JOSÉ LUIS URIBE FRITZ: CREENCIA – POLÍTICA – SOCIEDAD – 5º ENTREGA

creencia-politica-sociedadAdvertimos a nuestros lectores que algunas imágenes pueden herir la sensibilidad de algunas personas y menores…


APUNTES PARA UNA METODOLOGÍA DE ANALISIS

«En la actualidad, las reivindicaciones de las masas se hacen cada vez más definidas y tienden a destruir radicalmente la sociedad actual, para conducirla a aquel comunismo primitivo que fue el estado normal de todos los grupos humanos antes de la aurora de la civilización». Gustave Le Bon, el gran estudioso de las revoluciones, realiza este juicio de una claridad intelectual sorprendente a principios del siglo XX. Lo que admira en esta aseveración, es la agudeza intelectual para penetrar las acciones revolucionarias y observar lo que está en un segundo plano y no siempre es advertido; porque Le bon, al contrario de otros estudiosos, no necesitó la confirmación de una revolución comunista triunfante para llegar a la conclusión señalada. Su juicio es previo a las revoluciones comunistas rusas de 1905 y 1917. Nuestra realidad presente, además, confirma su juicio y le otorga plena validez, porque como nosotros señalamos, y como cualquier persona puede advertir al profundizar un poco la teoría y la práctica revolucionaria actuales; «en esencia nada ha cambiado en cuanto a la naturaleza y los objetivos, de los enemigos de Dios y de la Iglesia» y su anhelado designio revolucionario de destrucción de la sociedad actual… aún persiste.

Por otra parte, nadie como él, en su doble calidad de francés y estudioso del comportamiento de las masas y las revoluciones; es el indicado para conocer en profundidad la revolución francesa. Ese ensayo general para construir un mundo sin Dios; y como tal, antecesor político-ideológico del comunismo, que reconoce en ella, sus objetivos revolucionarios. Respecto a la misma Le bon señala que «El poder de la revolución no residió en los principios que se propuso propagar -los cuales, en realidad, eran cualquier cosa menos novedosos- ni en las instituciones que pretendía fundar. El pueblo se interesa muy poco por las instituciones y menos aún por las doctrinas. El hecho que la revolución haya sido realmente potente; que le hiciera a Francia aceptar la violencia, los asesinatos, la ruina y el horror de una espantosa guerra civil, que; finalmente, se defendiese victoriosa contra una Europa en armas; todo ello se debió a que no fundó un nuevo sistema de gobierno… sino una nueva religión».

Y por último, nuevamente vemos que la observación de Le Bon con respecto a que «el pueblo se interesa muy poco por las instituciones y menos aún por las doctrinas» también calza con nuestra contingencia. Volveremos sobre este punto más adelante.

Frente a estas consideraciones solo podemos añadir un elemento para actualizarlas: los medios y el alcance de los mismos, empleados para llegar a la destrucción de la sociedad actual y el escenario filosófico, religioso y político en el cual estamos insertos y desde el cual se desarrolla este renovado ataque y la nueva religión que está surgiendo de las ruinas de la Civilización Cristiana Occidental. Con respecto a ello, podemos hacer los siguientes alcances:

FILOSOFIA. Por un lado tenemos que el contexto filosófico en medio del cual vio la luz el comunismo -tal cual lo diseñó K. Marx y su socio Engels- se ha radicalizado enormemente. Por lo que el nuevo marxismo opera sobre un terreno ampliamente abonado no solo por la perdida la fe. En el plano del realismo y la racionalidad filosófica se ha escamoteado por su parte, la capacidad intelectual para conocer a Dios mediante las pruebas que la simple observación del universo y la naturaleza ofrecen. Se le niegan las pruebas de la existencia de un mundo sobrenatural que no solo explique el origen y la naturaleza humana; sino que además perfeccione la misma. En el mundo secular, la especulación filosófica ha engendrado un pensamiento individualista, existencialista, indiferentista y relativista tan profundo, en donde su impronta más aguda, muestra el hastió de la vida y el sin sentido de la misma. La plaga del suicidio nos pone a la misma altura de la época de la decadencia romana, en donde la adopción de multiplicidad de dioses por un lado y el abandono de los dioses propios tutelares por otro, fueron una de las causas del escepticismo que condujo necesariamente a la impiedad del pueblo romano. Fuente primera de la decadencia pero no solo del imperio romano, sino de toda sociedad.

La falacia del nominalismo es el padre de todos estos males. El ha trastocado completamente la relación natural entre el conocimiento y la realidad. El nominalismo se opone al realismo con respecto a la fuente del conocimiento intelectual. Señala que la inteligencia no puede conocer nada que esté más allá de la experiencia. Y que la inteligencia jamás podrá conocer la naturaleza de la realidad. En consecuencia, siendo el sujeto parte de la realidad, de esa realidad ininteligible, solo le queda buscar dentro de sí, de su propia conciencia, el conocimiento necesario y las creencias que se pueden emplear y volcar al mundo exterior para así explicarlo satisfactoriamente. La mente humana pasa así a ser la medida de las cosas y se niega a ser medida en relación al Ser de quien recibió sus atributos. El hombre ya no es el sujeto capaz del conocimiento; sino el «objeto» del mismo.

Frente a esta inmanencia, el realismo tomista señala que la inteligencia está en contacto con lo real y que todos los juicios y conclusiones a que llega el intelecto son principal y necesariamente juicios del mundo objetivo. A través de la percepción de lo sensible, la experiencia provee la materia bruta o materia prima para el intelecto. Es así como el objeto de los sentidos es la percepción de aquello que les es propio en el orden de lo formal. El objeto de la visión es el color, el del oído aquello que puede ser oído y así lo mismo con el resto de los sentidos. No obstante el conocimiento intelectual es superior al conocimiento sensible, pues su objeto es otro; es la abstracción. Y la tradición y el sentido común dicen que el entendimiento, elevándose de la percepción a la abstracción; puede conocer seres que no caen bajo el dominio de los sentidos y que puede conocer incluso a Dios. Por eso es que Monseñor F. Sheen siendo consecuente con la tradición y el sentido común afirma de manera categórica que; «Una cosa es decir que el entendimiento no puede probar la existencia de Dios y otra cosa será decir que el entendimiento tiene derecho, basado en la evidencia, de hacer tal afirmación».

Sin embargo, hoy en día la filosofía y el conocimiento científico parten de una negación a priori del mundo sobrenatural y como lógica consecuencia de la pérdida de las categorías metafísicas del pensamiento trascendental, no se cuestiona la solución de un problema metafísico en un sentido u otro, -empirista o trascendental- lo que se plantea en verdad es; si «es» un problema en sí mismo. Si vale la pena pensarlo y discutirlo. Además, se analizan los hechos en sí mismos, solo y únicamente en relación a su forma, significado y simbología. Estando además, su sentido y finalidad determinados exclusivamente por el contexto social y cultural que el hombre le ha dado en todo tiempo y lugar (estructuralismo). Esta es la manera «única» de explicar y conocer la realidad. Para el intelecto ya no se puede entender la misma por medio de un orden sobrenatural y trascendental. Se ha olvidado que nosotros ennoblecemos las cosas no solo por nuestro conocimiento de ellas, sino porque además; precisamente por este mismo conocimiento, las «sobrenaturalizamos» mediante la caridad, el trabajo cristiano y honrado y por transformarlos en los elementos que forman parte del culto debido como homenaje necesario de adoración a Dios, devolviéndolas de esta forma a su creador, pues reconocemos en El su causa; y en ellas un medio.

Al modificarse la relación entre el conocimiento y la realidad se modificó consecuentemente la siguiente relación que le sucede: la relación entre Dios y el hombre.

