P. JUAN CARLOS CERIANI: LOS IMPOTENTES – MÁS CERCA DE BERNY QUE DE WILLY

P. Ceriani predicando

LOS IMPOTENTES

MÁS CERCA DE BERNY QUE DE WILLY

En una entrega anterior me ocupé del artículo de los dominicos de Avrillé sobre Una jerarquía para dos iglesias, publicado por Los Impotentes en sus diferentes sitios.

Lo hice solamente con el propósito de hacer evidente la deshonestidad de esta gente.

En la presente entrega mostraré las contradicciones en que incurren, las cuales manifiestan para quien trabajan.

Los Impotentes introducen el artículo de los dominicos con cuatro distinciones, entre las cuales destaco en amarillo la tercera, de la cual me ocuparé para señalar dichas contradicciones:

La equivocidad de la expresión «iglesia conciliar» produce confusión. Ella puede entenderse en a lo menos cuatro sentidos principales:

Según un primer sentido, la «iglesia conciliar» es la organización de la religión conciliar que coexiste con la Iglesia Católica en el mismo sujeto. Es lo que explican los Dominicos de Avrillé en este texto.

Conforme a un segundo sentido, la «iglesia conciliar» es la Iglesia Católica tal y como es actualmente, decayendo o corrompiéndose (en sus aspectos humanos) por obra de los modernistas que controlan la Iglesia desde el Concilio Vaticano II.

Estos dos primeros sentidos de la expresión «iglesia conciliar» no se excluyen recíprocamente, pero sí excluyen a los dos siguientes.

En un tercer sentido, la «iglesia conciliar» es esa sociedad que el común de la gente identifica erradamente con la Iglesia Católica. La sociedad a cuya cabeza está Francisco y que es conocida en todas partes como «Iglesia Católica», ya no es católica. La verdadera Iglesia Católica existe reducida a dimensiones domésticas e individuales. Este tercer sentido excluye a los otros tres, es sostenido por muchos sedevacantistas, e inclina al sedevacantismo y al cisma.

Según un cuarto sentido, la «iglesia conciliar» es únicamente un mal espíritu (liberal y modernista) existente en la Iglesia Católica. Es lo que sostienen Mons. Fellay, el P. Glaize y los acuerdistas en general. Este cuarto sentido excluye a los otros tres.

No es la equivocidad de la expresión «iglesia conciliar» la que produce confusión. Son Los Impotentes los que confunden con sus bombas de humo.

¡Qué sencillo hubiese sido retomar la Carta de todos los Superiores Mayores de la FSSPX, del 6 de julio de 1988! Allí se lee:

Nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad.

Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable.

No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.

El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles.

Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista.

En lugar de esto, para Los Impotentes, aquel tercer sentido de la expresión «iglesia conciliar» es sostenido por muchos sedevacantistas, e inclina al sedevacantismo y al cisma.

Ese tercer sentido, tal como lo presentan Los Impotentes, consta de tres afirmaciones:

1ª) La «iglesia conciliar» es esa sociedad que el común de la gente identifica erradamente con la Iglesia Católica.

2ª) La sociedad a cuya cabeza está Francisco y que es conocida en todas partes como «Iglesia Católica», ya no es católica.

3ª) La verdadera Iglesia Católica existe reducida a dimensiones domésticas e individuales.

Los Impotentes no dicen si cada una de las afirmaciones, tomadas por separado, es sostenida por muchos sedevacantistas, e inclina al sedevacantismo y al cisma; o, si para que ello suceda, han de ser tomadas las tres en su conjunto.

Sin entrar en todas las observaciones que se pueden hacer, no sólo a este «tercer sentido» en particular, sino también a sus relaciones con los dos primeros sentidos, veamos lo siguiente:

a) La «iglesia conciliar» es esa sociedad que el común de la gente identifica erradamente con la Iglesia Católica.

Ahora bien, lo que el común de la gente identifica con la Iglesia Católica es lo que se denomina Iglesia Oficial entre los tradicionalistas.

Luego, la «iglesia conciliar» es la Iglesia Oficial. Ambas se identifican.

b) La sociedad a cuya cabeza está Francisco y que es conocida en todas partes como «Iglesia Católica», ya no es católica.

Ahora bien, la sociedad a cuya cabeza está Francisco es conocida en todas partes (incluso entre los tradicionalistas) como Iglesia Oficial.

Luego, la Iglesia Oficial ya no es católica.

c) Por lo tanto, según la argumentación de Los Impotentes:

a’) decir que la «iglesia conciliar» es la Iglesia Oficial inclina al sedevacantismo y al cisma.

b’) decir que la Iglesia Oficial ya no es católica inclina al sedevacantismo y al cisma.

Recordemos que Monseñor Bernard Monseñor Fellay manifestó el lunes 16 de febrero de 2009 en el Seminario de Flavigny:

«Algunos, para facilitar las cosas, hacen una identificación entre la Iglesia Oficial y la Iglesia Modernista. Pero es un error, porque hablamos de una realidad concreta».

Recordemos que Monseñor Williamson, en su Comentario Eleison 281, del 1º Diciembre de 2012, expresó:

El Conciliarismo es tan diferente del Catolicismo que uno puede decir verdaderamente que la Iglesia Conciliar ya no es más la Iglesia Católica.

(…)

«Iglesia oficial» significa la Iglesia en cuanto está conducida por, y siguiendo a, sus jerarcas visibles. Debido a que éstos son hoy mayormente Conciliares, la «Iglesia oficial» es ampliamente Conciliar y no católica, según su conformidad o no con las cuatro Notas.

Recordemos, para vergüenza de Los Impotentes, que Monseñor Williamson, en su Comentario Eleison 354, del pasado 26 de abril de 2014, escribió:

Así, donde Monseñor Lefebvre vio claramente que la Iglesia Conciliar, perdiendo todos los cuatro caracteres de la Iglesia Católica (una, santa, católica y apostólica), no era la Iglesia Católica, Monseñor Fellay y el Padre Nicholas Pfluger insisten hoy en día en que solamente puede haber una Iglesia, y así la Iglesia Conciliar es la Iglesia Católica.

Naturalmente, entonces, donde Monseñor Lefebvre mantuvo a la FSPX a distancia segura de la Iglesia Conciliar, Monseñor Fellay y el Padre Pfluger quieren abolir esa distancia y traer a la FSPX al regazo de esa Iglesia que es Conciliar. Y ni Monseñor Fellay ni el Padre Pfluger se sentirán Católicos hasta que hayan logrado ese fin.

 

 

Vemos cómo Los Impotentes se alejan, no sólo de Monseñor Lefebvre, sino incluso de Monseñor Williamson, y se acercan a Monseñor Bernard Fellay…

 

Están más cerca de Berny que de Willy…, y por lo mismo, más ceca de Decimejorge

 

Con esto se ve claramente para quién trabajan.

 

Dios mediante, en una última entrega consideraré la tercera afirmación que, según Los Impotentes conduce al sedevacantismo y al cisma: La verdadera Iglesia Católica existe reducida a dimensiones domésticas e individuales.

 

 

Padre Juan Carlos Ceriani