SAN MANDELA… ¡NO TAN RÁPIDO! – escrito en julio 2013 cobra plena vigencia

ByT

 

Título: ¿”San” Mandela?, ¡no tan rápido!
Autor: William F. Jasper
Original en inglés: “Saint” Mandela? Not So Fast!
Traducción: Alejandro Villarreal -julio de 2013-.

El presidente Barack Obama ha comparado a Nelson Mandela con George Washington, el periodista Chris Matthews de MSNBC ha proclamado que «quizás él sea el héroe más grande del mundo». El diario Guardian Express de Las Vegas publicó en su encabezado principal: «Nelson Mandela es el héroe más grande del mundo». Otros lo han denominado como «el hombre más grande del siglo XX», muchos lo reverencian como «el salvador» de Sudáfrica. En las escuelas se leen libros, se escriben ensayos y cantan canciones sobre él, y ven películas exaltando sus supuestos logros y virtudes heroicas.

Nota de B&T: En México no han faltado los “comunicadores” que se desviven en elogios hacia “Madiba”, por supuesto, sin mencionar una palabra de los actos inconvenientes de este personaje, demostrando así, de nuevo, una doble careta sobre quién debe ser glorificado en los medios y quien no, de acuerdo a una agenda definida y sin basarse en supuestos valores universales. La ONU también lo ha hecho estableciendo el día de Mandela.

Mandela de 94 años, al momento en que se escribe esto, ha estado al borde de la muerte, ha sido tema de noticias y de constante vigilancia, así como de oraciones en todo el mundo. Ante la inminencia de lo que parecía su muerte, no se hicieron esperar los elogios así como de cambios de nombre a calles, carreteras, escuelas, estadios, parques y edificios públicos en su honor.

Durante las pasadas tres décadas, Nelson Mandela ha estado envuelto en una constante adulación de los medios de comunicación sin precedente en la historia. Ningún papa, presidente, héroe de guerra o estrella de rock podría presumir de tales ovaciones. Es común que los dictadores totalitarios empleen los medios de comunicación al servicio y control del estado para crear un propio culto de la personalidad (Stalin, Hitler, Mao, Fidel Castro, Kim Il Sung), pero fuera de sus fronteras usualmente son los periodistas o medios de comunicación en general quienes denuncian sus crímenes y fechorías. Mandela no ha tenido que preocuparse por lavar su ropa sucia, él es el primero haber logrado un propio culto a la personalidad casi universal, gracias a la campaña de glorificación sin paralelo a su favor por los principales medios de comunicación en EEUU y Europa.

Como lo reportamos en 1990, respecto a su gira mundial de ese año y a continuación de su liberación, la saturación en la cobertura de los medios no tuvo precedente y no ha sido repetida tampoco para otro personaje. Él ha recibido el Premio Nobel de la Paz, la Medalla Presidencial de la Libertad del gobierno estadoundiense, el Premio Lenin de la Paz de la Unión Soviética y muchos otros honores de otros países, universidades e instituciones.

¿Qué justifica que Nelson Mandela sea objeto de esta adoración global?, seguramente, su semblante le ayuda, es alto, moderado, con porte de hombre de estado, grácil al hablar en público y con un tono paternal. No proyecta el carácter radical y egocéntrico de, digamos, Al Sharpton, de Robert Mugabe de Zimbabue o del presidente actual del ANC, Jacob Zuma. Y sí, él ha pasado muchos años en prisión, pero no solamente por oponerse a la injusticia y el racismo, como sus legiones de “hagiógrafos” nos quieren hacer creer.

Nota de B&T: hagiógrafo.- m. y f. Autor que escribe vidas de santos. Por supuesto, dicho aquí irónicamente.

Él fue el líder del Congreso Nacional Africano (ANC por sus sigla en inglés), una organización que fue definida como grupo terrorista por el Departamento de Estado estadounidense, y muchos otros gobiernos y agencias de inteligencia. También fue cofundador del Umkhonto we Sizwe (Lanza de la Nación) del ANC, un grupo terrorista armado y activo dentro de otro. Él fue procesado y encarcelado por sus actos terroristas y subversivos, perteneciendo a esas organizaciones (más adelante extenderemos este tema).

