UNA MUESTRA MÁS. Y VAN…
«Un hecho absolutamente nuevo en la historia de la Iglesia»
Umberto Eco: «Francisco es el Papa de la globalización»
«Es un hombre moderno, es el papa de Internet»

El semiólogo y escritor italiano Umberto Eco ha definido a Francisco como «el Papa de la globalización» y ha asegurado que todavía es pronto para saber si representa una revolución. «Estoy convencido de que el papa Francisco está representando un hecho absolutamente nuevo en la historia de la Iglesia y, quizás, en la historia del mundo», ha dicho Eco en el diario bonaerense La Nación.
«Cuando algunos ingenuamente me preguntan si representa una revolución, yo contesto que las revoluciones se evalúan solamente 100 años después», señala. Como semiólogo, Eco ha asegurado que Francisco comunica «mejor que Ratzinger» y considera que «es un hombre moderno, es el papa de Internet».
El autor de El nombre de la rosa cree que los pequeños gestos del nuevo Papa pueden significar mucho, como el hecho de que haya dicho buonasera, lo que consideró «la ruptura de una liturgia centenaria». (RD/Ep)
LO QUE PIENSA EL HOMENAJEADOR DE BERGOGLIO
La “muerte de Dios”, o al menos, la del Dios cristiano, ha sido acompañada por el nacimiento de una plétora de nuevos ídolos. Se han multiplicado como bacterias en el cadáver de la Iglesia cristiana: desde extraños cultos y sectas paganas a las supersticiones tontas, sub-cristianas, de El Código Da Vinci.
(…) Como hijo de la Ilustración, y como creyente en los valores ilustrados de verdad, indagación abierta y libertad, me deprime esa tendencia. No sólo por la asociación entre el ocultismo y el nazismo y el fascismo, aunque la asociación fue muy fuerte. Himmler y muchos de los secuaces de Hitler eran devotos de las más infantiles fantasías ocultas.
(…) Fui criado como católico, y aunque he abandonado la Iglesia, este diciembre, como de costumbre, pondré un belén para mi nieto. Lo haremos juntos, como mi padre hacía conmigo cuando yo era niño. Tengo un profundo respeto por las tradiciones cristianas, que como rituales para hacer frente a la muerte, todavía tienen más sentido que sus alternativas puramente comerciales.
Creo que estoy de acuerdo con el católico caído que es el héroe del Retrato del Artista Adolescente de Joyce: “¿Qué clase de absurdidad sería abandonar una absurdidad que es lógica y coherente para abrazar otra que es ilógica e incoherente? La celebración religiosa de las Navidades es al menos una absurdidad clara y coherente. La celebración comercial no es ni siquiera eso.