LA RELIGION. Antes de hacer cualquier afirmación cedamos la palabra al último gran pensador católico español: Donoso Cortez. Claro y conciso, fecundo en elocuencia y magistralmente sintético, con respecto a la doctrina de la iglesia el señala que «el catolicismo enseña lo siguiente: «el hombre viene de Dios; el pecado del hombre; la ignorancia y el error, como el dolor y la muerte, del pecado; la falibilidad de la ignorancia, de la falibilidad, lo absurdo de las discusiones». Pero añade después: «el hombre fue redimido», lo cual si no significa que por el acto de la redención, y sin ningún esfuerzo suyo, salió de la esclavitud del pecado, significa, a lo menos, que por la redención adquirió la potestad de romper esas cadenas y de convertir la ignorancia, el error, el dolor y la muerte en medios de su santificación con el buen uso de su libertad, ennoblecida y restaurada. Para este fin instituyó Dios su Iglesia inmortal, impecable e infalible. La Iglesia representa la naturaleza humana sin pecado, tal como salió de las manos de Dios, llena de justicia original y de gracia santificante; por eso es infalible y por eso no está sujeta a la muerte. Dios la ha puesto en la tierra para que el hombre, ayudado de la gracia, que a nadie se le niega, pueda hacerse digno de que se le aplique la sangre derramada por El en el calvario, sujetándose libremente a sus divinas inspiraciones. Con la fe vencerá su ignorancia; con su paciencia, el dolor, y con su resignación, la muerte; la muerte, la ignorancia y el dolor, no existen si no para ser vencidos por la fe, por la resignación y por la paciencia. Síguese de aquí, que solo la iglesia tiene el derecho de afirmar y de negar, y que no hay derecho fuera de ella para afirmar lo que ella niega, para negar lo que ella afirma. El día en que la sociedad, poniendo en olvido sus decisiones doctrinales, ha preguntado qué cosa es la verdad, qué cosa es el error, a la prensa y a la tribuna, a los periodistas y a las asambleas, en ese día el error y la verdad se han confundido en todos los entendimientos, la sociedad ha entrado en la región de las sombras, y ha caído en el imperio de las ficciones».

La primera observación que podemos realizar con respecto a la religión hoy en día, en lo que se refiere a la relación que por medio de ella el hombre tiene con Dios, es que; nunca la iglesia había comulgado con el mundo… hasta ahora. Nunca había usado el lenguaje del mundo para hablarle al mundo… hasta ahora y nunca había tomado las ideas del mundo para expresarse y dar a conocer «su mensaje» al mundo… hasta ahora. En segundo lugar, como consecuencia de la inmanencia del pensamiento moderno, el hombre ha reemplazado a Dios como centro de la religión y con Russell podemos decir: «El hombre adora en el altar lo que es obra de sus manos». En lo que respecta al mundo, Dios es «realmente» negado, no ya con el argumento -científico-racional-filosófico- que lo pretende «explicar» negativamente como una «creencia irracional» y fuera del alcance; en su naturaleza, del entendimiento humano. Se le niega por omisión, por indiferentismo y por el relativismo de todo orden que son algunas de las consecuencias extremas del nominalismo. Y negada su naturaleza y su existencia, el próximo paso como Monseñor Sheen afirma: «…tendrá que ser eliminar incluso el nombre de Dios,…»

La religión de ser tenida como una relación del hombre con Dios y que inspiraba al hombre, una inclinación hacia lo verdadero, lo bueno y lo bello; en sentido vertical, es decir, de que solo mirando hacia lo alto podía encontrar la fuente de todas las perfecciones; previo reconocimiento de su «caída», «culpa», «finitud», «imperfección» y «naturaleza corrompida»; ha pasado de ser la fraternidad de la revolución francesa; a una fraternidad de segunda generación: la fraternidad del hombre con el universo (entiéndase principalmente; la naturaleza y los animales), y a ella se suma; «la fe en los valores humanos».

Ahora, en lo que atañe a la Iglesia en cuanto tal, dentro de ella; a «Dios se le afirma nominalmente»… aún. Para entender esto es necesario complementar las palabras de Donoso Cortez de la siguiente forma; la doctrina de la Iglesia Católica enseña tres cosas esenciales:

1.- LAS VERDADES que debemos creer y que son necesarias para nuestra salvación. Y que el hombre con las solas fuerzas de su razón jamás hubiera podido descubrir.

2.- LA MORAL que debemos practicar y que guarda directa relación con aquellas verdades que debemos conocer.

3.- EL CULTO que es el homenaje de adoración pública que le debemos tributar a Dios, único Dios vivo y verdadero, verdad y bien supremo, causa y origen de todo lo que existe. Fuente misericordiosa de las verdades rebeladas y justo Juez de los actos humanos.

Las verdades y el culto todos sabemos en qué estado están desde el concilio vaticano segundo. La iglesia que reside allí; ya no le dice al mundo: «el hombre ha venido al mundo para conocer, amar y servir a Dios». Sin embargo, debemos reconocer porque así es en los hechos objetivos; que por medio del combate a la estructura religiosa formal del Vaticano; no se combate a Dios sino en el ámbito ético que aún queda de la doctrina católica en el vaticano: EL ESQUELETO MORAL; porque; la esencia y su forma; esto es, las verdades y el culto, ya han sucumbido por un desmoronamiento interno de la doctrina provocado intencionalmente. Dios es afirmado «nominalmente» en relación a un discurso ético y este discurso; es lo único que separa a la iglesia para su unión con el mundo y todo lo que esta unidad sincrética representa de apostasía.

Seamos objetivos; nosotros, católicos «a la antigua» y la Iglesia tradicional, no estamos en una posición de poder y de fuerza, como para que en estos momentos seamos combatidos de frente y violentamente. No representamos un peligro… por ahora, sino solo una molestia… un zumbido en el oído. Pero ya llegara nuestro turno. Cuando todos los diques que contienen al odio sean rotos… el mal se saciará como siempre lo ha hecho: atacando allí, donde la pureza, la moral, el culto y la verdad, como los bienes más preciados por Dios, son conservados en su estado, sentido y finalidad religiosa primigenia.

Veamos la confirmación de estos dolorosos hechos:

En una entrevista realizada por Juan Claudio Sanahuja, editor de Noticias Globales y publicada en el sitio «Catholic.net Inc.» En el año 2007, a un experto de la ONU; este afirma los siguientes conceptos que se desprenden de los lineamientos generales de la ONU.

«El Nuevo Orden Mundial busca la desaparición de la Iglesia católica», dice un experto de la ONU

«El único enemigo de esta ideología de género es la Iglesia, que afirma con rotundidad verdades que se contraponen a la nueva ideología y una nueva ética sin principios ni valores inmanentes e inmutables. Por eso la ética judeocristiana es incompatible con los nuevos paradigmas del NOM y la declaración de Benedicto XVI de los principios no negociables es todo un desafío para los grupos de presión, feministas, homosexuales y abortistas.

«-¿El lobby más peligroso?
«El lobby gay que actúa dentro de la Iglesia».

«(…) -¿Por qué la presión para sacar a la Santa Sede de Naciones Unidas? Porque complica el panorama de los países que quieren imponer determinadas políticas. Ante la anticoncepción, aborto, perversión de derechos humanos, la Santa Sede es un escollo.

«(…) -¿Cree que las teorías de género son la última rebelión contra Dios? -Depende de a quién se lo atribuyamos. En ámbitos de Naciones Unidas hay una abierta rebelión contra Dios. Pero para la mayoría es algo que marca los tiempos.

«-Sí, pero ésos no son los que marcan la agenda.

«-No. Para los que marcan la agenda, la destrucción de la Iglesia Católica es un imperativo porque es el único freno.

«-Cambiemos de tercio. ¿Cree que la nueva religión mundial pretende sustituir el decálogo por un nuevo paradigma ético?

«-Sí. Una religión de subjetivismo, de relativismo, que combate cualquier tipo de verdad no negociable. Y están infiltrando las religiones. También la Iglesia Católica.

«-Terminemos con el futuro. ¿Qué es lo que nos viene?

«-Una persecución a la Iglesia Católica o a los restos de quienes permanezcan fieles a la doctrina de la Iglesia. Para el Nuevo Orden, la desaparición de la Iglesia Católica es un imperativo.