Incontables y genuinos prisioneros de conciencia, quienes no han hecho nada más “criminal” que el rezar o hablar en contra de las tiranías (comunistas), languidecen en prisiones en todo el mundo, sin siquiera un atisbo de protesta por parte de las legiones de adoradores de Mandela y sus corifeos de los medios de comunicación. ¿Cuántos de estos quienes consideran a Mandela como la “brújula moral” del mundo han oído hablar del Cardenal Ignacio Kung Pin Mei, obispo católico de Shanghai, quien fue encarcelado en el auge de la China comunista, durante 33 años, los cuales casi coinciden (superan) con el tiempo de encarcelamiento de Mandela? El encarcelamiento del heroico Card. Kung fue, en muchos sentidos, mucho más severo que el que enfrentó Mandela, pero ningún medio de comunicación lo recibió con un “festival amoroso” cuando fue liberado en 1988. Lo mismo puede decirse del Dr. Oscar Elías Biscet, médico cubano quien fue liberado por el gobierno de Fidel Castro en 2011 despúes de sufrir un brutal encarcelamiento por el “crímen” de haber criticado el régimen comunista de la isla. Pero, ¿Nelson Mandela reprochó algo a sus camaradas en Shangai y La Habana cuando los visitó, o siquiera abogó por los incontables prisioneros políticos y religiosos que aún atestan sus gulags? Si así fue, no existen registros públicos de ello, aunque sí hay muchos ejemplos donde se le ve y se le oye alabando a estos regímenes opresivos.

 

Mandela: comunista, terrorista y mentiroso. Esto nos lleva a los temas más importantes respecto a Nelson Mandela: ¿Fué él un Comunista (con mayúscula), significando que haya sido un miembro activo y subordinado al Partido Comunista, lo cual en este caso es al Partido Comunista Sudafricano (SACP por sus siglas en inglés)? En su juicio por traición de 1958, Nelson Mandela negó pertenecer al SACP, una negación que fue repetida muchas veces desde entonces y que se ha mantenido. Sus defensores generalmente caen en dos categorías a este respecto, aquellos quienes creen su negación y aquellos quienes dicen “¿y qué?, ¿qué importa que haya sido o sea comunista?”

Aquellos quienes creen en su negativa deben ignorar montones de abrumadora evidencia que dice lo contrario, mucha de la cual ha estado disponible durante décadas, mientras que otra sólo recientemente se ha conocido y corresponde a registros confidenciales del SACP, así como archivos de países comunistas, memorias, biografías y entrevistas con miembros del SACP y el ANC de ese tiempo.

Quienes dicen “¿y qué?” a la cuestión de la membresía de Mandela al SACP deben pasar por alto los hechos bien establecidos que muestran lo siguiente:

  1. El SACP fue y sigue siendo una organización con una férrea filosofía leninista-marxista en la que sus miembros deben mostrar una obediencia ciega a la voluntad del partido y como está establecido por su Comité Central.
  2. El SACP se inspiró para su misión y existencia en el Partido Comunista de la Unión Soviética [que aún existe y opera en la Rusia de Putin], y como tal operó como un agente hostil que representó a un poder extranjero en Sudáfrica.
  3. Los miembros del SACP, incluído Mandela, en secreto tomaron el control del ANC poniendo a un lado y saboteando a sus líderes que deseaban reformar y realizar cambios de forma pacífica y política.
  4. El ANC y su ala terrorista armada Umkhonto we Sizwe (MK), la cual también estaba controlada por el SACP, fueron entrenados en la Unión Soviética y China, o en países del continente africano con regimenes comunistas simpatizantes con la Unión Soviética como Zambia, Angola, Mozambique, Tanzania, Zimbabue y donde había presencia soviética, china, alemana oriental, cubana y otros.
  5. La ANC, controlada por el SACP y MK, explotaron las condiciones del apartheid, el racismo y el colonialismo, no para ayudar a la problación negra de Sudáfrica sino para llevar a cabo los objetivos de la Unión Soviética en su conspiración comunista.
  6. La ANC, controlada por el SACP y MK, utilizaron los entrenamientos militares suministrados por los comunistas así como de las armas que les dieron con el fin de llevar a cabo terrorismo y asesinatos en contra de la población negra de Sudáfrica, que es mayoría, e incluso contra la población blanca, que es minoría.
  7. Si Mandela no fue tan sólo miembro del Partido Comunista sino también líder del SACP, lo cual está demostrado con evidencias, entonces él no solamente es un mentiroso, sino un mentiroso persistente y colosal, además es culpable de numerosos actos de terrorismo, tortura y asesinatos cometidos por las turbas del ANC y MK en décadas pasadas.
  8. Mandela ha legado a Sudáfrica un gobierno totalitario de un solo partido, el ANC/SACP que se caracterizan por su despotismo y corrupción crecientes, dupla que está llevando al país al camino de la destrucción económica, a altos niveles de crímenes con violencia, caos y genocidio. [todo esto con la venia de la ONU y sus miembros que hacen de la vista gorda o lo minimizan]

