La línea media al borde de un ataque de nervios

SEDE BERRETA… y FALSA
Lo que dejó el Partido de Fútbol por la Paz
— Vamos bien y podemos estar alegres.
— ¿CÓMO?
— Lo que digo…
— Pero… ¡Si esto está cada vez peor!
— Según se mire; para mí marcha de maravillas. Fíjese que algunos empecinados en negar lo evidente, no obstante, aunque algo lentos, van mejorando.
— ¿A qué se refiere?
— Mire, esta es una guerra que se libra en el campo de batalla de nuestras inteligencias. Los que deban ver, verán. Mientras tanto, leyendo lo que algunos conspicuos escriben por estos días, se puede ser optimista.
— Pero Bergoglio está cada vez peor; es escandaloso, es una vergüenza. Ese tipo está destruyendo lo que queda de la Iglesia.
— Hummm. Amigo, eso no es posible como ya verá. Y reitero: vamos bien, alégrese.
Porque después del nuevo y plus quam-mediático evento futbolero ideado por Bergoglio y difundido (como corresponde) por los medios de comunicación para todo el mundo, hay reacciones que, realmente, nos parecen auspiciosas.
Por supuesto que no vamos a comentar el hecho en sí. ¿Para qué? No vale la pena. Además, otros lo hacen por nosotros; y es mejor, por cuanto de sus análisis podemos hacer análisis.
Preferimos mencionar a blogs que, en un paroxismo de indignación, escriben interesantes artículos, donde dicen cosas que, hace muy poco tiempo, no se hubieran atrevido a insinuar. A esos artículos remitiremos al lector.
Hoy, puntualmente nos interesan DOS de ellos, porque, por distintas razones, solemos leerlos con cierta frecuencia.
Incluso la cosa se simplifica, porque nos bastará tan sólo con el artículo publicado en SYLLABUS, el cual reproduce, con algunos breves comentarios, lo publicado en Wanderer.
Estos son los enlaces:
http://syllabus-errorum.blogspot.com.ar/2014/09/sede-berreta.html
http://caminante-wanderer.blogspot.com.ar/2014/09/sede-berreta.html
Wanderer había titulado su artículo del siguiente modo: SEDE BERRETA.
Hay un párrafo que queremos destacar, con el comentario de Syllabus incluido, y es este:
—Wanderer -me preguntaron hace unos días- ¿En Roma hay sede vacante?
—No -le respondí al preguntón-. En Roma hay sede berreta.
La palabra berreta es un americanismo que, en general, indica a la persona que se comporta con vulgaridad. Sin embargo, en Argentina, posee un matiz particular: hace referencia también a todo objeto falsificado, en apariencia legítimo pero que, en realidad, está adulterado. O bien, es una chafalonía u objeto de poca calidad.
Pongamos un ejemplo: berreta sería la camisa marca Lacoste que compro en la feria de La Salada por $100: seguro que es falsa aunque pase por legítima a los ojos de muchos. Y berreta es también una camisa de poliéster en relación a otra de algodón. Sirve en lo inmediato y a los fines prácticos -no se arruga y no hay necesidad de plancharla-, pero es insufrible usarla porque ahoga a todo el cuerpo.
La sede de Pedro es hoy una sede berreta. No estoy diciendo que el papa Francisco es un falso papa (Nota Syllabus: nos permitimos tener una duda al respecto, visto y considerando además la presencia de un «papa emérito» en el mismo Vaticano que quizá podría seguir siendo el legítimo, quién sabe. Lo cierto es que Francisco actúa como si fuera un Anti-Papa).
Es -mal que nos pese-, el legítimo sucesor de Pedro, pero es berreta, es de poliéster, es de bajísima calidad. Confunde a la mayoría que lo consideran la gran revelación del Espíritu para nuestro siglo, cuando en realidad es un producto de La Salada. Y la reacción de cualquier persona con un mínimo de sentido común cristiano es de hastío, asco y vergüenza.
Si hubiera tenido la oportunidad de leer lo que hemos reproducido, es seguro que el Padre Lacunza, con su fina ironía hispana, hubiese dicho: «Cierto que leemos con nuestros ojos algunas cosas tan extrañas que, aun después de leídas, nos parece imposible que puedan escribirse».
Es notable cómo se procura con el mayor empeño acomodar ejemplos y comparaciones, incurriendo en flagrantes contradicciones, sin conseguir demostrar lo verdadero de su defendida posición.
Si se me permite una digresión, diré que, entre todas, la más notoria contradicción es que, tratándose de gente que dice creer que Bergoglio es el legítimo sucesor del Apóstol Pedro, se permiten, no obstante, basados en sus propios criterios, llenarlo de adjetivos infamantes.
Sinceramente, uno siente un poco de pena pensando en el embrollo que tiene esta gente que, todavía, intenta denodadamente defender que la Sede de Pedro se encuentra ocupada por un legítimo sucesor de quien fuera designado por Nuestro Señor como el primer Papa.
Es indudable que Bergoglio es berreta. Mucho más que una camisa de poliéster. Es cierto, también, que Bergoglio es falso, mucho más que una camisa Lacoste comprada en «La Salada».
