EL COMENTARIO ELEISON 328
UNA POSICIÓN AMBIGUA
Fuente: Avec l’Immaculée
http://aveclimmaculee.blogspot.com.ar/2013/11/le-commentaire-eleison-n-n328-une.html
Como los sitios de la falsa Resistencia, amigos de Avec l’Immaculée, no sólo no han proporcionado la traducción de este artículo, sino que ni siquiera han llamado la atención sobre el mismo, ignorándolo, Radio Cristiandad publica ahora la versión castellana, agradeciendo al traductor su labor.
Para facilitar el trabajo a dichos sitios y no comprometerlos, Radio Cristiandad les permite tomar esta traducción sin obligarles a dar la fuente.
Si silencian este artículo, serían inexcusables y confirmarían que defienden posiciones personales.

El penúltimo Comentario Eleison (CE) Nº 328, FSSPX Cayendo, defiende ideas ambiguas desde el punto de vista doctrinal.
No reaccionar, contra lo que comprendemos del texto, sería el comienzo de un compromiso.
Si queremos que la Resistencia dure, hay que basarse en sólidos principios y la verdad.
Si queremos que nuestro Señor nos bendiga, debemos huir de los silencios diplomáticos.
Monseñor Williamson se refiere a una carta, que no conocemos y que él resume en pocas líneas. No trabajamos sobre la carta (que puede ser buena, si hace las distinciones suficientes), sino sobre el resumen hecho de la misma.
Monseñor Williamson dice que desea una alianza para levantar a la Fraternidad y a la Iglesia.
Varias personas se han preguntado si esta alianza deseada por Monseñor Williamson no es mala.
Las comparaciones con el GREC se hicieron en el foro un évêque s’est levé y en el foro inglés cathinfo.
Vamos a estudiar algunas de las frases de este Comentario Eleison.
Cita del Comentario Eleison:
Para la gloria de Dios y para la salvación de las almas, es esencial analizar por qué en las circunstancias de hoy en día, un final está ahora amenazando los 40 gloriosos años de la defensa de la Fe por la Fraternidad San Pío X. Un artículo y una carta recientemente escritos pueden ayudar en este sentido: un artículo que analiza la caída de la Fraternidad y una carta con una nota de esperanza en cuanto a como puede levantarse de nuevo.
[Ndlr: no hay nada en particular para abordar el artículo. Saltamos el siguiente pasaje que habla de él]
(… ) La carta que me llegó por correo electrónico sigue la misma línea general de análisis pero agrega una nota de esperanza. El Papa Francisco y Monseñor Fellay siendo lo que son (ambos utópicos, uno puede agregar), el escritor piensa entonces que un acuerdo Roma-FSPX está destinado a venir y la resistencia al mismo será aplastada. Si la FSPX cae, habrá sido por su sub-estimación de los laicos y por su sub-empleo de ellos para ayudar a establecer el Reinado Social de Cristo Rey en la sociedad. La FSPX solamente necesita recobrarse nuevamente con los laicos para trabajar por ese Reino y – aquí está la nota esperanzadora – ella reunirá y fortalecerá a una variedad de Católicos que hayan conservado la Fe a pesar de todo lo que ellos hayan sufrido desde hace 50 años, proviniendo del Novus Ordo, de la Ecclesia Dei, de los Franciscanos de la Inmaculada o de donde fuere. Así, concluye el escritor de la carta, «la FSPX por la acción de aquellos que permanecen fieles a ella no se hundirá en el caos, sino exactamente lo opuesto».
En cuanto a mí, mientras que estoy de acuerdo que el clericalismo (sub-valorando a los laicos) ha sido un aspecto del problema de la FSPX, no pienso que haya sido la raíz del problema. (…) Sin embargo, sí estoy de acuerdo con la visión del escritor de la carta en cuanto a una nueva alianza siendo forjada en algún momento del futuro, de Católicos verdaderos de todos los rincones de la Neo-iglesia y de la Iglesia para llevar adelante la Fe católica (cf. Mt.XIX,30). Quiera la FSPX sacudirse de sus problemas presentes para desempeñar un papel de líder, o, mejor, un papel humilde, en esa alianza.
