Buscad a Yahveh mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano.
7 Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.
8 Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos —oráculo de Yahveh—.
9 Porque cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los vuestros y mis pensamientos a los vuestros.
Hace poco decíamos que la realidad de la resistencia capitaneada por Mons. Williamson dista mucho de ser lo que pretenden hacernos creer ciertos blogs de habla hispana. Como una buena muestra de eso, el blog francés Avec l’Immaculée publica un artículo donde lo remarca.
El caso del que da cuenta, y del que reproduciremos seguidamente parte del texto por ser emblemático, es suficiente por sí sólo para ejemplificar lo que afirmábamos, pero sobre todo para que podamos ver a dónde conducen las conductas erráticas apoyadas en ambigüedades doctrinales, las que serán materia de este artículo que tenemos el gusto de ofrecerles.
Le blog Avec l’Immaculée sera donc séparé du site de l’abbé Pfeiffer tant qu’il n’aura pas condamné l’assistance aux messes de Mgr Perez(2). Nous lui demandons de le faire sans tarder, s’il aime son âme et celle des fidèles qui lui sont confiés, s’il aime Jésus-Christ crucifié et s’il aime celle qui écrase toutes les hérésies. L’abbé Pfeiffer doit choisir entre la Sainte Vierge ou Mgr Perez. Ces deux amitiés ne peuvent cohabiter : la Sainte Vierge ne peut pas tolérer l’hérésie et Mgr Perez, lui, honore un hérétique dans sa chapelle de Garden Grove… L’abbé Pfeiffer ne peut pas dire non plus de façon crédible qu’il défend la foi contre Mgr Fellay s’il conseille en même temps aux fidèles d’aller à la messe d’un prêtre qui a fait pire que Mgr Fellay, puisqu’il a déjà opéré sa reconnaissance canonique par son adhésion aux OSJ. En adhérant aux OSJ, Mgr Perez adhère aux idées qui sont sur le site des OSJ. Il fait donc la promotion de Vatican II, du Motu proprio, d’un site hérétique et d’un évêque oecuméniste et moderniste.
Grave, sin dudas, lo que denuncia Avec l’Immaculée.
Aunque para nada extraño cuando se piensa en las utópicas o quiméricas ideas que animan a algunos de la que denominamos «falsa resistencia».
Y a partir de aquí veremos qué tan serio resulta ser, aunque nos proponemos analizarlo con una importante cuota de buen humor.
Toda UTOPÍA es una quimera; un plan ideal que es irrealizable en el momento en que se concibe. Así, al menos, dice el diccionario.
Existen las denominadas DISTOPÍAS, para diferenciarlas de las utopías sociales, políticas o de ficción literaria de corte optimista. Las DISTOPÍAS son de tono pesimista. Ejemplos varios: 1984 de Orwell; Fahrenheit 457 de Bradbury; Un Mundo Feliz de Huxley, y otras por el estilo.
Se conoce por MORAL a aquello relacionado con las buenas costumbres.
AMORAL, como «aquello que está desprovisto de sentido o finalidad moral, aunque el uso que se le da muchas veces es el de sinónimo de INMORAL, es decir «contrario a la moral y a las buenas costumbres».
Que sepamos, nadie ha utilizado el término DISMORAL.
Sin embargo, podría entenderse casi inmediatamente que, si alguien tuviera el mal gusto de proponer un mundo DISMORAL, se trataría de una propuesta toda contraria a las buenas costumbres.
Hechas estas aclaraciones introductorias, vamos a jugar un poco con otros términos.
ENTROPÍA.
La definición más elemental que hemos encontrado de este concepto es la siguiente: Entropía es el grado de desorden que tiene un sistema. La palabra entropía procede del griego em que significa sobre, en y cerca de; y sqopg, que significa «giro, mudanza, cambio, evolución o transformación».
Todos términos muy al gusto del paladar progre o modernoso y revolucionario.
El científico ateo Stephen Hawkins, proporciona una sugerente aproximación al respecto: «El orden de un cuerpo puede aumentar, pero a condición de que la cantidad de desorden a su alrededor aumente en una cantidad mayor. Esto es lo que le sucede a un ser vivo. Podríamos definir la vida como un sistema ordenado que puede sostenerse contra la tendencia al desorden, y que puede reproducirse.»
El universo de Hawkins es una suerte de tensión constante entre el orden y el caos, sin finalidad ni sentido alguno, y menos, trascendente.
Así que nos parece que una acción ENTRÓPICA estaría vinculada de algún modo a provocar o contribuir al desorden, al modo de Hawkins.
Se nos ocurre que, por oposición, y siguiendo los ejemplos aportados previamente, que el término DISTROPÍA bien podría ser entendido como «el grado de orden que tiene un sistema», de manera que una acción DISTRÓPICA sería aquella conducente a propiciar el orden, o a contener, o mejor aún, a REPRIMIR el desorden.
