Llegó la hora para la Iglesia Conciliar

HONRAR LA LÓGICA y… SALIR DEL CLOSET
Honrando la lógica, ya que, como consecuencia inmediata de que el actual «santo padre» (que no tiene nada de santo ni de padre) haya dicho «chi sono io per giudicare?», estamos en plena avalancha de sucesos encantadores como el que los lectores podrán observar siguiendo el enlace:
http://www.lanacion.com.ar/1726765-se-realiza-el-primer-casamiento-por-iglesia-de-una-persona-trans
Nótese a la sorprendida militante de los «derechos» de la fauna en cuestión. Claro, cómo no va a sorprenderse, en su caso «gratamente»; en el nuestro… ¿dónde está el baño?, o un balde…
Es frecuente oír que los romanos habían diseñado espacios denominados «vomitoria» con el propósito de vomitar, debido a la ingesta desmesurada de comida en sus alardes de glotonería. Según cuenta Cicerón, Julio César logró zafar de un intento de asesinato gracias a que cayó enfermo después de cenar opíparamente. En vez de ir a la letrina, lugar donde sus asesinos le esperaban, él fue al lavabo y evitó su asesinato. Posiblemente este sea el origen de la legendaria creencia en el «vomitorium» como espacio para evacuar el estómago para proseguir con la viciosa ingesta.
Leyenda será, pero hoy no estaría nada mal tener un vomiturium a mano, no ya para poder seguir comiendo posteriormente, sino para poder seguir respirando…
Hoy podríamos reivindicarlo, casi casi, como un artículo de primera necesidad… ¡qué va! como esencial para subsistir.
Si no vomitamos, nos morimos.
Ironías de lado, a no preocuparse, que esto recién comienza.
21 porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció:
22 jactándose de sabios se volvieron estúpidos,
23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles.
24 Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos;
25 a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén.
26 Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza;
27 igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío.
28 Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, entrególos Dios a su mente insensata, para que hicieran lo que no conviene:
29 llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos,
30 detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres,
31 insensatos, desleales, desamorados, despiadados,
32 los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen.
Dice San Pablo que como castigo por no haber amado la verdad, los entregó Dios a viles pasiones… bueno, todos sabemos a qué clase de pasiones inmundas. De esto mejor que no se hable entre vosotros, recomendaba, sabiamente.
¿Acaso podemos sorprendernos por qué ahora la Iglesia Conciliar, que NO HA AMADO la verdad sino que más bien la ha REPUDIADO, haya sido entregada a cumplir el sucio papel de «bendecidores» de estas abominaciones?
Y SALIR DEL CLOSET
Porque ya no puede hablarse de hechos aislados; y si acaso, alguien pretendiera hacerlo, primero recordarles la famosísima frase de Bergoglio ya citada y segundo, el caso de «Mons». Ricca, el caso del actual «obispo» de Asunción, y…. ¿el caso MONTINI?
Para los que prefieran no llegar tan lejos, podemos preguntarnos a nosotros mismos, si no nos ha ocurrido alguna vez, que nos llamara la atención algún sacristán de ademanes y gestos llamativamente afeminados y la cada vez mayor cantidad de maricas que pululan en las parroquias, y organizaciones de la Iglesia Conciliar.
Además, ¿no vemos casi a diario a pseudo-sacerdotes de la Iglesia Conciliar algo faltos de testosterona? ¿No es acaso habitual escucharlos en inexpresivos y lánguidos «discurseos», gesticulando amaneradamente, mientras profieren interminables y babosos mensajes de «paz y amor»? ¿No parecen ser, en vez de sacerdotes católicos (que no lo son), una rara combinación de estilos entre hippies delicados y gurúes orientaloides?
En la Iglesia Conciliar todo es «diferente». Incluso aquello de «hacerse eunucos por el Reino de los Cielos», parece que lo han confundido con cambiar de… ¿Cómo le dicen ahora?, AH, SÍ… «orientación sexual».
Es tan avanzada la degradación que hasta semánticamente no supera el análisis más superficial; hasta la terminología es revolucionaria:
¿Orientación sexual?
¿Acaso hay una posible legítima búsqueda del «oriente» sexual?
Tal vez se trata de una suerte de GPS para llevar a «buen puerto» a los desviados… ¿O en realidad será para dejarlos librados a sus pasiones vergonzosas?
Mejor dejarlo acá, porque seguiremos viendo destaparse más de estas cosas en el futuro.
Lo del LOBBY GAY dentro del Vaticano algunos se lo tomaron como si de noticias amarillistas se tratase.
Ay…
Del mismo modo hubo quienes creyeron ver una exageración en algunas cositas que en su momento denunciara el extraño y misterioso Padre Malaqui Martin; lo mismo ocurrió con muchas de las cuestiones denunciadas por el Padre Luigi Vila.
Eran, «exageraciones»; «indemostrables»; «propias de fantasías provenientes de cerebros calenturientos».
Ay…
Nadie podría explicarlo mejor que San Pablo.
Se trata de una sencillísima analogía, y ya que relacionar es pensar, pues entonces, PENSEMOS.
