P. JUAN CARLOS CERIANI: MONSEÑOR FELLAY — MONSEÑOR WILLIAMSON – DISCREPANCIAS y CONCORDANCIAS (IV)

MONSEÑOR FELLAY — MONSEÑOR WILLIAMSON


DISCREPANCIAS  y  CONCORDANCIAS

(IV)

1ª Entrega:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2014/09/04/padre-juan-carlos-ceriani-semejanzas-episcopales-i/

2ª Entrega:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2014/09/05/p-juan-carlos-ceriani-monsenor-fellay-monsenor-williamson-discrepancias-y-concordancias-ii/

3ª Entrega:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2014/09/06/p-juan-carlos-ceriani-monsenor-fellay-monsenor-williamson-discrepancias-y-concordancias-iii/

El 9 de noviembre de 2012 en París, durante una conferencia a los sacerdotes del Distrito de Francia de la FSSPX, Monseñor Fellay deslizó esta enigmática expresión:

Os voy a hacer reír, pero realmente pienso que nosotros, los cuatro obispos, somos de un mismo parecer.

Hacía menos de un mes que Monseñor Williamson había sido expulsado de la FSSPX…

Aquello que en su momento pareció una broma, responde a una realidad, tanto en el pasado como en el presente, y presagia un futuro siniestro.

Continuamos con las entregas sobre las concordancias y discrepancias  entre Monseñor Fellay y Monseñor Williamson.

Recordamos que invitamos a los lectores a suministrarnos tanto unas como otras que juzguen oportunas. Lo pueden hacer a la siguiente dirección: admin@radiocristiandad.com.ar

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Veremos hoy si hay o no concordancia entre los señores Obispos respecto de Benedicto XVI.

Leamos, primero, las tristes declaraciones de Monseñor Fellay (los destacados en amarillo son míos):

Comunicado por la elección de Benedicto XVI, 19 de abril de 2005:

En nombre de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, Monseñor Bernard Fellay, Superior General, saluda el acceso del Cardenal Joseph Ratzinger al Supremo Pontificado.

Él ve allí un halo de esperanza de salir de la profunda crisis que sacude a la Iglesia Católica, crisis de la cual algunos aspectos han sido señalados por el ex Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y muy recientemente en su predicación del Via Crucis para el Viernes Santo.

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Entrevista de The Angelus, julio de 2008:

Pregunta: ¿Encuentra que la situación en Roma es más o es menos alentadora después de estos 20 años?

Monseñor Fellay: Es cierto que la elección de un nuevo papa en 2005 dio nacimiento a una nueva esperanza y quizá incluso a una gran esperanza entre los sacerdotes y los fieles. Pero ahora, tengo de nuevo la impresión que, a pesar del Motu Proprio, un cierto desaliento vuelve de nuevo como consecuencia de la oposición que encuentra este esfuerzo para superar la crisis. Hay algo de indudablemente alentador en la espera de la joven generación. Sin embargo, ésta es de sobra ignorante de su pasado y a veces incluso de su fe.

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Entrevista a Monseñor Fellay, el 31 de julio de 2009, por Apcom [Agence de presse italienne socia d’Asocciated Press]:

Pregunta: ¿Qué piensa de Benedicto XVI?

Monseñor Fellay: Es una persona íntegra, que toma muy seriamente la situación y la vida de la Iglesia.

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Carta a los Amigos y Benefactores Nº 76, 1º de mayo de 2010:

La situación de la Iglesia se parece cada vez más a un mar agitado en todo sentido. En él se observan olas que, de más en más, tratan hacer zozobrar la barca de Pedro, arrastrándola hacia abismos sin fin. Desde el Concilio Vaticano II una ola parece querer arrastrarlo todo hacia el fondo, a fin de no dejar sino un cúmulo de ruinas y un desierto espiritual que los propios Papas han denominado como una apostasía.