Una ola de terrorismo y genocidio. El último punto mencionado arriba es particularmente relevante ya que el propósito manifiesto de la revolución del ANC/SACP fue mejorar las condiciones de vida de la población negra, que estaba en desventaja, pero en lugar de esto ellos están transformando al que fue el estado más próspero en África, por mucho, (y al que a pesar del apartheid era donde la población negra africana se refugiaba, huyendo de la opresión de los regímenes comunistas africanos vecinos) en un corrupto despotismo donde se aplasta sistemáticamente toda oposición política, se saquean las arcas de la nación por parte de altos dirigentes, desempleo e indigencia en ascenso, miseria, y donde se dan uno de los índices más altos de asesinatos, violaciones, robos, secuestros, robo de automóviles, y donde existe una de las tasas más altas de infección de HIV/Sida.

Al aclarar el papel de Mandela dentro del SACP resulta más relevante cuando se le coloca en el adecuado contexto histórico, el cual es el contexto de la Guerra Fría y las agresivas campañas soviéticas en el Tercer Mundo a través de sus guerras o guerrillas de “liberación nacional”. Durante este periodo, los comunistas asesinaron decenas de millones de sus propios súbditos, en lo que el Prof. R.J. Rummel llamó “democidio” o asesinatos en masa realizados por el gobierno en los pueblos que gobernaban.

El Dr. Rummel, quien cuidadosamente ha clasificado a los 15 regímenes comunistas más sanguinarios, establece el número de víctimas durante el siglo XX en un estimado muy conservador de más de 151 millones de seres humanos, cifra que está actualizada hasta 1987 (énfasis añadido). La vasta mayoría de estos fueron masacrados en África por sus mismas “fuerzas de liberación”. Y esto no ha terminado, de hecho, existen reportes de marcados signos ominosos, como lo califican los expertos, de que el ANC está preparando un golpe genocida al estilo comunista de antaño en la Rainbow Nation en contra de la población blanca que aún vive allí y que seguramente también tendrá como objetivo a indios, chinos y millones de negros residentes.

Nota de B&T: Rainbow Nation (literalmente: Nación Arco Iris) como llamó Desmond Tutu a la “liberada” Sudáfrica.

La campaña genocida contra la población blanca sudafricana ya está en práctica desde hace algunos años, pero aún no ha alcanzado toda la intensidad de las masacres que se llevaron a cabo en Ruanda, Burundi o Sierra Leona, pero estos tiempos podrían regresar, y si así sucede, Nelson Mandela habrá ayudado en su lanzamiento.

Nota de B&T: el artículo orginal refiere un vídeo donde Mandela canta en público y en unión con sus seguidores y con Ronnie Kasrils llamando hacia la matanza de “bhulu” (se dice que es una derivación del término boer que designaba a los granjeros blancos en sudáfrica). Nuevamente es importante el contexto, tener en cuenta que el mismo Mandela pertenece a una tribu africana (Madiba) y que estas tribus no siguen las costumbres occidentales y muestran todavía comportamentos brutales, esto no es una justificación ni mucho menos, sino que podemos tomar  lo que vemos en el vídeo como una muestra sincera de que lo que dicen en sus cantos es su verdadero sentimiento y no una tergiversación ni simbolismos. Aquí el vídeo. De forma similar, hay otro vídeo donde se muestra al viejo camarada de Mandela y miembro del ANC/SACP y actual presidente sudafricano Jacob Zuma entonando cantos animando a disparar a los boers o granjeros blancos sudafricanos (incluidos gestos de utilizar las armas contra ellos). Es común que estos cantos sean ancabezados por altos dirigentes sudafricanos del ANC, y paradójicamente son los mismos que son presentados al resto del mundo como paladines de la paz en ese país.

