OTRAS PLUMAS: MUNDABOR: EL PAPA, EL ERROR Y LA CUCHARA

NO TE VA A GUSTAR ESTA COMIDA
NO TE VA A GUSTAR ESTA COMIDA

EL PAPA, EL ERROR Y LA CUCHARA

Es comprensible que muchos buenos católicos están orando todos los días para que el Señor, en su misericordia, nos libre de Francisco, el Azote del catolicismo. Reflejan con razón que, debido a la posición única de este hombre, mientras escribo esto, en la mañana del 03 de octubre 2013, es justo decir que nadie más en todo el planeta está haciendo – sin darse cuenta, espero – la obra del Diablo tan eficaz y destructiva como este hombre.

Sin embargo, debe ser muy claro para nosotros que lo que – como católicos y cristianos – vivimos colectivamente no es más que lo que hemos merecido colectivamente, y la justicia del Señor ha descendido sobre nosotros de una manera que es imposible para nosotros ignorar por más tiempo.

Es como si el Señor lo haría – de una manera, por supuesto – nos dijera a nosotros: «Así que te gusta el ecumenismo, ¿no? te preocupa mucho la «libertad religiosa», ¿verdad? Vives felizmente con el aborto, ¿me equivoco? se creen tan conocedores de pecados que exigen venganza al cielo, ¿no es así? Bueno, muchachos: vamos a ver cómo les gusta esto… «.

Después de lo cual, le permite a los Cardenales a cometer el acto estúpido del siglo y nombran un, aparente humilde, ignorante de la religión católica, claramente pagano, adorador de la popularidad, amante de la cámara, hipócrita, moralmente muy cuestionable, falso, verborrea-plagado, que odia la belleza,( peronista) argentino provincial como Papa.

() Nota del traductor: No comulgo con esta parte del artículo; mas cumplo con el respeto de traducción como tal. Atte. Alejandro G.M.

Puntualmente, el hombre empieza a dar a ellos – y todos nosotros – sobredosis de lo que ellos – y todos nosotros – hemos tolerado durante décadas. Mejor aún, el hombre trae las muchas herejías de sus siete predecesores a la madurez, como un melocotón en agosto. Con él las herejías neo-modernistas, que hasta mezclan ahora con verdades católicas, se convierten en, si no la única atención, sin duda el lugar principal en la mesa católica.

Te gusta el ecumenismo. Disfruta de Francisco, quien es consecuente y, por lo tanto, no hay necesidad de convertir a nadie. No! No! No! Oye, Dios no es católico, él dice! (Una señal de la cruz está aquí sin duda en orden).

Te gusta la libertad religiosa. ¿Qué tal un Papa peleando el derecho de los musulmanes para comer carne halal? O prestando atención a que su amigo judío, amante de la sodomía, coma productos kosher? ¿De verdad quieres ser obligado a soportar tener enfrente de ti y tu familia una pareja de maricones en el desayuno? ¿Tener que pagar por el aborto y la anticoncepción de otras personas es lo suficiente tolerante para ti? ¿Qué te parece el soldado maricón obvio en la ducha cerca de usted, hablando de su inminente «matrimonio» con su «amor», mientras que él te mira el trasero?

Estabas feliz de mirar hacia otro lado sobre el aborto, y siempre dijiste estar» personalmente en contra», pero que claramente querías ser amable en todo momento y no infligir en el «derecho» de los demás para matar a su bebé en el útero. ¿Qué tal un Papa que dice que no hay que obsesionarse por un posible holocausto mundial, y que los mayores problemas del mundo son… el desempleo juvenil y la soledad de las personas mayores?

Estabas feliz de estar tan callado sobre la sodomía. ¿Qué hay de muchos países en la exposición de sus hijos a la sodomía como un derecho humano, incluso en la escuela , mientras que el Papa no dice una sola palabra en contra de la sodomía, empeorándolo con «¿quién soy yo para juzgar» y la invitación a no estar «obsesionado»? I estoy seguro de que he dejado de lado muchas cosas, pero estoy seguro de que usted me entiende.

Siembra viento, cosecha tempestades.

Siembra la misa Novus Ordo, cosecha la misa Pinocho

Siembra ecumenismo, cosecha indiferentismo o de plano New Age basura.

Siembre libertad de religión, cosecha la persecución de los católicos.

Siembra Vaticano II, cosecha Francisco.

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Se nos está castigando merecidamente. Se nos está mostrando en nuestra carne la locura de nuestros caminos, porque estábamos tan ciegos y estúpidos que no lo vimos. Como ejemplo para todos, las reuniones Asís – en particular la primera – es total blasfemia y abominación.

Nosotros colectivamente pagamos el precio de nuestra locura colectiva. Nos merecemos colectivamente cada bocado de excremento que este indigno Papa nos empuje en la garganta, sensación, sin duda, muy humilde como lo hace, y la cosecha de elogios de todas las personas equivocadas, desde cantantes pervertidos a organizaciones abortistas y de liberales periodistas, al Presidente, promotor del holocausto de los Estados Unidos, que acaba de unirse a la larga lista de sus fans.

La única salida ahora es denunciar los excrementos como lo que son, y esperar que la cuchara Divina sea retirada de nosotros pronto.

Pero en verdad, hemos merecido cada cucharada. Dios no nos debe un Papa ortodoxo. Podemos esperar que se lleve a Francisco lejos de nosotros, pero si somos honestos con nosotros mismos, ¿por qué habría de hacerlo?

Siembra el error, cosecha la cuchara.

Mundabor.

Traducción; Alejandro G.M.