ELEISON 333
EL ENGAÑO SE ESTÁ CONSUMANDO
El engaño se está consumando…
Ya está a medias consumado…
Es auspicioso que Mons. Williamson haya llegado al Comentario Eleison número 333…
Está a la mitad del camino…, le faltan otros 333 para llegar…
«Esto es una broma…», se dirá. SÍ y NO. Porque al promediar su camino resistente el señor Obispo, en realidad, inicia una nueva etapa (puede comenzar a descontar, si quiere: 332; 331; 330… etc.).
Las razones que expone Mons. Williamson no son nuevas ni son extraordinarias. Es decir, las pocas razones que expone, ya que el Comentario Eleison 333 se basa en declaraciones del P. Rioult, que el obispo inglés hace suyas.
Claro que se trata de algunas de ellas y, según parece, habrá de emprenderlas con las que el P. Rioult vertió oportunamente. ¿Las asumirá TODAS como propias? Ya se verá.
Somos conscientes de que deberá pasar un tiempo para que se comprenda lo que queremos decir; pero nos parece que hay como un renovado esfuerzo en Mons. Williamson, y también nos parece ver en él una suerte de nueva dirección.
¿De qué serviría, pues, reiterar lo que ya ha sido dicho tantas veces hasta aquí?
Es por eso que preferimos dejar asentadas algunas conclusiones y esperar, nada más, que la historia de esta cuestión siga su derrotero y encuentre el final que, naturalmente, llegará cuando Dios permita.
Mientras tanto, diversas reflexiones conducen a muchos hacia lo que aparece como una inexorable conclusión:
a) Todos necesitamos abrigar alguna esperanza.
b) Hay quienes no pueden hacerlo sin una cara visible y con autoridad.
c) Hoy por hoy, esa autoridad visible es una sola.
d) A la inmensa mayoría no le importa cómo ni en cuáles condiciones ha llegado a ser la única autoridad visible.
El Eleison de hoy nos hace pensar que está comenzando una reinvención de Mons. Williamson; o, al menos, que él se está adaptando a las circunstancias actuales… Nada nuevo, ya lo ha hecho anteriormente.
Como reflexión de carácter general, solamente nos queda por decir que el mismo germen que está corroyendo a la FSSPX se encuentra también muy cómodamente instalado en la llamada RESISTENCIA.
Ese germen está íntimamente relacionado con Monseñor Richard Williamson.
Esto no es un ataque de tipo personal. De ningún modo lo es, aunque sabemos que muchos lo tomarán como si lo fuera.
Es un llamado de atención sobre aspectos ya denunciados; pero principalmente sobre un aspecto: la volubilidad de las opiniones del señor Obispo en cuestiones graves que lo han llevado, Y LO LLEVAN, a tener opiniones y posturas inexactas y peligrosas.
Y aquí se presentan, en otras, dos posibilidades importantes: o NO VE de qué estamos hablando; o SÍ LO VE, pero lo soslaya.
Ambas son peligrosas; y la última es la que menos quisiéramos corresponda a la realidad.
Sin embargo, se comprende que, a los fines prácticos, se trata de lo mismo.
¿Qué vendrá ahora? Es nuestro parecer que lo que seguirá será la captación de todos los elementos refractarios a la Revolución. Al menos de todos los que se dejen captar.
— * —
Ahora sí, vamos al Eleison 333, al cual señalaremos con números por párrafos para facilitar la lectura y comprensión de nuestras respuestas.
30 de Noviembre de 2013
PADRE RIOULT I
¿Por qué razón no tuvo lugar un levantamiento de los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X cuando sus Superiores perdieron el agarre en la doctrina católica, lo que provocó la traición a la obra de Monseñor Lefebvre la cual se volvió perfectamente evidente desde Marzo del año pasado en adelante? (1) El Padre Olivier Rioult, pionero de la «Resistencia» en Francia (2), dio varias buenas razones el mes pasado en una entrevista accesible en francés en pelagiusasturiensis.wordpress.com El resumen siguiente está libremente adaptado a partir del texto original:–
Básicamente, el pecado original: Mientras que el combate del principio por la Tradición en los años 1970 y 1980 había logrado garantizar la supervivencia de los elementos esenciales de la Fe, los Tradicionalistas se sentaron sobre sus laureles para gozar de sus confortables reductos y se instalaron en una rutina cómoda de la cual les cuesta ahora salir. Ellos han perdido el espíritu del combate de la Fe. (3)
(1) No hubo un levantamiento porque personas como Mons. Williamson trabajaron para que ello no ocurriese. ¿Las razones por las que lo hizo Mons. Williamson? Él solo las conoce.
