ESTRELLA DE MIS NOCHES

Madre de Dios, Madre nuestra, ¡Madre mía!
Los hombres te llaman desde siglos Estrella de la mañana.
Permíteme que te llame Estrella de mis noches…
Noches íntimas en que, rodeado de tinieblas, no sé dónde poner pie.
Noches a la intemperie, con frío de los que fueron amigos; con soledad de alientos que no encuentro.
Noches con lejanía de Dios y tinieblas de egoísmo.
Noches en que temo estar tan solo.
Noches sin compañía…
Brilla, entonces para mí, ¡Santa María!
Brilla como luz amiga, luz fiel, luz inagotable, ¡Santa María!
