DESDE LA INHÓSPITA TRINCHERA: ¿Y SI HICIÉRAMOS DE CUENTA QUE…? (3)

trinchera¿Y SI HACEMOS DE CUENTA QUE…? (3)

Partes anteriores aquí: Primera, Segunda

Nota: Las aplicaciones de los pasajes de las Sagradas Escrituras, presentadas como un «hacer de cuenta que…»  haciendo coincidir con el presente, son puramente imaginarias. No las ofrecemos como interpretación de dichos pasajes, y en todo caso sometemos incondicionalmente sus opiniones al juicio de Nuestra Santa Madre Iglesia, dispuestos a corregir lo que ella señale, y a cortar lo que ella corte. Extensivo a todos los trabajos realizados por «Desde la Inhóspita Trinchera».

LA BESTIA DE LA TIERRA

A Modo de Introducción:

Antes de comenzar con esta singular bestia, vamos a hacer de cuenta que, en realidad, no estamos hablando de «dos» bestias, sino de la misma. Tanto la del Mar, como la de la Tierra, sería la misma bestia instalada en dos poderes: el político y el religioso.

La primera tiene una AUTORIDAD que entendemos es el Anticristo (aunque oficie también de «ESTATUA»); y la otra tiene una «Estatua» (algo que representa al original, «El modernismo del mar», en la iglesia, o en «la tierra»), o sea, «El Falso Profeta».

Tanto la bestia (el modernismo y todos sus satélites) como el Falso Profeta (éste puede cambiar de fisonomía a través del tiempo) serán arrojados vivos al lago de fuego encendido con azufre (Apoc, XIX; 20). No dice que fueron arrojadas «dos» bestias.

Entiéndase por tanto que, el Modernismo, con su falso Profeta de turno, instalados en la Iglesia, serán los dos arrojados al fuego. Fin del Modernismo en la Iglesia, y de la farsa. Triunfo de Cristo Rey.

Ahora bien, ¿Y el Anticristo? ¿Este personaje que manejaba a la bestia de la tierra, pues hacía todo en presencia de ella, (o sea que manejaba a la misma bestia de la tierra)?; ¿A dónde se fue, o irá? ¿Continuará el Modernismo imperando en el mar, o sea a nivel político, ya que no es arrojada al fuego su Autoridad, o sea el anticristo?

Si la Iglesia es el alma de los pueblos, su sanidad llevaría a la sanidad también de ellos, entiéndase a nivel político, social y económico. Más aún teniendo en cuenta que para entonces ya se habrán manifestado dos hechos fundamentales: la conversión de los judíos, y la manifestación de Cristo Rey en Gloria y Majestad.

No obstante, hagamos de cuenta que el mismo libro profético nos dice lo que pasará.

«Y vi un ángel que descendía del cielo y tenía en su mano la llave del pozo del abismo y una gran cadena. Y se apoderó del dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo encadenó por mil años, y lo arrojó al abismo que cerró y sobre el cual puso sello para que no sedujese más a las naciones, hasta que se hubiesen cumplido los mil años, después de lo cual ha de ser soltado por un poco de tiempo (Apoc, XX, 1-3).

Las llaves del pozo del abismo (del mismo que sube la bestia de la tierra), son las llaves que le dan a la estrella que cae del cielo a la tierra, y quién lo abre: el quinto rey.

Como dijimos en el trabajo anterior, hagamos de cuenta que  Juan XXIII (cuarto rey) le da a Pablo VI, (quinto rey) las llaves del pozo del abismo (quinta Trompeta Apoc. 9, 1), o sea las llaves de la puerta para la puesta en marcha y práctica del II Concilio Vaticano. Se deduce, que este Ángel, el de Apoc, XX, 1, anulará y «Cerrará», o declarará herético al mismo Concilio quien, haciendo de cuenta, lo identificaremos con «La Bestia de la Tierra».

A continuación pondremos a disposición de los lectores, una oración unida a los pensamientos de un Gran Sacerdote, «Austero» y «Talentoso», por demás interesante y llamativo:

Este pensamiento se llevó a cabo en el año 1978.