(2) Mons. Williamson deja de lado la reacción del P. Méramo en Colombia, Portugal y México.
Monseñor Williamson olvida que los Prioratos de Grenoble, Dijon y Martinica pertenecen al Distrito de Francia y que fue desde ellos que el P. Ceriani le envió varias cartas desde 2004 y una Apelación en febrero de 2009.
(3) Confortables reductos. Mucho de cierto hay en eso… Si lo sabrá el señor Obispo… Wimbledon…; casa de desaceleración…; consejo a un sacerdote de que no salga de la FSSPX hasta asegurarse casa, pensión y seguridad social…; etc. etc. etc.
Confortables reductos, tanto dentro de la FSSPX como ahora en la resistencia. Pero ahora se trata de otras cosas. No tanto de comodidades materiales, como prioratos o capillas, sino de comodidades espirituales, en cuanto a expectativas. Expectativas que nutran de esperanzas; lo que también forma parte del «pecado original» del que habla el señor Obispo, citando al P. Rioult.
Segundo, esta forma particular del pecado original que es el liberalismo: En el transcurso de los últimos diez años, los Superiores de la Fraternidad han debilitado el combate contra el liberalismo, el error y la falta de modestia. Pero, dejar de nadar contra la corriente es dejarse llevar por ella, y un buen número de sacerdotes de la Fraternidad — no todos, de ninguna manera — se han vuelto más débiles en sus convicciones y en su prédica. (4)
(4) Al comentar esta misma Entrevista, habíamos escrito:
En la primera de sus respuestas, el P. Rioult hace un excelente diagnóstico de la situación predominante ad intra la FSSPX. Los problemas o fallas que describe no serían otras que las causas próximas de la debacle generalizada que viene produciéndose en la FSSPX. Es una larga descripción, no exhaustiva, pero bastante completa que hace entendibles muchos de los fatales errores cometidos por la Fraternidad, con sus autoridades a la cabeza, desde hace más de diez años.
De hecho el Padre no se muestra sorprendido por la situación actual. Por el contrario. Y este es un análisis que compartimos; porque lo asombroso sería que con semejante contexto descrito, esos errores no se hubieran producido.
Mons. Williamson también habla de los «últimos diez años». Ahora bien, de esos diez años, NUEVE él mismo los ha pasado evadiendo la misma problemática CADA VEZ que le fue planteada. ¿Cómo? Excusándose y excusando a los mismos superiores a los cuales ahora acusa.
Él mismo EVITÓ nadar contra la corriente anteponiendo mil excusas y subterfugios.
Parece más fácil no decir esto, que decirlo, pero… ¿cómo hacen quienes lo siguen para obviar las cuestiones del Motu Proprio, del levantamiento de las excomuniones, de las discusiones doctrinales con la Roma apóstata, del reclamo de la pretendida jurisdicción de esa misma Roma que perdió la fe, de los reiterados comentarios de Mons. Williamson reivindicando las «buenas intenciones» de Ratzinger?
¿Acaso no lo recuerdan? ¿Se olvidan? No. Lo soslayan. Lo dejan atrás y prefieren no pensar en ello.
Tercero, el activismo: algunos colegas pueden también dejarse desviar por un ritmo excesivo en sus tareas sacerdotales que no les deja tiempo ni inclinación para leer o estudiar. Transformándose en simples administradores y comunicadores, se debilitan en sus convicciones y en sus prédicas. (5)
(5) Absolutamente cierto; pero, a los sacerdotes que leen, estudian, reflexionan, conjeturan y sacan conclusiones, Mons. Williamson parece desconocerlos cuando no llegan a las mismas conclusiones que él.
Por otra parte, si bien la falta de lecturas y de estudios es algo grave, debiera decirse que las malas lecturas o aquellas provenientes de fuentes equivocas también lo son.
Y reiteraremos aquí algunas de las recomendadas por el señor Obispo: la pseudo mística Valtorta y el suceso de Akita. Sobre estas apariciones, ver en el blog Avec l’Immaculée los trabajos que los seguidores de Mons. Williamson ocultan:
https://radiocristiandad.wordpress.com/2013/11/17/avec-limmacule-que-penser-des-apparitions-dakita/
https://radiocristiandad.wordpress.com/2013/11/27/iv-que-penser-des-apparitions-dakita/
Fabián Vázquez nos ha anticipado que el P. Ceriani analizará estos dos temas en los Especiales de diciembre. A prepararse desde ahora, porque los Padres Méramo, Ceriani, Turco y Grosso no son de los que se han transformado en simples administradores y comunicadores, debilitándose en sus convicciones y en sus prédicas…
Cuarto, el maquiavelismo de Monseñor Fellay: durante años su doble discurso engañó a todos excepto a una minoría de almas clarividentes que no pudieron en absoluto se hacer escuchar. Fue sólo el año pasado que terminó de quitarse la máscara con el «Cor Unum» de Marzo y con su respuesta del 14 de Abril a los tres obispos. Había logrado adormecer a la gran mayoría de los Tradicionalistas (como lo está haciendo de nuevo ahora). (6)
(6) Doble discurso. Por cierto Mons. Fellay lo tuvo y lo tiene. Pero, ¿es el único?