Porque sabemos que, por no haber amado la verdad, Dios entregó a aquellos de quienes habla el Apóstol, a los vicios nefandos, y ahora vemos que la Iglesia Conciliar, tiene una proximidad malsana con esas cuestiones nefandas y llega al punto de que se les puede aplicar «que, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen.»
¿La conclusión no resulta obvia? ¿No es acaso de una lógica demoledora?
La Iglesia Conciliar, jactándose de sabia se volvió estúpida. De sus estupideces el mundo está hasta el cuello, las gentes dizque católicas hundidas en la más espantosa apostasía, y nosotros hartos de vomitar.
Justa recompensa para ella entonces, y para los «hombres» que la integran. Justo es que exista un LOBBY GAY en el Vaticano, justo que hayan tenido un «Papa» con esas inclinaciones y justo es que ahora sus pseudo-sacerdotes, o al menos algunos de ellos, escandalicen al resto oficiando de «bendecidores» y por lo tanto «aprobadores» de un «casamiento POR IGLESIA» de los aberro-sexuales.
Aprobadores de esos vicios, sí… ¿Acaso no es una forma de APROBACIÓN permitir la enorme difusión mediática de los bautismos de las pobrecitas criaturas adoptadas, o asumidas, o adquiridas por «ellos/as» o «ellas/os»?
Cuando afirmamos que la IGLESIA CONCILIAR Y OFICIAL NO ES LA IGLESIA CATÓLICA, estamos diciendo que la SPONSA IMMACULATA CHRISTI no puede ser una que a través de sus ministros APRUEBE tales cosas y bendiga los vicios nefandos.
Luego, si hay MINISTROS que lo hacen, lo serán de otra cosa, pero NO de la Iglesia Católica.
Y quienes todavía sostienen que la Iglesia Conciliar ES la verdadera Iglesia, blasfeman horriblemente, por estas mismas razones.
Por eso es que sostenemos que hasta hoy al menos, los CUATRO OBISPOS de la FSSPX, (incluimos al inglés, para abreviar y porque las concordancias entre ellos los hacen una sola cosa), esos cuatro que, según Mons. FELLAY en el fondo son de un mismo parecer, BLASFEMAN.
Los católicos que asistiendo azorados al espectáculo actual, a pesar de todo, continúan defendiendo la posición de que la Iglesia Conciliar y Oficial es la verdadera Iglesia de Cristo, también BLASFEMAN.
En cuanto a Bergoglio… baste decir que él TAMBIÉN APRUEBA, AL OMITIR LA JUSTA CONDENA de las sodomíticas costumbres, y de ese modo halaga y sirve a su señor, el mundo, con su ya famoso, «Chi sono io per giudicare?»
De la Iglesia Conciliar, podemos decir muchas cosas. Incluso algunas que no se han dicho todavía (al menos no nos consta); si acaso esa secta conciliar tuviera todavía sacramentos válidos, ¿puede imaginar el lector el grado de abyección degradante que significa esto?
De la Iglesia Conciliar, podemos decir muchas cosas. Incluso algunas que no se han dicho todavía (al menos no nos consta); si acaso esa secta conciliar tuviera todavía sacramentos válidos, ¿puede imaginar el lector el grado de abyección degradante que significa esto?.
Hace más de medio siglo del Concilio Vaticano II. El caso Montini, es elocuente, pero no podemos dejar de mencionar otros frutos de la «primavera del concilio», como son los innumerables casos de pedofilia, con participación de integrantes del clero conciliar. Ni tampoco nos parece que haya que silenciar que tanto de Wojtyla, alias Juan Pablo II, con Ratzinger, alias Benedicto XVI, existen fuerte sospechas de intentar ocultar o disminuir el impacto de muchas de esas aberraciones.
No faltarán quienes digan, (ya lo dicen) que se trata de intentos de desprestigiar a la Iglesia.
No dudamos que seguramente, entre los enemigos de la verdadera Iglesia de Cristo existen muchos que por ignorancia también creen que la Iglesia Conciliar es esa verdadera Iglesia, y por odio a ésta última atacan o difaman a la NEO-IGLESIA.
Quienes eso hacen obviamente no pueden distinguir ni entienden la verdadera situación por la que atravesamos, como tampoco la entienden quienes se escandalizan y sumen en la perplejidad.
Estos últimos no podrán superar ambas cosas mientras que no logren comprender que no se trata de la Verdadera Iglesia Católica.
La Iglesia Católica, esposa inmaculada de Cristo, entre tanto… NINGUNA PARTE TIENE CON LA MISTERIOSA Y ACTUAL INIQUIDAD.
Este, para muchos un verdadero galimatías, es el motivo o razón de ser de la perplejidad de los que no logran comprender que los escándalos que hemos mencionado son frutos, obras y patrimonio exclusivo de la Iglesia Conciliar nacida hace apenas cincuenta años.
Para la Iglesia Conciliar ha llegado la hora de honrar la lógica y salir del closet para que, como les ocurrió a aquellos hombres de que habla San Pablo, «que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador», reciban «en sí mismos el pago merecido de su extravío».
A ese espectáculo estamos asistiendo.