Y… ¿qué sería la ATROPÍA y consecuentemente una acción ATRÓPICA?
Pues… sería una suerte de «NI FU NI FA» o mejor todavía, se trataría de una acción, o un conjunto de ellas, diseñadas para crear un estado de cosas indefinido en una cuestión determinada, cualquiera que esta fuese.
Tal fue el tenor de una conversación que mantuve los otros días con un amigo al que le dicen «el renegaú», charla entre ambos que continuó, mientras me agasajaba con un café; debo decir que mi amigo es un poco extraño y que me pareció curiosa la manera en que se me quedó mirando mientras yo dejaba disolver el azúcar sosteniéndolo en la pequeña cuchara.
— Es el caso (dijo, sin apartar la mirada de mi azúcar disolviéndose)
— ¿El caso de que? (pregunté)
— De lo que estamos viendo por estos días.
— Explíquese, por favor.
— El Misterio de Iniquidad (reaccionó eléctricamente «el renegaú») procura el desorden o sea que es ENTRÓPICO. Una verdadera RESISTENCIA a ese desorden, podríamos denominarla DISTRÓPICA. Ese sería el caso de aquella que ejerciera una oposición radical al desorden en todos los casos, con una diametralidad absolutamente contraria. El famoso «oppositum per diametrum».
— No comprendo.
— Durante mis vacaciones en la playa, me entretengo construyendo un castillo de arena y resulta que aparece un «desubicado alegre» y con pretensiones de hacerme una broma, pisotea y arruina mi creación, en clara ejecución de sus intenciones ENTRÓPICAS. No me queda más remedio que ejercer una justa represalia de carácter DISTRÓPICO y acomodarle un trompazo.
— … Más allá de que se me ocurre que podría quizás encontrar un modo, llamémosle, menos drástico para resolver el problema de su frustrado castillo de arena…, sigo sin comprender exactamente a dónde quiere ir usté.
— Habíamos quedado en que ENTROPÍA y DISTROPÍA se oponen, ¿verdad?
— Habíamos quedado…, sí.
— Si no ejerciese mi justo derecho de ejecutar la debida represalia DISTRÓPICA contra el ENTRÓPICO agresor, además de haber sido privado de la satisfacción de contemplar cómo el mar en su inevitable pleamar se lleva mi creación (de un modo ciertamente bello y poético), estaré permitiendo que una actitud desordenada e injusta quede impune.
— Usted quiere decir que debemos oponernos siempre al desorden por insignificante que este parezca…
— Exacto.
— Sin entrar a cuestionar el asunto en sí mismo (digo, su afición por los castillos de arena y su modo de disfrutar que el mar se los disuelva)…, me pregunto si no sería mejor y más civilizado arreglar las cosas de otra manera.
— ¿Cómo? (preguntó «el renegaú», que al escuchar la palabra «disuelva», abrió los ojos desmesuradamente y casi se atraganta).
— No sé (continué medio sorprendido de su reacción), pero en última instancia…, un castillo de arena no parece algo tan importante como para romperle la cara a un desubicado.
— El castillo de arena era mío. Yo lo hice. El ENTRÓPICO individuo, lejos de ser gracioso es un zanguango. Y lo que usté propone sería que yo asumiera una actitud ATRÓPICA, equivalente a decir AMORAL… Disolver, dissolve… solve et coagula (dijo; lo último quedamente y como ensimismado).
— Es sólo un castillo de arena…; yo no creo que… un…
— Da igual si es de arena o de plata.
— Bueno, dejemos su castillo de arena, de plata o de lo que sea; pero… ¿por qué dice que esto tiene relación con lo de estos últimos días.
— Porque el «NI FU NI FA», representa una conducta ATRÓPICA que habíamos quedado que se trataría de una acción, o un conjunto de ellas, diseñadas para crear un estado de cosas indefinido en una cuestión determinada, cualquiera que ésta fuese.
— Hágamela más fácil, por favor…, se lo suplico.
— El Misterio de Iniquidad provocó la revolución dentro de la estructura eclesiástica de la Iglesia, el modernismo ideológico en acción, al que podemos denominar «movimiento progresista» desplazó de las sedes episcopales, abaciales e institucionales a los católicos, empezando por la Sede de Pedro, y colocó en su lugar a no-católicos. Lo hizo «gradualmente» (como también ahora «gradualmente» se está llevando puesta a la FSSPX, con la complicidad de las autoridades de Menzingen). Pero esa acción gradual ya se concretó de modo tal que la Iglesia Conciliar y la Iglesia Oficial son lo mismo, por lo que la Iglesia Católica ha sido DISUELTA.