«Señor, Señor —exclamó, golpeándose el pecho a la manera del publicano—, me siento como Daniel, hombre de deseos: vir desideriorum es tu. Tengo la conciencia de que llevo conmigo todas las energías de una nueva creencia. Mi misión es reconciliar al siglo con la religión en el terreno dogmático, político y social. Me siento sacerdote hasta la médula de los huesos; pero he recibido del Señor un secreto divino: la iglesia de hoy no es sino el germen de la Iglesia del porvenir, que tendrá tres círculos: en el primero cabrán católicos y protestantes; en el segundo, judíos y musulmanes; en el tercero, idólatras, paganos y aún ateos…Comenzaré yo solo, en mí mismo, el perfecto reino de Dios… Soy el primogénito de una nueva alianza…

Sin duda el autor también «hizo de cuenta que», ya que se trata del pensamiento de Fray Simón de Samaría, personaje elegido como el Falso Profeta por Hugo Wast en su novela Juana Tabor 666, escrita en el año 1942. ¿Un visionario, profeta quizás también? ¡¡ Hagamos de cuenta que sí!!

Al igual que Martínez Zuviría, vamos a tomar el año 1978 como año decisivo en el desarrollo paulatino de la «Bestia de la Tierra». Año en el que el quinto Rey abre las puertas del abismo de par en par, dejando al «UNO ES», el sexto rey profético (ya vamos a llegar a él), subir del mismo abismo, plagado de langostas (Quinta Trompeta, Apoc. 9, 2; esto veremos durante el desarrollo del capítulo XIII, versículo 11).

Las Langostas: Son una familia de insectos caracterizados por su gran facilidad para migrar de un sitio a otro, y en determinadas circunstancias, reproducirse muy rápidamente llegando a formar devastadoras plagas capaces de acabar con la vegetación de grandes extensiones de terreno.

Generalmente no vuelan mucho a pesar de que disponen de alas. Solo cuando se juntan grandes grupos de individuos de la misma especie liberan las feromonas apropiadas para activar la conducta migratoria y un crecimiento mayor de las alas y de esa manera poder dispersarse, por otros territorios, evitando la competencia intraespecífica por el alimento.

¡Parece la descripción de cómo opera la Masonería! ¡Maravillosa la figura escogida por el Apóstol San Juan! «Solo cuando se juntan grandes grupos de individuos de la misma especie (y calaña), libran las FEROMONAS apropiadas para activar la ¡conducta migratoria! Y un crecimiento mayor de las alas (para comprar aviones), y de esa manera poder dispersarse, por otros territorios…

¡Por favor, veamos la definición de FEROMONAS!

Feromonas «son sustancias químicas secretadas por los seres vivos (¡Y qué vivos!), con el fin de provocar comportamientos específicos en otros individuos, con frecuencia de la misma especie, pero también puede emplearse contra otras especies» (¡claro, los goyin, somos de otra especie!).

Las feromonas se comportan como un medio de transmisión de señales cuyas principales ventajas son el alcance a distancia y el poder sortear obstáculos, puesto que son arrastradas por las corrientes de aire». ¿Tendrán algo que ver los nuevos y modernos medios de comunicación en posesión del judaísmo y la masonería? ¡Quién lo sabe! ¿Cómo el apóstol podía advertirnos, si no era a través de estas figuras? Ellos no sabían de los avances tecnológicos o prodigios para expresarlos literalmente, pero tampoco conocían, por ejemplo, la definición de «FEROMONAS», ¿Puede haber alguna duda de la inspiración profética del texto?

Si esto fuera así, y no «hiciéramos de cuenta que», ¡¡Sería Increíble… realmente Increíble!! ¡Usar las langostas para mostrarnos la manera de operar de la Masonería… y la judería internacional! ¡¡Y hace 2000 años…!! ¡Hasta yo ya me lo estoy creyendo!

Ahora sí, Hagamos de cuenta que:

Hagamos de cuenta que  la bestia que sube del abismo (de bajo la tierra) es el Segundo Concilio Vaticano, puesto que «SUBÍA de BAJO la Tierra», o sea estaría íntimamente ligado a la Iglesia (Poder religioso). Y que tiene «2» cuernos. Característica que señala el apóstol que tiene la bestia y que por lo tanto no hay que despreciar.

Cita: «Y vi otra bestia que subía de bajo la tierra. Tenía dos cuernos como un cordero, pero hablaba como dragón». (Apoc. XIII, 11).

Hagamos de cuenta que  por los dos cuernos parece un «Cordero». ¡Y claro, si lo dice la iglesia…! Pero el apóstol dice que habla como dragón. Entonces hagamos de cuenta que el Concilio habló como dragón ayudado por las langostas. ¿El Concilio, habló como cordero o como dragón…?