«-¿Cree que la Iglesia está preparada para esa batalla?

«-Humanamente creo que una gran parte de la Iglesia no está preparada para esa batalla. Pero la Iglesia es antes que nada Esposa de Cristo y una realidad sobrenatural. Por eso el número de fieles o de jerarcas preparados para la batalla importa poco. Lo que sí sabemos es que a la larga vamos a ganar porque el triunfo está prometido.»




LA POLITICA. En la segunda parte de Creencia-Política-sociedad hemos desarrollado los conceptos relativos a ella. Lo que importa ahora es relacionarla con las creencias que ordenan y justifican ese orden dentro de una sociedad y el proceso revolucionario en curso.

La política siempre ha guardado una relación estrecha con la teología. No hay nada nuevo en esta afirmación, más que el olvido generalizado en que ha caído. Desde antiguo los hombres de Estado y los grandes pensadores se preocuparon de esta relación. Los griegos antes de la era cristiana la tenían muy claro y lo señalaban con el siguiente aforismo: «detrás de un problema político, no hay más que un problema religioso«. La blasfemia contra los dioses era para ellos uno de los crímenes más graves, porque era un acto de perturbación del orden social. Tal es la fuerza de esta relación, que hasta los mismos enemigos de Dios se han visto obligados a aceptar su existencia, reconociendo explícitamente que la creencia en Dios es el fundamento sobre el que descansan las sociedades humanas.

Proudhon escribe en «confesiones de un revolucionario»: «es cosa que admira el ver de qué manera, en toda nuestras cuestiones políticas tropezamos siempre con la teología». Rousseau en su «contrato social dice: «Jamás se fundó Estado ninguno sin que la religión le sirviera de fundamento». Hasta el descaradamente impío Voltaire señala en el «tratado de la tolerancia»: «allí donde hay una sociedad, la religión es de todo punto necesaria».

Por su parte, Donoso Cortez nos dice con suma lucidez: «Posee la verdad política el que conoce las leyes a que están sujetos los gobiernos; posee la verdad social el que conoce las leyes a que están sujetas las sociedades; conoce estas leyes el que conoce a Dios; conoce a Dios el que oye lo que él afirma de sí y cree lo mismo que oye. La teología es la ciencia que tiene por objeto esas afirmaciones. De donde se sigue que toda afirmación relativa a Dios, o, lo que es lo mismo, que toda verdad política o social se convierte forzosamente en una verdad teológica.»

Desgraciadamente, la consideración general que se tiene de la política por parte de la mayoría de las personas, no establece ningún vínculo con las creencias religiosas, y de esta forma; la política se asocia a una organización y distribución de su esencia y alcance; que no va más allá de lo meramente formal. La política, se cree; es independiente al desarrollo personal o social. Sin embargo, la política no corre por un carril separado y paralelo a ninguno de los otros órdenes generales que conforman el desenvolvimiento normal y natural de una sociedad: la cultura, la economía, la moral y el mismísimo orden social, porque la fuente de todos ellos es un principio teológico siempre. Ahora, que en nuestro tiempo, ese principio sea una negación, omisión e indiferentismo con respecto a Dios, no por eso deja de ser verdad que la preocupación es innegablemente de naturaleza religiosa.

Y como consecuencia de esta grave omisión, la revolución política que es la fuente que organiza toda transformación social, la justifica con su teoría y la lleva a la práctica con su acción; no es asociada a la cultura, a la costumbre, a las organizaciones sociales que no operan dentro de los partidos políticos y al margen del orden social, ni a nada que no tenga directa relación con lo formal desde el punto de vista de lo que se considera como «la real participación en política». La organización político-formal a la que nos referimos y que guarda directa correspondencia con la organización política superior, que es el Estado; y que se dan a sí mismos la mayoría de los países, es la siguiente:


Debemos señalar que estas consideraciones, se enfocan a señalar; la percepción que tienen de la política la gran mayoría de la población y no las cúpulas partidistas de izquierda altamente ideologizadas y plenamente conscientes. En lo que respecta a las de la derecha, están en la misma condición que la mayoría, pero como detentan algún grado de poder, son funcionales a las fuerzas de izquierda siempre; además de ser el complemento ideológico de las mismas, cuando su origen es liberal.

De esta manera, la gran mayoría, cree que está al margen de la política porque no participa en la organización formal de la misma, y cree; que ésta -la política formal- al ser tomada como el «TODO ORGANICO» de la política; no entra a su casa por ésta misma auto marginación. Las personas al no estar inscritas en los partidos políticos ni en los registros electorales y no votar en las distintas elecciones, creen que la política «no las afecta».

Al respecto debemos hacer las siguientes precisiones:

1.-
Toda acción política emana de una ideología que es la política de fondo. En el plano de la política formal, es donde culminan las acciones de la política de fondo; son su coronación, no su origen. Si desconocemos esta dimensión de la política –la ideológica- la realidad social y política, se nos hace ininteligible en su aspecto formal. Pero si analizamos aquello que ideológicamente fue pensado para transformar el orden social, y consecuentemente el orden político «formal», todo se aclara. Y en este plano –el ideológico de fondo- no nos podemos marginar, ni en el pensar… ni en el obrar.

El error en la apreciación de un hecho político en este plano, se puede excusar y se debe excusar cuando se desconoce lo que hasta ahora llevamos explicado. Sin embargo, el desconocimiento de todas estas categorías lleva a que seamos desgraciadamente, por nuestra parte, funcionales. Pero esto se puede remediar y a este objetivo apunta este trabajo. Pero lo que no se puede remediar respecto a la política ideológica, es… el indiferentismo. Esta, no es una opción; es una posición y grave, porque no marca de ningún modo ausencia de responsabilidad y de participación en el proceso político, sino que marca; la posición desde la que se participa; se quiera…o no. Al respecto el cardenal Pie señala: «el mal nunca alcanzaría las proporciones que tiene, si frente a la minoría activa que lo ejecuta, no estuviera la gran mayoría indiferente que lo permite». La neutralidad en política no existe. Cuando yo me inhibo en el plano ideológico; estoy siendo funcional a la revolución porque mi actitud pasiva no genera resistencia; es ese, «no hacer lleno de sentido» porque es un dejar hacer sin oposición, pues ni siquiera estoy generando las categorías ideológicas necesarias para entender el proceso revolucionario. Lo cual constituye «mi» responsabilidad.

No obstante, debemos hacer una concesión. Entender la realidad política actual y sobre todo; las acciones políticas revolucionarias, es en extremo complejo y un desafío enorme. Porque por un lado, se superponen lecturas que al primer vistazo pueden parecer contradictorias y por otro lado, la cantidad de información y acciones revolucionarias es tal y de tal variedad, que abruma no solo por el número, sino porque al analizarlas sin la matriz ideológica que les corresponde y sin una metodología de análisis que desagregue las lecturas que se superponen para después integrarlas al proceso revolucionario con sus categorías ideológicas correspondientes, surge nuevamente la contradicción.

2.-
Estamos viviendo en una realidad política que dista mucho de las que marcaron las dos grandes revoluciones políticas modernas. La revolución francesa y la rusa comunista de 1917. Hoy efectivamente es una revolución mundial a la que nos enfrentamos y pretendemos explicarla en lo que nos afecta a partir de nuestra cultura y nacionalidades: los países hispanoamericanos.

3.-
Esta revolución debe ser entendida, conocida, y explicada a partir de las categorías ideológicas de quienes la crearon y la llevan a efecto en la TEORIA Y LA PRACTICA REVOLUCIONARIA. El termino revolución significa entonces, lo que Lenin definió como tal: «ES UN PROCESO DE TRASPASO DEL PODER». Al respecto, es importante aclarar que una ideología triunfa cuando la disputa por el «poder» que es la categoría más importante de la política, se ha resuelto en su favor en el campo de acción donde se da la lucha revolucionaria que no es otra cosa que una lucha …»por el poder». ¿Cuál es este escenario…? Y ¿Poder para que…?.