La política contra el discurso de odio de los medios de comunicación del mundo (particularmente EEUU y Europa), que está muy presta para denunciar cualquier manifestación, real o imaginaria, contra el racismo y la “homofobia” y que la encabezan con gusto políticos, celebridades y hasta ciudadanos comunes, hipócritamente ignora las exhortaciones melódicas de Mandela y Zuma al genocidio, y al contrario, se hacen muchos esfuerzos por exhonerarlos de malicia con excusas implausibles diciendo que tan sólo son manifestaciones culturales particulares o frases políticas. [¿cuál sería el escenario si un gobernante animara a asesinar o a disparar a judíos, negros u homosexuales?, ¿sería también una particularidad cultural local y simple politiquería justificable?]

Pero con el fuego, la violencia y el caos reinando hoy en Sudáfrica, estas acciones de los líderes más reverenciados del ANC tan sólo representan el avivar mas las llamas. Ellos están favoreciendo un infierno genocida, de los cuales hemos tenido ya muchos ejemplos, hasta la saciedad, en todo el mundo y cuya monstruosidad es imposible describirla con precisión con sólo palabras. Existe documentación gráfica de ahorcamientos, torturas y ejecuciones llevadas a cabo por el ANC y sus turbas, los cuales son ejemplos del ejercicio de una grotesca “justicia” ejecutada por los camaradas y esbirros de Mandela y Zuma. En estos viciosos métodos de terrorismo y asesinatos, las vícitmas son manipuladas por turbas enardecidas que los golpean y apedrean para luego empaparlos con gasolina, aún vivos y atados por el cuello, e incendiarlos. [estos vídeos se encuentran en youtube, por el grado de violencia mostrado allí debe realizarse una comprobación de mayoría de edad]

Cientos de víctimas, muchas de ellas negros, fueron asesinados de esta manera por las turbas de linchadores del ANC. La segunda esposa de Nelson Mandela, Winnie Mandela, fue captada en vídeo vociferado a una turba esta infame frase: «¡Con nuestras cajas de fósforos y nuestros dogales liberaremos este país!» A pesar de esto y del hecho de que fue encarcelada, previo juicio, por el cargo de torura y asesinato a la joven de 14 años Stompie Moeketsi, Winnie Mandela está en libertad y todavía tiene un puesto en el Comité Ejecutivo del ANC, a pesar de que fue encontrada culpable por la South African Truth and Reconciliation Commission (literalmente: Comisión Sudafricana para la Verdad y Reconciliación) en los cargos de secuestro, tortura y asesinato de muchísimos hombres, mujeres y niños. Si Nelson Mandela y Jacob Zuma tienen alguna autoridad moral, ésta no se ha manifestado pues cobijan a una criminal dentro del organigrama de alto rango del ANC.

La horca es uno de los regalos perdurables que el ANC ha ofrecido a la humanidad, ha sido exportada a Haití, Zimbabue, Nigeria, México y muchos otros países. Y en años recientes se tiene noticia de que  esta de vuelta y en auge en Sudáfrica.

Abrumadora evidencia: culpable más allá de la duda razonable. La evidencia de que Nelson Mandela fue miembro del Partido Comunista Sudafricano es tan extensa que sólo podremos detallar una pequeña parte aquí. El Dr. Henry R. Pike estableció con solidez en 1985 muchos hechos a este respecto en su obra monumental de 600 páginas A History of Communism in South Africa (literalmente: Historia del comunismo en Sudáfrica), la cual está densamente documentada con muchas fotografías y reproducciones de registros oficiales judiciales y del SACP y el MK.

Desde 2012 está disponible nueva evidencia con la publicación del extraordinario libro del historiador Stephen Ellis, External Mission: The ANC in Exile, 1960-1990 (literalmente: Misión externa: La ANC en el exilio, 1960-1990). El Dr. Ellis, un profesor de la Free University of Amsterdam (Universidad Libre de Amsterdam) no es conservador ni es apologista del apartheid, él fue investigador para Amnistía Internacional e investigador de la Comisión Sudafricana para la Verdad y Reconciliación en el caso Mandela. De hecho, él parece hacer lo imposible para poner en buenos términos la participación de Mandela en el SACP, no obstante, los hechos hablan por sí mismos y son desfavorables. Puede revisarse en inglés varios artículos que tratan sobre el trabajo del Dr. Ellis:

Además, sabemos de muchas admisiones en contra a partir de entrevistas y artículos de la pasada década de la prensa oficial del Partido Comunista, y libros y artículos de Vladimir Shubin, ex oficial soviético quien estuvo en Sudáfrica por muchos años y jugó un papel importante para las políticas del Kremlin en Sudáfrica, y más específicamente su ayuda y directivas para el SACP y el ANC.