Hagamos de cuenta que  la autoridad de la primera bestia (el modernismo) es Joseph Ratzinger y que ejercía toda su Autoridad en presencia de ella (la bestia de la tierra; el Vaticano II).

Cita: «Y la autoridad de la primera bestia, la ejercía toda en presencia de ella (Apoc, XIII, 12).

¿A ver si es cierto…?

«Un sin fin de preguntas nos podríamos formular en torno a la figura de Joseph Ratzinger; su participación activa en el Concilio (de 1962 a 1965); hizo notables aportaciones al Concilio Vaticano II como «experto»; asistió como Teólogo Consultor del Cardenal Joseph Frings, Arzobispo de Colonia (sic). Su intensa actividad científica lo llevó a desempeñar importantes cargos al Servicio de la Conferencia Episcopal Alemana y de la Comisión Teológica Internacional.

En 1972, juntamente con Hans Urs von Balthasar, Henri de Lubac, y otros grandes teólogos, fundó la revista de Teología «Communio». En 1978 participó en el Cónclave, celebrado del 25 al 26 de Agosto, que eligió a Juan Pablo I. En el mes de Octubre del mismo año, participó también en el Cónclave que eligiera a Juan Pablo II. El 25 de Noviembre de 1981, Juan Pablo II lo nombró Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe y Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional. Fue Presidente de la Comisión para la preparación del Catecismo de la Iglesia Católica que, después de seis años de trabajo, presentó al Papa. El 6 de Noviembre de 1998, fue elegido como Vicedecano del Colegio Cardenalicio y el 30 de noviembre de 2002, fue elegido Decano. En la Curia Romana, fue miembro del Consejo de la Secretaría de Estado para las relaciones con los Estados; de las Congregaciones de las Iglesias Orientales; para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; para los Obispos; para la Evangelización de los Pueblos; para la Educación Católica; para el Clero y para las Causas de los Santos; de los Consejos Pontificios para la promoción de la unidad de los Cristianos y para la Cultura; del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica; y de las Comisiones Pontificias para América latina, «Ecclesia Dei», para la interpretación auténtica del Código de Derecho Canónico y para la revisión del Código de Derecho Oriental; le correspondió celebrar la misa de funeral de Juan pablo II. En el 2007 eliminó el Limbo, suprimió la elección del papa por mayoría simple, propició la celebración de la misa en latín según el rito Tridentino y en 2008 modificó del Misal Romano, la plegaria por los judíos; etc, etc, etc.

En realidad habría mucho que investigar, pero hay que reconocerle algo: ¡La capacidad para hacer pedazos la Iglesia en casi toda su conformación y al mismo tiempo! ¡Y esto es lo que se sabe!

Hagamos de cuenta que  ésta bestia (el Vaticano II) hizo que la Iglesia y sus fieles adorasen a la bestia primera (el modernismo). Cita: «E hizo que la tierra y sus moradores adorasen a la bestia primera, que había sido sanada de su golpe mortal» (Apoc, XIII, 12). También hagamos de cuenta que  Juan Pablo II (una de las cabezas de la primera bestia, o sea el modernismo, que fue sanada de su golpe mortal, Apoc. XIII, 3) salvó a todo el cuerpo de la bestia, o sea al modernismo instalado ya en la iglesia.

Y Hagamos de cuenta, también, que  la bestia II (o sea el modernista Vaticano II), obró grandes prodigios, como por ejemplo el cambio de la liturgia, el Padre Nuestro, el Rosario, el Catecismo Romano, la supresión del limbo, el Código de Derecho Canónico, etc., etc., etc.

Hagamos de cuenta, también, que  el fuego de la fe y la trascendencia han descendido a la tierra, el  hombre moderno» es por antonomasia, antropocéntrico, egocéntrico, materialista; y no quiere decir que en todos los tiempos el hombre no haya nacido con el mismo pecado original, el caso es que mientras antes del C.V.II era mitigado gracias a la sana doctrina y a la Gracia santificante, hoy es exacerbado por todos éstos poderes mundanos y a raíz de éstos prodigios los cuales fueron consagrados en la presencia de los hombres en nombre del «Cordero», puesto que nadie ignora éstos cambios.

Cita: «Obró también grandes prodigios hasta hacer descender fuego del cielo a la tierra a la vista de los hombres» (Apoc; XIII, 13).