El triunfo en política está condicionado por la siguiente circunstancia: en el transcurso del proceso revolucionario, se impone una determinada concepción del hombre del Estado y de la sociedad, la que es asimilada paulatinamente como buena, legitima y verdadera por la sociedad, y cuando una sociedad ha determinado que esas categorías ideológicas reflejan en plenitud su ser… la revolución ha triunfado y se ha producido el proceso de traspaso de poder; que no es otra cosa; que el desplazamiento de la determinada concepción del hombre, el Estado y la sociedad que hasta entonces se tenía como buena, legitima y verdadera, por la nueva que ha triunfado. Nace entonces otro orden social, político, económico, cultural y moral. Para lograr esta transformación radical, es que se requiere… PODER, el que también es radical, pues de otra forma… no se triunfa jamás. Pero radical no significa solo violento, o mejor dicho, es extremadamente violento en el sentido de su principio, porque significa que va a la raíz; A LAS CREENCIAS que son la fuente del árbol social, y cuando se quiere cortar la raíz y reemplazarla por otra… no se transa… nunca. Esta es una consigna conocida por todos: «avanzar sin transar». El ejemplo de cada revolución comunista triunfante o no, en el siglo XX; es su confirmación.




No obstante, la de ahora es una guerra total y como ya lo señalamos, se da al mismo tiempo en los cinco grados del pensamiento humano: POLITICO-IDEOLOGICO-FILOSOFICO-METAFISICO Y TEOLOGICO. Y en los cinco órdenes en que se desenvuelve toda sociedad: POLITICO-ECONOMICO-MORAL-CULTURAL Y SOCIAL.


4.-
En una lectura que abarca, como es natural que así sea, desde la forma revolucionaria hasta el fondo ideológico, aparecen niveles de acción que bajo ninguna circunstancia se contraponen, se contradicen o se excluyen. Sino que convergen, y esta convergencia es la que debe ser explicada satisfactoriamente si se quiere entender la revolución NEOSOCIALISTA mundial que nos afecta. Las lecturas, estadios o niveles que podemos percibir y desde donde interactúa esta nueva revolución, son los siguientes:

NIVELES

1.- categorías ideológicas y de estamentos revolucionarios humanistas y racionalistas de la revolución francesa.

2.- categorías ideológicas y de estamentos revolucionarios clásicos del comunismo.

3.- categorías ideológicas y de estamentos revolucionarios clásicos del anarquismo.

4.- categorías ideológicas y de estamentos revolucionarios del comunismo renovado.

5.- categorías ideológicas del neoliberalismo maltussiano.

6.- categorías ideológicas del nuevo orden mundial.

7.- categorías ideológicas y simbología demonológica.

CONVERGENCIAS

1.- Convergencia de la Iglesia y el mundo: Al decir mundo, no señalamos una generalización abstracta. Es señalar, por un lado, todo aquello que no pertenece por antonomasia al orden sobrenatural; y por otro, todas las creencias o ideas con que converge la Iglesia en el presente… y que nunca jamás, le han pertenecido Y esta convergencia, por desgracia, es la más grave porque no solo significa renuncia a lo esencial de la fe, o si se quiere; renuncia lisa y llanamente a la fe de Cristo nuestro Salvador, y que como ya señalamos se compone de; la verdad, la moral y el culto. Sino porque además, significa en primer lugar, que de la institución religiosa más importante para los cristianos, no asoma ninguna palabra ni acción que confronte a la fe con el mal tal cual como ambos son en su naturaleza, toda su amplitud, origen, misión y en su exclusión hoy en día. Las amonestaciones son parciales y atacan un área en particular y nada más: aborto, homosexualidad, guerras internas o externas, etc. Y segundo, esta falta de acción y dirección, deja en el desamparo a millones de almas que sin una guía real, verdadera y efectiva, están sujetos al error y al extravío, que si fuera temporal; no implicaría mayor peligro, pero que al tener consecuencias eternas, lo hace extremadamente grave.

En resumen tenemos entonces, que la iglesia actúa sobre una realidad secular de suyo racionalista y atea, en donde las categorías del pensamiento que deberían explicar y confirmar los lazos de la realidad con un orden superior, han sido abandonados. Quedando el hombre solo frente al orden natural. Y esa relación, hombre y orden natural; también es un objetivo político en disputa, pues también es necesario trastocarla como requisito para vivir la quimera de la libertad a plenitud, de los que no aceptan que la libertad sin Dios es el pecado, y quieren vivir por tanto; sin en el eco de Dios que subyace por partida doble, en la conciencia del hombre y en el orden natural. Frente a esto… la Iglesia del vaticano guarda silencio, sino total, al menos parcial. Y su accionar, o es funcional a todas estas transformaciones o es parte de ellas. Pero lo cierto es que en lo uno y en lo otro, converge por su accionar con lo que es propio del mundo y de la revolución en curso.

2.- convergencia ideológica de la teoría y práctica revolucionaria de todas las fuerzas políticas de izquierda, como jamás ha existido. La izquierda de por sí, y esta es una de sus contradicciones descaradas; siempre ha sido dogmática, a la manera de lo que ésta palabra significa: creencia en un principio de fe (socialismo científico) que explica y ordena la realidad humana y obliga a su materialización social porque se considera el UNICO VERDADERO. Si bien es cierto que la izquierda en general, no es, ni ha sido nunca una unidad monolítica, el tiempo de las purgas sangrientas ha quedado atrás. Los dogmas se han hecho más flexibles a la hora de discutir la teoría correcta para la práctica revolucionaria más efectiva. No existen las «excomuniones» a la manera de la guerra fría, en donde los extravíos de la línea central que se elaboraban exclusivamente desde Moscú, eran violentamente condenados. Los partidos locales han adaptado la práctica revolucionaria a sus propias realidades culturales y nacionales. De esta forma, han surgido importantes teóricos fuera del espectro europeo y a los que fueron condenados durante el modelo revolucionario de tipo soviético ruso, se les ha levantado la «excomunión». Mariátegui, por ejemplo ha sido fundamental para todo el movimiento indígena en Hispanoamérica. Lo propio ocurre en el Continente asiático con Mao Tse Tung y Ho Chi Minh. Con el anarquismo sucede un fenómeno parecido. Con la diferencia que junto a la asimilación de ciertos postulados ideológicos de la acracia, la práctica anárquica como etapa de transición violenta previa al advenimiento del comunismo, ha dado paso a un «estacionamiento» duradero de la misma y una acción revolucionaria que de ser antecesora, ha pasado a ser «complementaria» del proceso revolucionario neosocialista. Un ejemplo claro de esto, es el «movimiento okupa», de matriz ideológica «ácrata».

De esta forma, a la suma de fuerzas políticas de izquierda que aportan a la revolución y a la convergencia de la práctica y teoría revolucionaria, por lo recientemente señalado, se le adhiere además; la extrema movilidad y autonomía que les otorga el ya no estar «sujetas» a una dirección central de carácter estatal, por lo tanto su número es considerablemente mayor y no guarda por lo mismo proporción, con la experiencia política previa a la caída del muro de Berlín.

3.- Convergencia del neoliberalismo maltusiano con los postulados del nuevo socialismo y del nuevo orden mundial. El maltusianismo recibe su nombre de la doctrina expuesta por el economista británico T. R. Malthus, que recomienda el control de la natalidad como medio de adecuar la población a los recursos existentes y evitar el empobrecimiento de los pueblos: el maltusianismo previó «solo» una superpoblación en los países menos desarrollados, que casualmente, poseen los recursos naturales más extensos, mejor conservados y los del futuro.