Comentario:
Hay varios problemas en este texto:
1) Monseñor Williamson habla de católicos de la Iglesia conciliar «que han guardado la fe» Ahora bien, Monseñor Tissier de Mallerais dijo que la Iglesia conciliar era «una pura gnosis» y «una secta». Monseñor Tissier de Mallerais dice lo correcto, lo ha probado en conferencias, en sermones y en su libro la extraña reología de Benedicto XVI.
La teología de Benedicto y Francisco es la de la masonería. A continuación de los Papas Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II, trabajan para establecer una única religión mundial en el espíritu de Asís. ¿Cómo se puede decir que se puede «mantener la fe» en la Iglesia Conciliar?
Los franciscanos de la Inmaculada, a pesar de que son ciertamente muy piadosos, aceptan el Concilio masónico Vaticano II «a la luz de la Tradición». Los Ecclesia Dei también.
En cuanto a la Neo-iglesia, no hablemos…
Todos estos grupos también aceptan «a la luz de la Tradición» el magisterio herético. La fe para ellos es, por lo tanto, una «experiencia», y la libertad religiosa y la laicidad son consideradas buenas. La Nueva Misa es juzgada legítima, el nuevo Código de Derecho Canónico es aceptado y aplicado…
Entonces, ¿podemos decir que estas personas verdaderamente han guardado la fe perfectamente?
¿Hay verdaderamente «una variedad de Católicos», según la expresión del Comentario Eleison?
La fe católica es una, sin embargo.
Es cierto que es posible tener algunas diferencias en cuanto al rito (maronita, tridentino…) o en cuanto a opiniones teológicas libres (sedevacantismo o no)… Pero, ¿puede ser considerada una opinión libre aceptar o no el Vaticano II? ¿Se puede considerar como una diferencia legítima de ritos elegir entre la misa de Pablo VI o la misa de San Pío V? No.
Los Ecclesia Dei, los Franciscanos de la Inmaculada y los miembros conservadores de la neo-Iglesia se ven afectados por la herejía, incluso si tienen buena fe y son parcialmente conscientes de la crisis de la Iglesia. Lo sufren, estando, a pesar de ellos, al mismo tiempo contaminados por los malos principios que aceptan. Su fe no es, por lo tanto, indemne.
2) No está claro si estos católicos «que han guardado la fe» vendrían a la Nueva Fraternidad y abandonarían su grupo, o bien permanecerían tal como son.
Monseñor Williamson prosigue:
Así, concluye el escritor de la carta, «la FSPX por la acción de aquellos que permanecen fieles a ella no se hundirá en el caos, sino exactamente lo opuesto».
Comentario:
Los que «han permanecido fieles» a la FSSPX son, pues, los laicos de la FSSPX resistentes internos que quieren establecer el Reino de Cristo Rey y que, con este fin, «reúnen» y «fortalecen» a los Franciscanos de la Inmaculada, a los conservadores conciliares, a los Ecclesia Dei, en una palabra, a la «variedad de creyentes católicos que han conservado la fe».
«Así», de esta manera, he aquí la frase que aclara el sentido del texto y explica cómo la FSSPX se «levantará».
La FSSPX, «de esta manera», es decir, mediante la recopilación y el fortalecimiento (por intermedio de buenos laicos) de los Franciscanos de la Inmaculada, de los Ecclesia Dei y de los conservadores de la neo-Iglesia, ¡resucitará!
Por lo tanto, son los conciliares, federados por buenos laicos de la FSSPX, los que salvarán la Fraternidad.
En ninguna parte hace mención alguna Monseñor Williamson que estos conciliares se convertirán y se arrepentirán de sus errores. Por el contrario. Él precisa que han mantenido la fe en el seno de la Iglesia Conciliar.
En ninguna parte se deja en claro que van a unirse a la Fraternidad.
He aquí la conclusión del CE:
«Sin embargo, sí estoy de acuerdo con la visión del escritor de la carta en cuanto a una nueva alianza siendo forjada en algún momento del futuro, de Católicos verdaderos de todos los rincones de la Neo-iglesia y de la Iglesia para llevar adelante la Fe católica (cf. Mt.XIX,30). Quiera la FSPX sacudirse de sus problemas presentes para desempeñar un papel de líder, o, mejor, un papel humilde, en esa alianza».
Comentario:
Se trata de una falsa humildad, porque Monseñor Williamson precisa que serían los conciliares conservadores lo que tendrían el primer lugar para salvar la Iglesia. La Fraternidad vendría sólo en segundo lugar (La Resistencia no existe: seríamos aplastados, predice la carta).
