Infocatolica no tiene «ni idea»…
LOS LEPROSOS CORTESANOS DE BERGOGLIO
El simpático Luis Fernando Pérez Bustamente, director del sitio web infocatólica se pone muy molesto cada vez que Bergoglio dice una nueva tontería. Es que él tiene que salir, casi a diario y diligentemente, a apaciguar a sus seguidores, que son los del sitio que conduce. Obviamente, sus problemas son aquellos por los que atraviesan por estos días todos los blogueros y webmasters «católicos conservadores» o «semitradicionales».
En realidad, Luis Fernando intenta minimizar los daños y frenar a todos aquellos que le dicen que Bergoglio es un hereje o que dice cosas que no están bien. Infocatólica es una malla de contención. Una red que procura atenuar y edulcorar los hechos pero que, en realidad, mantiene atrapados en el engaño a sus lectores.
Bueno… no es el único sitio que invita a NO PENSAR y a agachar la cabeza, por culpa de una noción de obediencia muy mal entendida. De esa especie de tipejos hay también entre los Tradis; ya lo hemos comprobado.
Una de las últimas de las sandeces del monstruo Bergoglio dice textualmente esto: «LA CORTE ES LA LEPRA DEL PAPADO».
Con mucho de sentido común, el agnóstico Scalfari asimiló automáticamente eso de «LA CORTE» con «LA CURIA», puesto que si no… ¿A QUÉ OTRA COSA ASIMILARLO?
Y Luis Fernando nos dice que Bergoglio dijo que no. Que no se trata de «LA CURIA».
Pues… Y entonces, ¿de qué se trata?
Pero veamos lo que dice el bueno de Luis Fernando Pérez Bustamente:
http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/1310020841-senores-periodistas-repitan-c
«Leo hoy en un medio de comunicación que un obispo español:
… ha sido preguntado en la última entrevista concedida por el papa Francisco al diario italiano «La Repubblica» en la que critica a la curia vaticana al afirmar que «la corte es la lepra del Papado».
Cito de la entrevista:
Papa Francisco: …. La corte es la lepra del papado»
– La lepra del papado, ha dicho exactamente esto. ¿Pero qué corte? ¿Se refiere a la curia? Pregunto.
– Papa Francisco: «No, en la curia puede haber cortesanos, pero en su concepción es otra cosa….»
Señores periodistas, repitan conmigo:
A la pregunta de si con lo de la lepra se refiere a la curia, el Papa ha respondido «NO».
A la pregunta de si con lo de la lepra se refiere a la curia, el Papa ha respondido «NO».
A la pregunta de si con lo de la lepra se refiere a la curia, el Papa ha respondido «NO».
A la pregunta de si con lo de la lepra se refiere a la curia, el Papa ha respondido «NO».
A la pregunta de si con lo de la lepra se refiere a la curia, el Papa ha respondido «NO».
…
Así cien veces. O mil. Hasta que les entre en la cabeza.
Que el Papa quiere reformar la curia es evidente. Que quiere agilizarla, también. Pero que considere que es la lepra del papado, pues no. Sencillamente no.
Otro día hablaré de la perversidad de cierto medio de comunicación que está intentando enfrentar a los obispos españoles dividiéndoles entre afines al Papa y no afines. Hasta para ser malos hay que ser listos. Y no lo son. Se les ve demasiado el plumero.»
Luis Fernando Pérez Bustamante
Pues bien; nos hemos quedado pensando, ¿QUÉ COSA SERÁ ENTONCES LA CORTE A LA QUE SE REFIERE BERGOGLIO?
La misma pregunta le fue realizada al Director de Infocatólica por un lector; la «honestísima» respuesta de Luis Fernando Pérez Bustamante fue: «NI IDEA». ¡¡¡Genial!!!
Vamos tratar de dar con la respuesta correcta. Para ello, es necesario ir a texto tal y como aparece publicado por LA REPUBBLICA:
«A mí –decía el Papa- la palabra narcisismo no me gusta, indica un amor desmesurado hacia uno mismo y esto no va bien, puede producir daños en el alma de quien lo sufre y también en la relación con los demás, incluso en la sociedad en la que vive. El verdadero mal es que los más afectados por esto que en realidad es un tipo de desorden mental, son personas que tienen mucho poder. A menudo los jefes son narcisistas».
También muchos jefes de la Iglesia
«¿Sabe qué opino sobre esto? Los jefes de la Iglesia a menudo han sido narcisistas, halagados y exaltados por sus cortesanos. La corte es la lepra del Papado»
La lepra del Papado, ha dicho exactamente esto. ¿Pero qué corte? ¿Se refiere a la Curia? Pregunto.