Las nuevas prácticas de control de la población, ya no pasan por el control de natalidad a la manera biológica y mucho menos se centran únicamente en la mujer. La homosexualidad, el lesbianismo y la pedofilia cumplen a cabalidad el propósito de control de natalidad, y proporcionalmente son más económicos y generan menos resistencia que los tradicionales, porque requieren menos intervención directa en los aparatos de salud estatales y menos supervigilancia, esto es, seguimiento a lo largo del tiempo para su efectivo control. La ONU, la Unión Europea y Estados Unidos, como parte de su geopolítica; han financiado en forma directa a partir de las últimas décadas, todas las políticas de género, en conjunto con la izquierda internacional; que a su vez; las distintas fuerzas políticas de izquierda nacionales, se han preocupado de llevar a la práctica en nuestros países y que hoy; mediante el proceso revolucionario del neosocialismo; se han transformado en política oficial de los Estados.

La modificación genética de los alimentos, su patentización y la consecuente concentración de los mismos en minorías de carácter internacional es otro aspecto del control de natalidad. Lo mismo que la «creación, control y patentización» de las enfermedades y su respectiva «cura».

La idiotización de las masas a partir de la creación de una «cultura del entretenimiento» «fabricado en serie» y bajo parámetros predefinidos y la consiguiente explotación de las más bajas pasiones que se persigue con esta seudo cultura, es también un aspecto que guarda relación con el control de natalidad, porque a través de ella, ya sea en forma abierta o mejor dicho, «en» forma explícita y otras encubierta; se transmiten las categorías de la sexualidad que tienen por objetivo el control de la natalidad.

4.- Convergencia ideológica, simbólica y práctica entre el nuevo orden mundial, el neosocialismo y la demología. Este es uno de los temas más complejos, porque sus categorías son las más desconocidas y no obedecen a los parámetros comunes de divulgación de las ideologías en su forma política. Las ideas políticas es fácil asociarlas a consignas porque estas son una síntesis de las mismas. Sus símbolos además, gozan de amplia difusión. Pero las ideas de la demología, aunque hoy en día también gozan de amplia difusión… y adeptos; representan una contradicción en su manifestación, porque sus símbolos no se relacionan en una rápida lectura de un golpe de vista con el ser del cual provienen. Al contrario del comunismo, anarquismo, feminismo y otras doctrinas políticas en donde su simbología es fácilmente reconocible y consecuentemente la asociación se realiza en forma directa.

Esto se explica en gran parte de la siguiente manera: La pérdida de la creencia en Dios, es proporcionalmente directa con la pérdida de la creencia en su contraparte religiosa: el demonio. Además de la circunstancia de que los símbolos demonológicos que más se conocen, son los del «ritual satanista» y no los asociados al demonio en propiedad.

Sin ánimo de entrar a desentrañar la demología en sus representaciones y manifestaciones modernas, porque este no es el lugar para realizarlo, debemos señalar algunas consideraciones al respecto para que se entienda la convergencia señalada.

Todo lo que hace el Demonio es una inversión de lo que es Dios y sus atributos. Y así es como se manifiesta su naturaleza: pretende ser algo que no es, no puede ser y no va a ser nunca. De ahí su odio y su despecho. Y de ahí también el origen y la explicación de ciertos símbolos demonológicos, como el color azul; que es el color preferido del demonio. Si no puede ser tenido como dios, anhela que su destino de condena sea compartido por quienes, Dios se hizo hombre y por quienes Dios derramó su sangre. Desea, con todo el odio feroz que esto significa, que los hombres en vez de adorar, amar, servir y morir por Cristo, lo hagan por él. Este es el meollo de muchas cosas que suceden en la actualidad. Por otro lado, negar a Dios en todo lo que ha creado; y que en cuanto tal, por lo mismo le pertenece; ha sido siempre el objetivo del comunismo… Veamos lo que dice al respecto el «padre» del comunismo, Karl Mark. En una poesía que titula «Invocación de un Desesperado», Mark expresa las siguientes palabras «deseo vengarme de Aquel que gobierna en lo alto». ¿Lo desea él, o lo desea el ser del cual se desprende que él… está representando?

Escuchemos el final de su poema Oulanem:

«Si existe Algo que devore,

Saltaré adentro, aunque traiga el mundo a su ruina.

El mundo que se dilata entre mí y el abismo,

Lo destrozaré en pedazos con mis perennes maldiciones.

Estrecharé mis brazos alrededor de su cruel realidad:

Abrazándome, el mundo sucumbirá estúpidamente,

Y entonces se hundirá en la nada absoluta,

Fenecido, inexistente: eso sería vivir verdaderamente».

En Oulanem, Marx no hace otra cosa que lo que hace el Demonio: entregar la raza humana toda a la condenación.

Con respecto a la religión Marx señala: «Es la realización fantástica de la esencia humana, porque la esencia humana carece de verdadera realidad. La lucha contra la religión es, por tanto, indirectamente, la lucha contra aquel mundo que tiene en la religión su arma espiritual.» ¿Puede negarse que «ese mundo», es el mundo sobrenatural? ¿Puede este principio contraponerse a la demonología? ¿Puede ser este principio realmente desmentido? ¿Hay algún elemento desde el cual se pueda articular un juicio opuesto? No es casualidad entonces que Mark también haya dicho, que «la crítica a la religión es la premisa para cualquier otro tipo de crítica.» El objetivo está más que claro.

No obstante, existe otro aspecto importante que se debe señalar. La pérdida de las formas de lo sagrado en la religión, la verdad, la moral y el culto a Dios; es directamente proporcional a las pérdidas de las representaciones y manifestaciones de la demonología. Y este nuevo socialismo se ha encargado de preocuparse de que así sea. Existen aspectos de la cultura encargados específicamente de ello: desacralizar lo divino y divinizar lo demoniaco. Quitar las formas de lo sagrado y asociarlas al mal y quitar el mal, de las formas de lo demonológico y hacerlas aparecer como algo neutro o no asociado al mal. Ejemplo: el movimiento gótico.

Ideológicamente, el neosocialismo toma todo lo marginal para utilizado como antisistémico. Pues todo lo que está al margen de la práctica social es lo que ha sido reprimido por imposición cultural del sistema, y dentro de este contexto el satanismo es presentado como expresión contra cultural en oposición a una cultura cristiana que es tomada como lo sistémico. Pero si este principio de acción quedara en eso, en una mera categoría política; no se podría advertir lo que subyace a través de ella. Pero de esta forma, lo que realmente se persigue es:

-Anular las diferencias entre el mal y el bien.

-Anular las diferencias que median en las relaciones entre Dios y el hombre.

-Anular las diferencias entre el hombre y la naturaleza

Quedan otras categorías que agregar en este nivel de análisis, como el rol de lo asistémico en pos de materializar en la práctica estas «anulaciones». Pero todo eso lo veremos cuando expongamos una metodología de análisis. Basta lo dicho hasta ahora para señalar lo siguiente:

1.- las prácticas sexuales como la homosexualidad, el feminismo y la pedofilia, al mismo tiempo que sirven para deconstruir el orden ideológico imperante que aún tiene una matriz cristiana, sirven a la geopolítica del primer mundo en relación al control de natalidad, en vistas a lograr controlar a su vez, los «escasos» recursos naturales del futuro.

2.- Sin embargo, estas prácticas tienen además un fin teológico: anular el principio de la vida que viene de Dios: «Sean fecundos y multiplíquense y llenen la tierra» (génesis 1:28) aparece aquí claramente una categoría demonológica que se opone al orden, a la obra y a los fines de Dios.

3.- Reiteramos algo ya señalado; el nuevo escenario sobre el cual se desarrolla el nuevo modelo revolucionario… es su mejor aliado: la modificación de la relación entre el intelecto y la realidad, la perdida de la fe, la impiedad temeraria y descaradamente expuesta, la desacralización de lo sagrado, la negación de las verdades reveladas por «omisión» intencional, la «modificación» también intencional del culto sagrado que conlleva a anular el homenaje de adoración personal y «público» a Dios, etc. Vemos por ejemplo, como las modificaciones del culto, hacen realidad desde el interior de la Iglesia, la antigua consigna de los comunistas de la guerra civil española: «ningún hombre de rodillas…» solo falta concretar la última parte: «… y ninguna Cruz de pie«. Pero desde el exterior «desde la sociedad civil»; esa es la etapa en la que se está trabajando ahora. Las leyes de libertad de culto y anti discriminación apuntan en esa dirección. En Chile el candidato socialista a senador por Santiago oriente C. Andrade, ya lo dijo en el nuevo lenguaje revolucionario: «he visto los colegios de la comuna de Puente Alto y todos tienen una gruta con una Virgen. Esa es una imposición al resto de la ciudadanía».