En su libro ANC: A View from Moscow (literalmente: ANC: El punto de vista de Moscú) -Bellville, South Africa: Mayibuye, 1999-, aunque Shubin es cuidadoso todavía para tratar al Kremlin en sus revelaciones, no obstante confirma mucho de lo que los críticos anticomunistas siempre han afirmado, y por lo cual han sido desdeñados por los llamados “intelectuales” y “expertos” de los medios de comunicación masiva, también ha proporcionado detalles que se desconocían públicamente.

He aquí un breve resumen de los abundantes registros que documentan el papel conspiracional de Mandela dentro del Partido Comunista Sudafricano:

  1. Entre la evidencia publicada por el Prof. Ellis está la reunión secreta de 1982 del SACP en la cual uno de los veteranos del partido, John Pule Motshabi, explica a sus camaradas que Mandela había sido miembro del SACP durante dos décadas.
  2. Rowley Israel Arenstein, abogado y uno de los miembros principales del SACP desde los años 30 del siglo veinte, dijo que Mandela fue escogido por el SACP para crear Umkhonto we Sizwe (MK), y que Mandela fue el principal instrumento del SACP para “secuestrar” el ANC y hacer a un lado a sus líderes legítimos así como a su presidente Albert Lithuli, oponente del programa de “liberación” del SACP a través de la violencia de las armas.
  3. Durante el Juicio de Rivornia (octubre de 1963 a junio de 1964), Bruno Motolo, negro y miembro del SACP, ANC y MK ofreció un devastador testimonio sobre el involucramiento de Mandela en los tres grupos. A pesar de las amenazas de muerte, posteriormente dio otros detalles en sus memorias Umkhonto we Sizwe: The Road to the Left (literalmente: Umkhonto we Sizwe: El camino a la izquierda)
  4. Otros eminentes miembros del SACP han identificado a Mandela como un camarada comunista, incluyendo a Paul Trewhela, Joe Matthews, Hilda Bernstein y Brian Bunting.
  5. Paul Trewhela, miembro del SACP encarcelado por sus actividades pro-comunistas (1964-1967), en años recientes ha auxiliado al Prof. Ellis en su investigación en los archivos del Stasi (subsidiaria de la KGB en Alemania oriental), él ha dicho: «Por supuesto, Mandela fue miembro del Comité Central del Partido Comunista Sudafricano».
  6. Durante el Juicio de Rivornia se mostraron más de diez documentos autógrafos de Mandela como evidencia y que en conjunto suman cientos de páginas, uno de éstos se titula How to be a good communist (literalmente: Cómo ser un buen comunista), allí declara: «Bajo el gobierno comunista, Sudáfrica se convertirá en una tierra de leche y miel… En nuestro país, la lucha de las masas oprimidas será liderada por el Partido Comunista Sudafricano y será inspirado por sus políticas». También escribió: «El pueblo de Sudáfrica, guiado por el Partido Comunista Sudafricano, destruirá la sociedad capitalista y en su lugar contruirá el socialismo».
  7. En Rivornia, se mostró que en los documentos de Mandela también se declaraba que «los traidores y soplones deberán ser eliminados sin piedad», y él recomendaba «cortárles las narices» entre otras barbaridades, una táctica que había adoptado de la fuerzas terroristas-comunistas algerianas y que puso en práctica en MK.
  8. Mandela no negó la propiedad de ninguno de estos documentos autógrafos, sino solamente intentó explicar que fueron notas que él había tomado con fines de estudio.
  9. Durante el juicio de Rivornia se presentó un testigo imprevisto, Gerard Ludi, un alto dirigente del SACP que en realidad era un infiltrado, un agente Q-018 dependiente de las fuerzas especiales de la Policía Sudafricana. Ludi ofreció detallada evidencia incriminatoria para la cúpula del SACP por sus actividades ilegales, identificó a Mandela como uno de los “hombres claves del comité central oculto del partido comunista”. Otras revelaciones demostraron la validez del testimonio de Ludi.
  10. En la categoría de “una imagen vale más que mil palabras”, se encuentra la fotografía de Mandela parado frente a una gigantesca bandera comunista con el símbolo de la hoz y el martillo, al lado de Joe Slovo, alto dirigente del SACP, ambos realizando el saludo comunista con el puño en alto. Mandela declaró: «Saludé al Partido Comunista Sudafricano -SACP- por su invaluable contribución para la democracia». Vale la pena notar que esto no ocurrió sólo una vez, sino muchas veces ya que Mandela y Slovo recorrieron juntos Sudáfrica.
  11. El camarada Slovo, comunista nacido en Lituania y coronel del KGB soviético, fue durante décadas uno de los asociados más cercanos de Mandela en el SACP, ANC y MK.
  12. Slovo mismo declaró en un artículo propagandístico de 1986: «”La campaña de sabotaje”: Para constituir el Alto Mando (dentro de Umkhonto we Sizwe) el ANC designó a Mandela y el Partido me designó a mí». Y ya que Mandela era un miembro secreto del Partido, esto constituye una admisión de que el SACP lo designó y por lo tanto controlaba al MK desde el principio.