Pero ese término «FALSO» va mucho más lejos que el lugar hasta donde ha querido llegar Wanderer.
Syllabus añadió entre paréntesis: Nos permitimos tener una duda al respecto, visto y considerando además la presencia de un «papa emérito» en el mismo Vaticano que quizás podría seguir siendo el legítimo, quién sabe. Lo cierto es que Francisco actúa como si fuese un Anti-Papa».
Ese «quién sabe» de Syllabus me mató.
No afirma: «ES EL LEGÍTIMO», porque no puede. Pero… ¿y entonces? Entonces, terminan apoyándose en su propio criterio, desechando apriorísticamente otras posiciones, para finalmente llegar a un contundente… «QUIÉN SABE». Espectacular convicción la de estos antisedevacantistas.
Así que tenemos dos posiciones. Vamos a intentar analizar ambas, al sólo efecto de obtener un bien, digamos, didáctico, para que le sirva a los lectores; y, de ser posible, obtener una moraleja final.
Primera posición, la de Wanderer:
No hay Sede Vacante. Hay Sede Berreta.
Lo que quiere decir Wanderer es que el señor disfrazado de blanco, que dice ser Papa, es un tipo vulgar y ordinario, lo cual es verdad. Pero que, «Mal que nos pese», dice Wanderer, «es el legítimo sucesor de Pedro».
Sin embargo, a un Papa, por más ordinario y vulgar que fuese, y por más confianza que uno le tenga, no le dirá nunca cosas como, «es berreta como una camisa de poliéster, che»… Ni tampoco diría de él «que anda vestido de blanco», como dice Wanderer en otra parte.
Pero Wanderer afirma «No estoy diciendo que Francisco sea un FALSO PAPA». Claro; por eso es que Decimejorge no es una camisa Lacoste comprada en La Salada, sino que es una blanca camisa de poliéster.
Wanderer le falta el respeto a la camisa de poliéster diciendo que Decimejorge anda disfrazado de blanco; de manera que pensamos que en el fondo, muy en el fondo, Wanderer sospecha (por lo menos) que Bergoglio es un Papa tan auténtico como pudiera serlo una camisa Lacoste comprada en «La Salada».
Estamos seguros de eso, así como de que Wanderer, además de detestar las camisas de poliéster, ha llegado a ser una especie de cripto-sedevacantista.
El único inconveniente es que Wanderer no lo sabe. Y no lo sabe, porque no lo quiere saber. Lo cual no está del todo mal. Hay veces que uno preferiría no saber ciertas cosas.
Segunda posición, la de Syllabus o… «QUIÉN SABE»:
Según Syllabus, no habría Sede Vacante, sino un Papa Emérito que podría llegar a ser el legítimo; y Bergoglio sería un Anti-Papa. Pero claro… «¿Quién sabe?» Con lo cual muestran cierta e importante inseguridad.
Lo que sugiere Syllabus es que la camisa de poliéster que dice ser Papa es, en realidad, digamos, de «franela» ordinaria y vulgar. Que Bergoglio es «franela», no lo vamos a discutir. Que es ordinario y vulgar, tampoco.
Que Syllabus sugiera que, además, sería un Anti-Papa, bueno, esto ya es algo un poco más interesante.
Pero… lo tienen a Ratzinger todavía vivito y coleando, de manera que echan mano del pobre «abuelito», que supo estar cansado y sin fuerzas para seguir, y le endosan una posible legitimidad que salve la cuestión.
Es decir, admiten que Bergoglio es un adefesio indefendible, dejan la posición, corren unos cuantos metros hacia atrás (camisas al viento, auténticas o no) y se refugian en EL EMÉRITO, en un esfuerzo más para evitar caer en la tan temida peste del sedevacantismo.
Como si el «emérito» no fuese un pertinaz modernista y aun mucho más peligroso que Bergoglio.
También en el caso de Syllabus pensamos que se trata de gente que es cripto-sedevacantista, pero que tampoco se han enterado ellos mismos de que lo son.
Hay una tercera posición. Nada que ver con el peronchismo; rogamos no confundir. Es esta: Muchachos, no estamos hablando de camisas ni de telas para hacer camisas.
Los administradores de los blogs Wanderer y Syllabus están azorados por la sencilla razón de que todavía piensan en Roma como la Sede de la Iglesia Católica. No pueden hacer ese click indispensable para comprender que Roma dejó de serlo hace rato al ser ocupada por un ejército enemigo.
Roma es una ciudad; dentro de esa ciudad hay otra, muy pequeña que se llama Vaticano. El Estado-Ciudad del Vaticano está ocupado por apóstatas.
Mucho antes de establecerse en Roma, la Iglesia Católica existía. No empezó a existir cuando se estableció en Roma. Del mismo modo, la Iglesia Católica, que YA NO ESTÁ EN ROMA, no por eso ha dejado de existir.
Pero, claro, las preguntas INEVITABLES serán: ¿y cómo es entonces?, ¿qué está pasando realmente?