Lo que claramente se observa entonces, en este nuevo modelo neosocialista, no es la anulación por decreto de la religión, el Estado, y la familia y esto tiene que ver con la nueva forma de conquistar el Estado e integrar a él, las categorías revolucionarias. La negación, que se imponía por decreto ha dejado paso a la «corrupción». Corrupción de todo lo sagrado, corrupción de todo lo nacional, corrupción de la naturaleza humana, corrupción de la familia, corrupción del orden natural. De esta forma se desnaturaliza «todo» tal cual como ha salido de las manos de Dios y se impide que vuelva tal cual al seno de la divinidad y se extravía consecuentemente su camino hacia ella. De esta «forma» que es una forma demonológica, se anulan las diferencias entre el bien y el mal, entre el hombre y Dios y el hombre y el orden natural. Pero todo ello como vemos que efectivamente está ocurriendo, es con la aquiescencia de las personas… lo están haciendo libre y voluntariamente.

El nuevo orden mundial confirma este proceso de «corrupción» desde todas las instituciones internacionales que se puedan imaginar. Y lo hace no solo con dinero y participación activa asumiendo las políticas del neosocialismo como suyas. Lo hace también en forma simbólica, porque si no todas, la gran mayoría de estas instituciones se representan a sí mismas con símbolos demonológicos. UN SIMBOLO INDICA PERTENENCIA POR IDENTIDAD. Nosotros pertenecemos a Cristo porque nos identificamos con su Cruz. ¿Algún cristiano puede decir lo contrario…?

EL FIN VERDADERO DE LA REVOLUCION

Después de todo lo expuesto, de una cosa debemos llegar a formarnos un firme convencimiento; que aunque aquí puede que haya quedado medianamente claro, lo dilucidaremos convenientemente más adelante con una adecuada metodología de análisis. Y es que, como señalamos en la introducción de este trabajo, cada principio de este nuevo socialismo y esta nueva revolución; es un principio negativo de cada principio activo de la doctrina católica. No hay nada más. Ese es el fin, para eso fueron pensados, para eso se definió un objetivo y se dispusieron los medios convenientes.

Por eso, es tan importante entender, que todos los conflictos políticos, que son conflictos religiosos, se resuelven primero; no en el mundo, ni en la sociedad ni en la cultura ni en la moral; sino en la conciencia de las personas, porque el sustrato de la revolución política, siempre son las personas. Y cuando se ha triunfado en ellas, con ellas, a pesar de ellas o contra ellas, nace un nuevo mundo con una nueva cultura una nueva moral y un nuevo orden social y este fenómeno es exclusivamente humano, no porque el ser humano sea el único ser de la creación que posea libertad y razón. Lo es, porque los animales atados a su entorno por el dato objetivo del instinto, jamás desobedecen las leyes de su naturaleza. Se nos dirá que el hombre no es un animal, no es un bruto. ¿Pero, de qué manera se puede sostener esta afirmación, si el hombre al negarse a hacer el uso correcto de su libertad e inteligencia se ha desnaturalizado y junto a él; la creación que debía servirle y estarle subordinada, y ha descendido a un nivel que lo coloca por debajo de los animales?

Vemos entonces, que por un lado, está el hecho de la pérdida de las categorías metafísicas del pensamiento abstracto, que llevan al extravío de la inteligencia humana. Pero por otro lado, tenemos que la disminución de la fe por el abandono o negación de las verdades religiosas, si bien es cierto también llevan al extravió de la inteligencia humana, también llevan al extravío… del alma humana. Y todos los medios empleados en política, o mejor dicho en el proceso revolucionario actual, apuntan a este objetivo. Por eso, esta convergencia de la que tanto hablamos, es una convergencia no solo en la acción teórica y práctica, intelectual y moral, simbólica y valórica, política e ideológica, social y cultural, formal y de fondo; legal y de estado de derecho, nacional e internacional, de todos los actores que hemos nombrado. Es la convergencia, en ellos; del odio milenario, de todos los que odian a Dios comandados por el enemigo supremo. Y que tiene su origen en el jardín del edén a la sombra del árbol del bien y del mal, donde fue susurrada la primera tentación para producir el primer engaño y desviar al hombre del recto y verdadero camino hacia Dios y que tiene por objeto usurpar el acto más connatural del hombre y su deber primero y único: el homenaje de adoración y sumisión a su Creador en este mundo y su retorno a El en el otro mundo. Como consecuencia del extravío de la inteligencia o para esa inteligencia extraviada, se pretende crear un nuevo mundo explicado a partir de otro origen, ordenado de otra forma, y dirigido a otro fin. La nada angustiosa frente a la ausencia del Dios verdadero, dará paso a ese mundo nuevo sin el necesario Creador y sin el Imprescindible Salvador. Hacia esa nueva civilización que no porta en su seno ni el más humilde símbolo como expresión y representación ideográfica de un valor cristiano confluyen todas las lecturas y todas las convergencias señaladas y todas, absolutamente todas sus categorías, símbolos, representaciones, moral y culto son demonológicos. Y así es como lo debemos ver, porque así es como se nos presenta. Así es como lo debemos entender, porque así se nos explica. Así es como lo debemos decodificar, porque así se nos re-presenta. ¡Cuánto valor! ¡Cuánto significado para entender estos tiempos! ¡Para entender «los signos de estos tiempos»! tienen las palabras bíblicas; «el que tenga oídos… que oiga. El que tenga ojos que vea».

Todo se expone además, en su teoría y práctica; por medio de una racionalidad plena. Una lógica propia implacable, un discurso coherente y una simbología afín. Esto no significa que lo divulgado sea verdadero, sino por lo mismo, tremendamente efectivo.

Finalmente, es justo decir con G. Le Bon: «Las masas han desempeñado siempre un papel importante en la historia, sin embargo nunca de forma tan considerable como ahora. La acción inconsciente de las masas, al sustituir a la actividad consciente de los individuos, representa una de las características de la época actual».

¿En qué posición estamos nosotros: en el de individuos conscientes… o somos parte de las masas inconscientes? ¿Nos preocupamos por las instituciones y las doctrinas, como también menciona Le Bon, o somos indiferentes a lo que ocurre a nuestro alrededor…?


CONCEPTOS RELATIVOS A LA SIMBOLOGIA

Las imágenes siguientes tienen por objeto demostrar las afirmaciones hechas. Se presentan algunas que son fáciles de decodificar. Las más complejas las analizaremos más adelante cuando hayamos, por medio de una metodología de análisis; podido vincularlas en toda su «racionalidad» con la doctrina que le pertenece. Por lo que no todo lo expuesto textualmente, será abarcado en su comprobación material expositiva.

Un alcance antes de entrar en esta pequeña muestra. Es innegable que existen grupos ocultos detrás de todo el proceso político que nos preocupa. Y también es cierto, que existen otros que no lo son, y que actúan a rostro descubierto. Esto no es nada nuevo. Las pinturas de Da Vinci por ejemplo, están llenas de códigos de sociedades secretas y es más que seguro que el pertenecía a alguna, como se ha especulado siempre. El arte en general por tanto, fue el medio de difusión de los códigos de sociedades secretas. Este era el medio elegido cuando la creencia predominante no permitía su exposición pública. Cuando estas eran combatidas, perseguidas o puestas al margen de la ley se «criptaban» las enseñanzas de estas sociedades o sus mensajes, para ser reconocidos en ellos sus miembros y transmitir además de esta forma sus símbolos. La Flauta Mágica de Mozart es un claro ejemplo de ello.

