MONSEÑOR FELLAY — MONSEÑOR WILLIAMSON

DISCREPANCIAS y CONCORDANCIAS
(III)
1ª Entrega:
2ª Entrega:
El 9 de noviembre de 2012 en París, durante una conferencia a los sacerdotes del Distrito de Francia de la FSSPX, Monseñor Fellay deslizó esta enigmática expresión:
Os voy a hacer reír, pero realmente pienso que nosotros, los cuatro obispos, somos de un mismo parecer.
Hacía menos de un mes que Monseñor Williamson había sido expulsado de la FSSPX…
Aquello que en su momento pareció una broma, responde a una realidad, tanto en el pasado como en el presente, y presagia un futuro siniestro.
Continuamos con las entregas sobre las concordancias y discrepancias entre Monseñor Fellay y Monseñor Williamson.
Recordamos que invitamos a los lectores a suministrarnos tanto unas como otras que juzguen oportunas. Lo pueden hacer a la siguiente dirección: admin@radiocristiandad.com.ar
+++
En esta tercera entrega analizamos el tema de ir a Roma…
Ese ir a Roma está resaltado en verde porque en este punto Monseñor Fellay y Monseñor Williamson son de un mismo parecer.
Se podrá discutir si la iniciativa viene de la Roma apóstata o de los señores Obispos; pero, incluso concediendo que la iniciativa haya venido de la Roma anticristo, los Prelados estuvieron y están dispuestos a ir, si la Roma modernista los llama…
En el mes de junio de 2000, el Cardenal Darío Castrillón Hoyos, Presidente de la Comisión Ecclesia Dei, invitó a los cuatro Obispos de la FSSPX a encontrarse con él después de la peregrinación del Jubileo, en agosto.
La invitación cardenalicia fue la respuesta a los contactos llevados a cabo desde 1998 para la organización de dicha peregrinación.
Tres de ellos, Fellay, Tissier y Williamson, aceptaron, y tuvo lugar el primer contacto.
+++
Pasó el tiempo…, incluso llegó el bastardo Motu proprio Summorum Pontificum en julio de 2007…, y hete aquí que, en marzo de 2008, Monseñor Williamson realizó una visita privada al Cardenal Castrillón Hoyos, Presidente de la Comisión Ecclesia Dei, en Roma.
No sabemos si los interlocutores obraron por cuenta propia o por encargo de sus respectivos patrones.
El encuentro debía quedar oculto, pero trascendió.
Al difundirse la noticia, en un primer momento Monseñor Williamson la negó… Pero, como se le hiciera saber que se poseían fotografías donde se lo veía con Castrillón en una pizzería romana…, terminó por reconocerlo, pero excusándose diciendo que sólo se trataba de una «visita informal»…
Fina ironía (¿inglesa?) del destino…, que deja al descubierto a los que defienden a su «jefecito» y atacan, con razón, al Jefe cuando este dice tener encuentros no oficiales, informales, con las autoridades de Ecclesia Dei y luego almuerza con ellos en Santa Marta…, o se apresta a ir a verlos dentro de poco.
Puede ser que la discrepancia esté en lo que han comido o bebido…, o en que no estuviese en una mesa cercana Rufen-sie-mich-an-Joseph… Porque en el resto hay plena concordancia…
+++
Conocemos la entrevista a Monseñor Fellay por Stefano Maria Paci, publicada en 30 Giorni nº 9, de septiembre de 2000:
— La peregrinación a Roma ha tenido un notable éxito. ¿Cuál es el próximo paso?
— Mons. Fellay: Estoy pensando si vale la pena solicitar una audiencia al Papa. ¿El Papa estará dispuesto a recibirnos? Además, ¿qué esperamos de una audiencia? Estoy reflexionando sobre estos dos puntos antes de decidirme.
— Antes ha dicho que Roma no podía razonablemente impedir la peregrinación. Es difícil pensar que el Papa no acepte recibirlos: no ha rechazado audiencias a nadie.
— Mons. Fellay: Sí. Pero no quiero hacer un acto político, no quiero encontrarme con el Papa para salir en los titulares de los diarios. Si me encuentro con el Papa es para hablar de la situación de la Iglesia.
— ¿No piensa que encontrarse con Juan Pablo II podría ser útil en cualquier caso para un diálogo directo?
— Mons. Fellay: Es difícil de decir. Puede ser, pero no es necesariamente así. Viendo todo lo que ocurre en la Iglesia, viendo cómo funciona la curia romana, estoy perplejo. Le confieso que estoy frente a una duda muy difícil que aún no he resuelto. Pero no digo que en principio no quiero ver al Papa.
—
¿Y si el Papa lo llamase?
— Mons. Fellay: Si me llama, voy. Rápidamente. Más aún, corro. De verdad, por obediencia. Por respeto filial al jefe de la Iglesia.
Esto fue dicho en septiembre de 2000, luego de la peregrinación del Jubileo y del almuerzo con Castrillón Hoyos.
Catorce años más tarde, Monseñor Williamson, durante una Conferencia en Post Falls, Idaho, USA, dijo:
¿Se dan cuenta que estar al mando de sacerdotes resistentes es como intentar amaestrar gatos?
¿Se dan cuenta?
¿Es inimaginable?
En cuyo caso, ¿vale la pena intentarlo, si está destinado al fracaso?
Tal vez sea mejor no intentarlo que de hacerlo y fallar.
Algunos entre ustedes pueden pensar que sería mejor intentarlo, ya que podría tener éxito.
Yo no tengo la autoridad.
Si…, si…, si… por algún milagro, el Papa Francisco me llamase la semana próxima y me dijese:
— Excelencia, usted y yo hemos tenido nuestras divergencias, pero en este momento lo autorizo a fundar una sociedad. Siga usted adelante por el bien de la Iglesia.
— Santo Padre, ¿puede, usted, poner esto por escrito? ¿Le molestaría que vaya a Roma a buscar el documento con su firma?
— Pero, por supuesto.
— Muy bien, entonces yo estaría en el próximo avión hacia Roma. ¡Yo estaría en el próximo avión hacia Roma!
Pero sin eso, «es como remar contra la corriente sin remos». Y no es una solución.
Así, en lo que se llama el movimiento de la Resistencia, ustedes tendrán un problema de autoridad. Hay que acostumbrarse a esta idea.
+++
Por lo tanto, en cuanto a ir a la Roma apóstata, total concordancia entre Monseñor Fellay y Monseñor Williamson.
Sólo hay una discrepancia: uno iría corriendo y el otro volando…
Continuará…
Padre Juan Carlos Ceriani