¿No es acaso doble discurso ejercer el Orden sacerdotal sin la debida Jurisdicción y, al mismo tiempo, reclamar de la Roma apóstata una Jurisdicción que Mons. Williamson afirma no poseer y que solamente Roma (la infiel, ¡claro está!) puede otorgarle?
El Padre Rioult sabe de qué habla cuando dice que Monseñor Fellay, con su doble discurso, engañó durante años a todos, excepto a una minoría de almas clarividentes que no pudieron en absoluto hacerse escuchar.
Monseñor Williamson también sabe muy bien de qué se trata, pues él ha sido uno de los que, sordo como una tapia, no escuchó los reclamos de los sacerdotes, como Méramo y Ceriani, que no se dejaron engañar por Mons. Fellay.
Oír los oyó, pero no los escuchó ni tuvo en cuenta sus legítimos reclamos. Y, sin embargo, tomó posición públicamente en favor del motín del Padre Laguerie, que culminó con la creación del Instituto del Buen Pastor.
Para decirlo con palabras de su Comentario de hoy, Monseñor Williamson se presentó como una plácida mecedora para adormecer a la gran mayoría de los Tradicionalistas (como lo está haciendo de nuevo ahora).
Tal vez ese adormecer, ¿debemos llamarlo ahora «desaceleración?
Quinto, el temor a lo desconocido: cuando el mundo todo alrededor suyo se está volviendo loco y usted encuentra un reducto sano y este reducto entonces empieza también a volverse loco, hace falta una fuerza de carácter poco común para enfrentar la realidad en lugar de preferir una ilusión u otra y, ¡cuan grande es el número de ilusiones hoy en dia! Y es así que muchos Sacerdotes se están dando cuenta que están viviendo un drama que exige algunas decisiones crucificantes, pero les hace falta la fortaleza necesaria para lanzarse a lo desconocido. (7)
(7) Nos queda el consuelo de que el párrafo ENTERO Mons. Williamson se lo puede aplicar a sí mismo y a quienes lo acompañan en esa aventura que denomina Resistencia.
El problema de Mons. Williamson es que él no ve en qué medida es víctima también de algunas de esas ilusiones de hoy en día.
Y no ve que es víctima, también, de las ilusiones de algunos de los que lo acompañan.
No comprende que el drama del que habla, es aun mucho más profundo y más urgente de lo que piensa.
Pero… ¿lo piensa? ¿Realmente, lo piensa? ¿O será que no puede comprender el grado de CRUCIFICANTES que son algunas de las decisiones que hay que tomar, y que él todavía no ha tomado?
Y por último, pero no menos importante, los malos Superiores: por supuesto hubo siempre liberales dentro de la Fraternidad como los hubo dentro de la Iglesia oficial, pero siempre que los Superiores se mantengan firmes, ellos pueden conservar el control. Desgraciadamente, cuando en la Iglesia oficial, Juan XXIII y Pablo VI favorecieron el liberalismo por ser ellos mismos liberales, el resultado fue una ola de alta marea, y ahora que los Superiores de la Fraternidad se han vuelto liberales, el liberalismo se extiende a través de la Fraternidad como nunca lo hubiera hecho bajo buenos Superiores, Superiores verdaderos. (8)
(8) ¿Se han vuelto liberales? ¿O en realidad, ahora se muestran tal como son? Porque, en verdad, siempre fueron de ese modo. Roncalli y Montini, no se volvieron liberales en tres o cuatro días; eran liberales desde muchos años antes de llegar a Roma.
Mons. Williamson parece querer hacernos creer que las autoridades de la FSSPX contrajeron el virus liberal después de un enfriamiento, producto de una mojadura en invierno. No, Monseñor… el proceso fue muy largo, y usted fue parte del mismo.
Aquí volvemos a nuestra nota (1): No hubo un levantamiento porque personas como Mons. Williamson trabajaron para que ello no ocurriese. Y lo relacionamos con lo que dice el P. Rioult: En el transcurso de los últimos diez años, los Superiores de la Fraternidad han debilitado el combate.