Pero la simbología en estos tiempos debe ser analizada y entendida bajo otros parámetros:

1.- Nuevamente nos enfrentamos a la realidad para a partir de ella hacer una afirmación. En nuestra época la realidad social, política y cultural dista mucho del momento histórico en que Adam Weishaupt crea la sociedad de los illuminatis. El R.P. Ramón Ruiz Amado S.J. en la década de 1910 más que decirlo, se lamenta de que «En otras épocas era general persuasión, que la autoridad debía establecer una aduana e inspección de las ideas que se propalan. No solamente entre los católicos, sino entre los protestantes, los mahometanos y todos los pueblos que profesaban una religión positiva, los gobiernos velaban porque no se introdujesen nuevas doctrinas que vinieran a romper la cohesión moral de los ciudadanos y perturbar sus ánimos con ideas perniciosas.

«Entonces podía, el simple fiel, el hombre dedicado a otro género de estudios o negocios, descansar en la vigilancia del poder público. Pero hoy no hay nada de esto.» Hoy en día todas, absolutamente todas las ideas circulan sin ninguna restricción de algún tipo y la simbología demonológica no escapa a este hecho.

2.- Desde el punto del desarrollo de las planificaciones de los grupos de poder; que en estos tiempos; no siempre son o están en secreto, todo lo invisible es importante conocerlo y denunciarlo. Pero esto ha pasado a ser una obsesión, más que una observación racional y objetiva de la realidad. Desgraciadamente, la forma como se abordan estos temas, lo es; a la manera de un juicio PROTESTANTE. Se domina el conocimiento de tantas y tales organizaciones que operan por medio de tal aparato u organización que tiene tales y tales vínculos con tal organismo que está compuesto por tales personas y opera en tal área, etc., etc., etc., y etc., y se descuida la realidad en los hechos cotidianos. Donde opera la transformación social efectivamente. Donde la transformación de las costumbres está creando realmente un nuevo orden. Más aún, se hace un manejo de este conocimiento o de esta información; que es un APENDICE DE LA REALIDAD, al modo de como lo hacen los protestantes con la «gracia»; (obviamente guardando las proporciones debidas) se mira la realidad y al resto de las personas por sobre el hombro y se cree que dicho conocimiento es como «una capa» que nos protege de todas las realizaciones del gobierno mundial, nuevo orden mundial y revolución neosocialista (en el fondo todo es lo mismo). Nos hace intocables y sus categorías no entran a nuestros hogares.

El absurdo llega a tal, que hay quienes propugnan desatinos políticos, como «la reconstrucción del imperio español» y otras cosas por el estilo; que no tienen nada que ver con la realidad; QUE SON UN IMPOSIBLE EN LA PRACTICA y que no sirven a un proceso racional para contrarrestar la ideología dominante que es la neosocialista. Y mientras tanto, a nuestros hijos y a los hijos de esos mismos que propugnan este absurdo, Y A LOS HIJOS DE LOS QUE PROPONEN OTROS TANTOS ABSURDOS; reiteramos a «NUESTROS NIÑOS», LES VIOLAN EL ALMA EN EL COLEGIO DESDE EL JARDIN DE INFANTES. DESDE LA EDAD PREESCOLAR, A LOS 4 Y 5 AÑOS; A LOS NIÑOS SE LES ENSEÑA LAS CATEGORIAS BASICAS DE LA NUEVA DEMOCRACIA SOCIALISTA, EL ECOLOGISMO, LA SEXUALIDAD, LAS CATEGORIAS DE GENERO, EL MALTRATO ANIMAL, EL COMUNITARISMO, entre otros. ¡AHÍ ESTA LA REVOLUCION EN PLENO FUNCIONAMIENTO! ¡AHÍ SE ESTA CREANDO EL NUEVO ORDEN! A los profesores que educan a nuestros hijos, se les forma en el deconstruccionismo y el estructuralismo. En consecuencia ¿Qué clase de educación creen que están recibiendo nuestros hijos…? Lo importante, es comprender que lo que es «invisible» tiene por objeto la modificación de lo «visible». Esto… es sentido común puro. El complemento de todas las políticas mundiales, que sepamos o no, quien las «determina», se encuentra en los hechos objetivos en donde se pueden reconocer sin ningún problema. Están «visibles» para todo el mundo. Y avanzan y avanzan sin ningún tipo de oposición. Desde este punto de vista, lo simbólico es visible, no por razones de ocultamiento para un tiempo en donde «pase la represión». No es para decodificar la identificación de los iniciados por medio de un conocimiento a prueba y ajeno a los profanos. Es la marcación del área donde se domina. Es la reproducción de lo que ya no se quiere ocultar, porque ya no es necesario. Es una abierta demostración de PODER, de lo que se está construyendo; y no de lo que viene; si no de lo que ya está aquí. Esto es… nuevamente, sentido común puro.

3.- Hemos afirmado reiteradamente que el sustrato de la revolución, son las personas. Y en lo que respecta a todas las categorías ideológicas que se han pensado y de todas las convergencias que hemos señalado, se remiten inexorablemente a un sector de la sociedad: LOS NIÑOS. En consecuencia, la simbología feminista, ácrata, ecológica, neosocialista, neodemocrática (comunitaria) de la pérdida del pensamiento trascendental, de las categorías radicales de la filosofía moderna: el existencialismo, el indiferentismo, etc., de la impiedad insolente, del ateísmo militante se remiten necesariamente a una sola simbología y a un solo grupo humano: LA DEMONOLOGIA Y LOS NIÑOS.

Un intelectual norteamericano dijo una vez: «una sociedad se refleja en la forma en que trata a sus niños». Desde la década de los 90 en adelante los niños, coincidentemente con la implementación de todas las categorías del neosocialismo que parten tímidamente en la década de los 80; reiteramos, desde esa fecha, los niños son: asesinos, violadores, promiscuos sexuales, suicidas, drogadictos y satanistas. A fines de la década de los noventa en Inglaterra, dos niños de entre 8 y 9 años asesinaron a otro de 5, en un ritual que habían visto por televisión. La profanación de la Catedral de Linares en Chile el año 2011, fue realizada por jóvenes cuya edad promedio era de 14 años. Las violaciones que ocurren en los colegios –son entre los pares- donde niños de 12, 13, 14 años, violan a los niños más pequeños y al mismo tiempo tienen relaciones sexuales de tipo lésbico y homosexual. Crean grupos y se identifican por medio de objetos como anillos, collares o pulseras. Se podrían dar muchos ejemplos… y más que machacar con exposición de ejemplos, so riesgo de ser majadero; si no se presentan pruebas, lo más importante es señalar que lo que estos ejemplos indican, es una constante que tiende a agudizarse en el tiempo, y que además; no obedece a parámetros de distinciones sociales, culturales o nacionales, sino a categorías ideológicas que se reproducen en todo el espectro social.

APÉNDICE GRÁFICO


1.-
texto oficial del ministerio de educación de Chile, para niños en edad preescolar: 4 y 5 años. Los niños aún no saben leer y escribir. Categorías que se enseñan: (la palabra deber, no existe como categoría para asimilar lo que se enseña) -derechos de los niños- a través de ellos se asimilan conceptos de homogeneización mundial. Derechos de los animales: asimilación del hombre con la naturaleza. Perdida de las diferencias entre la naturaleza del hombre y el resto de los seres. Democracia comunitaria (concepto del neocomunismo y el neoconsejismo): se orienta y se dice en forma textual : a «realizar prácticas democráticas» a través de –textual- «construir en grupo». No participar. La nueva democracia –entiéndase socialismo- porque así lo señalan las nuevas categorías –y los textos del neosocialismo- «se construye, es una construcción de la comunidad».

