RESTAURACIONISMO ENVUELTO EN PAPEL DE TODOS LOS COLORES

Logo Constantino chicoRESTAURACIONISTAS TRADIS, MODERNISTAS Y TAMBIÉN SEDEVACANTISTAS

Fabián Vázquez – Director General de Radio Cristiandad

He puesto el post de Arai Daniele por una razón importante: es la demostración de los afanes restauracionistas de los sectores sedevacantistas. Hasta ahora hemos visto los mismos en los tradis y en los modernistas. Pero vemos la importancia de contar la desviación que desde el sedevacantismo sufren también los que tienen esta visión con soluciones humanas, o mixtas, humano – divinas, para la solución del «aparente dilema» sobre el futuro de la Iglesia.

En definitiva, no tienen claro el Apocalipsis.

Esa es la causa concreta del desvarío. Los sacerdotes ligados a Radio Cristiandad, desde hace años, insisten con demostraciones más que sobradas acerca de la necedad de tal visión. La terquedad anti – milenarista, principalmente, se convierte en la piedra de escándalo sobre la actualidad y futuro inmediato de la humanidad y muy especialmente de la Gran Apostasía en la que se encuentra la Iglesia Conciliar, la que es reconocida de manera equívoca como la Iglesia Católica. (identificación malsana en la que han caído, entre otros, los obispos de la FSSPX, extraviando así el gran bastión que Dios les había confiado)

NO HAY POSIBILIDAD DE SOLUCIÓN AL DILEMA

No existe una salida posible desde el punto de vista restauracionista. Es una falacia. Es un engaño demoníaco a fin de cauterizar conciencias. Y es una manera politica de tirar el problema para otro lado.

No existe la posibilidad de restauración del Papado Católico. No ocurrirá. No hay, humanamente, una fuente de la cual pueda manar un hombre íntegro, en el marco de la pseudo iglesia conciliar. Ni tampoco acontecerá desde los grupos alejados de ella. Ni tradis, ni Sedevacantes.

No habrá «Consagración de Rusia», ni «tiempo de paz» que no coincida con la Parusía del Señor para la instauración de su Reino Milenario. Así se lo ha explicitado el Espíritu Santo a Juan Apokaleta… Y así será.

Recuerdo claramente la mención de Mons. Juan Straubinger al respecto de la tremenda hora plasmada en el pictórico diagnóstico de San Juan: NO APARECE LA IGLESIA COMO INSTITUCIÓN EN EL APOCALIPSIS. No se mencionan ni sacerdotes, ni obispos, ni mucho menos Papas… Y esto es toda una Revelación.

La Iglesia subsistirá, reducida a realidades muy pequeñas… «pequeño rebañito» (incluso domésticas, como profetizó el Card. Pie) y estará diseminada en todo el Orbe…

Solamente el Retorno del Señor en Gloria y Majestad, para la Institución de Su Reino Milenario (reinará sobre la Casa de Jacob y su Reino no tendrá fin… Venga a nosotros Tu Reino) traerá la Paz y el Reino del Inmaculado Corazón de María Santísima. Ninguna «consagración»; ningún Pontífice; ninguna obra humana. SOLO CRISTO.

Se que esta aclaración causará problemas… y varios posts de blogs de todos los colores del amplio espectro «restauracionista». No importa. Es necesario que la Verdad prevalezca. Es la forma, nuestra forma, de predicar a tiempo y a destiempo la Verdad que Salva.

En esta hora, ciertamente apocalíptica (y por lo tanto feliz), «sólo» debemos «mantener la Fe»; la de siempre, contra todo y todos. Cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

No es época de conquistas, ni de restauraciones, ni de Papas Santos ni de Reyes «Católicos».

Por el contrario, habrá Apostasía por doquier… Reinará el Anticristo ensalzado por la seducción del Pseudo Profeta y con el poder del Demonio… Cada uno que mantenga la Fe, creerá ser el único que queda… La caridad de la mayoría se enfriará… No se encontrará la Fe sobre la Tierra… Los santos serán vencidos… Los Testigos martirizados… El mundo se embriagará con la sangre de la multitud de mártires; y los fenómenos atmosféricos cubrirán de terror a los hombres…

Prepáremonos… No será fácil resistir en la Fe… Será la mayor empresa del mundo…

Bienvenidos!

PD. Agradezco desde ya la correspondencia que he recibido (y recibiré) con algunas aclaraciones importantes de amigos sobre el tema, y que iré publicando como CARTA DE LECTORES.