De esta manera Nelson Mandela no sólo fue miembro del SACP sino un alto miembro comunista que formaba parte del Comité Central de gobierno. Y no sólo esto, sino que fue seleccionado por sus pares de la alta dirigencia comunista para ser un Rojo clave con la aprobación del Kremlin para llevar a cabo una guerra de terror apoyada por los soviéticos en contra del gobierno sudafricano en turno.

La ANC comenzó como una organización no-comunista, como una organización con mucha popularidad entre el pueblo, tenía muchos miembros no-comunistas y hasta anticomunistas en sus filas, sin embargo, no eran rival para la rígida, disciplinada y conspirativa SACP, la cual rápidamente la infiltró y tomó el control. «La primera alianza real entre el ANC y los comunistas», escribió el Dr. Pike, «data del año 1928, cuando E.J. Khalile, secretario general del ANC fue electo por el comité central del SACP. Desde esta ocasión continuó esta alianza». Aunque esta alianza tuvo sus periodos difíciles cuando los miembros no comunistas trataron de zafarse del yugo comunista, sin éxito.

Los nuevos maestros del colonialismo: Moscú, Pekín y La Habana. He aqui un pequeño resumen de la abrumadora evidencia de los lazos del SACP con Moscú y Pekín, y sobre el control decisivo del SACP sobre el ANC y MK:

  1. En 1960 altos miembros del SACP fueron a Moscú y a Pekín buscando ayuda. En Pekín se reunieron personalmente con el dictador Mao Zedong y con Den Xiaoping, asistente del primero y su eventual sucesor. Fue sólo con la venia del Kremlin y de Mao que el SACP, detrás del ANC, lanzó su ofensiva armada Unkhonto we Sizwe. Las reuniones con Mao y Den no se hicieron del conocimiento público hasta la investigación del Dr. Ellis.
  2. Bartholomew Hlapane, ex miembro del Comité Central del SACP testificó en la corte: «Todas las políticas que se debían implentar dentro del ANC primero debían discutirse dentro del Comité Central del Partido Comunista». También declaró: «La política de Umkhonto we Sizwe fue formulada por el partido comunista, así como las instrucciones que recibía». Por causa de estos testimonios que ofreció Hlapane, él y su esposa fueron asesinados, su hija recibió un disparo que la dejó cuadripléjica.
  3. En 1982 Jorge da Costa, amigo personal de Joe Slovo y encargado de la seguridad del dictador comunista en Mozambique, Samora Michel, desertó y se dirigió a Sudáfrica, ofreciendo pruebas irrefutables acerca de la conexión entre los soviéticos, el SACP y el ANC. Respecto a Slovo y el SACP, da Costa dijo: «No tengo la menor duda de que Slovo estuvo detrás de cada operación lanzada por el ANC en contra del gobierno sudafricano y su población, él es brillante y es una de las personas mejor informadas en este país».
  4. El secretario general del SACP, Joe Slovo, es coronel de la KGB, mantuvo contacto regular con sus compañeros agentes del KGB, por ejemplo, con Vasily Solodovnikov, embajador ruso de Zambia, por medio del cual eran canalizadas las directivas de Moscú para el SACP, ANC y MK.
  5. La World Peace Council (literalmente: Consejo Mundial para la Paz) es una organización dirigida por la KGB a nivel internacional y ha sido uno de los aliados más antiguos del ANC, esta organización puede reclamar justamente mucho del crédito de la campaña Free Mandela (literalmente: Liberen a Mandela) que tuvo gran influencia en su excarcelamiento.
  6. En sus memorias del 2003 Nothing But the Truth: Behind the ANC’s Struggle Politics (literalmente: Nada más que la verdad: detrás de la lucha política del ANC), el líder del SACP Benjamin Turok recordó «cuán sencillo fue que un pequeño grupo como el nuestro ejerciera una gran influencia en un movimiento masivo sin poner en evidencia nuestra existencia».
  7. En They Were Part of Us and We Were Part of Them: The ANC in Mozambique from 1976 to 1990 (literalmente: Ellos fueron parte de nosotros, y nosotros fuimos parte de ellos: La ANC en Mozambique de 1976 a 1990), publicado en 2008, miembros veteranos del ANC cuentan sus experiencias. Entre los muchos fragmentos está la entrevista con Franny Rabkin y Ronnie Ntuli, que contiene esta admisión: Franny.- «Entre  nosotros, éramos comunistas y éramos del ANC». Ronnie.- «Y así eran todos también».
  8. El oficial soviético Vladimir Shubin escribió: «La prensa rusa ha calculado que de 1963 a 1991, 1,501 activistas del ANC fueron entrenados en instituciones militares soviéticas». Miles más fueron entrenados en países afines a los soviéticos. El veterano comunista Gerald Horne declaró en Political Affairs, revista oficial del Partido Comunista de los EEUU (CPUSA): «No hay duda sobre el involucramiento directo de oficiales soviéticos para ayudar a elevar el nivel de presteza en el combate de la unidades armadas del ANC y, en especial de los organizadores de la ofensiva sigilosa».
  9. Mandela pasó el control del ANC y de Sudáfrica a Thabo Mbeki, un viejo camarada y “ex” miembro del SACP. Posteriormente Mbeki perdió el poder en medio de una lucha ante otro camarada de Mandela y compañero de celda, Jacob Zuma, también “ex” miembro del SACP y quien está acelerando las políticas destructivas del ANC y continúa siendo el presidente de Sudáfrica.
  10. Zuma ha continuado con la Alizanza Tripartita, un acuerdo ofrmal entre el ANC, el SACP y COSATU (Congress of South African Trade Unions – Congreso de Sindicatos Sudafricanos), la cual garantiza que el SACP y el autodenominado sindicato comunista COSATU, respaldarán al ANC, ya como un grupo francamente comunista que gobierne Sudáfrica.
  11. En 1998, a la edad de 80 años, Mandela se casó por tercera vez con Graca Machel, la viuda de uno de los viejos aliados de Mandela, Samora Machel, el despiadado dictador comunista de la Repúbica Popular de Mozambique. Graca fue por mucho tiempo miembro de FRELIMO, una organización terrorista presidida por su esposo y que tomó el control del Mozambique en 1975. Durante más de una década ella fue asociada del vicioso regimen de Samora Michel, donde el asesinato y la torura de hombres, mujeres y niños eran cosas comunes, incluyendo a miembros del FRELIMO que se rebelaban.