Habiéndolo hecho ya a menudo, no queremos volver a describir esta dura realidad; todos pueden comprobarla.

Sin embargo, nos parece provechoso comentar brevemente los acontecimientos de los últimos meses; deseo referirme a esos golpes, sorprendentes por su violencia y particularmente bien orquestados, que se han lanzado contra la Iglesia y el Sumo Pontífice. ¿Por qué semejante violencia?

Volviendo a la imagen, todo indica que desde hace algún tiempo, más o menos desde el ascenso al pontificado del Papa Benedicto XVI, ha aparecido una nueva ola, mucho más modesta que la primera, aunque bastante persistente como para que la podamos percibir, y que contra todo pronóstico aparenta ir en sentido opuesto a la primera. Los indicios son suficientemente variados y numerosos como para poder afirmar, que este nuevo movimiento de reforma o de restauración es efectivamente real.

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Conferencia Monseñor Fellay, jueves 8 de julio de 2010, en Bahía, Brasil:

Hay que saber que el Papa presente, Benedicto XVI, es una mezcla de bueno y de malo. De malo es la cabeza, la teoría moderna, modernista.

Por ejemplo, el ecumenismo, o también las relaciones con los judíos. Ha dicho cosas que son increíbles, por ejemplo sobre el infierno, en su Encíclica.

(…)

Está esta parte, una parte muy moderna. Y de la otra parte, hay una parte conservadora.

Yo digo así: su cabeza es moderna, su corazón es conservador. Pero no sé cómo los dos van juntos.

(…)

Esto hace que la situación sea ahora muy, muy complicada, muy contradictoria.

No puedo decir que todo lo que hace el Papa es bueno. ¡No! Cuando va a la sinagoga, oh, oh, oh… Cuando va al templo de los luteranos, ay, ay, ay… No, no puedo decir que es bueno.

Pero, por otras cosas, ¡sí! Intenta hacer algo bien. Y en cada caso es atacado de dentro y de fuera.

(…)

Lo que podemos decir es lo siguiente: hasta este Papa, la Iglesia estaba totalmente en manos de los modernistas; y la posición presente del Papa, al decir que la Iglesia hoy está obligada a estar vinculada con el pasado, ha provocado un golpe dentro de los progresistas.

No digo que todo está bien; pero digo que fue un golpe. Y ahora están divididos. Y esto nos permite a nosotros atacar con más fuerzas en esta batalla.

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Entrevista a Monseñor Fellay, de Les Nouvelles calédoniennes, 27 de diciembre de 2010:

Pregunta: La Fraternidad San Pío X se califica de tradicionalista cuando se la acusa de integrista. Sin embargo, ustedes se oponen a todos los avances progresistas de la Iglesia desde 1962…

Respuesta: Nuestra situación es controvertida, pero también está vinculada a lo que sucede en la Iglesia católica. La vida de la Iglesia ha cambiado con el Concilio Vaticano II. Y el balance es devastador. Ha disminuido la cantidad de sacerdotes y de religiosas. Existe una pérdida generalizada de velocidad religiosa. Hay que hacer algo para restablecer la situación. La libertad total demuele la sociedad. Los hombres necesitan una asistencia especial para conocer el camino de Dios y la salvación de las almas. Por otra parte, el Papa vuelve a las ideas tradicionales. El ve muy bien que hay una desviación y que hay que corregirla. Puede ser que estemos mucho más cerca del Papa de lo que parece.

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Leamos, ahora, las no menos tristes declaraciones de Monseñor Williamson.

Menores en cantidad, por cierto.

Pero mayores en tristeza y gravedad, no sólo por provenir de quién provienen, sino también, y sobre todo, por la obstinación y terquedad en mantener una opinión, a pesar de haber sido advertido públicamente de su error (los destacados en amarillo son míos):

Conferencia de Monseñor Williamson, Nova Friburgo, Brasil, en el Monasterio de la Santa Cruz, 2 de septiembre de 2012.

