El próximo 27 de abril de 2014 se consumará la abominación de la desolación. Todos aplauden, la esposa es humillada, la cabaretera es enaltecida. La novia-esposa-madre ya no se puede ver. Con razón San Juan se sorprendió al ver a dos mujeres, muy parecidas, pero no iguales: una es esposa, la otra es prostituta. Se asombró cuando le dijeron el nombre de la «dama». Hay quienes aún quieren ver a la ramera como la esposa, se parecen, sí, pero solo en accidente. La esencia es abismal. Estemos atentos… a pesar de ser malos hijos debemos distinguir entre la dulce voz de una madre y los rebuznos de un asno.