— ¿Eh? ¿Eso no es contrario al Dogma de la Indefectibilidad de la Iglesia?
— ¿Disminuyen acaso la DIVINIDAD y PERFECCIONES de Cristo por el hecho de que existen quienes disuelven a CRISTO? No. Las Sagradas Escrituras constatan la existencia de hombres incorporados al Misterio de Iniquidad que tal hacen. Es profecía que el Anticristo, sea éste un individuo o un CUERPO MORAL (me inclino por esto último), es el que disuelve a Cristo. No dirá usté que al afirmar que eso ocurrirá o que está ocurriendo ahora mismo, estoy yendo contra el Dogma…, o negando un Dogma de Fe.
— Más que a pregunta, lo último suyo suena a amenaza…
— ¿Usté dice que yo estoy negando un dogma?
— No sea tan renegaú, ¿quiere? Usted no está negando nada… Eso está en las Escrituras, que…
— Exacto (interrumpió) Del mismo modo, en nada se ve afectada la Indefectibilidad de la Iglesia, que sencillamente ha sido apartada o eclipsada; como más le guste decirlo.
San Juan es muy claro; si usté usó adecuadamente del «colirio» del que habla Castellani, obviamente que podrá verlo.
Porque siendo la Iglesia el Cuerpo Místico de Cristo, el proceso de DISOLUCIÓN no puede ser otro sino ése. Lo que ha sido DISUELTO es el Cuerpo Místico de Cristo, esto es SU IGLESIA, que, no obstante, permanece en el pequeño rebaño disperso por el mundo. Tal y como describió en su momento el Padre Calmel que ocurriría. (Todo eso decía, mientras me ofrecía otro café, que acepté animadamente; y esta vez pude notar que observaba medio molesto mientras yo jugaba, por segunda vez, disolviendo el azúcar sobre la cuchara).
— ¿Cómo pudo ocurrir eso? (pregunté).
— Misterio de Iniquidad. ¿No dice San Juan que, al verlo, se asombró con «asombro grande»? Si es para asombrar…
— Está bien. Hasta aquí entendí. Pero, ¿por qué dice que es como lo que estamos viendo por estos días?
— Porque ATRÓPICA es la posición de quienes, ante el Misterio de Iniquidad triunfante que ha logrado disolver el Cuerpo Místico de Cristo que es la Iglesia, continúan metidos en esa especie de «limbo teológico» de confundir la Iglesia Católica con la Iglesia Conciliar y Oficial. Es decir…, generan en quienes los siguen un extraño «NI FU NI FA», que termina cayendo en incongruencias mayúsculas.
— ¿Como cuáles?
— Hablar de «comunión imperfecta»; eso no existe. Se está en Comunión, o no se está en Comunión. Lo mismo ocurre con la Obediencia debida al Sumo Pontífice. Se le obedece o no se le obedece. No hay términos medios. Si hay uno al que reconocemos por legítimo y verdadero Vicario de Cristo en la tierra, hay que obedecerle.
— Pero en determinadas condiciones…, usted sabe…, cuando habla «Ex Cathedra»… cuando se refiere a la Fe y costumbres; cuando…
— ¿Cuándo «eleva a los altares» a algún candidato a «santo»? (dijo «el renagaú» con un gesto pícaro).
— Bueno…, sí también…, pero…
— Sin «peros». Es clarísimo que todo acto de canonización es un «Hecho Dogmático»; reúne todas las condiciones necesarias para serlo. De manera que rapidito, usté, a comprar estampitas de Juanpa, de Roncalli, y de la Madre Teresa antes que se le agoten.
De paso me pregunto cómo serán las de Montini… Un «delicado» y colorido arco iris detrás de su imagen estaría bien, supongo.
— No. Yo ya sé cómo es ese asunto de ………………………. (piadoso silencio que, gracias a Dios, «el renegaú» dedicó a servir más café; y esta vez sí pude comprobar, sin lugar a dudas, que le irritaba mi costumbre de disolver el azúcar en la cuchara. El tono enrojecido de su cara, me pareció desmesurado frente a semejante tontería).
— ¡Aaaah…, la distinción entre Magisterio Ordinario y Magisterio Solemne..! Tan arbitrariamente considerada y utilizada a veces. Como en el caso de las canonizaciones, que para algunos son muy, muy, muy solemnes, si se trata del Padre Pío, pero no serán tan, tan, tan solemnes cuando el canonizado resulte ser Montini; hasta los modernistas dicen que son solemnes. Yo digo que, dados esos nuevos «santos» o «beatos» que mencioné, se trata de solemnes sí, pero, disparates.
— Eso quise decir. No se enoje tanto que así lo veo también.