La palabra alianza sugiere diferentes campos que se unen en un objetivo común. Dejemos a los Ecclesia Dei salvar la Fraternidad y la Iglesia. He aquí la esperanza que nos propone Monseñor Williamson…
¿Usted tiene dificultad para creer lo que ven sus ojos? Nosotros también.
Todos los estudios doctrinales que se han realizado durante 18 meses sobre los problemas de la Fraternidad son barridos de un golpe. Es suficiente que la Fraternidad «sacuda sus problemas actuales», y todo volverá al orden…
Entendemos ahora por qué Monseñor Williamson jamás ha dicho una sola vez públicamente a los sacerdotes de la FSSPX que era necesario salir.
Esto se debe a que piensa que serán aquellos que «permanecerán fieles» a la Fraternidad (la resistencia interna), los que la salvarán y salvarán la Iglesia, sin dejar de ser humildes en segundo plano, detrás de los Franciscanos de la Inmaculada y de los San Pedro, que tomarán el relevo en el combate…
¿Después de una conversión? ¿Con qué formación?
Se mantiene la ambigüedad.
Muchos fieles han entendido que no había ninguna conversión doctrinal.
También nosotros porque, según Monseñor Williamson, estas personas han mantenido la fe dentro de la Iglesia Conciliar.
Ni siquiera Monseñor Fellay jamás ha dicho una cosa semejante.
Esto está en contraste con el capítulo XXXVI del libro de Don Sardá y Salvani, El Liberalismo es un pecado, cuyo prefacio ha sido escrito por Monseñor Lefebvre.
Conclusión:
– La «nota de esperanza» a la que Monseñor Williamson da su acuerdo y tal como se presenta en el CE 328 no es otra cosa que una alianza entre liberales y menos liberales.
– No se puede mantener la verdadera fe aceptando el Concilio Vaticano II, el nuevo magisterio, etc. a la luz de la Tradición, como los Ecclesia Dei y Monseñor Fellay.
– No debe alistarse bajo una bandera que no sea plenamente católica, dijo Don Sardá y Salvani; por lo tanto los mejores no deben ponerse en el segundo plano.
– Los mejores (la FSSPX), tal como son descritos en el CE, no son designados como volviendo de sus errores doctrinales: simplemente los han «sacudido». No podemos confiar en esos semi-liberales para salvarnos.
– Sería bueno que Monseñor Williamson hiciese un nuevo CE inequívoco para aclarar exactamente su pensamiento.
Este CE Nº 328 no corregido tendrá una mala influencia sobre los fieles, y ya da lugar a reflexiones liberales en algunos de los mejores luchadores de la primera hora.
He aquí lo que puede leerse, por ejemplo, en Un évêque s’est levé:
«Tal vez pueda sorprenderos, pero hay personas que van a las Misa de San Pío V en las diócesis (y no de Ecclesia Dei) que son más contrarrevolucionarios y antimodernistas que la FSSPX o muchos de sus fieles. Porque tragan serpientes desde hace años, saben lo que son los conciliares y su «religión». Ellos serían buenos constructores de la Iglesia de las Catacumbas, que parece ser nuestro futuro. En todo caso, más que aquellos que tratan de rehacer la Iglesia del pasado por nostalgia de su esplendor. Volver al pasado siempre está condenado al fracaso, debemos avanzar de otra manera».
– Puede responderse que alguien que va a una Misa de San Pío V en las diócesis (y no de Ecclesia Dei) es un liberal (a menudo sin darse cuenta, por falta de formación), porque él acepta, al menos tácitamente, reconocer el Concilio Vaticano II y el nuevo magisterio a la luz de la Tradición, acepta «estar en comunión» con los modernistas y calla muy a menudo su crítica legítima por obediencia a la jerarquía herética.
– No tenemos el derecho de exponer la fe tragando serpientes repetidamente. Esta es una de las razones por las que el Monseñor Lefebvre dijo que no se debía ir a las Misas Ecclesia Dei. Estas personas, que se ponen en ocasión de perder su fe, no son personas de confianza.
– La Iglesia debe recuperar la Tradición, que es, junto con la Biblia, la fuente de la revelación: ¡desear esto no es ser nostálgico por el pasado! Es amar la verdad.