Y tomamos como ejemplo al P. Trincado. Él fue ordenado en diciembre de 2009. Durante cinco años (2004-2008) tuvo como Director del Seminario a Monseñor Williamson, y durante sus años de seminarista como Subdirector y Profesor al ahora tan elogiado por la resistencia williamsoniana Padre Ricardo Olmedo.
Planteamos la pregunta con que comienza este Comentario Eleison: ¿Por qué razón no tuvo lugar un levantamiento del Padre Trincado cuando sus Superiores perdieron el agarre en la doctrina católica, lo que provocó la traición a la obra de Monseñor Lefebvre?
Y planteamos otras preguntas:
¿Por qué razón no tuvo lugar un levantamiento del Padre Trincado cuando sus Superiores perdieron el agarre en la doctrina católica, aceptando y festejando el Motu Proprio en julio de 2007, lo que provocó la traición a la obra de Monseñor Lefebvre?
¿Por qué razón no tuvo lugar un levantamiento del Padre Trincado cuando sus Superiores perdieron el agarre en la doctrina católica, pidiendo, aceptando, festejando y agradeciendo el levantamiento de las excomuniones, lo que provocó la traición a la obra de Monseñor Lefebvre?
¿Por qué razón no tuvo lugar un levantamiento del Padre Trincado cuando sus Superiores perdieron el agarre en la doctrina católica, como lo prueba el número 121 de la Revista Iesus Christus, con la famosa Carta de los Padres del Seminario de La Reja, lo que provocó la traición a la obra de Monseñor Lefebvre?
¿Por qué razón no tuvo lugar un levantamiento del Padre Trincado cuando sus Superiores perdieron el agarre en la doctrina católica, al aceptar discusiones doctrinales con la Roma apóstata, lo que provocó la traición a la obra de Monseñor Lefebvre?
Y una última pregunta:
¿Por qué para estos sacerdotes la traición a la obra de Monseñor Lefebvre se volvió perfectamente evidente solamente desde marzo del año pasado en adelante? (Monseñor Williamson es generoso con los meses).
La respuesta a todas estas preguntas no es otra que la ya conocida:
No hubo un levantamiento porque personas como Mons. Williamson (y los sacerdotes del Seminario de La Reja, entre otros) trabajaron para que ello no ocurriese; porque en el transcurso de los últimos diez años, los Superiores de la Fraternidad han debilitado el combate; y entre ellos hay que incluir a Monseñor Williamson y a sacerdotes como el P. Ricardo Olmedo.
Estas razones dadas por el Padre Rioult son todas ciertas, pero ninguna de ellas es más fuerte que la Fe, la cual es «nuestra victoria sobre el mundo» (I Juan V,4). En verdad, se podría decir que estas razones se resumen todas en una falta de una Fe que sea suficientemente fuerte de parte de los sacerdotes, porque están viviendo en un mundo en el cual el agarre en la Verdad de cada alma viva se ha aflojado y, si la Verdad no es cierta, ¿Cómo podrá ser cierta la Fe? (9)
Entonces, ¿Cuál es la manera más sencilla de reforzar nuestro propio agarre en la Verdad, lo que necesitamos absolutamente hacer en las circunstancias locas de hoy día? En mi opinión:–
«Vigilad y rezad, vigilad y rezad, Quince Misterios cada día»
(9) Por supuesto.
Ahora, Mons. Williamson entra en un terreno en el que se siente más seguro y cierra su Comentario con un llamado: «Vigilad y rezad».
Estamos de acuerdo, pero aquí y prioritariamente es donde reaparecen las reflexiones que conducen a muchos hacia lo que aparece como una inexorable conclusión: a) Todos necesitamos abrigar alguna esperanza; b) Hay quienes no pueden hacerlo sin una cara visible y sin autoridad; c) Hoy por hoy, esa autoridad visible es una sola; d) A la inmensa mayoría no le importa cómo ha llegado, ni en cuáles condiciones, a ser la única autoridad visible…
¿Qué vendrá ahora?, preguntábamos. Y respondimos: la captación de todos los elementos refractarios a la Revolución. Al menos de todos los que se dejen captar.
También nosotros afirmamos que, si la Verdad no es cierta, menos lo será la Fe; y cualesquiera que fuesen las intenciones (las cuales sólo Dios conoce), en esas condiciones el resultado es inevitable: se repetirá el mismo fenómeno que llevó al desastre a la FSSPX.
Un desastre que sólo puede impedir la Verdad, sí, ¡pero TODA ENTERA! Aunque duela; y no a medias.
