DESDE LA INHÓSPITA TRINCHERA: AZUFRE EN EL BUNKER DEL “12”

DESDE LA ÓPTIMA TRINCHERA:

trincheraAZUFRE EN EL BUNKER del «12»

Estimado OSKO, me adhiero a su propuesta de acercar alguna hipótesis al tan controvertido tema de la Resistencia surgida en el 2012. No porque queramos inmiscuirnos en organizaciones de tipo secretas, ya que se ha hecho de la cuestión una maraña tal que lleva al espionaje más sutil; que estaría muy bueno si nos dedicáramos a ello, pues realmente sería interesante el guión, a modo de novela policial encontrar al bueno y al malo de la película.

Más lo que nos motiva va mucho más allá de una novela de Alcapone. Aquí de lo que se trata, y por eso es bueno arrojar hipótesis, es aclarar, blanquear, deducir, etc, sobre ciertas actitudes que, al menos, son sospechosas, poco transparentes, y saber en dónde estamos parados o en dónde nos tenemos que parar.

Por eso hay que estar atento y escudriñar a los fines de estar avisados. Esto siempre y cuando nos preocupe el tema del estado de la Iglesia, la Fraternidad, la resistencia, la familia, a dónde vamos, qué hay que hacer hoy por hoy, no sea cosa que, por no hacerlo, nos vayamos a las fábulas pensando que todo está bien en la Iglesia (Institución humana), como afirma Bergoglio.

Lejos está la Fraternidad actual y la Resistencia del «12», en transmitirnos ahora la confianza que teníamos antes, tanto a los fieles como a los sacerdotes.

Algo está pasando, porque la verdad es transparente, no necesita de tantas aclaraciones, dimes y diretes que dejan traslucir los superiores: intrigas, sospechas, conspiraciones, amenazas, expulsiones, artilugios, urdiembres, ambigüedades, etc.; típica actitud que demuestra, a simple vista, que no está Dios precisamente en estas maneras de proceder.

La VERDAD es como la luz: Sí, Sí; No, No.

Una muestra más de los tiempos que vivimos.

Y al decir del Padre Castellani, en el Apokalipsis de San Juan: «Rotos los vínculos de la familia, amistad, lealtad y consorcio, los hombres no podrán fiarse de nadie y recorrerá el mundo, como un tremor frío, un universal y despiadado «sálvese quien pueda». Se atropellará lo más sagrado, y ninguna palabra tendrá fe, ni pacto alguno vigor, fuera de la fuerza. La caridad heroica de algunos fieles, transformada en amistad hasta la muerte, mantendrá en el mundo los islotes de la fe, pero ella misma estará de continuo amenazada por la traición y el espionaje. Ser virtuoso será una especie de suicidio».

El que no se dé cuenta que esto mismo está pasando hoy, o está muy ocupado, o es muy distraído, o….no sé, no sabría cómo definirlo.

Aunque a decir verdad, todos pensamos que algo está pasando; el problema es que muchos no saben por qué, ni que, ni a qué atribuírselo; cosa que otros sí sabemos; y es por eso que buscamos y escudriñamos más y más para no formar parte de las Vírgenes bobas. Seguiremos buscando el aceite, y no despreciaremos las profecías; al menos es lo que nos recomendó el mismo Dios.

Ahora sí, vamos al tema que nos ocupa.

Después de leer el artículo del fiel de Saltillo, en donde manifiesta algunas anormalidades referidas al Padre Cardozo, me quedé pensando el porqué de su actitud, como la de todos los de la Resistencia del «12». Su rechazo sistemático o indiferencia, e incluso ataques, tanto a los padres Ceriani, Méramo, etc., que supuestamente reaccionaron por la misma causa; como la fea y soberbia actitud, se podría decir, de no manifestar ningún tipo de arrepentimiento público, tanto por parte del Padre Cardozo, como por Monseñor Williamson, quienes han sido los que comprometieron con sus actitudes su posición respecto al tema.

A saber: el favorecer la ruptura del cinturón de la resistencia católica hacia el modernismo a través de la obra de Monseñor Lefebvre, atacando a la incipiente resistencia que se manifestaba en este caso en Saltillo o emitiendo comentarios favorables respecto a las intenciones de Benedicto XVI, o agradecimientos a la Virgen, o rezando un Te Deum por el «menudo favor» que nos brindaron.

