TEXTO ESCLARECEDOR
Monseñor Williamson ha decidido comentar la Entrevista al Padre Olivier Rioult.
¡Bienvenidos esos comentarios! Esperamos la continuación.
En el Comentario Eleison 333 comienza por establecer la acuciante pregunta del sacerdote francés:
¿Por qué razón no tuvo lugar un levantamiento de los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X cuando sus Superiores perdieron el agarre en la doctrina católica, lo que provocó la traición a la obra de Monseñor Lefebvre la cual se volvió perfectamente evidente desde Marzo del año pasado en adelante?
Monseñor Williamson dice que el Padre Rioult dio varias buenas razones, y que estas razones son todas ciertas.
La tercera de esas razones atribuye la inercia de los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X al activismo:
Algunos colegas pueden también dejarse desviar por un ritmo excesivo en sus tareas sacerdotales, que no les deja tiempo ni inclinación para leer o estudiar. Transformándose en simples administradores y comunicadores, se debilitan en sus convicciones y en sus prédicas.
Ahora bien, Monseñor Williamson fue Director del Seminario de La Reja desde agosto de 2003 hasta febrero de 2009.
En ese lapso vieron la luz el Motu proprio Summorum Pontificum y el Decreto del levantamiento de las excomuniones.
Luego, ante esos dos nefastos actos de la Roma apóstata, habría que atribuir a un ritmo excesivo en sus tareas sacerdotales (que no les dejaba tiempo ni inclinación para leer o estudiar) el que no haya tenido lugar un levantamiento de los Sacerdotes y de los Seminaristas del Seminario de La Reja, con su Director a la cabeza, que habría perdido el agarre en la doctrina católica.
La posición que pretendiese sostener que esos dos actos de la Roma anticristo no atentan contra la doctrina católica es insostenible, y sólo cabe en aquel que se ha convertido en un simple administrador y comunicador.
Por lo tanto, se mantiene la conclusión: habría que atribuir a un ritmo excesivo en sus tareas sacerdotales el que no haya tenido lugar un levantamiento en el Seminario de La Reja.
Habría que atribuir… Pero:
¿Era tan excesivo el apostolado de los Profesores del Seminario de La Reja?
¿Era tan escaso el tiempo que disponían para leer o estudiar?
¿Era tan fuerte para ellos la inclinación a ocuparse de otras cosas que leer o estudiar?
No puedo creer que haya sido así. Fui profesor de ese mismo Seminario y en una situación de apostolado mucho más agobiante.
Por otra parte, no hace falta leer mucho ni estudiar mucho, ¡es más!, no hace falta haber leído mucho ni haber estudiado mucho, no hace falta ser Profesor de un Seminario de la FSSPX, para rechazar las siguientes proposiciones:
a) El Misal Romano promulgado por Pablo VI es la expresión ordinaria de la «Lex orandi» de la Iglesia católica de rito latino.
b) El Misal Romano promulgado por San Pío V y reeditado por el bienaventurado Juan XXIII debe considerarse como la expresión extraordinaria de la misma «Lex orandi» y gozar del respeto debido por su uso venerable y antiguo.
c) Estas dos expresiones de la «lex orandi» de la Iglesia no inducen ninguna división de la «lex credendi» de la Iglesia; son, de hecho, dos usos del único rito romano.
d) No es apropiado hablar de estas dos redacciones del Misal Romano como si fueran «dos Ritos». Se trata, más bien, de un doble uso del mismo y único Rito.
e) No hay ninguna contradicción entre una y otra edición del Missale Romanum.
f) Es lícito celebrar el Sacrificio de la Misa según la edición típica del Misal Romano promulgada por el bienaventurado Juan XXIII en 1962 y nunca abrogada, como forma extraordinaria de la Liturgia de la Iglesia.
g) Las dos Formas del uso del Rito romano pueden enriquecerse mutuamente
h) No puede excluirse la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo.
Tampoco hace falta haber leído mucho, ni haber estudiado mucho, ni ser Profesor de un Seminario de la FSSPX para rechazar estas otras proposiciones:
a) Por medio de la carta del 15 de diciembre de 2008 enviada a Su Eminencia el Cardenal Darío Castrillón Hoyos, Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, Mons. Bernard Fellay, en su nombre y en el de los otros Obispos consagrados el 30 de junio de 1988, volvía a solicitar el levantamiento de la excomunión latae sententiae formalmente declarada por Decreto del Prefecto de esta misma Sagrada Congregación para los Obispos con fecha del 1º de julio de 1988.
b) Conforme a las facultades que me han sido expresamente concedidas por el Santo Padre, Benedicto XVI, en virtud del presente Decreto, remito a los Obispos Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta la censura de excomunión latae sententiae declarada por esta Congregación el 1º de julio de 1988 y declaro privado de efectos jurídicos a partir del día de hoy el Decreto entonces publicado.
c) Aceptamos y hacemos nuestros todos los concilios hasta Vaticano II, respecto del cual emitimos reservas.
d) Santo padre,
Es por medio de la acción de gracias que nosotros deseamos expresar a Vuestra Santidad nuestro profundo reconocimiento por el acto de Su paternal bondad y de Su coraje apostólico por el cual Ella ha hecho inoperante la medida que nos afectó hace ya veinte años en seguida de nuestra consagración episcopal.
e) Por favor acepte también, y transmita al Santo Padre, mi sincero personal agradecimiento por los documentos firmados el pasado miércoles y hechos públicos el sábado. Muy humildemente ofrezco una Misa por los dos.
Por lo tanto, la razón de que no haya tenido lugar un levantamiento de los Sacerdotes y de los Seminaristas del Seminario de La Reja hay que buscarla por otro lado: se habían debilitado en sus convicciones como consecuencia de que sus Superiores perdieron el agarre en la doctrina católica.
Entre sus Superiores hay que incluir, obviamente, al Director del Seminario, Monseñor Williamson, el cual (y esto va entre paréntesis) tenía mucho tiempo para leer y estudiar sobre cañerías de gas…
Muchas gracias, Padre Rioult y Monseñor Williamson, por tan esclarecedor texto.
Esperamos los siguientes comentarios episcopales a tan importante Entrevista.
Padre Juan Carlos Ceriani