Durante su Conferencia, Monseñor Williamson exponía una especulación personal sobre la intención de Benedicto XVI para llegar a un acuerdo con la FSSPX. Fue interrumpido por Dom Tomás:

Monseñor Williamson: El heroísmo es difícil. El heroísmo cansa. Y, tal vez, entre los tradicionalistas hay bastante cansancio. Están cansados de resistir. No sé… No sé…

De todos modos, la tentación existe.

Y no ha habido en estos últimos años una clara resistencia a esta tentación.

Entonces, ¿cómo va a acabar?

Pienso que hay un peligro que haya un acuerdo antes de fin de este año. No digo que habrá. No digo que habrá. Pero digo que hay un peligro de que haya.

Es decir: el Papa quiere asegurarse, antes de morir, de que la religión de su niñez es conciliable, no contradice la religión que él ha promovido desde su seminario. Quiere la seguridad de que son conciliables. Es decir, que no se ha equivocado desde su seminario, para que pueda morir con tranquilidad de conciencia.

Yo creo que puede haber esta razón del lado del Papa: la búsqueda de una tranquilidad de conciencia antes de morir.

Y, si la Fraternidad tuviera un acuerdo con los conciliares, el Papa personalmente tendría una cierta tranquilidad de conciencia.

Es una especulación sólo mía. No tiene importancia. Pero es posible, por lo cual el Papa quiere rápido un acuerdo.

Dom Tomás: Pero, el Papa es inteligente…

Monseñor Williamson: Sí…

Dom Tomás: Sabe que si la Fraternidad viene a ellos va a aceptar el Concilio…

Monseñor Williamson: ¡Sí!

Dom Tomás: Dejará de ser la Tradición…

Monseñor Williamson: ¡Sí!

Dom Tomás: ¿Entonces? Es confuso. No será más la Tradición…

Monseñor Williamson: ¡Sí! ¡Sí! Seguro. Entonces, la buena voluntad del Papa hacia la Tradición puede ser un cálculo…

Dom Tomás: No sé si un cálculo. Pero es bastante inteligente para saber que Monseñor Fellay va a cambiar…

Monseñor Williamson: Sí…

Dom Tomás: Que la Fraternidad va a cambiar…

Monseñor Williamson: Sí…

Dom Tomás: No es un reencuentro con la religión de su infancia; es con una religión adaptada.

Monseñor Williamson: ¿Quién sabe? Es una especulación mía.

Es verdad que el Papa puede tener una motivación más noble, y es que quiere disolver la resistencia de la Tradición. Es, tal vez, un poco más cínico pensar así; pero, para los modernistas es seguro que es normal.

Normalmente, los modernistas quieren absolutamente disolver la resistencia de la Tradición. Y esta puede ser la motivación principal del Papa. Sí, puede ser. Dios sabe. Nosotros no sabemos.

Yo hacía una especulación un poco de caridad hacia el Papa, diciendo que quiere…

Porque soy gentil… Soy sentimental… Soy cariñoso… No soy duro… No soy terrible como dice la gente… Ah Ah Ah. Nadie me comprende… Nadie me ama… Ahhhhhhhhhhhhh… ¡Me importa un pepino!

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Comentario Eleison 276, 27 de octubre de 2012:

¿Y el futuro? Para llenar el vacío dejado al abandonar los propósitos del Arzobispo, la cúpula de la FSPX probablemente ahora se precipita en los brazos de Roma, especialmente si la conciencia de Benedicto XVI lo está empujando a finalizar el «cisma» antes de su muerte.

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En lo referente a Benedicto XVII, existe, pues, plena concordancia entre Monseñor Fellay y Monseñor Williamson.

Y esta concordancia radica en un subjetivismo, opuesto a la realidad, y en un sentimentalismo, contrario a la razón.

Continuará…

Padre Juan Carlos Ceriani