
La intransigencia es a la virtud lo que el instinto de conservación es a la vida.
Una virtud sin intransigencia o que odia la intransigencia no existe, o conserva apenas la exterioridad.
Una fe sin intransigencia, o está muerta, o sólo vive exteriormente, porque perdió el espíritu.
Siendo la fe el fundamento de la vida sobrenatural, la tolerancia en materia de fe es el punto de partida para todos los males, especialmente para las herejías.
Monseñor Antônio de Castro-Mayer, Problemas de apostolado moderno
Publicado por Patricio Shaw visto en facebook