Más la actitud hacia éstos prelados parecería querer lograr todo lo contrario a los fines que esgrimen. Sería quitarles a ellos la mayor cantidad de fieles y sacerdotes posible para los mismos fines de Monseñor Felay, creando (todos en complot) otra resistencia paralela con el aval de un obispo (de ahí su «expulsión»).

La misión de éste sería comandar y absorber toda resistencia genuina para, una vez otorgada la Prelatura Personal y ya ubicados en Roma, comenzar el siguiente paso que sería la «reconciliación» de la «Resistencia del 12», con Williamson a la cabeza, y las autoridades de la Fraternidad; sería el ingreso de los últimos católicos «resistentes» al seno de la Iglesia oficial, pero a la «facción Tradicionalista» de la misma.

Primera cuestión que habría que analizar:

1) ¿Fueron sin querer y una «imprudencia» las declaraciones vertidas por Monseñor Williamson a la revista sueca, o fue adrede para estar en boca de la opinión pública, unido esto al levantamiento de las excomuniones? ¿Lo sabía el superior? ¿Fue mandado por él, quizás con alguna promesa que hoy se estaría cumpliendo?¿Al final, no serían ellos la síntesis entre la tesis y la antítesis (Roma-Resistencia)?

2) ¿Lo sabía Benedicto XVI? ¿No se lo habrá propuesto éste a Monseñor Fellay anunciándole el cisma que se venía preparando con Francisco? ¿No les habrá dicho que ellos, la síntesis, después del cisma ocuparían su lugar?

3) ¿No es extraño que Benedicto XVI se halla retirado sin cerrar el tema «Fraternidad»? Y la buena voluntad, ¿dónde quedó?

4) ¿No es extraño que le haya contestado a Monseñor Fellay con el nombramiento de Di Noia y Muller y con Asís III? ¿No está esto mismo dentro de los planes? ¿Qué reacción hubo por parte de la Fraternidad ante semejantes sucesos?

5) ¿No había que encontrar un sacerdote que iniciara la resistencia a los fines de captar la mayor cantidad de fieles y sacerdotes oponiéndose a los padres Méramo, Ceriani, Turco, Grosso, y fieles de Saltillo, etc., reacción natural y por eso mismo la genuina?

6) Antes de conocer todas éstas cosas, ¿no rogábamos que Monseñor Williamson o alguno de ellos se pusiera al frente de la resistencia? ¿No era acaso de esperar que la reacción de todos iba a ser el unirse al Obispo «Transgresor»?

7) El Padre Cardozo, ¿no le debería aconsejar a los fieles y parientes en dónde sabe que está la resistencia formada por los Padres antes mencionados, que dejen la Fraternidad y que asistan a las Misas de ellos, más aún después del Eleison 323?

8) ¿No es verdad que la Resistencia del 12, más allá de las críticas que hace a Monseñor Fellay para desorientar y captar, se opone y niega el milenarismo patrístico, como toda visión de tipo apocalíptica, y también, como sus ahora «enemigos supuestos», alienta la visión reconquistadora de la Iglesia (institución humana).

9) La carta enviada por los tres obispos, ¿realmente una indiscreción la sacó a la luz?, ¿realmente se «filtró», o la enviaron a propósito para que los fieles se quedaran tranquilos pensando que tres de los cuatro obispos se oponían a un acuerdo práctico?

10) ¿Por qué entonces Monseñor de Galarreta ahora piensa distinto?

11) ¿No le bastó la respuesta de Monseñor Fellay para retirarse de la Fraternidad, a él y a Monseñor Tissiér.

12) ¿Cuál es la síntesis de las dos cartas? ¿No será Monseñor Williamson, después de la «expulsión» por sus «desubicados Eleison, junto al Padre Cardozo y los que se sumaron más tarde probablemente de buena fe?