Y hagamos de cuenta que  embaucó a los fieles de la Iglesia (habitantes de la tierra), instituyendo el mismo modernismo que le fue dado imponer por la Autoridad del poder político (la bestia del mar).

Cita: «Y embaucó a los habitantes de la tierra con los prodigios que le fue dado hacer en presencia de la bestia» (Apoc; XIII, 14).

Hagamos de cuenta que  el Vaticano II manda, por su ambigüedad, que los moradores de la tierra o fieles de la Iglesia, adoran a quien sufrió el golpe de espada y revivió, al representante del modernismo en la tierra (en la Iglesia), digamos hacer una estatua y que ella fuera animada o sea personificada. Esta estatua o copia del modernismo en la Iglesia, sería el falso Profeta, encarnado en Juan Pablo II.

Cita: «diciendo a los moradores de la tierra que debían erigir una estatua a la bestia que recibió el golpe de espada y revivió» (Apoc, XIII, 14).

Y hagamos de cuenta que  le fue concedido por el Vaticano II, que el modernismo se personificara en Juan Pablo II. De modo que el mismo Juan Pablo II hiciese quitar la vida (excomuniones, suspensiones, etc.), a cuantos no adorasen a los representantes del modernismo propiciado por la bestia de la tierra, el concilio Vaticano II.

Cita: «Y le fue concedido animar la estatua de la bestia de modo que la estatua de la bestia, también hablase e hiciese quitar la vida a cuantos no adorasen la estatua de la bestia (Apoc. XIII, 15).

Hagamos de cuenta que  la bestia (Vaticano II) les hizo poner a todos, grandes (Obispos, Cardenales, Sacerdotes), ricos (Teólogos, filósofos, Doctores) y libres (Profesores, Intelectuales, cultos) en la cabeza, en sus pensamientos, el ideario liberal y modernista; y en los Pequeños (incultos, Jóvenes o viejos), Pobres (sencillos y humildes), Siervos (idólatras y cabalistas) el sacrilegio de ver normal el tomar las Sagradas formas con la mano.

Quienes no tengan éstas marcas no podrán cometer la herejía modernista, en éste caso de comprar ni vender en el templo, figura de convertir la Iglesia en cueva de ladrones. ¡Deo Gratias de los que se abstuvieron de adorar a la bestia y a su estatua! ¡Al modernismo y a los falsos Profetas!

Cita: «E hizo poner a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos una marca impresa en la mano derecha o en la frente, a fin de que nadie pudiese comprar ni vender si no estaba marcado con el nombre de la bestia o el número de su nombre» (Apoc. XIII, 16).

Hagamos de cuenta que  la sabiduría nos dice, a través de nuestro insignificante entendimiento, que es imposible calcular las cifras espeluznantes de las almas condenadas por la perversidad del modernismo; no solo en las leyes inicuas que rigen los estados, sino, y por sobre todas las cosas, con el aval de la divina Institución que debería salvarlas. ¡¡Cuán grande e incalculable es la pérdida de la verdadera fe… Católica Apostólica y Romana!! ¡Cuánta degenerada idolatría! ¡Cuánta miseria humana acumulada! ¡Cuánta traición a la Santa Madre Iglesia! ¡Cuánta sodomía mundial! ¡Cuánto pecado amontonado que clama al cielo por parte de los hombres, imposible de dimensionar!

Cita: «Aquí la sabiduría: quién tiene entendimiento calcule la cifra de la bestia. Porque es cifra de hombre: su cifra es seiscientos sesenta y seis.

Y terminamos con Monseñor Straubinger:

«Por lo demás no han faltado en griego muchos nombres propuestos, (para adjudicarles el número de la bestia 666), tanto concretos de personas, como abstractos, en el sentido de apostasía y endiosamiento del hombre, que son las características fundamentales del Anticristo, en el doble aspecto religioso y político. En sentido simbólico, así como sabemos que el número siete significa plenitud y el ocho es, como superabundante, el número de la bienaventuranza eterna, así también el seis sería el número de la imperfección, repetido aquí tres veces para darle su máxima intensidad».

 Esta explicación es, entre otros, de San Beda el Venerable, y San Alberto Magno; a la cual nosotros también adherimos «Haciendo de cuenta que».

Fin del trabajo dedicado a «La bestia de la Tierra».

Gracias por su atención (continuará…)

En Cristo y María

Desde la Inhóspita Trinchera.