PADRE JUAN CARLOS CERIANI: UT – PARA QUE – OTRO ERROR EN EL ELEISON 356

San Nicolás de Tolentino
San Nicolás de Tolentino

UT

PARA QUE

Ya hemos considerado un error en el Comentario Eleison Nº 356 de Monseñor Williamson. Veamos ahora otro.

El tratar el tema de la forma del Sacramento del Orden, el señor Obispo dice:

La nueva Forma en Latín es, en todo caso, más sólida para la validez que la antigua Forma en Latín (debido al «et» en lugar del «ut»)

The new Form in Latin is, if anything, stronger for validity than the old Form in Latin (by the « et » instead of an « ut »)

Si entendemos bien, Monseñor Lefebvre ordenó sacerdote a Monseñor Williamson (y él mismo ordena sacerdotes hoy en día) utilizando una forma más débil para la validez… ¡Y esto debido al ut en lugar del et!…

No aceptamos que Monseñor Williamson esté débilmente ordenado, pero sí afirmamos que cada día está mentalmente más débil.

Consideremos las cosas un poco más en profundidad.

Pío XII, en la Constitución Apostólica Sacramentum Ordinis, del 30 de noviembre de 1947 (Denzinger 2301 y Denzinger-Schönmetzwe: 3860) decretó:

Después de invocar la lumbre divina, con nuestra suprema potestad apostólica y a ciencia cierta, declaramos y, en cuanto preciso sea, decretamos y disponemos:

(…) En la ordenación presbiteral (…) La forma consta de las palabras del «Prefacio» de las que son esenciales y, por tanto, requeridas para la validez, las siguientes: «Da, quaesumus, omnipotens Pater, in hunc famulum tuum Presbyterii dignitatem; innova in visceribus eius spiritum sanctitatis, ut acceptum a Te, Deus, secundi meriti munus obtineat censuramque morum exemplo suae conversationis insinuet».

Traducción de las palabras de la forma sacramental: Da, te rogamos, Padre omnipotente, a este siervo tuyo la dignidad del Presbiterado; renueva en sus entrañas el espíritu de santidad, para que alcance recibido de ti, oh Dios, el cargo del segundo mérito y muestre con el ejemplo de su conducta la severidad de las costumbres.

Consideramos ahora las palabras de la fórmula según la Constitución Pontificalis Romani, de Pablo VI (aclaramos de que está en plural):

Da, quaesumus, omnipotens Pater, his famulis tuis Presbyterii dignitatem; innova in visceribus eorum Spiritum sanctitatis; acceptum a te, Deus, secundi meriti munus obtineant, censuramque morum exemplo suae conversationis insinuent.

Traducción: Da, te rogamos, Padre omnipotente, a estos siervos tuyos, la dignidad del Presbiterado; renueva en sus entrañas el espíritu de santidad; alcancen recibido de ti, oh Dios, el cargo del segundo mérito y muestren con el ejemplo de su conducta la severidad de las costumbres»

Ahora, en dos columnas para comparar mejor:

Da, quaesumus, omnipotens Pater, in hunc famulum tuum Presbyterii dignitatem; innova in visceribus eius spiritum sanctitatis, ut acceptum a Te, Deus, secundi meriti munus obtineat censuramque morum exemplo suae conversationis insinuet

Da, quaesumus, omnipotens Pater, his famulis tuis Presbyterii dignitatem; innova in visceribus eorum Spiritum sanctitatis; acceptum a te, Deus, secundi meriti munus obtineant, censuramque morum exemplo suae conversationis insinuent.

A simple vista se comprueba que, contra lo que afirma Monseñor Williamson, no hay tal cambio de ut por et.

Lo que cambió ha sido «, ut» por «;«.

El «et» no aparece, sino en la mente de Monseñor Williamson.

Se suprimió el «ut«, el «para que«.

Por lo tanto, según ese nuevo rito de ordenación, ya no se dice explícitamente que el sacerdote es ordenado para celebrar los sacramentos; ya no se indica explícitamente la relación con el sacrificio eucarístico.

Se destruyó de este modo la relación causal entre una nueva infusión del Espíritu Santo en este Sacramento y la obtención de la gracia sacerdotal, propia del mismo.

En otras palabras, la supresión del «ut«, del «para que» causal, le da un sentido distinto al «cargo del segundo mérito«, al sacerdote, que deja de ser aquel que ofrece un sacrificio, y se transforma en aquel que pastorea o, como quiere Monseñor Williamson, anima excursiones por el campo.

La diferencia entre las dos formas está, pues, en que en el nuevo rito se ha omitido la palabra latina «ut«. Y quien piense que esto no tiene importancia, tenga en cuenta dos cosas:

1ª) Los enemigos de la Iglesia (Bugnini y Montini para el caso) saben muy bien lo que hacen y por qué lo hacen.

2ª) Pío XII declaró que esta palabra es esencial para la validez.

En importante también, e interesante, saber que Cranmer modificó en 1552 el rito católico exactamente en la misma dirección que Bugnini y Montini en 1968, creando un rito que no afirma la relación al sacrificio eucarístico.

Ahora bien, ese formulario de Cranmer ha sido decretado inválido por León XIII, en la Constitución Apostolicæ Curæ, de 1896 (Dz. 1963-1966).

Ahora cobra todo su sentido la pregunta final de Monseñor Williamson: ¿Debería ser re-ordenado o no un sacerdote de la Neo-Iglesia?

Lo que no tiene un sentido católico, y ni siquiera lógico, es su contestación: Respuesta incierta, debido a la podredumbre gradual de la Neo-Iglesia…

Dos errores tan graves en una sola página (el de la fecha y el del cambio en la forma) y sus consecuencias hacen inútil todo otro comentario.

Mejor vamos a tomar un café al bar de la esquina, pero no con Monseñor Williamson…

Padre Juan Carlos Ceriani