«No, en la Curia puede haber cortesanos, pero en su concepción es otra cosa. Es lo que en los ejércitos se llama intendencia, gestiona los servicios que sirven a la Santa Sede. Pero tiene un defecto: Es vaticano-céntrica. Ve y atiende los intereses del Vaticano, que son todavía, en gran parte, intereses temporales. Esta visión Vaticano-céntrica se traslada al mundo que le rodea. No comparto esta visión y haré todo lo que pueda para cambiarla. La Iglesia es o debe volver a ser una comunidad del Pueblo de Dios y los presbíteros, los párrocos, los obispos que tienen a su cargo muchas almas, están al servicio del Pueblo de Dios. La Iglesia es esto, una palabra distinta, no por casualidad, de la Santa Sede que tiene una función importante pero está al servicio de la Iglesia. Yo no podría tener total fe en Dios y en su Hijo si no me hubiese formado en la Iglesia, y tuve la fortuna de encontrarme en Argentina, en una comunidad sin la cual yo no hubiera tomado conciencia de mí mismo y de mi fe».
Bergoglio, se refiere a la CORTE PONTIFICIA. No dice la palabra CURIA. Dice CORTE.
Repitamos la pregunta: ¿QUÉ COSA SERÁ ENTONCES LA CORTE A LA QUE SE REFIERE BERGOGLIO?
Bergoglio dice que a menudo (o sea con bastante frecuencia) los jefes de la Iglesia (o sea los Papas) han sido narcisistas, halagados por sus cortesanos.
Lo que Bergoglio está haciendo es, una vez más, lanzar un ataque directo a la Iglesia Católica. A lo que siempre fue la Iglesia Católica. A la Monarquía en general, y a la Monarquía Pontifica en particular.

El revolucionario, y por ende democrático, Bergoglio detesta toda forma de gobierno que no sea revolucionaria y democrática. Bergoglio es vaticanosegundista. Es de aquellos que creen que la Iglesia se había deformado a poco desde su nacimiento. Según Bergoglio, y los que piensan como él, estuvo deformada desde que en febrero del año 313 (probablemente aconsejado por el obispo de Córdoba Osio), Constantino se reunió con Licinio en Milán, donde promulgaron el Edicto de Milán.
Para el revolucionario Bergoglio, partidario de la separación entre la Iglesia y el Estado, partidario del Estado Laico, Laicista y prescindente en materia de Religión, partidario de la Libertad Religiosa entendida conforme el Vaticano II (todas estas son «verdades» masónicas), el período que va desde febrero del año 313 hasta el Concilio Vaticano II y sus revolucionarias innovaciones, que incluyen entre otras muchas cosas el gesto de MONTINI de RENUNCIA AL USO DE LA TIARA o TRIPLE CORONA, hecho acontecido el día el 13 de noviembre de 1964, fue un interregno (nada breve por cierto) de error; de una Iglesia equivocada. Una Iglesia «non sancta» (todo esto lo vemos plasmado, aunque no dicho explícitamente, por Bergoglio).
Es decir que, durante la friolera de 1700 años, la Iglesia anduvo escamoteándole la oreja al Espíritu Santo, coqueteando con los poderes de la Tierra; defraudando al Evangelio y desobedeciendo sistemáticamente el Mandato Divino. Siglos enteros en los que la Iglesia se equivocó sucumbiendo, la Santa Iglesia de Jesucristo (y con ella sus Jefes), a las tentaciones del narcisismo cortesano… del poder mundano.
Es la condena tantas veces lanzada contra la Iglesia por las distintas sectas protestantes. Es el odio a la Monarquía. El odio a los Estados Cristianos. En definitiva es odio a la Cristiandad.
Consecuentemente, la Iglesia habría sido o habría estado LEPROSA. Contrajo la enfermedad de la lepra por dejarse cortejar por los cortejantes cortesanos de la otrora CORTE PAPAL, que no es la CURIA, como hemos visto.
Pero han sido escuchadas las oraciones de los santos… (¡¡¡POR FIN; YA ERA HORA!!!) y luego de una impostura que duraba demasiado (1700 años… ¿no será mucho?) de una Iglesia corrompida, finalmente Dios se ha apiadado de nosotros, y en su Divina Providencia ha propiciado la llegada de teólogos de la magnitud de RHANER, KUNG, SCHILLEBEXC, CONGAR, DE CHARDIN, MARITAIN, RATZINGER, BOFF y muchos otros, para salvarnos de la maldita y corrupta corte pontifica, narcisista y mundana de otrora y ahora tenemos una CURIA que no es leprosa. (Reitero, es Bergoglio quien piensa de este modo).