Pues bien, dejemos que sea el Padre Lacunza quién lo diga:
Pues este hombre de pecado, este hijo de perdición, este cuerpo moral, cuerpo de pecado cargado de ellos, cuando se vea crecido y en perfecta madurez; cuando ya no tenga impedimento alguno para salir al público; cuando ciertos cuernos, que le han de nacer, hayan crecido hasta la perfección; cuando en fin haya ganado y puesto de su parte una bestia terrible de dos cuernos con todo su talento de hacer milagros, etc.: entonces este hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone, y se levanta sobre todo lo que se llama Dios, se sentará en la Iglesia de Cristo, que es el templo del verdadero Dios: vosotros, en efecto, sois el templo de Dios.
Entonces mandará en este templo y se hará obedecer, ya con el terror y fuerza de sus cuernos, ya también con los cuernos como de cordero de la otra bestia y con su locuela de dragón.
Entonces dispondrá libremente en este mismo templo de lo más sagrado, de lo más venerable, de lo más divino: ya impidiendo el sacrificio continuo; ya alterando, ya mezclando, ya mudando, ya confundiendo lo sagrado con lo profano, la luz con las
tinieblas, y a Cristo con Belial.
Entonces se verá este monstruo de iniquidad abrir públicamente su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar su nombre, y su tabernáculo, y a los que moran en el cielo
(Apoc. XIII, 6). Entonces se verá hacerle la guerra a los santos, y vencerlos (Apoc. XIII, 7). Entonces, en suma, se verá hecho dueño y señor de la casa y templo de Dios, que sois vosotros, mostrándose dentro de este templo, en su conducta, en sus operaciones, en su despotismo, como si fuese Dios (II ad Thes. II, 4).
El Templo de Dios; no el de piedra y mármoles; de venerables imágenes, de bancos de madera y tapices. El Templo de Dios, quod estis vos…
Ese es el Templo de Dios que ya está ocupado desde mucho antes que lo fueran los templos de piedra.
No importan ya los edificios: templos, catedrales o basílicas. Todos ellos hace rato están ocupados por quienes, PREVIAMENTE, habían entregado al «otro» el Templo de Dios, «quod estis vos».
Para que fuese posible que ocupasen los edificios, antes fue ocupado «el Templo de Dios que sois vosotros»:
Desplazada la Verdad, como objeto de nuestra inteligencia…
Desplazado Cristo del templo de los corazones…
Libertad, igualdad, fraternidad; pluralismo; no discriminación; tolerancia; diálogo interreligioso, el «olivo de la paz», el fútbol por la paz y las p… «petunias» con la paz…
El amigo de Bergoglio, Tinelli, podría organizar pronto un «Bailando por la Paz» o un «Cantando por un mundo sin Religión»… ¿Acaso no habla de éso, la canción de Lennon, Imagine, que por algo fue cantada (si puede decirse) por no sé bien qué «estrellita» el día del «Partido por la Paz» bergogliano?
La Revolución Anticristiana, en suma, exhibida del modo más explícito posible.
¿Alguien puede negar que es éso precisamente lo que ha mostrado Bergoglio en su primer millón de días de «pontificado»?…. (parece que hace un millón de años que puso su trasero en el trono, el desgraciado).
Se muestra con claridad lo que ocupa ese templo, «quod estis vos», en sus operaciones y en su despotismo. Por eso le sirven.
El que lee, entienda.
Por eso es que decimos que Bergoglio es un FALSO PAPA; «seguro que es falso, aunque pase por legítimo a los ojos de muchos», como dice Wanderer de la camisa Lacoste adquirida en La Salada.
Después de hacer una larga mención de episodios y protagonistas de este entuerto, Wanderer cierra su artículo, con la siguiente frase:
«Vergüenza, infinita vergüenza: un argentino como yo se está llevando la Iglesia puesta.»
Comprendemos lo que siente y lo que quiere decir, pero es impropio por completo. Aunque, a fuer de ser sinceros, pensamos que, si fuese posible que alguien se llevase puesta a la Iglesia, ése, seguro que sería argentino, de modo que no hay para qué lamentarse tanto por cuestiones obvias.
Véase la incongruencia. Los que juzgan que al decir nosotros que la Sede está Vacante vamos contra el dogma de la INDEFECTIBILIDAD de la Iglesia, son los mismos que afirman que Bergoglio se la está llevando puesta. No lo ven, pero se trata de un enunciado que es contrario a ese dogma.
Porque a la Iglesia Católica, Esposa Inmaculada de Cristo, nadie (incluido el antipapa argentino y berreta) se la lleva puesta.
— Bueno…, está bien. Bergoglio no está destruyendo la Iglesia, ni se la lleva puesta; la Iglesia Conciliar y Oficial «seguro que es falsa, aunque pase por legítima a los ojos de muchos». La verdadera Iglesia Católica está como apartada de todo eso.
— Me alegro que hayamos llegado al punto.
— Gracias, pero sigo sin entender por qué usted afirma que «vamos bien y podemos estar alegres»… no se entiende.
— Ah; éso…
— Sí; éso.
— La Iglesia, está eclipsada. Comprenderá usted que semejante situación, mucho más no puede durar…