Medios de comunicación imperturbables ante la evidencia. Lo repetimos de nuevo, en este artículo tan sólo hemos rascado la superficie del tema. No obstante la existencia de una enormidad de evidencia negativa, los decanos del poder establecido continúan cantando la misma rapsodia a favor del ANC y de Mandela, y nos ofrecen las mismas excusas defectuosas. En un artículo reciente del New York Review of Books, Bill Keller, ex director ejecutivo del New York Times y jefe de departamento del Times en Johannesburg, intentó disminuir el compromiso con el comunismo de los miembros del SACP diciendo que «la mayoría de sus miembros no eran del todo comunistas» [¡miembros del Partido Comunista Sudafricano que no eran comunistas!]. Si, e incluye el argumento que ellos tan sólo eran un grupo de nacionalistas africanos que disfrazaban su retórica con alguna ideología marxista para impresionar. Este es el pobre argumento que Keller y el Times han sostenido todo el tiempo, desde los sesentas, setentas, ochentas y noventas, sin importar que se descubran nuevas evidencias que muestran cuán obvio es que los de la ANC no eran luchadores por la libertad sino un montón de granujas comunistas esbirros del Kremlin sedientos de sangre. El autor sudafricano Rian Malan ha reprendido a Keller, refutando sus dichos y apuntando que entre los muchos veteranos del SACP se encontraba Hilda Bernstein, amiga de Slovo y esposa de Rusty Bernstein, miembro del Comité Central del SACP, «Joe y Hilda fueron stalinistas de línea dura», ella dijo en una entrevista del año 2004: «Cualquier cosa que los soviets hayan hecho, estaba bien, ellos eran muy, pero muy pro soviéticos».

Tomsanqa Linda, un genuino e ignorado luchador por la libertad en Sudáfrica. En la foto aparece dando una conferencia en un recorrido por los EEUU. El ex alcalde del poblado Ibhayi (400 mil de población) y presidente del Eastern Province Council Asociation (representando a 74 pueblos sumando una población de 14 millones) fue a EEUU en 1990 para hablar en toda la nación para denunciar y exhibir a Nelson Mandela y el ANC. Ciudad tras ciudad fue precedido por dos o tres días dedicados a la exaltación de Nelson y Winnie Mandela. Auqnue fue ignorado por los medios de comunicación predominantes, alcanzó a llegar a millones de estadounidenses con su poderoso mensaje a través de estaciones de radio, televisoras locales y programas de entrevistas. Fue patrocinado por The John Birch Society (agrupación anticomunista).

Pero Keller ni se inmuta. En réplica a las cartas al editor de Malan y del ex miembro del SACP, Paul Trewhala, él ha rechazado la evidencia que se le ofrece y la del Prof. Ellis, diciendo que está en desacuerdo en que «la alianza con los comunistas dañe a la ANC como si fuese un frente stalinista, eso es sólo propaganda anticomunista sin sentido».

Es virtualmente axiomático que no importa cuán férrea sea la evidencia que se presente, los “periodistas” de los medios de comunicación imperantes como Keller tan sólo verán en las acusaciones de conspiración comunista un ánimo de “propaganda antiroja” y “mccartismo”. Y a la inversa, no importa cuán artificiales, débiles y falsos sean los cargos de izquierdistas y comunistas contra sus opositores, anticomunistas, providas, cristianos, elitistas, militares veteranos, etc…, los “Kellers” del Cuarto Estado se apresurarán a otorgar a estas patrañas todo el crédito posible.

Hemos atestiguado esta dinámica en acción en Sudáfrica con la cruel venganza durante los años sesenta a noventas del siglo pasado, donde los medios de comunicación imperantes se unieron a la prensa comunista, no sólo en su glorificación del ANC, sino en su vicioso ataque o total menosprecio de los líderes negros moderados sudafricanos, muchos de los cuales tienen muchísimos seguidores y sustentan una mayor autoridad moral que la de Mandela y sus camaradas del ANC. Entre estos líderes moderados se incluyen: el Jefe Zulu Mangosuthu Bethelezi, quien también preside el Inkatha Freedom Party (literalmente: Partido Libertad Inkatha); Tomsanqa Linda, ex alcalde del poblado de Ibhayi; Nelson Botile, ex alcalde de Soweto: el obispo Lekganyane de la Zionist Christian Church; el obispo Isaac Mokoena, líder de la Reformed Independent Church Association, la cual presume de una comunidad de 4.5 millones de miembros; el Dr. Elijah Maswanganyi y muchos otros. Es muy posible que nadie haya escuchado algo sobre ellos o que lo que se haya escuchado sea para desacreditarlos. Pero esto no es mera casualidad, esto corresponde a un plan premeditado para asegurar que no existan opositores serios para Mandela y los dirigentes del ANC/SACP en mucho tiempo. El mismo plan sigue en pie noy garantizando que los granujas y ladrones, es decir, el ANC de Mandela, hereden indefinidamente el gobierno de Sudáfrica.

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