— Entonces, también comprenderá que eso del estatus de «reconocimiento de tolerancia» es otra engañifa.
Lo mismo que la búsqueda de supuestas «anormalidades teológicas», o aquella otra que propone como solución la de ir «pispeando» cada día, cada cosita que diga el ocupante actual del Trono de Pedro, y alternativamente espetarle «hereje», «apóstata», «judas», y otras muchas lindezas (entre las cuales no es la menor llamarlo modernista), y paralelamente reconocerlo como «Santo Padre»… «Vicario de Cristo»… Papa, en suma.
— Pero, espere. Obediencia al Papa no significa en todo. ¿Aunque mande hacer cosas que son contrarias a la Fe?
— Si se tratase de un verdadero Vicario de Cristo, tenga usté por seguro que no enseñaría ni mandaría hacer ni el 1 % de lo que enseña y manda a hacer el actual, que prefiero no mencionar. Ninguna cosa que sea contraria a la Fe.
Pero, concedamos, si en alguna oportunidad un vero pontífice lo hubiere hecho, si por un momento algún Papa verdadero incurrió en un acto de herejía material, en seguida y por el bien de las almas, eso fue subsanado. No puede admitirse la posibilidad de que un hecho contrario a la fe se perpetuase por mucho tiempo.
Mire…, ha habido malos momentos anteriormente. Pero, algo MUY DISTINTO está ocurriendo ahora; algo muy diferente; ese ALGO todos sabemos, intuimos o sospechamos lo que puede ser.
De hecho usté hable de Apocalipsis; mencione el Secreto de Fátima; publique algo relacionado con La Sallette, y podrá ver cómo reaccionan los fieles.
Incluso los que están en la Línea Media, los de la resistencia williamsoniana y aún los de la FSSPX (en menor medida); pero TODOS se plantean si no estaremos en los prolegómenos de la Venida del Señor.
No hace falta ser «lacunziano» para saber qué significan cinco décadas de apostasía ininterrumpida, y en qué terminan; no en restauraciones precisamente…
— Eso parece evidente.
— Pues bien. Si se habla, y con razón, de un estado de Apostasía generalizada de todos los cuadros eclesiásticos de la Iglesia Oficial, y esto es así porque se constata que todos adhieren a los postulados y, algo peor, al ESPIRITU progresista y revolucionario del Concilio Vaticano II, entonces, ese estado es completamente INCOMPATIBLE con la naturaleza misma de LA IGLESIA y del EJERCICIO DEL OFICIO PETRINO.
— Pero entonces…
— Entonces, si tal cosa ocurriese (y está ocurriendo) de modo pertinaz y permanente, y se llega a que uno tras otro hasta llegar a SEIS personas que se dicen Papas se mantienen en ese mismo camino o línea y comulgan en el mismo ESPÍRITU… ¿de qué Pedro me hablan?
Porque Pedro no disuelve a Cristo. Pedro «confirma en la fe a sus hermanos» y es en ese punto precisamente en el que se cumplen las prerrogativas que sustentan el Dogma de la Infalibilidad Pontificia.
Entonces, semejante situación ocurre por ALGO. Y ese ALGO que está delante de nuestros ojos, es.., es… ¡Velad y orad!
— Se está poniendo usted un poco apocalíptico.
— Quienes apelan a los argumentos de que hemos hablado, tienen la estrategia del tero, ponen el huevo allá y gritan en otra parte; eso es lo que ocurre cuando, en el actual estado de situación, gritan escandalizados «¡la Iglesia es Indefectible!»… «¡Ubi Petro ibi Ecclesia!»…, mientras aguardan restauraciones y reconquistas engañosas, que son ANTI-APOCALÍPTICAS.
Lo mismo que hacen cuando, para desviar la atención respecto del punto crucial en discusión, cometen la arbitrariedad de decir que el pensamiento del Padre Calmel inclina «al sedevacantismo y al cisma»…
Salvando las distancias, solamente les falta decir que «San Juan se equivocó»… (algún sacerdote de la FSSPX ya lo había dicho de San Pablo. No me asombraría).
— La indefectibilidad que defienden parecería ser la de sus propias ideas.
— Al fin y al cabo… ¡¿Entiende usté ?! Me he divertido bastante al principio jugando con esas palabras, entropía, distropía, atropía, pero créame que ninguna gracia me hace corroborar que la última, aunque novedosa, representa una posición lamentablemente muy difundida y actual.
— Comprendo el punto. Bueno, ya que debo irme… Antes, ¿me regala otro café?
— Con gusto…, pero para usté va sin azúcar.
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* La frase de Charles Baudelaire, lejos está de representar un pensamiento que compartamos; fue incluida porque ilustra la arrogante pretenciosidad humana.