Hay que decir que siempre hubo hombres de Iglesia que coquetearon con los poderes mundanos. Siempre hubo pecadores entre los Jefes de la Iglesia. La Corte Pontificia contó con innumerables santos y por supuesto también hubo otros que no le eran, y eso ERA ASÍ, y siempre SERÁ ASÍ.
En el fondo, Bergoglio viene a ser (ÉL TAMBIÉN… parece mentira, están por todos lados!!!) un RESTAURACIONISTA.
Es una cuestión de lógica; si Bergoglio (como todo modernista) quiere retornar a un cristianismo, según ellos más sencillo, simple, pobre, espiritual, como dicen con su muy particular y arbitraria manera de ver las cosas, entonces Bergoglio, que suponemos reniega de los 1700 años que hay entre medio, es un partidario de la Restauración.
Todo eso no lo dice, ni lo dirá Bergoglio… De hecho, en la entrevista no lo dice, y la cosa queda ahí, nebulosa, ambigua, indefinida… como les gusta a los modernistas.
Infocatólica, su director Luis Fernando Pérez Bustamante, no puede o no quiere pensar y no deja pensar a sus lectores. No permite pensar. No se da a sí mismo la libertad de RELACIONAR las cosas, los hechos históricos, las declaraciones, los gestos, aún aquellos que pudieran parecer mínimos o insignificantes.
Pero, si al menos se leyeran a sí mismos…
Porque, ¿qué hace que los antiguos cortesanos fueran leprosos aduladores de los Jefes de la Iglesia y que los de hoy no lo sean?
¿Qué hace que el Bergoglio de hoy, Jefe de la Iglesia Conciliar, se sienta exento de narcisismo cuando es halagado y exaltado por una inmensa corte de aduladores y por el mundo entero?
¿Acaso no vemos y no ven hombres como el director de infocatólica que tanto las bobadas como las herejías que muchas veces dice Bergoglio generan automáticamente las sonrisas, los zangoloteos y los aplausos de varios millones de embobados aduladores? ¿No son cortesanos? Pues… ¡que muy bien le «hacen la corte»!
Ellos le hacen la corte y, tanto como Bergoglio, se mandan la parte.
Tenemos que preguntamos cómo es que no se han dado cuenta que Bergoglio se señala a sí mismo con esto del narcisismo y de los cortesanos. La lepra de la corte que rodea a Bergoglio es tremenda. Antes creíamos que la lepra era el pecado. Pero no, nos decía hace unos días Bergoglio que la lepra son los LOBBYS, y ahora nos dice que también los cortesanos de la CORTE.
Pues bien, por primera vez vamos a decirle que sí a Bergoglio.
El LOBBY modernista que, desde Roncalli en adelante, se hizo dueño del Vaticano es una LEPRA. La peor lepra.
En cuanto a lo de LA CORTE, también coincidimos. Bergoglio tiene una CORTE de aduladores. Bergoglio es víctima consiente pero complaciente de cortesanos que no hacen otra cosa que halagarlo y exaltarlo, de manera que él es un Jefe narcisista de la Iglesia (en su caso, de la Iglesia Conciliar).
La Corte de «decimejorge» no se limita a los cardenales y monseñores que prestan servicios en la estructura administrativa, legislativa, diplomática y política del Vaticano. La CORTE BERGOGLIANA es mucho más grande que eso. Cuenta con aduladores y halagadores que, curiosamente, son los históricos y tradicionales enemigos de la Iglesia Católica. ¡Vaya cortesanos aduladores que tiene!… Periodistas, políticos, masones, judíos, socialistas, liberales, cismáticos, excomulgados, maricas, etc. etc. etc…
No queremos dejar sin mencionar a quien dio motivo a esta nota. Ellos también son parte de LA CORTE. Bergoglio cuenta con un ejército de plumíferos obsecuentes, dizque católicos, dispersos por todo el mundo, que se llaman «prensa católica». Entre ellos y en lugar destacado, debemos incluir a los que son como el Director de infocatólica.
Parafraseando a Luis Fernando Pérez Bustamente digamos:
Bergoglio tiene una «corte» gigantesca de aduladores y obsecuentes, entre los cuales se encuentran históricos enemigos de la Iglesia.
Bergoglio tiene una «corte» gigantesca de aduladores y obsecuentes, entre los cuales se encuentran históricos enemigos de la Iglesia.
Bergoglio tiene una «corte» gigantesca de aduladores y obsecuentes, entre los cuales se encuentran históricos enemigos de la Iglesia.
«Así cien veces. O mil. Hasta que les entre en la cabeza.»
Ahhh… y no se olviden de rendir pleitesía a la Cortesana… ¿La Consejera Francesca? ¡NO! La que se sienta sobre la Bestia Escarlata…