Me consta que los fieles que aún continúan en la Fraternidad, de firmar (o no) un acuerdo con Roma, se irán de la Fraternidad y se sumarán a la Resistencia del «12», pues se adoctrina a los fieles que la «Resistencia fantasma» (entiéndase Padre Ceriani-Padre Méramo) es la peor reacción que hubo y que es mala. En tanto que la Resistencia del «12», no sólo es la mejor, y que en cierta manera la comparten algunos Priores, sino que tiene representantes de gran estima como Monseñor Williamson, el Padre Faure, el Padre Cardozo y todos los que se han sumado a ella.

El número de sus integrantes, apantalla a los fieles y sacerdotes desprevenidos, sin darse cuenta cuánta influencia ha generado en ellos la consigna democrática de que el «NÚMERO» determina lo verdadero o lo falso de alguna cuestión. Pues no se trata aquí solamente del número de sacerdotes que ya han formado la Resistencia del «12», sino los que los apoyan fuera de ella, que son muchos en la Nueva Fraternidad.

Ellos pensarán (o quieren hacer pensar) haber recuperado la Fraternidad de Monseñor Lefebvre (una vez que se firme el acuerdo, o que se ingrese a Roma sin ninguno, solamente con el permiso de Francisco); que esta resistencia será para los fieles y sacerdotes la depositaria de su obra, quién, a su vez, con sus superiores coordinados con Monseñor Fellay, harán las pases pertinentes para incorporarse a Roma, ya que acrecentaría el número para RECONQUISTAR, no sólo Roma, sino el mundo. ¡Con cuánta razón dijo Nuestro Señor Jesucristo que debía acortar los tiempos en defensa de sus escogidos, pues ni ellos serían salvos!

No sé si esto pueda ser así o parecido, ni si es obra de complot humano, o de inspiración diabólica; lo que sí sé, es que es de permisión Divina, pues el «linaje de la Mujer» también sería perseguido (o seducido) por el dragón.

Lo que puedo decir, estimado OSKO, es que a pesar de mi ignorancia supina, y con el poco sentido común que aún me queda; entiendo que el fin no justifica los medios, y que la fe no se maneja con políticas oscurantistas ni complotistas; a la fe hay que defenderla sin esperar resultados humanos especulativos,  pues sólo Dios, en el momento oportuno, lo manifestará y será como sólo Él, y nadie más que Él, considere y determine los resultados de su historia.

Porque no hay que olvidar que, sin ningún lugar a dudas, es «SU HISTORIA»; nosotros sólo debemos acompañarlo a través de su propia esencia: «La VERDAD» misma.

Y esto es por dos motivos fundamentales, intransferibles e impostergables: Para amar a Dios por sobre todas las cosas, y para la salvación eterna de nuestras almas para poder contemplarla.

Y no hacemos juicios temerarios como pueden sospechar algunos, son hipótesis lanzadas ante tamaña confusión a las que nos han arrojado las jerarquías, tanto de la Iglesia oficial, como la de la Fraternidad.

Y nos dirán: ¿Por qué continúan cayéndonos tanto en cuenta, si ustedes ya no pertenecen más, ni a la Iglesia Oficial, ni a la Fraternidad? ¿Por qué no se dejan de molestar?

¿Saben por qué? Porque tanto la Iglesia Oficial, como la Fraternidad, se dicen Católicas, defensoras de la VERDAD, y si no hay VERDAD en lo que dicen y hacen, sino mentiras e iniquidad, están robando un patrimonio que le pertenece solamente a la Iglesia Católica Apostólica y Romana depositaria de la VERDAD.

Y sabemos por qué estamos empecinados en defenderla, y no vamos a permitir que el AZUFRE (elemento quebradizo y de olor desagradable al inflamarse, que
se encuentra en zonas volcánicas, se electriza fácilmente por frotación; y combinado con otros elementos se usa para obtener ácido sulfúrico y pólvora, experimenta una serie de modificaciones que se repiten de forma cíclica y mantienen el equilibrio entre los distintos estados de dicho elemento), instalado ya en algún Búnker (Refugio de hormigón armado, generalmente subterráneo, para defenderse de los bombardeos) desafortunado, tenga la osadía de pretender acabar con la auténtica y genuina «OPTIMA
Y ÚNICA INHÓSPITA TRINCHERA».

Desde la Óptima Trinchera