Padre Bouchacourt: ¡TENGA CUIDADO!

Tirando la pelota
Tirando la pelota

Padre Bouchacourt:

¡TENGA CUIDADO!

Diario Clarín: ¿Usted apoyó la irrupción en la Catedral?

Padre Bouchacourt: No. Supe de algo en la vigilia. Me pidieron apoyo y les dije que no (1). Fue un acto estúpido, estéril. Estuve en contra. Pero no estoy de acuerdo en una celebración entre religiones cristianas poniéndolas todas al mismo nivel. Eso no nos convierte en nazis ni en antisemitas. La Iglesia católica tiene que convertir, sin coerción física, a todos.

Diario Clarín: ¿Se disculpó con el arzobispo Mario Poli por la irrupción de los fieles en la Catedral?

Padre Bouchacourt: Le mandé una carta diciéndole que me gustaría dialogar. Estoy esperando su respuesta. Pero no sé si la carta le llegó (se ríe).

(1) En Francia, en el sitio oficial de la FSSPX, la noticia se divulgó de manera distinta:

http://www.laportelatine.org/international/communic/presse/amersud/2013/bouchacourt_soutien_131113/bouchacourt_soutien_131113.php

Le 13 novembre 2013, un groupe de catholiques traditionnalistes se sont installés dans la cathédrale métropolitaine de Buenos Aires en Argentine, au beau milieu d’une cérémonie interreligieuse qui commémorait le 75ème anniversaire de la nuit de Cristal. Les catholiques de Tradition (1) avait auparavant demandé à l’archevêque de la ville de Buenos Aires, Mgr Mario Poli, de surseoir à cette cérémonie oecuménique qui n’avait pas à se tenir dans un lieu de culte catholique. Devant son refus, ils ont interrompu, en priant, les interventions des divers représentants des «religions» invités à ce happening conciliaire.

Accusé de soutenir une action «antisémite», M. l’abbé Christian Bouchacourt a immédiatement réagi en publiant le communiqué suivant.

(1) L’événement n’était pas organisé par la FSSPX mais avait son soutien.

La nota destacada en amarillo dice así: El acontecimiento no estaba organizado por la FSSPX, pero tenía su apoyo.

¿En qué quedamos?

Siguen las mentiras…

Y ya van…

De todos modos:
Padre Bouchacourt, ¡tenga mucho cuidado! No se cruce en el camino de Tomás Bunge.

Piñas van, piñas vienen... ¡Mucha violencia!
Piñas van, piñas vienen… ¡Mucha violencia!