Políticas de género (niño-niña): deconstrucción de la unidad que constituye el ser humano (cuerpo y alma) que se mantiene como una constante en una línea de crecimiento de la misma (la naturaleza humana es el principio de identidad que es compartido por todas las personas) para la nueva persona (estructuralismo): el principio de identidad de los seres no es la naturaleza, si no la personalidad la que a su vez; deja de ser fuente de la responsabilidad y este principio, la personalidad; pasa a ser contradictoriamente la fuente de la identidad y de la diferencia entre los seres. De esta forma, «todos somos diversos en la igualdad».




2.- textos oficiales ministerio de educación argentino. Programa: ESI educación sexual integral. Categorías: sexualidad explicita. -exposición impúdica (perdida de la inocencia) de los órganos sexuales de los niños- diversidad sexual: homo-lésbico. No discriminación, entre otras.

Convergencia: sexualidad, control de natalidad, demonología.




Segunda lectura: categorías de la demonología. Todos los textos oficiales de sexualidad del ministerio de educación de Argentina están cruzados por el numero 6 y la espiral.

Los tres seis aparecen claramente.



El seis solo se repite como una constante en todo el texto.



La espiral debe entenderse como un origen humano no cristiano. Su significado esotérico se relaciona con el universo en constante movimiento. La materia en permanente evolución sin un creador. Inmanencia pura del universo, de la materia y del hombre. Sin un agente externo necesario. Como oposición a la cultura cristiana, es usada también como una categoría precristiana y neopagana. Pero el paganismo es una categoría usada hoy como un estadio, no como un estado a crear. Sino una etapa para llegar a la condición espiritual previa al cristianismo y generar desde allí sí, un nuevo estado para el hombre: El satanismo. Nunca el demonio fue tan adorado, nunca tuvo tantos templos, nunca tuvo tantos sacrificios como en el paganismo precristiano. Por eso es tan significativo que en todo el texto de educación sexual argentino, el que está destinado a los más pequeños y la familia, en la única imagen donde aparece la espiral es… sobre el vientre de la madre que el niño abraza. No debe confundirse la espiral con el número seis, cuando está rodeada de pequeñas rayas, porque están significan el movimiento de la espiral, su desenvolvimiento.



La confirmación de lo señalado anteriormente en la imagen de la mujer embarazada, lo vemos en esta imagen de la serie infantil Tri Fu Tom de Discovery chanel. La espiral se muestra claramente en evolución.



En la serie señalada, el niño sale de su hogar se interna en el bosque y frente a un árbol (paganismo) realiza su magia que se llama «magia mundial». Cuando la magia se activa, se enciende un círculo amarillo en su cinturón. El círculo es el requisito previo para cualquier ritual satánico. Es la figura central. Dentro de ella se colocan todas las otras imágenes o elementos del ritual. El color amarillo, además, es el color del infierno para la demonología. Posteriormente él se transforma en un dibujo y se sumerge en la naturaleza (paganismo) en donde todas las figuras, incluido el vestuario del niño; están compuestas por diseños con espirales.



Portada de los textos de educación sexual en Argentina: predominan las espirales.


En la portada de la izquierda, al igual que en la (segunda imagen) siguiente del juego de Disney infinity, se repite la secuencia de las «tres espirales»: tres espirales aludiendo a 3 seis. Paganismo unido a la demonología.


Si alguien cree que las coincidencias no tienen más sentido que la casualidad, en el siguiente comercial de Johnson’s se repiten las tres espirales en el inicio del comercial. Posteriormente, surge una espiral que mientras se va desenvolviendo y las niñas se van uniendo en un abrazo, las une a las tres. Todo termina en un círculo con un fondo azul. Además, está la exposición descarada del desnudo infantil, que también constituye una categoría demonológica, aunque más compleja. Solo como dato. El azul es el color preferido del demonio, no es casualidad que el comercial termine en un fondo azul que se cierra en un círculo que «devora» a las tres niñas. El comercial es un ritual satánico estilizado.



Para cada generación de niños y para cada «sexualidad» o «genero» –niño y niña- existen las correspondientes categorías ideológicas que se reiteran en el tiempo. Surgen nuevas series de dibujos animados, nuevos personajes, nuevos juegos, nuevos juguetes y estas categorías expresadas en símbolos se repiten una y otra vez.

Esto lo podemos ver claramente en las siguientes series. Por ejemplo en Tri Fu Tom, una serie para niños, la estética de los dibujos integra a las espirales. En My Litle Pony, una serie que es para niñas; ocurre lo mismo, toda la estética termina en espiral. Incluso, la hechicera zecora tiene como distintivo una espiral. En la serie Sailor Moon, las categorías demonológicas se expresan en la luna (matriarcado-paganismo) los cuernos de la luna (satanismo) y el gesto de las manos (cuernos). El hombre araña ha cambiado el gesto de las manos para lanzar la telaraña, por la que simboliza los cuernos del demonio.




Serie Sailor Moon. Esta imagen reúne cuatro símbolos demonológicos. 1.- los cuernos de la luna. Símbolo muy antiguo del satanismo que se remonta al paganismo precristiano y a la hechicería, que era prerrogativa de las mujeres. La luna, es símbolo del matriarcado en oposición al principio masculino de Dios. 2.- el ojo del demonio que todo lo ve… en el mundo pagano donde el impera. 3.- los cuernos, gesto de la mano. 4.- el vértice de los dedos pulgar e índice indican el triángulo invertido: símbolo de lo femenino y de negación de la trinidad divina.


Juego infantil Disney Infinity. La espiral sobre la luna. La pelota tiene los tres colores de la demonología; azul (el cielo del demonio) amarillo (el lugar del demonio: infierno) la estrella roja (símbolo del sacrificio humano en rituales satánicos, símbolo también de la subversión).



El gesto del suicidio: 1.-serie Dragon Ball para niños (llamado literal al suicidio). 2.- Juguetes Monster high para niñas. 3.-Música para adolescentes: grupo nirvana. 4.- Stencil callejeros.


DECONSTRUCCION DE LOS SIMBOLOS NACIONALES

Pérdida de los emblemas nacionales y su reemplazo por los colores primarios de los mismos.


ALGUNOS SIMBOLOS EN ORGANISMOS INTERNACIONALES, LA PUBLICIDAD Y LA CULTURA EN GENERAL

Bandera de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR). Desde el círculo –contándolo- nacen en evolución seis seis, que forman una espiral sobre un fondo azul. 4 símbolos demonológicos forman esta bandera: el seis, la espiral, el círculo y el color azul. NI UNA SOLA PALABRA. ¿Algún país sudamericano se puede ver reflejado en ella? ¿Qué hay de común en esta bandera para los países que identifica?



EL ODIO COMIENZA A AFLORAR


IRRUPCION EN UNA SANTA MISA EN LA CATEDRAL DE SANTIAGO, CHILE POR UN GRUPO DE ABORTISTAS.


Intento de quema de la iglesia de la Gratitud nacional en chile, durante una marcha estudiantil año 2012.


Pero en este proceso revolucionario, de esta revolución mundial de nuevo molde, sucede que; como en todas las revoluciones políticas anticristianas, cuando se cree que el proceso ha entrado en su etapa irreversible, cuando han identificado a Cristo y a su Iglesia como sus enemigos y cuando se han sentido lo suficientemente consolidadas para nombrarlos, el odio comienza a aflorar libremente y la guerra ideológica asoma con los mismos grados sanguinarios que sus antecesoras señeras: la revolución francesa y la rusa de 1917. Este es un antecedente que ha sido confirmado hasta la saciedad con la sangre de los justos que han perecido por oponerse a ellas. Por eso esta imagen tiene tanta trascendencia. Puede que sea un montaje, que es lo más seguro, pero fue «diseñada» en el sentido del odio que estamos señalando. Así es como se «ejecutaba» a los cristianos por la «Cheka» durante la revolución bolchevique. Y que no haya sido detenida por ningún filtro en el mundo virtual, dice, que además del alguien que la creó con esa intención, otro alguien la dejó circular con la misma intención.


«LA GENTE SIEMPRE EMPUJA POR LA GARGANTA».