P. JUAN CARLOS CERIANI: GRAVE ERROR DE MONSEÑOR WILLIAMSON

GRAVE ERROR DE MONSEÑOR WILLIAMSON

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Monseñor Williamson comienza su Comentario Eleison 373, del 6 de septiembre de 2014, con este sorprendente párrafo:

Original ingles:

One of the most important Catholic dogmas is that of original sin, whereby all human beings (except Our Lord and his Mother) have a nature seriously wounded from birth through our mysterious solidarity with Adam, father of all mankind, when with Eve he fell into the first of all human sins in the garden of Eden.

Versión oficial en español:

Uno de los dogmas católicos más importantes es el del pecado original, por el cual todos los seres humanos (excepto Nuestro Señor y Su Madre) tienen una naturaleza seriamente herida desde el nacimiento por nuestra misteriosa solidaridad con Adán, el padre de toda la humanidad, cuando él cayó con Eva en el primero de todos los pecados humanos en el Jardín del Edén.

Versión oficial en portugués:

Um dos mais importantes dogmas católicos é o do pecado original, pelo qual todos os seres humanos (exceto Nosso Senhor e Sua Mãe) têm a natureza seriamente manchada desde o nascimento por nossa misteriosa solidariedade com Adão, o pai de toda a humanidade, que, com Eva, caiu no primeiro de todos os pecados humanos no jardim do Éden.

Es un grave error sostener que por el pecado original todos los seres humanos (excepto Nuestro Señor y Su Madre) tienen una naturaleza seriamente herida desde el nacimiento.

Lo correcto es decir que por el pecado original todos los seres humanos (excepto Nuestro Señor y Su Madre) tienen una naturaleza seriamente herida desde la concepción misma.

Por ejemplo, San Juan Bautista, como todos los otros seres humanos (exceptuando a Nuestro Señor y a la Santísima Virgen María), contrajo el pecado original en el mismo momento de su concepción, por vía de generación; y fue liberado del mismo en el seno de su madre, con ocasión de la Visitación de Nuestra Señora; por lo cual, nació sin el pecado original.

El Concilio de Trento enseña que por regla de fe procedente de la tradición de los Apóstoles, hasta los párvulos que ningún pecado pudieron aún cometer en sí mismos son bautizados verdaderamente para la remisión de los pecados, para que en ellos por la regeneración se limpie lo que por la generación contrajeron.

Un Obispo católico no puede incurrir en semejantes errores, máxime cuando es por escrito.

Ninguno de los blogs que publican este Comentario Eleison ha reparado en este grave error; por lo mismo, al difundirlo se hacen todos ellos partícipes del mismo.

Esperamos una retractación de parte de Monseñor Williamson y de sus propugnadores.

Padre Juan Carlos Ceriani