Las Bienaventuranzas Satánicas
Por Jorge A. Doré

En su falsa pretensión de igualarse al Altísimo, el diablo se pone de puntillas y lo imita. Pero la hediondez de su plumaje lo delata. Sus “glorias” parecen ser un espejo invertido de las de Dios. Y de esa inversión de valores, se deduce que él también debe tener su lista de “bienaventuranzas” que aplican a muchos de sus humanos seguidores (algunos voluntarios y otros engañados) .
A continuación exponemos un número de ellas que, –atendiendo a las señales de los tiempos–, bien pudieran calzarle.
Nótese que, dadas la arrogancia y la ambición del personaje, éstas doblan en número a las de Cristo.
Advertencia: cualquier semejanza con la realidad, NO es pura coincidencia.
